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REFLEXIONES SOBRE LAS RELIGIONES O CULTOS

La parte real del hombre es el alma; su cuerpo es extremadamente útil porque es su tem-plo, es el modo de ser, el vehículo con el cual está capacitado para cumplir y trabajar.
La verdad nunca ha estado oculta para aquellos que quieren conocer y usar con sabiduría las grandes leyes; pero ha estado oculta al ignorante y al profano, y continuará estándolo, porque el Maestro dijo: “No echéis vuestras perlas a los cerdos para que no las pisoteen”.
Esta es una divina ley y nadie puede descubrir la ley de sabiduría a los ojos de quien no la merece.
Pero el hombre sabio busca la verdad en toda forma, y puede leerla en los jeroglíficos de los antiguos, en la astrología de los caldeos, en los Vedas de los hindúes o en los registros de los judíos.
Religión en el mundo no es nada más que filosofía. Es un SISTEMA DE VIDA, no un sistema de creencias. Tiene su raíz y comienzo en la filosofía de los Antiguos. La filosofía de los antiguos es la religión del presente, pero la mayoría de los hombres creen en ella meramente, no la VIVEN. La antigua filosofía es tanto el origen como el destino del hombre. Y cuando investigamos, a medida que vamos más profundamente y que nos hacemos más sinceros y que continuamos remontán-donos cada vez más hacia edades pasadas, hallamos que “nada nuevo hay bajo el sol”. Ganamos por la experiencia y la investigación.
Algunos creen solamente en aquello que pueden ver. Necesitan una visión material de la religión o de la filosofía que buscan. Con todo, si son fieles, pueden obtener esta visión, pues cuando aprenden que la religión, la filosofía y la ciencia son realmente un sistema de SER y no una mera creencia, pueden, VIVIÉNDOLA, convertirse en una nueva criatura. Esto es entonces religión PERSONIFICADA; será más; será éxito personificado y entonces, el investigador sabrá que al hallar la religión ha encontrado también el éxito, la felicidad, la salud y la inmortalidad.
Tal religión es la que el mundo pide; tal sistema de cultura es el que el hombre correcta-mente cultivado quiere: en la edificación del alma, en el logro de la Cristificación lo encontrará todo.
Podemos no ser capaces de ver la fuerza de la vida en cualquiera cosa viviente, planta o animal; pero sabemos que la tienen, porque podemos ver que crecen. Es lo mismo que el éxito y la religión; podemos no ser capaces de ver la divina chispa, pero podemos ver el crecimiento de quien la tiene, porque la PERSONIFICA en sí mismo y en sus obras.
Tonto es el hombre que sólo cree en lo que ve. Otra clase de tonto es el que reconoce la verdad en cualquiera parte en que se halle, aun cuando se halle pervertida, retorcida, desviada y confundida en las visiones, teorías, suposiciones y adivinaciones de los autoilusos profesores, pre-dicadores y conductores de los ciegos. De los Maestros del Egipto vino la verdad hacia el mundo
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occidental. Egipto dio a luz la filosofía y la religión del conocimiento y de la sabiduría, y fue en la Iniciación practicada y enseñada allí que el hombre enseñó por primera vez los poderosos secretos del crecimiento interior que se llamaron entonces de Osiris-lsis. En siglos posteriores vino Jesús, el Cristo, enseñando a la humanidad su filosofía interior. La llamó el “Reino de Dios que está dentro de vosotros”. En la nueva era esta vida interior perfeccionada se llamará Cristificación: Jesús, el Maestro, prometió volver; y la Cristificación está ahora aquí entre los hombres.
Se ha dicho que los egipcios adoraron ídolos; sin embargo, el estudiante debe saber que los símbolos de la religión egipcia no recibieron más culto que el que el Cristiano rinde al papel, a la tinta y a las letras, que en las Escrituras le comunican el saber que busca. El símbolo era la forma y grado de su expresión. Vemos la pintura de una vaca. Esa pintura NO es la vaca misma, pero la representa. Nos da datos concernientes a la vaca, a lo que puede hacer, a lo que puede producir, a cómo puede beneficiar a la humanidad. No es la vaca real; sin embargo, expresa lo real.
Es extraño que las verdades de la religión simbólica hayan sido tan mal interpretadas. Es tan lamentable decir que rendimos culto a la imagen de la vaca, como decir que los símbolos del sol eran adorados por sí mismos. Naturalmente, debe comprenderse que millones en Egipto pue-dan haber rendido culto a los símbolos, tal como hoy día hay millones que rinden culto a las imá-genes o representaciones de Cristo y de María.
Todas las filosofías y religiones están basadas y han derivado del culto al sol, sus ideas so-bre la vida, el amor y la existencia.
El sol, como sol, no fue nunca adorado por los Iniciados del Egipto. La religión cristiana de hoy es mucho más complicada que el culto de los Egipcios y en verdad, participa más de la natura-leza del culto simbólico.
Todos nosotros rendimos culto a la FUERZA que sostiene el universo; la buscamos; senti-mos hambre por ella.
Los egipcios rindieron culto a la Fuente de la Vida, al Dador y Recibidor de todo bien desde el nacimiento hasta la muerte del hombre.
¿Es esto diferente de cualquier otro culto de hoy día?

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LA CREACIÓN

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-Extracto de el libro: La profecía de Thiaoouba de Michel Desmarquet

‘En el principio no había nada, excepto oscuridad y un Espíritu. EL Espíritu.
‘El Espíritu era, y es, infinitamente poderoso, mas allá de la comprensión de la mente humana. El Espíritu es tan poderoso que es capaz, por la acción de su sola voluntad, de disparar una explosión atómica con reacciones en cadena de inimaginable fuerza. De hecho, el Espíritu imaginó los mundos, como crearlos, desde el más grande hasta el más pequeño.
Él imaginó los átomos. Cuando los imaginó, creo en su mente, todo lo que se movía y lo que se movería: todo lo que vivía y lo que viviría; toda lo que está estático o lo que parece –absolutamente todo.

‘Pero esto sólo existía en su imaginación. Todo seguía en completa oscuridad. Una vez que tuvo una visión general de todo lo que quería crear, fue capaz, con su fuerza espiritual excepcional, de crear, instantáneamente, las cuatro fuerzas del Universo.
‘Con esto, dirigió la primera y más gigantesca explosión atómica de todos los tiempos, lo que algunas personas llaman en la Tierra el Big Bang. El Espíritu estaba en el centro y él la indujo. La oscuridad se había desvanecido y el Universo se estaba creando a sí mismo, de acuerdo a la voluntad del Espíritu.

‘El Espíritu estaba, está, y siempre estará, en el centro del universo, ya que es el Creador y amo de éste.

(“No confundas las religiones con la Creación y la simplicidad como es explicada. No confundas la lógica con la distorsión ilógica de las religiones.”)

Durante billones de años (para el Creador es eternamente “el presente”, pero es más fácil para nuestro nivel de comprensión si te hablo en billones de años), todos los mundos, soles y átomos fueron formados, tal como te enseñaron en la escuela, los planetas girando alrededor del sol, y a veces con sus propios satélites. En algún punto, en ciertos sistemas solares, algunos planetas
se enfrían, se forma el suelo, las rocas se solidifican, se forman los océanos y las masas de tierra forman continentes.
‘Finalmente, estos planetas se vuelven habitables para ciertas formas de vida. Todo esto fue en el principio, en la imaginación del Espíritu. Podemos llamar a su primera fuerza, la “Fuerza Atómica”.
‘En esta etapa, por medio de la segunda fuerza, concibió a las primeras criaturas vivientes y a muchas de las primeras plantas, de las cuales después se derivaron las subespecies. Esta segunda fuerza, la llamaremos la “Fuerza Ovocósmica”, ya que estas criaturas y plantas fueron formadas simplemente por rayos cósmicos, que acabaron como huevos cósmicos.
‘En el principio, el Espíritu se imaginó experimentado sentimientos a través de una criatura especial. Se imaginó al Hombre por medio de la tercera fuerza, a la cual llamaremos la “Fuerza Ovoastronómica”. Por lo que el hombre fue creado. Michel, ¿alguna vez te has preguntado, qué inteligencia se necesitaría para crear un ser humano, o incluso a un animal? Sangre que circula gracias al corazón, el cual late millones de veces, independientemente de la voluntad…pulmones que purifican la sangre por medio de un sistema complejo… el sistema nervioso… el cerebro que envía las órdenes, ayudado por los cinco sentidos.. la espina dorsal que es ultrasensible y que te permite alejar tu mano instantáneamente de una estufa caliente para que no te quemes, esto mismo a tu cerebro le tomaría una décima de segundo procesar la misma orden para evitar que te quemaras.
‘¿Alguna vez te has preguntado porque habiendo billones de individuos en el planeta, no hay dos que tengan la misma huella digital: y por qué, lo que nosotros llamamos lo cristalino de la sangre, es tan único entre los individuos como la huella digital?
‘Tus expertos y técnicos en la Tierra y en otros planetas, han tratado, y aun tratan de crear un cuerpo humano. ¿Lo han logrado? Acerca de los robots que han hecho, ni el más perfecto sería más que una vulgar máquina a comparación con el mecanismo humano.
‘De regreso a lo cristalino que acabo de mencionar, se describe mejor como cierta
vibración particular de la sangre de cada individuo. No tiene nada que ver con el grupo sanguíneo.
Varias sectas religiosas en la Tierra creen absolutamente en el “derecho” a
rechazar transfusiones de sangre. Sus razones se relacionan con sus enseñanzas y su propia interpretación de éstas, mientras que deberían ver la verdadera razón, la cual es el impacto que las diferentes vibraciones tienen en cada cual.
‘Si se trata de una gran transfusión, puede tener cierto grado de influencia en el receptor, y por largo tiempo, lo que varia de acuerdo al volumen de la transfusión. Claro que dicha influencia nunca es peligrosa.
‘Después de un tiempo, que nunca excede mas de un mes, las vibraciones del receptor toman posesión, dejándolo sin el menor rastro de las vibraciones de la sangre del donador.
‘No se debe olvidar que estas vibraciones son más asunto del cuerpo fisiológico y de sus fluidos, que del cuerpo físico.
———————Ha llegado el momento en el que ciertos acontecimientos deben ocurrir.
Después de muchos miles de años de oscuridad y salvajismo en la Tierra, una supuesta civilización ha aparecido, e inevitablemente la tecnología se ha desarrollado, desarrollo que se ha acelerado durante los últimos 150 años.’
Ya han pasado 14 500 años desde la última vez que tal avance tecnológico existió en la Tierra. Esta tecnología, que en ningún punto es comparable con lo que es el verdadero conocimiento, es no obstante, lo suficientemente avanzada para volverse dañina para la raza humana en la Tierra en un futuro muy cercano.’
‘Dañina, debido a que sólo es conocimiento material y no espiritual. La tecnología debe de asistir al desarrollo espiritual y no confinar a la gente cada vez más dentro de un mundo materialista, tal y como está sucediendo ahora en la Tierra.

‘En un amplio grado, la gente está obsesionada con una sola meta: la riqueza. Sus vidas están dedicadas a la búsqueda de la abundancia y de todo lo que esto conlleva; envidia, celos, odio hacia los que son más ricos y desprecio hacia los que son más pobres. En otras palabras, su tecnología, que en nada se compara a la que existió en la Tierra hace 14,500 años, está arrastrando a la civilización hacia abajo, y empujándola cada vez mas hacia una catástrofe espiritual y moral.’

Mucha gente en la Tierra cree que las armas atómicas son el mayor peligro, pero
no lo son. El mayor peligro tiene que ver con el “materialismo”. La gente busca el dinero; para algunos es un medio de obtener poder; para otros es un medio de
adquirir drogas, (otra maldición) y para otros es una forma de poseer más de lo que su vecino posee.

‘Si un hombre de negocios posee una gran tienda, entonces quiere una segunda, después una tercera. Si dirige un pequeño imperio, lo quiere aumentar. Si un hombre ordinario tiene una casa en la que podría vivir feliz con su familia, entonces quiere una más grande o ser dueño de otra, y después de una tercera…’
‘¿Que sentido tiene todo esto? De cualquier modo, el hombre morirá y tendrá que dejar todo aquello que amasó. Probablemente sus hijos despilfarraran su legado y sus nietos vivirán en la pobreza. Toda su vida se habrá preocupado por asuntos puramente materiales, sin dejar tiempo suficiente para los asuntos del Espíritu. Otros con dinero se entregan a las drogas en su esfuerzo de crearse un paraíso artificial y esta es la gente que paga más caro sus errores.

‘Como ya has escuchado, en el principio solo estaba el Espíritu y creó, con su inmensa fuerza, todo lo que existe materialmente. Él creó los planetas, los soles, las plantas, los animales, con una meta en mente: para satisfacer su necesidad espiritual. Esto es bastante lógico puesto que él es puro espíritu. Ya veo que te estás preguntando el por qué de la necesidad de crear cosas materiales para satisfacer su realización espiritual. Te ofrezco esto como explicación: el creador buscó experiencias espirituales a través de un mundo material.
‘A fin de poder tener tales experiencias, quería encarnar una pequeña parte de su Espíritu en una entidad física. Para hacer esto, llamó a la Cuarta Fuerza, la que sólo concierne a lo espiritual. En este dominio, también aplica la Ley Universal.
‘Debes saber que el patrón del Universo dicta que nueve planetas giren alrededor de su sol1. También que esos soles giren alrededor de un sol mas grande, el cual es el centro de los nueve soles, y de sus respectivos nueve planetas. Y así esto continua hasta llegar al centro del Universo desde donde se origino la explosión que es referida en inglés como el Big Bang.’
‘No obstante, ciertos accidentes ocurrirán y algunas veces algunos planetas desaparecerán del sistema solar, o por el contrario quizás entre uno nuevo, pero con el tiempo, el sistema solar revertirá y basara su estructura de nuevo en el número nueve.
‘La cuarta fuerza tiene un papel muy importante que representar: tiene que hacer realidad todo lo que el Espíritu ha imaginado. Por lo que insertó una parte infinitesimal del Espíritu en el cuerpo humano. Esto involucra a lo que tu podrías llamar el cuerpo Astral, el cual forma una novena parte del ser humano esencial y consiste de una novena parte del Yo Superior. El Yo Superior de un hombre es, en otras palabras, una entidad que envía una novena parte de si mismo hacia el cuerpo humano, convirtiéndose en el ser Astral de la persona.

Otros cuerpos físicos son habitados, de manera similar, por otras novenas partes del mismo Yo Superior, y aún así cada parte permanece integra en la entidad central.1
Además, el Yo Superior es una novena parte de un Yo Superior más evolucionado, el cual es también la novena parte de un Yo Superior aún mas superior. El proceso continua hasta que regresa a la fuente, lo que permite la enorme filtración de experiencia espiritual que solicitó el Espíritu.’

‘No debes pensar que el Yo Superior de la primera categoría es insignificante en
comparación con los otros. Su función es a un nivel mas bajo, sin embargo, es extremadamente poderoso e importante. Es capaz de curar enfermedad, incluso de resucitar a los muertos. Hay muchos casos de personas declaradas clínicamente muertas, que han vuelto a la vida en manos de doctores que ya no les daban esperanzas. Lo que generalmente sucede en estos casos, es que el cuerpo Astral de la persona se reúne con el Yo Superior. Esta porción del Yo Superior ha dejado el cuerpo durante el periodo de “muerte”. Éste percibe su cuerpo físico abajo y a los
doctores que tratan de resucitarlo; también puede sentir el amor de aquellos que lloran por él. En su estado actual, en cuerpo Astral, la persona se sentirá perfectamente bien, incluso bendecida. Usualmente abandona su cuerpo físico, frecuentemente la fuente de su sufrimiento, para encontrarse catapultado hacia un “canal psíquico”; el cual termina en una maravillosa luz, y mas adelante en un estado de bendición.
‘Sí antes de pasar por este canal hacia la luz bendita, la cual es su Yo Superior, tuvo la ultima voluntad de no morir, no por a su beneficio, sino por aquellos que lo necesitan, por ejemplo, niños pequeños, él pedirá regresar. En algunos casos se le es permitido.
‘Estas en constante comunicación con tu Yo Superior por medio de tu canal cerebral. El cual actúa como un puerto transmisor y receptor, éste conduce vibraciones especiales directamente entre tu cuerpo Astral y tu Yo Superior. Tu Yo Superior te monitorea constantemente, de día y de noche y puede intervenir para salvarte de un accidente.
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1.- “Entidad central” – Significa que cada uno de nosotros comparte un ser superior con otras 8 personas en la tierra – explicación del Autor por petición del Editor.
2.- Lo que es conocido en la Tierra como Curación Espiritual puede ser lograda con la ayuda del ser superior del que cura sin que tenga que estar presente el paciente. Si el paciente lo permite, el curandero competente puede asistir al paciente desde cualquier parte del mundo (comentario del Autor) Esto no serefiere a un intercambio de “energía” sino a un intercambio de información al nivel de los seres superiores
(comentario del Editor)

Alguien, por ejemplo, que está a punto de tomar un avión, se encuentra con que el taxi se descompone de camino al aeropuerto; llama a un segundo taxi, el cual también se descompone, así sólo porque sí… ¿sólo porque sí? ¿Realmente crees que esto es una coincidencia? El avión en cuestión se estrella treinta minutos después, sin dejar sobrevivientes. Otra persona, una mujer reumática que apenas puede caminar, empieza a cruzar una calle. Se escucha un fuerte claxon y un chirrido de llantas, pero esta persona milagrosamente puede saltar y ponerse a salvo.
‘¿Cómo te explicas esto? No era su momento para morir, por lo que su Yo Superior
intervino. En una milésima de segundo su Yo Superior disparó una reacción en la glándula que segrega la adrenalina, la cual segregó una dosis y por pocos segundos le dio suficiente fuerza a sus músculos para lograr ejecutar el gran esfuerzo del salto que salvó su vida. La adrenalina que se libera en la sangre puede hacer posible evadir el peligro inminente, o derrotar lo “inderrotable” por medio del miedo o el enojo. Sin embargo en grandes dosis, la adrenalina se vuelve un veneno letal’.

‘Solamente el canal cerebral es capaz de conducir mensajes entre el Yo Superior y el cuerpo Astral. Algunas veces existe otro canal en los sueños o debería decir, al dormir. En cierto momento durante el sueño tu Yo Superior es capaz de llamar a tu cuerpo Astral y de comunicarle ideas o instrucciones, o de regenerarle de algún modo, devolviéndole su fuerza espiritual o iluminándolo con soluciones a problemas importantes. Por esta razón, es esencial que el sueño no sea molestado por ruido o por pesadillas resultantes de impresiones dañinas recibidas durante el día. Tal vez así puedas entender la importancia de aquel antiguo dicho francés; “la noche da consejos”.
‘El cuerpo físico en el que existes en este momento es muy complejo, pero aún así no se compara con la complejidad del proceso de evolución que ocurre con los cuerpos Astrales y con los Yo superiores. Para lograr que la gente ordinaria de tu planeta entienda lo mejor posible, te lo explicare de la manera más sencilla.
‘Tu cuerpo Astral, el cual existe en todo ser humano normal, transfiere a su Yo Superior todas las sensaciones que experimenta durante una vida en un cuerpo físico, estas sensaciones pasan a través del inmenso filtro de los nueve Yo Superiores antes de llegar al océano etérico que rodea al Espíritu.

Si estas sensaciones están basadas esencialmente en el materialismo, los Yo Superiores tienen muchos problemas para filtrarlos, justo como un filtro de agua se tapa más rápido si filtra agua sucia en vez de limpia.
‘Si a través de las numerosas experiencias que tienes en la vida te aseguras de que tu cuerpo astral se beneficie de una manera espiritual, este adquirirá más y más entendimiento espiritual.
Después de un tiempo que puede variar desde 500 hasta 15,000 de tus años terrestres, tu Yo Superior ya no tendrá nada mas que filtrar.

‘Esta parte del Yo Superior, encarnado en el ser Astral del Michel Desmarquet, será tan espiritualmente avanzado que subirá hacia al siguiente nivel en donde tendrá que competir con Yo Superiores más evolucionados.

‘Podríamos comparar este proceso con una filtración de nueve etapas, con la intención de que el agua que pasa tenga que librarse de nueve elementos. Al final de la etapa 1 del proceso, uno de estos estará completamente eliminado, dejando 8 por eliminar. Claro que para hacer esta información más fácil de digerir estoy haciendo un gran uso de mi imaginación…
‘Entonces este cuerpo Astral habrá completado el ciclo con el Yo Superior de la primera categoría y después tendrá que separarse de este para reunirse con el Yo Superior de la segunda categoría; donde se repetirá todo el proceso. Del mismo modo, el cuerpo Astral será lo suficientemente espiritualmente avanzado para pasar a un planeta de la siguiente categoría.

‘En su inmensa sabiduría el Espíritu, por medio de la cuarta fuerza, otorgó nueve categorías a los planetas. En este momento estás en el planeta Thiaoouba, el cual pertenece a la novena categoría, o sea que está en lo mas alto de la escala.
‘La tierra es un planeta de la primera categoría por lo que está en lo mas bajo de la escala.
¿Qué significa esto? El planeta Tierra podría ser comparado con un kindergarten, en el cual se pusiera énfasis en la enseñanza de los valores sociales básicos. Un planeta de la segunda categoría correspondería a la escuela primaria, en donde se enseñarían valores mas adelantados, en ambas escuelas, la supervisión adulta es imperativa. La tercera categoría comprendería a la escuela secundaria, donde los valores podrían explorarse más. Después irías a la universidad donde se te trataría como un adulto, ya que no solamente tendrías cierta cantidad de conocimiento sino que también comenzarías a aceptar responsabilidad cívica.
‘Este es el tipo de progreso que ocurre con las nueve categorías de planetas. Mientras más espiritualmente evolucionado te encuentres, mas beneficios obtendrás en un planeta superior, ya que este tendrá un ambiente y un estilo de vida general más evolucionado. Por ejemplo se puede obtener la comida más fácilmente, lo que por resultado, simplifica la organización de tu vida; la consecuencia es que te desarrollas mas efectivamente en lo espiritual.
‘En los planetas más avanzados, la Naturaleza en si misma ayuda al “alumno”; y en el momento en que alcances los planetas de categoría 6, 7, 8 y 9, no solamente tu cuerpo Astral estará altamente evolucionado, sino que tu cuerpo físico se verá beneficiado por tal desarrollo.
‘Ya has entendido que el cuerpo Astral es un cuerpo que habita en tu cuerpo físico, el cual archiva todo el conocimiento adquirido durante el curso de tus múltiples vidas.
‘Este cuerpo solamente se puede enriquecer espiritualmente, nunca materialmente. El cuerpo físico es solamente un vehículo que, en la mayoría de los casos abandonamos cuando morimos.
El planeta Tierra, el cual algunas veces es llamado “El Planeta de los
Pesares”, de hecho, el nombre es apropiado, pero esto es así por una precisa razón – la de proveer de un ambiente de enseñanza de un tipo muy especifico. No porque ahí la vida sea tan difícil quiere decir que tengas que intervenir – no puedes ir en contra de la naturaleza, destruyendo en lugar de conservar lo que el Creador a puesto a tu disposición; ya que el sistema ecológico ha sido intrincadamente diseñado. Algunos países, como Australia, han empezado a mostrar un gran respeto por la ecología, y éste es un paso más hacia la dirección correcta; pero incluso en ese país ¿que se hace por la contaminación del aire y del agua? ¿Y que se hace por una de las peores formas de contaminación que existen? El ruido

‘Digo “una de las peores” ya que la gente de Australia ni siquiera le presta atención en absoluto.
‘Pregúntale a alguien si le molesta el ruido del tráfico y te sorprenderá su respuesta – 85% de las veces será: ¿Cuál ruido? ¿De que estas hablando? Oh, ese ruido, ya estoy acostumbrado. Y es precisamente por ese ‘ya estoy acostumbrado’ por lo que es peligroso.’
‘Retomando el asunto tan importante del ruido, este es tan peligroso, que podría causar una catástrofe si no se hace nada al respecto.
‘Tomemos el ejemplo de una discoteca, la gente que se somete a si misma a escuchar música que es tocada tres veces mas fuerte de lo normal, está exponiendo a sus cerebros y a sus cuerpos psicológicos y astrales a vibraciones muy dañinas. Si pudieran darse cuenta del daño que esto les causa, ellos evacuarían las discotecas mucho más rápido que si se tratase de un incendio.
‘Pero las vibraciones no vienen solamente del ruido; también provienen de los colores, y es impresionante que aún no se lleven a cabo experimentos en este campo. Nuestros “agentes” reportaron un experimento en particular, el cual involucraba a un hombre que era capaz de cargar cierto peso. Se encontró que después de hacer que observara de manera constante una pantalla de color rosa, el perdió el 30% de su fuerza.
‘Tu civilización no presta atención a este tipo de experimentos, de hecho, los colores pueden influir enormemente en el comportamiento de los seres humanos, pero aun así, para poder tener control directo sobre esta influencia se requiere que se tome en cuenta el Aura del individuo. Por ejemplo, si quieres pintar las paredes de tu cuarto de un color que sea realmente apropiado para ti, debes tomar en cuenta los colores de ciertos puntos principales de tu Aura.
Al hacer coincidir los colores de las paredes con los de tu Aura, puedes mantener una buena salud o mejorarla. Además, las vibraciones que emanan de estos colores son esenciales para lograr un buen equilibrio mental, extendiendo su influencia aún cuando duermes.’
Me preguntaba cómo era que esperaba que conociéramos la importancia de estos colores en nuestras Auras, cuando en la Tierra, ni siquiera somos capaces de percibirlas.
Es muy importante que los expertos inventen el equipo especial necesario para
poder percibir el Aura, ya que con esto, a su vez, asegurará el que se tomen las elecciones correctas en los puntos críticos que se aproximan.
‘Los rusos ya han fotografiado el Aura. Esto es solo el principio, ya que esto solamente les permite leer las primeras dos letras del alfabeto, comparado a lo que nosotros podemos
descifrar.

La lectura del Aura llevada a cabo con la finalidad de sanar el cuerpo físico, no se
compara con lo que esta puede hacer por el cuerpo psíquico y por el cuerpo psicológico. Ya que en esta área es en donde existen mas problemas en la Tierra.
‘Por el momento la mayor parte de la responsabilidad se basa solo en lo concerniente al cuerpo físico, lo cual es un gran error. Si tu psique es pobre, esto influirá en tu apariencia física, pero, independientemente de esto, tu cuerpo físico morirá algún día, pero tu psique no, ya que forma parte de tu cuerpo Astral. Por el contrario, mientras más cultives tu mente, menos tendrás que permanecer en tu cuerpo físico, lo que acelerará tu proceso a través de tus ciclos de vida.

HISTORIA DEL PLANETA-NUESTRA SUPUESTA CIVILIZACIÓN

Cosmos amigable UNI16

-Extracto de el libro:  La profecía de Thiaoouba de Michel Desmarquet

‘Como ya te había explicado durante nuestro viaje a Thiaoouba, los Bakaratinianos llegaron a la Tierra hace 1 350 000 años. 30 000 años después ocurrió el terrible cataclismo que escarbo los mares e hizo emerger islas y continentes. También mencione un enorme continente que emergió en el centro del océano pacifico.

‘Este continente se llamaba “Lemuria”, pero es mejor conocido para ti como el

continente de Mu. Emergió virtualmente en una pieza, pero fue azotado por choques sísmicos 2000 años después, lo que provoco que se dividiera en tres grandes continentes.’

‘Con el paso de los años, apareció la vegetación en estos continentes, en las 120 amplias áreas localizadas en la región ecuatorial. El pasto creció, se crearon bosques, y con el tiempo, algunos animales empezaron a emigrar a través de un istmo muy angosto que solía unir a Mu con Norteamérica.’

‘La raza que llevo a mejores términos las consecuencias del cataclismo, fue la amarilla, ya que fueron los primeros que construyeron barcos y exploraron los mares. Hace 300 000 años, desembarcaron en la costa noreste de Mu, donde formaron una pequeña colonia. Esta colonia creció muy poco, debido a que era muy difícil expatriarse, lo que no te explicare, ya que es muy largo de contar y no nos concierne por ahora.’

‘Hace aproximadamente 250 000 años terrestres, los habitantes del planeta Arèmo X3, el planeta en el que nos detuvimos a tomar muestra durante nuestro viaje hasta aquí, se embarcaron en un viaje de exploración intergaláctico penetrando tu sistema solar. Después de haber visitado Saturno, Júpiter, Marte y Mercurio, aterrizaron en el planeta Tierra en China, en donde su nave espacial causó un considerable pánico entre la población. Sus leyendas se refieren a esto como los dragones de fuego que bajaron del cielo. El miedo y la desconfianza de los chinos, los llevó a atacar a los aliens, los que se vieron forzados a hacer

uso de violencia para defenderse. Algo que odiaban hacer, ya que no sólo eran gente muy avanzada tecnológicamente, si no también altamente espiritual, por lo tanto aborrecían el asesinato.’

‘Se fueron de ahí, y siguieron explorando el planeta. Al final, les llamo mucho la

atención el continente Mu por dos razones. Primero, porque el continente parecía estar virtualmente deshabitado y segundo, porque en virtud de su latitud, parecía un verdadero paraíso.’

Se habían vuelto particularmente cautelosos desde su confrontación con los chinos y pensaron que era prudente establecer una base en la que se pudieran refugiar en caso de enfrentarse mas adelante con la hostilidad de la gente de la Tierra. Aun no he explicado que la razón por la cual estaban explorando la Tierra era la de restablecer a varios millones de gentes del Planeta Arèmo X3, debido a que dicho planeta ya estaba muy sobrepoblado. Esta operación era demasiado seria, por lo que no querían correr riesgos de ningún tipo. Además, se había decidido que la base se establecería, no en la Tierra, sino en la Luna, ya que estaba muy cerca de la Tierra y parecía ser bastante segura.’

‘Les tomo cincuenta años establecer las bases lunares, y no fue, hasta que estuvieron listas, que la emigración a Mu dio inicio. Todo salió bien. La pequeña colonia de chinos que había existido en el noroeste de Mu había sido destruida algunas décadas antes de su primer visita, por lo que en efecto, tenían todo el continente para ellos.’

El continente de Mu y la Isla de Pascua 89

‘El trabajo de construcción de los pueblos, canales y carreteras comenzó de inmediato, las carreteras fueron pavimentadas con grandes piedras de lastra. Su medio usual de transporte era un carruaje volador, no muy diferente de nuestros Lativoks.’

‘Importaron de su planeta animales como el perro y el armadillo los cuales eran muy

queridos en su planeta, así como el puerco.’

Cuando me hablo de los animales importados, recordé como me había impresionado al ver puercos y perros en el famoso planeta. De repente, todo estaba claro para mi.

‘Los hombres median en promedio 180 centímetros de altura y las mujeres 160 centímetros. Su cabello era oscuro, sus ojos eran de un hermoso negro y su piel ligeramente bronceada.

Viste a algunos así cuando nos detuvimos en Arèmo X3 y supongo que ya adivinaste que ellos son los ancestros de los poloneses.’

‘Así que establecieron asentamientos por todo lo largo y ancho del continente, incluyendo 19 grandes ciudades, de las cuales, siete eran sagradas. Las pequeñas villas eran también muy numerosas, ya que estas personas eran excelentes granjeros y criadores de ganado.’

‘Su sistema político estaba moldeado de acuerdo al de Arèmo X3. Hacia mucho tiempo que habían descubierto que la única manera de gobernar un país adecuadamente, era poner a la cabeza del gobierno a siete hombres de gran integridad, que no representaran grupo político alguno, pero que estuvieran sinceramente comprometidos a hacer lo mas que pudieran por su

nación.’

‘El séptimo entre ellos, era el Juez Supremo, cuyo voto en el concilio valía por dos. Si cuatro estaban en su contra y dos con el en algún asunto en particular, había empate, y se necesitaba de horas y días de debate para que finalmente uno de los siete fuera persuadido para cambiar su voto. Estos debates estaban conducidos dentro de un contexto de inteligencia, amor y preocupación por su gente.’

‘Estas altas figuras no recibían grandes beneficios materiales por guiar a la nación. Era su vocación de liderar y lo hacían por el gusto de servir a su país, lo que evadía el problema de que hubiera oportunistas escondidos entre los lideres.’

‘No puede decirse lo mismo de nuestros lideres de hoy en día’, remarque con un poco de amargura. ¿Dónde podían encontrarse tales hombres?’

‘El procedimiento era el siguiente: en las villas o distritos se elegía a un hombre de notable integridad por medio de un referéndum. Nadie con antecedentes de mala conducta o tendencia al fanatismo podía ser elegido, el elegido seria aquel que hubiese demostrado integridad en todos los aspectos. Entonces el era enviado al pueblo mas cercano, junto con los demás representantes de las aldeas vecinas, y ahí se procedían a realizar elecciones posteriores.

‘Por ejemplo, si había 60 villas, entonces habría 60 hombres elegidos por la gente, esto en base a su integridad y no por falsas promesas que hubieran hecho y que no fueran capaces de cumplir.’

‘Representantes de toda la nación se reunirían en la ciudad capital. Se les dividía en grupos de seis y a cada grupo se le asignaba un cuarto de conferencia en particular. Los siguientes diez días, el grupo permanecía reunido, manteniendo platicas, compartiendo cenas, disfrutando de espectáculos, hasta que eventualmente elegían a un líder de grupo. Así es que si había 60 representantes, entonces habría 10 grupos de seis, por lo que de ahí saldrían 10 representantes. Se elegían a 7 de estos 10 mediante el mismo proceso, y de los siete, con el tiempo emergía un Supremo Líder, al cual se le daba el titulo de Rey.’

‘Así es que era un Rey republicano’, dije.

Thao sonrío ante mi observación y Lationusi solo frunció el ceño.

‘El Rey es elegido de este modo en caso de que hubiese muerto el anterior sin dejar un sucesor, o si su sucesor no era aceptado de forma unánime por el consejo de los siete. Se le daba el titulo de Rey, primero porque era el representante del Gran Espíritu en la Tierra y segundo, porque nueve de cada diez veces seria hijo o un pariente cercano del Rey anterior.’

‘Entonces algo así como el método romano, ¿no?’

‘Si, de hecho. Sin embargo, si el Rey manifestaba la más ligera tendencia a la dictadura,

entonces era destronado por el consejo. Pero volvamos a nuestros emigrantes del planeta Arèmo X3…’

‘Su ciudad capital, a la cual llamaban Savanassa, estaba situada en una meseta que miraba desde lo alto al Golfo de Suvatu. La meseta tenia 300 metros de altura, y a excepción de dos colinas, una en el sudeste y otra en el sudoeste, esta era el punto mas alto del continente de Mu.’

‘Lo siento, Thao, ¿puedo interrumpir? Cuando me explicaste el cataclismo que cambio el eje de la Tierra, me dijiste que no era posible refugiarse en la Luna, ya que esta no existía, pero justo ahora me dices que se establecieron bases ahí para los emigrantes…’

‘No existía la luna cuando los negros poblaban Australia y por mucho tiempo después tampoco existió. Anteriormente, aproximadamente seis millones de años antes, la Tierra había tenido dos pequeñas lunas, las cuales giraban alrededor esta, pero eventualmente, terminaron por chocar contra ella. La Tierra no estaba habitada en ese entonces, por lo que los cataclismos que ocurrieron no tuvieron importancia.’

‘Hace aproximadamente 500 000 años, la Tierra “capturo” una luna mucho mas grande, la que existe hoy en día. Pasó muy cerca de tu planeta y fue atraída a su órbita. Esto pasa frecuentemente con las lunas. Cataclismos posteriores son provocados por este evento…’

‘¿Qué quieres decir exactamente con pasar demasiado cerca de la Tierra? ¿Por qué no chocan? Y de cualquier forma, ¿qué es una luna?’

‘De hecho pudo haber chocado, pero eso no ocurre frecuentemente. Una luna es

originalmente un pequeño planeta que gira alrededor del su sol en una espiral que se va haciendo mas pequeña. Los planetas mas pequeños se mueven en espiral mas rápidamente que aquellos mas grandes, debido a que su fuerza interna es menor.’

‘Al girar en espiral mas rápidamente, los planetas mas pequeños son atraídos por los planetas mas grandes, por lo que si pasan demasiado cerca, la atracción gravitacional del planeta se vuelve mas fuerte que la del sol. El planeta mas pequeño empieza a orbitar al grande, aun en espiral, lo que tarde o temprano termina en una colisión’.

‘¿Estas diciendo que nuestra hermosa luna celebrada en poemas y canciones caerá un día sobre nuestras cabezas?’

‘Un día, si… pero no hasta dentro de aproximadamente 195 000 años.’

Me debí de haber visto aliviado y hasta un poco cómico, ya que mis anfitriones

empezaron a reírse. Thao continúo. ‘Cuando eso suceda – cuando la luna choque con la Tierra – será el fin de tu planeta. Si para ese entonces la gente de la Tierra no está lo suficientemente avanzada tanto tecnológica como espiritualmente, será un holocausto, pero si lo están, podrán evacuar a otro planeta. Todo a su momento, Michel. Por ahora debo terminar mi relato acerca del continente de Mu…’

‘Por lo tanto, Savanassa estaba localizada en una vasta meseta que veía desde lo alto a las planicies que no se elevaban mas de 30 metros sobre el nivel del mar. Se construyó una enorme pirámide en el centro de la meseta. Cada una de las piedras, algunas de las cuales pesaban hasta 50 toneladas, fueron cortadas con una precisión de mas de una quinta parte de un milímetro, usando lo que nosotros llamamos “sistemas de vibración ultrasónica”.

 Esto fue llevado a cabo en canteras de Holaton, que hoy en día se encuentran en la Isla de Pascua, el cual era el único lugar en donde se podía encontrar esta piedra especial. Sin embargo había otra cantera en Notora, al sudoeste del continente.’

‘Las enormes piedras fueron transportadas usando técnicas antigravitacionales, las cuales eran muy bien conocidas por estas personas. (Eran transportadas en plataformas, 20 centímetros sobre las carreteras pavimentadas, y fueron construidas usando los mismos principios que se utilizaron para las pirámides.) Habían construido carreteras como éstas por todo el país, las cuales convergían, como una gran telaraña, en la capital, Savanassa.’

‘Las grandes piedras fueron llevadas a Savanassa y se pusieron en posición de acuerdo a las instrucciones del arquitecto en jefe del proyecto. Las pirámides terminadas median exactamente 440.01 metros de altura y sus cuatro caras estaban perfectamente orientadas hacia los cuatro puntos de la brújula.’

‘¿Esto estaba proyectado para ser el Palacio del Rey, o su tumba?’ Todos sonrieron indulgentemente cuando hice esta pregunta.

‘Nada de eso, Michel. Esta pirámide era mucho mas importante. Era una herramienta. Una enorme herramienta. Al igual que la pirámide de Keops, en Egipto, aunque esta era mas pequeña en tamaño.’

‘¿Una herramienta? Explícame por favor – no te entiendo. Era cierto, estaba teniendo problemas para entender a Thao, pero podía sentir que se me iba a revelar uno de los más grandes misterios – uno que ha provocado tantas preguntas, y que ha sido el tema de muchos escritos en la Tierra.

‘Ya te habrás dado cuenta’, dijo Thao, ‘de que eran gente muy avanzada. Poseían un profundo entendimiento de la Ley Universal y usaban sus pirámides para capturar rayos cósmicos, fuerzas y energía, así como energías terrestres.’

‘Dentro de estas, los cuartos estaban en posición de acuerdo a un plan muy preciso, las cuales les servían al Rey y a otros grandes iniciados como poderosos centros de comunicación, permitiéndoles comunicarse de manera telepática1 con otros planetas y otros mundos en el Universo. Tal comunicación con extraterrestres ya no es posible para la gente en la Tierra; pero la gente de Mu en esos tiempos, por medio de medios naturales, y explotando las fuerzas cósmicas, estaban en constante comunicación con otros seres y eran incluso capaces de explorar universos paralelos.’

‘¿Este era el único propósito de las pirámides?’

‘No del todo. El segundo uso que se les daba, era el de hacer llover. Por medio de un sistema de laminas hechas de una aleación especial, cuyo mayor componente era la plata, esta gente era capaz de, en pocos días, causar una acumulación de nubes sobre el país, y de esta forma, podían producir toda la lluvia que necesitasen’.

‘Y así entonces, ellos eran capaces de crear virtualmente un paraíso sobre todo el continente.

Los ríos y manantiales nunca se secaban, sino que fluían vigorosamente a través de numerosas planicies de tierra que estaban generalmente planas.’

‘Los árboles frutales estaban repletos de frutas, ladeándose bajo el peso de naranjas, mandarinas o manzanas, correspondiendo a la latitud. Se cosechaban en abundancia frutas exóticas que no existen actualmente en la Tierra. Una de estas frutas, llamada el Laikoti, poseía una propiedad que

causaba una excitación en la actividad cerebral, permitiéndole a aquel que la comiese resolver problemas que parecían no tener solución. Esta propiedad no era exactamente una droga, pero aun así la fruta estaba condenada por los sabios. El Laikoti únicamente estaba autorizada para ser plantada en los jardines del rey2.’

‘Sin embargo, ya sabes como es el humano, la fruta era secretamente plantada por todo el continente. Aquellos que eran capturados con la fruta, eran duramente castigados, ya que estaban desobedeciendo las ordenes directas del rey de Mu. En cuestión de gobierno y religión, el rey debía ser obedecido absolutamente ya que era el representante del Gran Espíritu.

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1.- (Telepática) – adicion del editor con consentimiento del autor

2.- Al escribir este libro, sentí la necesidad de hacer énfasis en la interesante similitud que existe entre la prohibición de comer la fruta Lakoti – por razones referentes al conocimiento – y la manzana prohibida de

Adán en la Biblia por razones similares (Comentario del Autor)

El continente de Mu y la Isla de Pascua 93

‘Aún así el Rey no podía ser venerado, ya que solamente era un representante de otro.’

‘Esta gente creía en Tharoa, el Dios, El Espíritu; El Único, El Creador de todas las cosas y por supuesto creían en la reencarnación.’

‘Lo que a nosotros nos interesa Michel, son los grandes eventos que ocurrieron en tu planeta hace muchísimos años, para que así puedas esclarecer a tu gente. No te voy a elaborar una descripción detallada del continente que era el hogar de una de las civilizaciones mejor organizadas que han existido en la Tierra. Sin embargo, debes saber que después de un periodo de 50,000 años, la población de Mu ascendía a 80, 000,000’

‘Se llevaban a cabo expediciones regularmente, con el propósito de investigar y explorar aspectos del planeta. Para llevar a cabo dichas expediciones se utilizaban barcos voladores, similares a lo que ustedes llaman “platillos voladores”. Era sabido que la mayoría del planeta estaba poblado por negros, amarillos y blancos, aunque estos últimos habían retrocedido a un estado primitivo debido a su perdida del entendimiento técnico. Esta gente blanca había arribado a la Tierra en un número muy pequeño, en el periodo entre la llegada de los Bakaratinianos y de la colonización de Mu. Se habían establecido en un continente que tu conoces como la Atlántida, pero debido a razones materiales y espirituales su

civilización fallo completamente.’

‘¿Qué quieres decir con lo de razones materiales?’

‘Desastres naturales, que destruyeron completamente sus pueblos y casi todo lo que les hubiera podido ayudar para avanzar tecnológicamente.’

‘Debo enfatizar el siguiente punto: antes de embarcarse en sus expediciones exploratorias al planeta, los habitantes de Mu habían realizado investigaciones por medio de la pirámide de Savanassa. Como resultado de estas investigaciones, fue decidido enviar a las naves

voladoras a colonizar Nueva Guinea y la región sudeste de Asia, esto es, todo al oeste de Mu. Simultáneamente establecieron colonias en Centroamérica y en Sudamérica.’

‘Y lo más importante, establecieron una colonia base, que creció hasta volverse un inmenso pueblo, en el área que tus arqueólogos conocen como Tiahuanaco, localizados no muy lejos del Lago Titicaca. En ese tiempo los Andes aun no existían, ya que las montañas se formaron tiempo después, como verás muy pronto.’

‘Se construyó un enorme puerto marítimo en Tiahuanaco. En esos días el norte y sur de América eran planos y eventualmente se construyó un canal para enlazarlos a un mar interior – el cual existía en la actual ubicación de Brasil – con el Océano Pacifico. Este mar también tenia una salida hacia el Océano Atlántico, por lo que era posible pasar de un océano a otro y así colonizar el continente de Atlántida…’

‘Pero acabas de decir que tenían naves voladoras, ¿por qué no las usaban? si habían

construido un canal era porque pensaban usar botes.’

‘Usaban sus naves voladoras justo como ustedes usan sus aviones, pero para cargas muy pesadas, usaban maquinas antigravitacionales, tal como ustedes usan maquinaria pesada para este fin.’

‘Asi entonces, como ya había dicho, colonizaron el continente de Atlántida. Mucha gente blanca de la Atlántida prefería emigrar a la región del norte de Europa, ya que no aceptaban el nuevo gobierno y la nueva religión proveniente de Mu. Esta gente se estableció en sus naves marinas, propulsadas por el viento y vapor. Es así como la raza blanca descubrió la energía del vapor, habiendo pasado por un periodo que ustedes llamarían prehistórico. También debo explicar que Inglaterra no era una isla; en ese tiempo estaba unida al norte de Europa, el estrecho de Gibraltar tampoco existía, ya que Africa llegaba hasta el sur de Europa. Mucha gente blanca de la Atlántida emigró al norte de África, por lo que se mezcló con la cruza negroamarilla del área. La cruza creó nuevas razas en el norte de África, las cuales se han perpetuado a través de los siglos y que tu conoces actualmente como las tribus Beréberes, los Tuaregs entre otros.’

‘En esos tiempos nosotros visitábamos regularmente la Tierra, cuando juzgamos que el tiempo era oportuno, fuimos a visitar al Rey de Mu, de acuerdo a su petición o a la información que el nos daba, visitaríamos las nuevas colonias. En la India por ejemplo, o en Nueva Guinea, la gente de Mu experimentaba muchas dificultades para asimilar las civilizaciones que ya existían ahí. Arribaríamos abierta y públicamente en naves algo parecidas a la que te trajo a Thiaoouba, aunque de diferente forma.’

‘Debido a nuestra altura, la cual siempre ha sido mucha, y a nuestra radiante belleza, nos tomaban como dioses, sobre todo la gente que no era muy avanzada, y en algunos casos donde incluso eran caníbales.

‘De acuerdo a nuestra misión, era muy importante que diéramos la impresión de ser dioses amigables ante los ojos de estos colonizados, para así evitar una guerra, algo que aborrecían absolutamente debido a su gran avance espiritual, sus creencias y religión.

‘Debido a nuestras frecuentes visitas llevadas a cabo durante este periodo, es que existen tantas leyendas en la Tierra que nos describen como “gigantes” y que hablan de “carrozas de fuego” que descendían del cielo.’

‘Éramos grandes amigos de los habitantes de Mu y mi entidad astral en ese tiempo existía en un cuerpo muy similar al que me encuentro “usando” ahora. Los artistas y escultores nos tomaron mucho en consideración. Consultaron al Rey de Mu y con su consentimiento trabajaron para inmortalizarnos. Las inmensas estatuas de Holaton1 (Isla de Pascua), son un ejemplo de su trabajo. Para la civilización de ese tiempo, era lo último en obras de arte, debido a que eran estilizadas en forma y tamaño.

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1.- Holaton (La isla de pascua) estaba situada al sudoeste del continente de Mu. (Comentario del Autor)

‘Es así como se esculpió una estatua en honor a mí. Cuando estuvo terminada, la

transportaron por medio de unas enormes plataformas que funcionaban a lo largo y ancho del país, y las cuales se unían siempre en Savanassa. El maestro de aquel tiempo erigió las estatuas en los jardines del Rey y en los caminos que conducían a la pirámide.

Desafortunadamente cuando la estatua que me representaba junto con muchas otras que estaban a punto de ser transportadas, ocurrió un cataclismo que destruyó el continente de Mu.

‘Sin embargo una porción de Holaton se mantuvo en pie. Cuando digo una porción, es porque las canteras eran 10 veces más extensas de lo que son hoy en día. La parte que no fue tragada por el cataclismo es el área en donde mi estatua permanece.’

‘Mi imagen estilizada es aun preservada en la Isla de Pascua. Cuando me contaste que me habías soñado en la forma de una estatua en la Isla de Pascua, te dije que de hecho así era, creíste que lo había dicho metafóricamente. Como ves Michel, algunos sueños, y más los tuyos, son influenciados por Lacotina. No existe una palabra en la Tierra que corresponda a este término. No es necesario que entiendas el fenómeno, pero bajo su influencia, el sueño es real.’

Thao termino su relato hasta ese punto mostrando su tan ya familiar sonrisa y añadiendo:

‘si tienes dificultades para recordar todo esto, con gusto te ayudare en su momento.’

Con esto se levanto, por lo que todos hicimos lo mismo

Queríamos mostrarte que, antes de tu actual supuesta civilización, habían existido en la Tierra verdaderas civilizaciones. No te “secuestramos”, como podrías decir, y te trajimos cientos de billones de kilómetros a que admiraras la belleza de nuestro planeta.

‘Estas aquí porque perteneces a una civilización que ha tomado el camino equivocado. Muchas de las naciones de la Tierra creen estar lo suficientemente avanzadas, lo cual no es así. Además, sus culturas son decadentes, desde los líderes y las supuestas clases élite. Todo el sistema está distorsionado.’

Sabemos esto, debido a que hemos vigilado muy de cerca al planeta Tierra, particularmente en los últimos años, tal como el Gran Thaora, te explicó. Podemos estudiar que es lo que está sucediendo en un amplio rango de aspectos. Podemos vivir entre ustedes en cuerpos físicos o en presencia Astral. No solamente estamos presentes en tu planeta, sino que somos capaces de influir en el comportamiento de ciertos de tus lideres, afortunadamente para ustedes. 

Por ejemplo, nuestra intervención impidió que Alemania fuera el primer país que usara la bomba atómica, ya que hubiera sido desastroso para el resto de la gente en la Tierra si el Nazismo hubiera triunfado al final de la Segunda Guerra Mundial. Como apreciarás, cualquier régimen totalitario significa un

gran atraso para la civilización.’

‘No se pueden llamar a sí mismos gente civilizada, cuando envían a millones de personas a las cámaras de gas simplemente porque son judíos.’

‘Aun así. Los alemanes creían que habían sido la gente elegida. Por la forma en la que actuaron, cayeron más bajo que cualquier tribu de caníbales.’

‘Los rusos que enviaron a miles a trabajar en campos de concentración, y que eliminaron a otros miles, debido a que estos representaban un peligro para “el régimen”, tampoco son mejores.’

‘Existe una gran necesidad de disciplina en la Tierra, pero la “disciplina” no significa dictadura.

El Gran Espíritu, el mismísimo Creador, no obliga a ninguna criatura, ni humana ni a ninguna otra, a actuar en contra de sus propias voluntades1. Todos tenemos libre albedrío y depende de nosotros el disciplinarnos para así mejorarnos espiritualmente

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1. “sus propias voluntades” era originalmente “su voluntad”. Esto causaba que todo el enunciado tuviera un

doble significado. ¿VOLUNTAD DE QUIÉN? ¿Del Creador o del humano? Por supuesto del HUMANO.

Enunciados como este han sido traducidos erróneamente numerosas veces en textos religiosos, exigiéndoles a

las personas a someterse a la “Voluntad de Dios” formulados por supuesto por el clérigo para controlar a las

masas. El libre albedrío es absolutamente esencial para cualquier evolución espiritual. Nosotros usamos este

enunciado en plural (criaturas, personas) para remover la ambigüedad. (Comentario del Editor basado en la

clarificación del Autor)

El imponer la voluntad de uno sobre de otro, en cualquier forma que prive al individuo del privilegio de ejercer su propia voluntad, es uno de los más grandes crímenes que un hombre puede cometer.’

‘Lo que hoy está sucediendo en Sudáfrica es un crimen contra la humanidad. El racismo es un crimen en sí…’

‘Thao,’ interrumpí, ‘hay algo que no entiendo. Dices que impidieron que los Alemanes fueran los primeros en tener la bomba atómica, pero ¿por que no impidieron que cualquier nación la tuviera? Debes admitir que, al punto que hemos llegado en armas nucleares, estamos sentados en un volcán, ¿Qué dices de Hiroshima y Nagasaki, no se sienten de algún modo responsables?’

‘Michel, por supuesto tú ves las cosas de una manera muy simplificada. Todo para ti es blanco o negro, pero también hay muchos tonos de gris. Si la Segunda Guerra Mundial no se hubiera terminado, tal como sucedió con el bombardeo y la destrucción de esas 2 ciudades, entonces habrían muerto muchas mas personas, tres veces más del número de victimas de las bombas atómicas. Como dicen en tu idioma, escogimos al menos maligno de los dos demonios.’

‘Como ya te había dicho antes, podemos “dar una mano” pero no nos corresponde involucrarnos con los detalles de la situación, Existen reglas muy estrictas que deben ser seguidas. Las bombas tenían que existir, tal como en todos los planetas pasa tarde o temprano. Ya que existen, podemos ver que resulta, como espectadores o podemos intervenir. Si intervenimos, es para dar una ventaja a el “lado” que sea mas sincero y más respetuoso de la libertad individual.’

‘Si muchos de los lideres que lean tu libro no te creen, o dudan de lo que está escrito, rétalos a que te expliquen la desaparición de billones de “agujas” que se habían puesto en órbita alrededor de la Tierra hace unos cuantos años1. También pídeles que te expliquen la segunda desaparición de billones de “agujas” que fueron puestas de nuevo en órbita. Sabrán de que estamos hablando, nunca temas. Nosotros somos responsables de la desaparición de esas agujas, ya que juzgamos que eran potencialmente desastrosas para tu planeta.

‘Algunas veces, impedimos que tus expertos jueguen con cerillos, si juzgamos apropiado dar una mano, lo hacemos, pero no podemos y no deseamos salvarlos de desastres automáticamente, ya que eso seria infringir la Ley Universal.’

‘Como ves, Michel, el armamento atómico parece causar miedo en los corazones de la gente de la Tierra, y debo admitir que es una espada de Democles suspendida sobre sus cabezas, pero éste no es el verdadero peligro.’

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1.- “agujas” 11 años después de la aventura de Michel R. Scientific American, Agosto 1998 (Vol. 279, Numero 2,

articulo por N.L. Jonson, Pagina 43, (¿63 en Edición de E.U.A.?!) explica: “80 grupos de agujas (fueron) lanzadas en

mayo de 1963 como parte de un experimento en telecomunicaciones del Departamento de Defensa de E.U.A. La

presión por radiación ejercida por la luz solar (???) debiera haber empujado a las pequeñas agujas – 400 millones de

estas – fuera de orbita.” Hay alguien que haya escuchado alguna vez acerca de algo en el universo que haya sido

empujado fuera de orbita por: “La presión por radiación ejercida por la luz solar” ¿Por qué entonces utilizamos

cohetes? Para comprender la situación, los invito a que calculen la masa de 400 millones de agujas. (Comentario del

Editor)

‘Los verdaderos peligros en la Tierra, en orden de importancia son: primero, el dinero; despuéslos políticos; en tercer lugar, los periodistas y las drogas y el cuarto, las religiones. Ninguno de estos peligros están relacionados con las armas nucleares.’

‘Si la gente de la Tierra es aniquilada por un cataclismo nuclear, sus seres Astrales irán a donde deben después de la muerte y se mantendrá el orden natural de la muerte y el renacimiento. El peligro no reside en la muerte del cuerpo físico, como millones creen: el peligro existe en la forma en la que uno vive.’

‘En tu planeta, el dinero es el peor de todos los demonios. Trata de imaginar ahora la vida sin dinero…’

‘Lo ves,’ dijo Thao que ya había “leído” mis esfuerzos, ‘ni siquiera puedes imaginar tal vida, ya que estas atrapado en el sistema.

‘Sin embargo, hace dos horas, viste como la gente de Mu era capaz de satisfacer sus necesidades sin gastar dinero. Sé que notaste que la gente era muy feliz y sumamente avanzada.’

‘La civilización de Mu giraba en torno a la comunidad – tanto espiritual como materialmente -y prosperaron. Por supuesto que no debes confundir el concepto de “comunidad” con “comunismo”, como existe en ciertos países de la Tierra. El comunismo que se practica en la Tierra es una parte esencial de los regímenes totalitarios, mas que demócratas, por lo que es una degradación para el

hombre.’

‘Desafortunadamente, debido al dinero, es muy difícil ayudar de una manera constructiva en la Tierra, ya que todo su sistema está basado en este. Si Alemania necesita 5000 toneladas de madera australiana, no puede mandar a cambio 300 Mercedes y 50 tractores. Tu sistema económico notrabaja de esta manera; por lo que, es muy difícil mejorar el sistema.’

‘Por otra parte, se podría lograr muchísimo en lo concerniente a los políticos y a los partidos políticos. Todos están en el mismo barco… y se puede hacer una muy buena comparación entre un país o un planeta y un barco. Todo barco debe tener su capitán, pero para que funcione bien requiere habilidades y un Espíritu de cooperación entre los marineros, así como respeto hacia el capitán.’

‘Si además de ser sabio, experimentado y de mente ágil, el capitán es además justo y honesto, las posibilidades de que la tripulación haga su mejor esfuerzo son magnificas. Esto es, finalmente, el valor intrínseco del capitán – sin importar sus inclinaciones políticas o religiosas – las que determinaran la efectividad de sus operaciones.’

‘Imagina por ejemplo, que el capitán tuviera que ser elegido por su tripulación por razones políticas mas que por sus habilidades en la navegación y por su cabeza fría en situaciones peligrosas. Para imaginar mejor la situación, supongamos que estas viendo una elección actual. Estamos parados en el muelle de mando, donde 150 miembros de la tripulación están reunidos con tres candidatos que buscan estar al mando de la nave. El primero es un demócrata, el segundo, un comunista y el tercero un conservador. Entre los miembros de la tripulación, hay 60 con inclinaciones comunistas, 50 demócratas y 40 conservadores. Ahora te voy a mostrar como este asunto no puede ser conducido apropiadamente.’

‘El candidato comunista es obligado a hacer ciertas promesas a los demócratas y a los conservadores si desea ganar; por que sólo tiene asegurados 60 de los votos. Debe de convencer a al menos 16 hombres de los otros partidos de que está en sus intereses el elegirlo.

¿Pero será capaz de mantener las promesas que hace? Y, por supuesto que esto también aplica para los otros dos candidatos.’

‘Cuando cualquiera de estos capitanes estuvieran a la mar, siempre se encontraría con que un número significante de su tripulación estarían en contra de que el estuviera al mando, por lo que siempre habría el riesgo de un motín.’

‘Por supuesto que, afortunadamente, este no es el método por el cual se elige a un capitán.

Solamente quise ilustrarte los peligros que involucra el elegir a los lideres en base a la política en lugar de por su habilidad para liderar a la gente, honestamente, por la dirección correcta.’

‘Aun debo enfatizar otro punto. Cuando nuestro “capitán electo” estuviera en la mar, sería el único líder del barco, tal como cuando un líder de un partido político es elegido como jefe de estado, en todos los casos es inmediatamente confrontado por el “líder de la oposición”. Desde el inicio de su mandato, todas sus decisiones serán criticadas por el partido opositor, sean estas buenas o malas. ¿Cómo puede ser un país gobernado bajo este sistema, Michel?

‘¿Tienes alguna solución?’

‘Claro, y ya se te explico. La única solución es seguir el ejemplo del gobierno de Mu..

‘Esto es, colocar como jefe de estado a un líder, cuya única meta sea el bienestar de su gente, un líder que no estuviera motivado por falso orgullo o por ambición personal; deshacerse de los partidos políticos, y junto con estos, del resentimiento, del rencor y del odio que los acompaña; tenderle la mano al vecino, aceptarlo y trabajar junto con él, a pesar de las diferencias que puedan tener. Ya que el después de todo, está en el mismo barco que tú, Michel. Es parte de la

misma villa, del mismo pueblo, de la misma nación, del mismo planeta…’

‘¿De que esta hecha tu casa, Michel?’

‘De ladrillos … madera, columnas de concreto, clavos… ‘

‘así es, ¿Y de que están hechos esto materiales?’

‘De átomos, claro está.’

‘Perfecto. Como ya sabrás, estos átomos se tienen que conectar firmemente unos a otros, para lograr formar un ladrillo o cualquier otro material del edificio. ¿Qué pasaría si estos

átomos se repelieran unos a otros en lugar de combinarse?’

‘La desintegración.’

‘Ahí lo tienes, es por esto que si alejas a tu vecino, a tu hijo o hija, y si no estás dispuesto a tender una mano aun aquellos que no te agradan, estarás contribuyendo a la desintegración de

tu civilización. Y esto es lo que está sucediendo en la Tierra cada vez más y más, por medio del odio y la violencia’

‘Considera dos ejemplos bien conocidos en tu planeta que prueban que la violencia no es la solución.

El primero es Napoleón Bonaparte: por medio de las armas fue capaz de conquistar toda Europa, e imponía como lideres nacionales a sus propios hermanos, para así disminuir el riesgo de traición. Es bien aceptado que Napoleón era un genio, muy competente para organizar y un buen legislador, ya que muchas de sus leyes perduran en Francia después de 200 años. ¿Pero qué fue lo que pasó con su imperio? Se desintegró rápidamente, ya que había sido establecido en base al uso de las armas. Hitler de manera similar también buscó

conquistar Europa por medio de la fuerza, y bueno, ya sabes que pasó ahí.’

‘La violencia no paga, y nunca lo hará. La solución en vez de eso radica en el amor y en el cultivar las mentes. ‘¿Te has dado cuenta que alrededor del mundo y particularmente en Europa había mas escritores, músicos y filósofos emergiendo en el siglo XIX y principios del siglo XX que hoy en día?’

‘Si, creo que es verdad.’

¿Sabes por que?’

‘No.’

‘Porque debido a las ventajas de la electricidad, la combustión interna, el automóvil, el aeroplano, y cosas por el estilo, la gente de la Tierra ha abandonado el cultivo del Espíritu, y se ha enfocado mas en el mundo material.’

‘Ahora bien, justo como te explico el Gran Thaora, el materialismo posee una de las mas grandes amenazas para sus vidas presentes y futuras.’

‘Después del problema de los políticos, también tienen el de los periodistas y reporteros. A excepción de unos cuantos que tratan de hacer bien su trabajo, que es el de diseminar la información, honesta y sinceramente, prestando muchísima atención a sus fuentes; la inmensa mayoría solo busca el sensacionalismo, lo que nos preocupa enormemente.’

‘Tus estaciones televisivas transmiten muchísima violencia. Si los responsables fueran obligados a estudiar psicología antes de tomar esta gran responsabilidad, se tomaría el camino correcto. Tus reporteros parecen buscar y hasta incluso rezar por obtener escenas de violencia, asesinato, tragedia y desastre; estamos hartos de ese comportamiento.’

‘Los líderes de una nación, los periodistas, o cualquier otra persona que, debido a su posición, pueda ejercer influencia en la gente, tiene una gran responsabilidad con millones de personas, quienes son, ni mas ni menos, que sus prójimos. Muy frecuentemente, aún aquellos que han sido electos por la gente, se olvidan de la obligación que tienen en este aspecto, hasta que vienen las nuevas elecciones y se dan cuenta que la gente está insatisfecha y que podrían no votar por ellos de nuevo.’

‘Sin embargo, éste no es el caso de los periodistas, ya que no necesitan inspirar confianza en la gente para lograr su posición; aunque tengan el mismo poder de influenciar, sea para bien o para mal.

‘Por lo que son capaces de hacer mucho bien cuando alertan a la atención publica del peligro o la injusticia, lo cual debería de ser su función principal.’

‘Te voy a dar un ejemplo para que entiendas por qué es tan importante que esta gente sepa y aplique la psicología. Ves el siguiente reportaje en la televisión: Un joven tomó un rifle y mató a siete personas, incluyendo a dos mujeres y dos niños. El reportero muestra la escena del crimen y los cuerpos, añadiendo que el asesino imitó el estilo de un actor muy conocido por sus papeles violentos en películas de acción. ¿Cuál es el resultado? Que el asesino se sentirá orgulloso de si mismo – ya que no solamente logró la atención de toda la nación, sino que además ha sido comparado con uno de los héroes más populares de las

películas de acción del momento. Por lo que otra persona enferma que vea este reportaje y escuche los comentarios de los reporteros que prestan una gran atención a este odioso crimen, estará inspirado también a buscar su propio momento de gloria nacional.’

‘Tal persona es generalmente un fracasado – alguien reprimido, frustrado, inhibido; alguien ignorado, que ansia reconocimiento. Acaba de ver el reportaje y el sabe que toda la violencia es reportada y frecuentemente exagerada por los reporteros de televisión y por los periodistas. Tal vez su foto aparezca en la primera plana de los periódicos. Después irá ante una corte, donde se referirán a el con un nombre como el de “Jack el destripador” o como el “estrangulador del guante rojo”. Nunca más sería tomado como un ser humano ordinario. El

daño que ocasiona tan irresponsable reportaje, es inimaginable. La estupidez y la

irresponsabilidad no son atributos de las naciones civilizadas. 

Es por esto que en la Tierra, no han podido ganarse ni la primera letra de la palabra civilización.

‘¿Entonces cual es la solución?’

‘¿Por qué preguntas eso Michel?, has sido escogido porque sabemos como piensas, y yo se que tú sabes la respuesta para esa pregunta. Aún así, ya que insistes, la escucharás de mi boca. Los reporteros, periodistas y cualquier otra persona cuya función sea la de informar no deberían de dedicar más de dos o tres líneas a estos casos de asesinato. Simplemente deberían decir: “Acabamos de enterarnos de la muerte de siete personas en manos de un lunático irresponsable. Este asesinato ocurrió en, donde sea que haya ocurrido, y es un lamentable evento para esta nación que se considera a si misma como civilizada.” Eso es todo.’

‘Aquellos que buscaran su día o semanas de gloria seguramente no lo harían por medio del asesinato, ya que sus esfuerzos recibirían muy poca publicidad como resultado. ¿No estás de acuerdo?’

‘Entonces ¿qué deberían contener sus reportajes?’

‘Existen tantas cosas valiosas que mostrar al mundo – reportajes de eventos mundiales que mejoren la psique de la gente de la Tierra en lugar de lavarles el cerebro negativamente.

Reportajes acerca de alguien que arriesgó su vida para salvar a un niño ahogándose, o de la ayuda prestada a los pobres para mejorar su entorno.’

‘Por supuesto, estoy totalmente de acuerdo contigo, pero estoy seguro que la circulación de los periódicos depende del numero de noticias sensacionalistas que contenga.’

‘Y ahí estamos de nuevo, otra ves ante la raíz de todos los males que mencione

anteriormente – el dinero. Este es la maldición que socava a tu civilización entera; aún así, en este caso en particular, la situación podría ser revertida si los responsables fueran motivados a cambiar. Sin importar de que planeta se trate, los peores peligros de la humanidad son de una naturaleza psicología, mas que material.

‘De manera similar, las drogas afectan la psique del individuo – ya que éstas no solo arruinan la salud física si no que también revierten1 el proceso de evolución universal del individuo. Al mismo tiempo, inducen estados de euforia o de paraíso artificial, atacando directamente al cuerpo astral. Voy a ahondar más en esto, debido a que es de suma importancia.

‘El cuerpo Astral solo puede ser dañado por dos cosas: por las drogas y por las

vibraciones ocasionadas por ciertos tipos de ruido. Acerca de las drogas, tiene que quedar bien claro, que estas tienen una influencia que está totalmente en contra de la naturaleza.

Estas “remueven” al cuerpo Astral hacia otra esfera en la que éste no debería de estar. El cuerpo Astral solo debe de estar ya sea: en el cuerpo físico o con su Yo Superior, del cual forma parte. Al estar drogado, el cuerpo Astral del individuo esta como “dormido” experimentando sensaciones artificiales que distorsionan completamente su juicio. Es igual que cuando el cuerpo físico está en una operación quirúrgica muy importante. Podríamos verlo como una herramienta que se que dobla o rompe por usarla incorrectamente o por utilizarla para una tarea para la cual no estaba diseñada.

‘De acuerdo a lo largo que sea el periodo de tiempo que una persona esté bajo la

influencia de las drogas, su cuerpo Astral declinará, o mas bien, se saturará de información falsa. La “recuperación” del cuerpo Astral puede tomar varias vidas: por esta razón, Michel, las drogas deben ser evitadas a toda costa.’

‘Hay algo que no entiendo entonces.’ Interrumpí. ‘Ya dos veces me diste a tomar drogas para liberar mi cuerpo Astral de mi cuerpo físico. ¿No me hiciste un daño entonces?’

‘No del todo. Usamos una droga que nos es alucinógena, para ayudarte en un proceso que podría ocurrir naturalmente con el adecuado entrenamiento. No se trata de una droga que “ciegue” por lo que no representa peligro alguno para tu cuerpo Astral, además de que el efecto sólo dura un corto periodo de tiempo.

‘Regresando a los problemas de tu planeta, Michel, la solución depende del amor – no del dinero. Requiere que la gente se levante por encima del odio, del resentimiento, de los celos y de la envidia, y que cada persona, ya sea un barrendero o un líder comunitario ponga los intereses de su comunidad por encima de los propios y ofrezca su mano a quien la necesite.

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1.- Énfasis del Editor

‘Todos necesitan, tanto física como mentalmente, de la amistad de su vecino – no sólo en tu planeta sino en todos. Como decía Jesús, cuando lo enviamos a tu planeta hace ya mas de 2000 años atrás: “Ámense los unos a los otros” – pero claro…’

‘¿Thao!’ interrumpí de nuevo, aunque esta vez de una manera casi ruda. ¿Qué es lo que acabas de decir acerca de Jesús?

‘Jesús, Michel, fue enviado a la Tierra desde Thiaoouba hace ya mas de 2000 años

atrás – tal como Lationusi fue a la Tierra también y después regresó.’

‘Primero, debo hablarte de Egipto e Israel, así como de la Atlántida, el famoso continente del que tanto se habla en Tierra y que es objeto de mucha controversia.

‘Atlántida, al igual que el continente de Mu, existió y estaba situado en el hemisferio norte, en medio del Océano Atlántico. Estaba unido a Europa, y conectado con América por un istmo y a Africa por otro istmo que estaba aproximadamente a la latitud de las Islas Canarias. Su área era ligeramente más grande que la de Australia.

‘Estaba habitado por gente de Mu, hace aproximadamente 30 000 años – de hecho, era una colonia de Mu. Había también gente de raza blanca – gente rubia, alta y de ojos azules. Fueron los Mayas, experimentados colonizadores de Mu, quienes gobernaron el país, y quienes que construyeron ahí, una replica de la pirámide de Savanasa.

‘Hace 17 000 años, exploraron completamente todo el mediterráneo, yendo por el norte de África donde conocieron a los Árabes, (descendientes de la cruza entre los Bakaratinianos negros y amarillos) y a quienes legaron una gran cantidad de nuevo conocimiento – tanto material como espiritual. Por ejemplo, el sistema numérico, que aun es usado por los árabes, vino de Atlántida y por ende, de Mu, claro está.

‘Fueron a Grecia en donde establecieron una pequeña colonia y el alfabeto griego

corresponde casi exactamente al de Mu.

‘Finalmente llegaron a la tierra que los nativos llamaban Aranka y que ahora se conoce como Egipto. Ahí, establecieron una colonia muy sólida con un gran hombre al mando, llamado Toth. Las leyes fueron establecidas de acuerdo a las creencias de Mu y a los principios organizativos de Atlántida. Plantas mejoradas, nuevas técnicas para criar ganado, nuevos métodos de cultivo, así como la introducción de la alfarería y el tejido. ‘Toth era un gran hombre de la Atlántida, con un inmenso conocimiento material y espiritual. Fundó villas, construyo templos y justo antes de su muerte, ya había construido lo que ustedes ahora llaman la Gran Pirámide. Cada vez que estos grandes colonizadores

consideraban que una nueva colonia tenia el potencial de ser grandiosa, tanto espiritual como materialmente hablando, construían una pirámide especial – una herramienta – como fuiste capaz de ver por ti mismo en Mu. En Egipto, construyeron la Gran Pirámide, basada en el modelo de la pirámide de Savanasa, pero a una escala tres veces reducida. Estaspirámides son únicas y para poder cumplir con su papel de “herramienta”, sus dimensiones y especificaciones deben ser muy precisas, así como su orientación.’

‘¿Sabes cuanto tiempo les tomó?’

‘Fue bastante rápido – solo 9 años, debido a que Toth así como sus arquitectos, conocían los secretos antigravitacionales de Mu y los secretos para cortar las piedras usando, llamémosles electro-ultra-sonidos.’

‘Pero en la Tierra los expertos creen que fue construida por el Faraón Keops.’

‘No es así, Michel. Pero claro, este no es el único error que han hecho los expertos en la Tierra. Por otra parte, puedo confirmarte que el faraón Keops uso esta pirámide para lo que debía ser usada.

‘Los maya -atlantes no eran los únicos que exploraban y colonizaban. Cientos de años atrás, los Nagas habían colonizado Burma, la India y finalmente llegaron a las costas de Egipto, aproximadamente en la latitud del trópico de cáncer. Ellos también fundaron una exitosa colonia y ocuparon la parte alta de Egipto. Ambos grupos de colonizadores introdujeron mejoras similares. Los Nagas establecieron un gran pueblo llamado Mayou, en los bancos del Mar Rojo. Los nativos de la región fueron a sus escuelas, gradualmente siendo integrados por los colonizadores y produciendo la raza egipcia.

‘Sin embargo, hace cerca de 5,000 años, los Nagas del norte de Egipto y los Maya –

Atlantes empezaron a pelear por una razón que es algo absurda. Los Atlantes, cuya religión difería significativamente de la de Mu, creían en la reencarnación de su alma (cuerpo Astral) en el país de sus ancestros. Siendo así, ellos clamaban que el alma viajaba en dirección oeste hacia el lugar de donde ellos provenían. Los Nagas tenían una creencia similar, excepto que estos clamaban que el alma regresaba hacia el este, debido a que ellos venían del este. 

‘Por dos años estuvieron en guerra debido a esta diferencia, pero ésta no fue una guerra terriblemente cruel, ya que ambos grupos se componían fundamentalmente de gente que amaba la paz, y eventualmente se volvieron aliados y formaron un Egipto unificado.

‘El primer Rey del Egipto Unido, tanto el alto como el bajo, se llamaba Mena; fue él quien estableció el pueblo de Menfis. Él fue electo usando el mismo método utilizado en Mu – método que no logró sobrevivir mucho en Egipto, debido al surgimiento de un poderoso clero que poco a poco fue poniendo a los faraones bajo su mando. Esta situación continuó por años con notables excepciones entre los faraones que no cedían ante el clero.

Una de esas excepciones fue la del Faraón Akenatón, quien fue envenenado por los sacerdotes. Antes de morir, hizo la siguiente declaración: “La época que he pasado en la Tierra fue una era en la cual la simplicidad de la Verdad no fue entendida y fue rechazada por muchos.” Como suele suceder a menudo en las sectas religiosas, los sacerdotes egipcios distorsionaron la Verdad, la cual era muy simple, para así obtener mayor control sobre la gente, los hacían creer en el diablo y en varios seres divinos así como en otras tonterías.

‘También debe decirse que antes de la guerra y del subsecuente pacto de paz que estableció que Mena fuese el Rey de Egipto, la población, comprendida de Maya – Atlantes y Nagas en proporciones similares, habían establecido una sofisticada civilización en ambas partes de Egipto, tanto en la alta como en la baja.

‘El país era prospero. La agricultura y la ganadería florecían y en el tiempo del primer Rey de Egipto, Mena, fue casi la culminación de esta prospera civilización.

‘Ahora en este punto, debemos volver atrás en el tiempo. Arki dijo que la Tierra aun es visitada por extraterrestres, y como ya sabes, también fue así en el pasado; pero déjame ahondar más en esto.

‘La Tierra es visitada, tal como lo son otros planetas habitados dispersos por el universo.

Algunas veces los habitantes de ciertos planetas son obligados a evacuar debido a que el planeta está muriendo. Ahora bien, tal como Arki te explicó, no puedes cambiar de planeta como cambias de casa. Debes ajustarte a un ciclo bien establecido; de otra manera, las consecuencias pueden ser catastróficas. Esto fue lo que sucedió hace 12,000 años atrás. Seres humanos dejaron el planeta Hebra, para visitar la galaxia en busca de un nuevo planeta de la misma categoría del suyo, ya que sabían que en el próximo milenio, su planeta se volvería totalmente inhabitable.

‘Una nave espacial, capaz de lograr grandes velocidades experimentó serios problemas durante un vuelo de reconocimiento y se vio obligada a aterrizar en tu planeta. Aterrizó en la región de Krasnodard, un pueblo en la Rusia occidental. Esta de más decir que en ese tiempo no había pueblo, ni gente, ni Rusia.

‘Iban 8 astronautas a bordo de la nave: tres mujeres y cinco hombres. Estas gentes median aproximadamente 170 centímetros de altura, tenían ojos negros, piel clara y largo cabello castaño. Lograron aterrizar exitosamente y comenzaron con las reparaciones de su nave.

‘Se dieron cuenta de que la fuerza gravitacional era mayor que la de su planeta, por lo que al principio tuvieron dificultad para moverse. Establecieron un campamento cerca de su nave espacial, ya que esperaban que las reparaciones tomaran algo de tiempo. Un día, mientras trabajaban, ocurrió un terrible accidente que provocó una gran explosión y destruyó la mitad de la nave matando a cinco de los astronautas. Los otros tres, que estaban lejos de ahí, no sufrieron ningún daño. Ellos eran Robanan, un hombre, y dos mujeres, Levia y Dina.

‘Bien sabían lo que esto implicaba. Viniendo de un planeta de categoría superior, no pertenecían a la Tierra, aquí se encontraban prisioneros y por lo tanto, estaban concientes de las desavenencias que les esperaban. Por lo que el accidente no fue una grata sorpresa.

‘Por varios meses, los tres permanecieron en el lugar, debido a que la temporada era

templada. Tenían algunas armas y eran capaces de alimentarse cazando – sus provisiones de maná se habían perdido en la explosión. Finalmente llegó el invierno y decidieron moverse hacia el sur.

‘La fuerza de gravedad les hacia muy difícil el caminar grandes distancias, por lo que provocó que su caminata al sur en busca de climas mas templados se convirtiera en un ‘Camino al Calvario’ para ellos. Pasaron por el Mar Negro hacia la dirección en la que actualmense te encuentra Israel. El viaje tomó meses pero eran gente joven, e increíblemente lo lograron. El clima se fue haciendo más templado, incluso hasta caliente, mientras alcanzaban latitudes más bajas. Se detuvieron en un río, donde establecieron un campamento permanente – bueno, al menos el más permanente de todos, debido a que Dina tenía varios meses de embarazo.

Después de un tiempo, dio a luz a un niño al que llamaron Ranán. Para ese entonces, Levia ya estaba también embarazada y un tiempo después dio a luz a su hijo, Rabión.

‘Esta gente de Hebra se aclimató muy bien a este sitio, el cual era muy vasto de animales para cazar, miel y plantas comestibles – y ahí fue donde fundaron su descendencia. Fue un tiempo después cuando conocieron a algunos nómadas que pasaban. Este fue su primer contacto con los terrícolas. Los nómadas ascendían a 10 

y al haber encontrado a las mujeres de Robanán de su agrado, quisieron matarlo y quedarse con todo lo que este poseía, incluyendo a las mujeres.

‘Robanan aún tenia sus armas, y aunque era un hombre pacifista, fue obligado a usarlas y a matar a cuatro de sus atacantes quienes salieron despavoridos al verse enfrente a tal poder.

‘Esta gente se entristeció enormemente por haber tenido que tomar tal medida y vieron en este altercado otra señal de que estaban en un planeta prohibido para ellos por la Ley Universal…’

‘No entiendo,’ interrumpí, ‘creí que no era posible brincarse hacia categorías más avanzadas, sino solo hacia planetas inferiores.’

‘No, Michel, ni hacia delante ni hacia atrás. Si vas hacia delante, desobedeciendo la Ley Universal, morirás; si vas hacia atrás, te expones a ti mismo a peores condiciones porque tu avance espiritual no puede existir en un ambiente materialista.

‘Si quieres, te puedo dar una analogía a manera de explicación. Imagina a un hombre

inmaculadamente vestido con zapatos boleados, calcetines blancos y un traje planchado. Obligas a este hombre a que camine a través de un patio con lodo de 30 centímetros de espesor. Además, le insistes que eche con sus manos el lodo en una carretilla. No es necesario preguntarse en que estado estaría después de hacer todo esto.

‘No obstante, nuestro grupo de extraterrestres fundó su descendencia, los cuales se convirtieron en los ancestros de los judíos de hoy en día.

‘La Biblia fue escrita después por los escribas que repasaron la historia de esta gente

distorsionándola, tal como las leyendas se mezclan con la realidad.

‘Puedo afirmarte, que el Adán de la Biblia no solo no fue el primer hombre en la Tierra, estaba muy lejos de serlo, sino que se llamaba Robanan y que no tuvo una esposa llamada Eva, sino dos esposas llamadas Levia y Dina. La raza de judíos nació de la unión de estos tres, sin mezclarse con otra raza, debido a que, por atavismo1, se creían superiores – y de hecho lo eran.

‘No obstante, debo asegurarte que la Biblia (original)2 no es producto de la imaginación de los ‘escribas’ – ni de su embellecimiento. Había mucha verdad en ella. Digo “había” porque a través de los muchos concilios de la Iglesia Católica Romana, la Biblia ha sido profundamente revisada y modificada, por razones que son claras: servir a las necesidades del Cristianismo. 

Por eso ayer fue que dije que las religiones son una de las maldiciones de la Tierra. También debo esclarecerte respecto a varios temas bíblicos.

‘Poco tiempo después de la llegada de los Hebreos a la Tierra, los ayudamos en varias

ocasiones. También los castigamos. Por ejemplo, la destrucción de Sodoma y Gomorra fue causada por uno de nuestros vehículos espaciales. La gente de esos dos pueblos estaba poniendo un mal ejemplo y actuaban peligrosamente para la gente que estaba en contacto con ellos. Tratamos en vano por varios medios de enderezarlos y ponerlos en el camino correcto. Tuvimos que ser rudos.

‘Cada vez que lees en la Biblia: “Y el Señor dijo esto o aquello – deberías de leer “y los habitantes de Thiaoouba dijeron…”

‘¿Por qué no los salvaron desde el principio y los llevaron a su planeta o a otro de la misma categoría?’

‘Está es claro, una pregunta razonable Michel, pero hay un obstáculo. No podemos predecir más de 100 años en el futuro. Pensamos que no sobrevivirían, ya que era un grupo muy reducido, además pensamos que se mezclarían con otras razas que los asimilarían, por lo que se reproducirían creando impuros. Pensamos que esto ocurriría en aproximadamente un siglo – pero ese no fue el caso. Aún ahora, como ya sabes, la raza permanece casi tan pura como hace 12 000 millones de años.

‘Como ya te había dicho, por medio de las juntas religiosas, los sacerdotes borraron y cambiaron muchas cosas de la Biblia, pero sobrevivieron algunas y que se pueden explicar fácilmente.

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1.- “Atavismo” Tratar de mantener / reconstruir las características originales. Las primeras generaciones de personas

descritas en la Biblia vivieron hasta 900 años. (Nota del editor)

2.- Comentario del Editor con autorización del Autor.

‘En el Capitulo 18, versículo (1) los escribas se refieren a nuestra aparición en aquel tiempo, diciendo: “Yahvé se presento a él junto a los árboles de Mambré mientras estaba sentado a la entrada de su tienda, a la hora más calurosa del día.” En este capitulo los escribas están hablando de Abraham.

‘(2) Al levantar sus ojos, Abraham vio a tres hombres que estaban parados a poca

distancia. En cuanto los vio, corrió hacia ellos y se postró en tierra.

(3) Y dijo, “Señor Mío, si me haces el favor, te ruego que no pases a lado de tu servidor sin detenerte. Abraham invitó a los tres hombres a quedarse. Los escribas se refieren a ellos como hombres, y un minuto después, llaman a uno de ellos “Yahvé”. Abraham les habla y esta vez el que responde es el llamado “Yahvé”. Los sacerdotes de la Iglesia Católica Romana encuentran esto como una contradicción, tal como muchas otras religiones, ya que ellos dicen que nadie puede imaginarse el rostro de Dios – uno quedaría ciego al verlo. En

cierto sentido tienen razón, siendo que el Creador al ser puro Espíritu, no tiene rostro!

‘De acuerdo a los escribas, Abraham conversa con Yahvé de la misma forma como si lo hiciera con alguna persona de alta jerarquía de la Tierra. Yahvé le responde quien está acompañado por otros dos “hombres” – los escribas no hablan de ángeles. ¿No es absurdo pensar que Dios vendría a la Tierra en la forma de un hombre, acompañado, no por ángeles, sino por hombres? De hecho, no solo se menciona en este capitulo, sino en muchas otras partes de la Biblia, por lo que es fácil para cualquiera que tenga buen juicio ver que Dios nunca le ha hablado a ningún ser humano1.

‘El no podría haber hecho eso, debido a que los cuerpos Astrales son los que se inclinan ante Él, no Dios quien se apoya hacia ellos. Eso seria como si un río fluyera hacia atrás,

¿nunca has visto un río que fluya del mar a lo alto de una montaña, o sí? Un pasaje de la Biblia, dos paginas mas delante del mencionado anteriormente, es también bastante sorprendente: ‘Capitulo 19, versículo (1) Los dos ángeles llegaron a Sodoma al atardecer.

Lot estaba sentado a la entrada del pueblo, apenas los vio, salió a su encuentro, se arrodilló inclinándose y besó el piso enfrente de ellos – después les rogó que fueran a su casa, y repentinamente, en el versículo cinco, “Llamaron a Lot y le dijeron: “¿Dónde están los hombres que llegaron a tu casa esta noche?”. Esta vez, los escribas se refieren a ellos como “hombres”. Después, en el versículo (10), “Pero los dos hombres salieron, le pidieron a Lot que entrara a su casa y cerraron la puerta.” (11) “Y entonces hirieron de ceguera a todos los hombres que estaban fuera, desde el más joven hasta el mas viejo. De modo que ya no

fueron capaces de encontrar la puerta.”

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1. ‘Dios nunca le ha hablado’ – En la versión hebrea mas antigua disponible de la Biblia, Yahvé es uno de los muchos nombres

de ‘Dios’. Todas las demás traducciones lo mezclan completamente – remplazando los nombres exactos por ‘Padre’ ‘Señor’ o

‘Dios’. En la versión hebrea esta claro que es Yahvé quien hablaba con las personas, aparecía en forma humana, realizaba

“milagros” – no Dios el creador. Por la información contenida en este libro esta claro que Dios es Dios (El gran Espíritu) y

Yahvé = Thiaoouba. En el contexto de este detalle por si mismo – la Biblia entera tiene mucho mas sentido y se convierte en una

lectura fascinante. (Editor)

‘Es muy fácil ver la falta de precisión en este pasaje, donde los escribas empiezan

hablando de dos ángeles, y después hablan de dos hombres, y después de dos hombres cegando a la gente. De acuerdo a la Biblia, tal ‘milagro’ solo puede ser llevado a cabo por un Ángel! Ahí, amigo mío, hay otro buen ejemplo de la confusión de las escrituras en la Tierra. Los ‘hombres’ eran sencillamente nuestros hombres de Thiaoouba.

‘De este modo, guiamos y ayudamos a los Judíos, ya que hubiera sido una lastima

permitir que esta raza tan avanzada espiritualmente, se hundiera en la ignorancia y salvajismo solamente porque habían cometido el error de venir a un planeta que no era apropiado para ellos. Los ayudamos en los siglos siguientes y eso es lo que los escribas han tratado de explicar al escribir los relatos que han formado a la Biblia. Muchas veces lo hicieron de buena voluntad, pero otras, distorsionaron la verdad, aunque no a propósito.

‘Las únicas veces que esta distorsión fue hecha a propósito, y por razones muy

especificas, como ya te había dicho, fue por la Iglesia Católica Romana durante sus concilios de Nicein 325 DC, Constantinopla en 381 DC, Efes en 431 DC y Calcedonia en 451 DC. Hubo otras, aunque de menor importancia. La Biblia no es “El Libro de Dios” como mucha gente en la Tierra lo cree. Es solamente un documento de Historia Ancestral muy modificado y lleno de embellecimientos agregados por escritores diferentes a los escribas. Por ejemplo, volvamos al tema de Egipto y del periodo del Éxodo, el cual le es de gran interés a la gente de la Tierra. Voy a restituirte la verdad concerniente a eso, antes de explicarte otras cosas.

‘Volvamos a Egipto, donde encontramos que los descendientes de los cosmonautas se convirtieron en los Hebreos (su nombre se deriva de su planeta, Hebra.) esta raza había experimentado muchas dificultades desde su arribo accidental a tu planeta – las experimentaron entonces y las experimentan hoy en día.

‘Como ya sabes, los Judíos son muy inteligentes comparados con otras razas; tienen una religión muy diferente; y no se mezclan con otras razas. Los matrimonios casi siempre se llevan a cabo entre ellos. Debido a la inexorable Ley Universal, siempre han sido victimas de la persecución, mucha de ésta ha ocurrido últimamente. Como resultado de estas persecuciones, muchos de sus cuerpos Astrales fueron liberados y fueron capaces de proceder directamente a los planetas mas desarrollados a los que pertenecían.

‘Como ya sabrás, un grupo de Hebreos viajo con José, hijo de Jacobo, hacia Egipto, donde establecieron una descendencia, solo para terminar siendo odiados por los Egipcios y siempre por la mismas absurdas razones – su inteligencia, y particularmente, por su solidaridad en tiempos de adversidad. La acción era necesaria.

 

A LOS PIES DEL MAESTRO -J. KRISHNAMURTI

CON LA ESPERANZA DE QUE AL COMPRENDER Y APLICAR CADA UNA DE LAS CLAVES CONTENIDAS EN ESTE ESCRITO, LA PERSONA QUE LO LEA PUEDA PREPARARSE PARA CONTRIBUIR A UN MUNDO MEJOR…

 Este libro fue pasado a formato Word y con LETRA AMPLIADA para facilitar la difusión, y con el propósito de que así como usted lo recibiólo pueda hacer llegar a alguien más.                  HERNÁN

PREFACIO

Por ser un hermano de más edad, se me ha concedido la distinción de escribir algunas pa­labras como prefacio de este pequeño libro, el primero que ha escrito un hermano más joven de cuerpo, ciertamente, pero no de alma.

Las enseñanzas contenidas en él se las im­partió su Maestro cuando lo preparaba para la Iniciación, y él las ha transcripto de memoria, lenta y laboriosamente, porque el año anterior sabía mucho menos inglés que ahora.

Este libro es, en su mayor parte, una repro­ducción literal de las propias palabras del Maes­tro; y lo que no, es el pensamiento del Maestro expresado con las palabras del discípulo.

El Maestro suplió dos frases omitidas. En otros dos casos más, se añadió otra palabra omitida. Aparte de esto; es enteramente de Krishnamurti: es su primer donativo al mundo. Que este libro pueda ayudar a otros como las enseñanzas verbales lo ayudaron a él. Con tal esperanza las da. Pero las enseñanzas pueden tan sólo dar fruto si las vivimos como él las ha vivido, desde que brotaron de los labios de su Maestro. Si el ejemplo se sigue de acuerdo con el precepto, en­tonces se abrirá el gran Portal para el lector como se abrió para el autor, y sus pies hollarán el Sendero.

 

annie besant

A LOS QUE LLAMAN

Conducidme desde lo ilusorio a lo Real.

Conducidme de las tinieblas a la Luz.

Conducidme de la muerte a la Inmortalidad.

 

PRÓLOGO

Estas palabras no son mías: son del Maestro que me enseñó. Sin Él no hubiera podido hacer nada, pero con Su ayuda he puesto los pies en el Sendero. Vosotros también deseáis penetrar en este Sendero; y así, las mismas palabras que Él me dijo os ayudarán si queréis obedecerlas. No basta decir que estas palabras son bellas y verdaderas; quien desee lograr éxito debe hacer exactamente lo que ellas entrañan. Mirar la co­mida y decir que es sabrosa no satisfaría a un hambriento: ha de comerla. Así pues, no basta escuchar al Maestro: debéis practicar lo que Él aconseja, atendiendo a cada palabra y fijándoos en cada insinuación. Si no advertís una indica­ción, si no atendéis a una palabra, queda perdi­da para siempre, porque Él no las repite.

 

En este Sendero se requieren cuatro cualida­des:

DISCERNIMIENTO

CARENCIA DE DESEOS

BUENA CONDUCTA

AMOR

Trataré de explicaros lo que el Maestro me dijo acerca de cada una de ellas.

A LOS PIES DEL MAESTRO

I

La primera cualidad es el DISCERNIMIENTO. Se denomina así, generalmente, a la facultad de distinguir entre lo real y lo ilusorio, y la cual guía a los hombres para entrar en el Sendero. Pero también es mucho más que esto, y debe practicarse no tan sólo en los comienzos del Sendero, sino en cada una de sus etapas, diaria­mente, hasta el fin.

Vosotros entráis en el Sendero porque habéis aprendido que tan sólo en él pueden encontrar­se las cosas dignas de ser alcanzadas. Los que no saben esto trabajan para adquirir riqueza y poder, pero esto dura a lo más una vida tan sólo y, por lo tanto, no es real. Hay bienes ma­yores, reales y perdurables, cuando los hayáis alcanzado, ya no desearéis jamás aquellos otros.

En el mundo hay dos clases de seres: los sa­bios y los ignorantes. Esta sabiduría es la que nos interesa. La religión que un hombre profe­se, la raza a que pertenezca, importan poco; lo realmente importante es que los hombres co­nozcan el plan Divino. Porque el plan de Dios es la evolución. Una vez que el hombre realmente lo reconoce, no puede sino identificarse con sus designios y trabajar de acuerdo con él, porque es tan glorioso como bello. Así, conociéndolo, permanece al lado de Dios, firme para el bien y resistente contra el mal, trabajando para la evolución y no por egoísmo.

Si está al lado de Dios, está unido a nosotros, y no importa lo mínimo que se llame hindú o buddhista, cristiano o mahometano, ni que sea indio o inglés, chino o ruso. Los que están al lado de Dios saben por qué están aquí y cuál es su misión, y procuran cumplirla; los demás no saben todavía lo que han de hacer, y así obran a menudo erróneamente e intentan trazarse vías que imaginan placenteras sin comprender que todos somos uno y que, por lo tanto, tan sólo lo que el Uno quiere puede ser verdaderamente agradable para todos. Ellos van en pos de lo irreal, en vez de lo real. Hasta que aprendan a distinguir entre los dos, no se colocarán al lado de Dios, y, para aprenderlo, discernimiento es el primer paso.

Pero, aun después de efectuada la elección, debéis recordar que hay muchas variedades de lo real y lo irreal, y por lo tanto debemos dis­cernir también entre lo justo y lo injusto, lo esencial y lo accesorio, lo útil y lo inútil, lo verdadero y lo falso, lo egoísta y lo altruista.

Aquellos que, deseosos de seguir al Maestro, han resuelto servir a lo justo a toda costa, no hallan dificultad en la elección entre lo justo y lo injusto. Pero el cuerpo es distinto del hom­bre, y la voluntad del hombre no siempre coin­cide con el deseo del cuerpo. Cuando vuestro cuerpo desee algo, deteneos a pensar si vosotros realmente lo deseáis. Porque vosotros sois Dios, y queréis únicamente lo que Dios quiere; así, debéis buscar profundamente en vosotros mis­mos para hallar el Dios interno y escuchar Su voz, que es vuestra voz. No confundáis con vos­otros mismos ni vuestro cuerpo físico, ni vues­tro cuerpo astral, ni vuestro cuerpo mental, porque cada uno de ellos pretenderá ser el Yo, a fin de obtener lo que desea. Debéis conocerlos todos y reconoceros por su dueño.

Cuando se ha de hacer un trabajo, el cuerpo físico quiere descansar, pasear, comer y beber; y el ignorante se dice a sí mismo: “Yo quiero hacer estas cosas y debo hacerlas.” Pero el sa­bio dice: “Lo que en mí desea no soy yo, y pue­de esperar.” A menudo, cuando se presenta alguna oportunidad para ayudar a alguien, el cuerpo incita a pensar: “¡Qué molestia me cau­sa esto! Dejemos que otro lo haga.” Pero el hombre le replica a su cuerpo: “Tú no me es­torbarás para practicar el bien.”

El cuerpo es nuestro animal, el caballo en que cabalgamos. Por lo tanto, debéis tratarlo y cui­darlo bien; no debéis fatigarlo; debéis alimen­tarlo tan sólo con comidas y bebidas puras, y llevarlo escrupulosamente limpio de la más leve mancha. Porque sin un cuerpo perfectamen­te limpio y sano no podríais llevar a cabo el arduo trabajo de preparación, ni podríais sopor­tar el esfuerzo incesante. Pero vosotros debéis gobernar constantemente al cuerpo, nunca el cuerpo a vosotros.

El cuerpo astral tiene sus deseos a docenas; él os inclina a la cólera, a la injuria, a la envi­dia, a la avaricia, a codiciar los bienes ajenos, a sumiros en la depresión. El cuerpo astral quie­re todas estas cosas y muchas más, no porque desee perjudicaros, sino porque le gustan las vibraciones intensas, así como el cambio cons­tante de ellas. Mas vosotros no necesitáis estas cosas, y por esto debéis saber distinguir entre vuestros deseos y los de vuestro cuerpo.

Nuestro cuerpo mental desea pensar orgullosamente que es algo separado de lo demás; pen­sar dándose mucho valor a sí mismo y poco a los otros. Aun cuando lo hayáis apartado de las cosas mundanas, persiste en especular sobre sí mismo, en incitaros a pensar en vuestros pro­pios progresos, en vez de pensar en la labor de los Maestros y en ayudar a los demás. Cuando meditéis, tratará de haceros pensar en las di­ferentes cosas que él desea, en vez de pensar en lo que vosotros queréis. Vosotros no sois esta mente, sino que ella está a vuestro servicio, y así también en este caso es necesario el discer­nimiento. Debéis vigilar constantemente, so pe­na de fracaso.

El Ocultismo no tiene compromiso entre lo justo y lo injusto. Debéis hacer a toda costa lo justo; debéis dejar de hacer lo injusto, sin importaros lo que el ignorante piense o diga. Debéis estudiar profundamente las leyes ocul­tas de la Naturaleza, y cuando las conozcáis, ordenad vuestra vida de acuerdo con ella, em­pleando siempre la razón y el sentido común.

Debéis saber distinguir lo importante de lo secundario. Firmes como una roca cuando de lo justo y de lo injusto se trate, dad siempre la razón a los demás en cosas de poca importan­cia. Porque debéis ser siempre amables y cari­ñosos, razonables y condescendientes; habéis de conceder siempre a los demás la misma liber­tad que necesitáis para vosotros mismos.

Tratad de ver lo que es más meritorio que hagáis, y recordad que no debéis juzgar las co­sas por su aparente grandeza. Es mucho más meritorio hacer una cosa mínima pero útil a la labor del Maestro, que otra de mayor apariencia de las que el mundo llama buenas.

Debéis distinguir no tan sólo entre lo útil y lo inútil, sino entre lo más útil y lo menos útil. Alimentar a un pobre es bueno, útil y noble; pero alimentar su alma es todavía más noble y más útil que alimentar su cuerpo. Cualquier rico puede alimentar el cuerpo de un necesitado, pero tan sólo los sabios pueden alimentar su alma. Si sois sabios, vuestro deber es ayudar a otros en el logro de la sabiduría.

No obstante, por sabios que seáis, tenéis mu­cho que aprender en este Sendero, y por esto también en él es preciso el discernimiento. De­béis pensar cuidadosamente lo que es mejor que aprendáis. Todo conocimiento es útil, y llegará un día en que lo alcancéis; pero mientras tan sólo poseáis una parte, cuidad de que ésa sealamás útil.

Dios es tanto Sabiduría como Amor, y cuanta más sabiduría alcancéis, mejor podréis mani­festar a Dios. Estudiad, pues; mas, en primer lu­gar, estudiad lo que os ayude a ayudar a los otros. Estudiad pacientemente, no porque los hombres os llamen sabios, ni aun por tener la dicha de serlo, sino porque tan sólo el sabio puede ayudar sabiamente. Por mucho que de­seéis ayudar, si sois ignorantes, podréis hacer más mal que bien.

Debéis saber distinguir lo falso de lo verda­dero; debéis aprender a ser verídicos en todas las circunstancias, en pensamiento, en palabra y en obra.

Primero en pensamiento; y esto no es fácil, porque en el mundo hay muchos pensamientos falsos, muchas supersticiones tontas, y nadie que esté esclavizado por ellas puede progresar. así pues, no debéis sostener una idea precisa­mente porque otros la sostienen, ni porque se haya creído en ella durante siglos, ni porque esté escrita en algún libro que los hombres tengan por sagrado. Debéis pensar acerca de aquel asunto por vosotros mismos, y juzgar si es razonable. Recordad que la opinión de un mi­llar de hombres acerca de algún asunto que des­conozcan no tiene ningún valor. Los que pien­san hollar el Sendero deben aprender a pensar por sí mismos, porque la superstición es uno de los mayores males del mundo, una de las liga­duras de que totalmente debéis desembarazaros.

En lo tocante a los demás, vuestros pensa­mientos deben ser verídicos; no debéis pensar acerca de nadie lo que no sepáis. No supongáis que los demás están siempre pensando en vosotros.

Si un hombre hace algo que parezca perjudi­caros, o dice algo que creáis que se refiere a vosotros, no penséis entonces: “Quiere ofender­me.” Probablemente ni siquiera piensa en vosotros, porque cada alma tiene sus propias tribu­laciones y pensamientos, que flotan principal­mente alrededor de ella. Si un hombre os habla colérico, no penséis: “Me odia, trata de herir­me.” Quizá otra persona o alguna otra cosa lo han contrariado, y porque tropieza eventual­mente con vosotros, descarga su cólera en vos­otros. Él obra imprudentemente, porque toda clase de cólera es prueba de insensatez; pero vosotros no os debéis formar de él un juicio equivocado.

Cuando seáis discípulos del Maestro, podréis poner siempre a tono la pureza de vuestros pen­samientos comparándolos con los Suyos. Porque el discípulo es uno con su Maestro, y debe pro­curar fundir su pensamiento con el Suyo y ver si coinciden. Si no están a tono, su pensamiento no es recto, y debe variarlo inmediatamente, porque los pensamientos del Maestro son per­fectos, puesto que Él lo sabe todo. Los que to­davía no han sido aceptados por Él, no pueden hacerlo del todo; pero pueden ayudarse mucho deteniéndose a pensar a menudo: “¿Qué pen­saría el Maestro en estas circunstancias?” “¿Qué haría o qué diría el Maestro acerca de esto?” Porque no debéis nunca hacer, decir o pensar lo que no podáis imaginar al Maestro haciéndo­lo, diciéndolo o pensándolo.

Aun al relatar habéis de ser verídicos, exactos y sin exageración.

Nunca atribuyáis intenciones a otro; tan sólo su Maestro conoce sus pensamientos, y él puede estar obrando por razones de que no tenéis idea. Si oís que dicen algo en contra de alguna per­sona, no lo repitáis; podría no ser verdad, y aun cuando lo fuese, es caritativo callar. Pensad bien antes de hablar, no sea que incurráis en inexactitudes.

Sed verídicos en la acción; jamás pretendáis ser otro del que sois, porque toda pretensión sirve de impedimento a la pura luz de verdad que debe brillar a través de vosotros como la luz del sol brilla a través de un diáfano cristal.

Debéis distinguir entre el egoísmo y el desin­terés; porque el egoísmo se presenta bajo mu­chas formas, y cuando creáis que al fin lo habéis destruido en algunos de sus aspectos, surge en otro tan fuerte como siempre. Pero gradualmen­te os irá animando tan por completo el pensa­miento de ayudar a los demás, que no habrá lu­gar ni tiempo para pensar en vosotros mismos.

También debéis distinguir en otro sentido. Aprended a reconocer a Dios en todos los seres y en todas las cosas, prescindiendo del mal que puedan presentar en la superficie. Podéis ayu­dar a vuestros hermanos por medio de lo que te­néis de común con ellos, esto es, la Vida Divina. Aprended a despertarla y a vivificarla en ellos, así los salvaréis de lo falso.

 

II

 

Hay muchos individuos para quienes la cuali­dad “CARENCIA DE DESEOS” es verdaderamente di­fícil, porque sienten que sus deseos son ellos mis­mos, y que si desechan sus deseos peculiares, sus gustos y disgustos, dejará de existir su yo. Pero esto les sucede tan sólo a quienes no han visto al Maestro. A la luz de su Santa Presencia se extinguen todos los deseos, menos el de igua­larse a Él. Sin embargo, antes que gocéis, de la felicidad de encontraros frente a frente con Él, podréis alcanzar, si queréis, la “Carencia de deseos”.

El Discernimiento os ha mostrado ya que las cosas que los hombres más desean, como la ri­queza y el poder, no tienen valor alguno. Cuando esto no se dice tan sólo, sino que se siente en ver­dad, cesa todo deseo de ellos.

Así pues, todo eso es sencillo; sólo se requiere que lo comprendáis. Pero hay algunos que cesan de perseguir los bienes terrenales, con el fin de ganar el cielo o alcanzar la liberación personal del renacimiento; no debéis caer en este error. Si habéis olvidado al yo, no podéis pensar en la hora en que este yo sea libre o qué clase de cielo tendrá. Recordad que todo deseo egoísta ata, por elevado que sea su objeto, y en tanto no os ha­yáis librado de él no estaréis enteramente pre­parados para dedicaros a la labor del Maestro.

Cuando desaparezcan todos los deseos que se refieren al yo, todavía puede existir el deseo de ver los resultados de vuestra obra. Si ayudáis a alguien, querréis ver en cuánto lo habéis ayuda­do; aun tal vez queréis que aquel a quien habéis ayudado, también lo vea y os lo agradezca. Esto es todavía deseo, y, además, falta de confianza.

Cuando hacéis todo el esfuerzo que podéis pa­ra ayudar, debe dar un resultado, tanto si po­déis verlo como si no; si reconocéis la manera de obrar de la Ley, sabéis que esto es así. Por esto debéis obrar rectamente por amor a lo recto, no con esperanza de recompensa; debéis trabajar por amor al trabajo, no por la esperanza de ver el resultado; debéis entregaros al servicio del mundo, porque lo amáis y no podéis dejar de en­tregaros a él.

No deseéis poderes psíquicos; ya vendrán cuando el Maestro comprenda que debéis tener­los. Además, es esforzarse en adquirirlos trae consigo, muy a menudo, gran perturbación; fre­cuentemente, a su poseedor le descarrían los fa­laces espíritus de la naturaleza, o se envanece y cree que él no puede caer en error; y el tiempo y el esfuerzo que emplea para alcanzar estos po­deres podría emplearlos, de cualquier otro modo, en trabajar para los demás. Los poderes vendrán en el curso del desarrollo; deben venir; y si el Maestro ve que es útil que los tengáis antes, os enseñará a desarrollarlos sin peligro. Hasta en­tonces, estaréis mejor sin ellos.

Además, debéis precaveros de ciertos peque­ños deseos que son comunes en la vida diaria. No deséis jamás brillar o parecer superior en nin­gún sentido; no habléis mucho. Es mejor hablar poco; es mejor todavía callar, hasta que estéis seguros de que lo que vais a decir es VERDADERO, BUENO y PUEDE AYUDAR A OTROS. Antes de hablar, pensad cuidadosamente si lo que vais a decir posee estas tres cualidades; si no es así, no lo digáis.

Lo mejor es acostumbrarse desde el primer momento a pensar cuidadosamente antes de ha­blar, porque cuando alcancéis la Iniciación de­béis fijaros en cada palabra, no sea que digáis lo que no debe decirse. Mucha habladuría vulgar es insensata y vana; cuando es chismosa, es ma­ligna. Así, acostumbraos a escuchar, mejor que a hablar, no expongáis opiniones, a menos que os las pidan directamente. En resumen; las cua­lidades son: saber oír, querer y callar; y la últi­ma es la más ardua de todas.

Otro común deseo que debéis reprimir severa­mente es el de inmiscuiros en los asuntos de los demás. Lo que otro haga o diga o crea, no es co­sa vuestra, y debéis aprender a dejarlo comple­tamente solo. Él tiene perfecto derecho al pen­samiento, palabra y acción libres, mientras no se meta con otro. Así como vosotros reclamáis la libertad de hacer lo más conveniente, debéis con­cederle la misma libertad, y cuando la usufruc­túa no tenéis ningún derecho a ocuparos de él.

Si pensáis que obra equivocadamente, y podéis hallar oportunidad de decirle privadamente y con la mayor delicadeza vuestra opinión, es posi­ble que lo convenzáis; pero hay muchos casos en que, aun de esta manera, la intervención sería impropia. Nunca debéis hablar a una tercera per­sona acerca del asunto, porque ésta es una ac­ción muy baja.

Si veis un caso de crueldad contra un niño o un animal, vuestro deber es defenderlos. Si está­is encargado de instruir a otra persona, es vues­tro deber reprender afectuosamente sus faltas. Excepto en semejantes casos, ocupaos de vues­tros propios asuntos y ejercitad la virtud del silencio.

 

III

 

Las seis reglas de conducta que particular­mente se requieren, las da el Maestro en este orden:

1ª Dominio de la mente.

2ª Dominio de la acción.

3ª Tolerancia.

4ª Alegría.

5ª Aspiración única.

6ª Confianza.

Sé que algunas de estas cualidades se han de­nominado diferentemente, pero yo hago uso de los nombres que el Maestro mismo les daba al explicármelas.

1ª dominio de la mente. — La cualidad “Ca­rencia de deseos” nos demuestra que debemos dominar el cuerpo astral; esta otra significa lo mismo con relación al cuerpo mental. Ello impli­ca dominio del temperamento, de suerte que no podáis sentir cólera o impaciencia; dominio de la mente, de modo que podáis sosegar y tran­quilizar el pensamiento y, por medio de la men­te, dominio del sistema nervioso, a fin de que se excite lo menos posible.

Esto último es difícil, porque cuando os pre­paráis para entrar en el Sendero, no podéis evi­tar que vuestro cuerpo se haga más sensitivo, y así los nervios son perturbados por cualquier choque o sonido, y sienten agudamente cualquier presión; mas debéis hacer lo posible por evitarlo.

Mente tranquila significa también valor para arrastrar sin temor las pruebas y dificultades del Sendero; significa además firmeza para con­siderar serenamente cuanto os acontezca en la vida cotidiana, y evitar el incesante tedio e in­quietud que dimanen de ciertos pormenores de la vida, en los que muchos malgastan la mayor parte del tiempo. El Maestro enseña que a un hombre no le debe importar lo más mínimo cuan­to provenga del exterior: tristezas, disgustos, en­fermedades, pérdidas; todo esto nada debe sig­nificar para él, ni ha de permitir que perturbe la calma de su mente. Estas cosas son resultado de pasadas acciones, y cuando sobrevengan, de­béis soportarlas con calma, recordando que todo mal es transitorio, y que vuestro deber es permanecer siempre contentos y serenos. Aque­llo pertenece a vuestras vidas anteriores, no a ésta; no podéis alterarlo, y, así es inútil preocu­paros por ello. Pensad, mejor, lo que hacéis aho­ra, lo cual determinará los acontecimientos de vuestra próxima vida, pues esto podéis modi­ficarlo.

No cedáis jamás a la tristeza ni a la depresión.

La depresión es un mal, porque contamina a otros y torna sus vidas más penosas, a lo cual no tenéis derecho alguno. Por esta razón, si alguna vez os acometen, desechadlas para siempre.

Aun en otro sentido debéis dominar vuestro pensamiento; no le permitáis errar a la ventura. Fijad la atención en lo que estéis haciendo, sea lo que fuere, para que lo hagáis con toda la per­fección posible; no acostumbréis vuestra mente a la vagancia; antes bien conservad buenos pen­samientos siempre en su fondo, dispuestos a surgir en el momento en que ella esté libre.

Emplead todos los días el poder de vuestro pensamiento en buenos propósitos; convertíos en un poder que trabaje de acuerdo con la evolu­ción. Pensad cada día en alguno de quien sepáis que está triste, que sufre o que necesita ayuda, y enviadle pensamientos de amor.

Apartad vuestra mente del orgullo, porque el orgullo es hijo de la ignorancia. El ignorante cree ser grande, cree que ha hecho esta o aque­lla gran cosa; el sabio sabe que tan sólo Dios es grande y que sólo Él es el hacedor de todas las cosas buenas y perfectas.

 

2a dominio de la acción. — Si vuestra men­te es tal como debe ser, se perturbará muy poco con vuestra acción. Recordad que para ayudar a la Humanidad, el pensamiento debe conver­tirse en acción.

En esta labor no caben tibiezas, sino una cons­tante actividad. Pero debéis cumplir vuestro propio deber, no el de los demás, a no ser con su permiso y con el fin de ayudarlos. Dejad que ca­da cual cumpla su propio deber, a su modo pe­culiar; estad siempre dispuestos a ofrecer vues­tro apoyo cuando sea necesario, pero nunca os entrometáis. Porque, para algunas personas, la cosa más difícil del mundo es aprender a cum­plir sus propios deberes, y precisamente esto es lo que vosotros debéis hacer.

Aunque tratéis de realizar una labor más ele­vada, no por ello debéis olvidar vuestros deberes ordinarios, pues hasta que éstos no queden satis­fechos, no estaréis en libertad para prestar otros servicios. No os comprometáis a nuevos deberes mundanos; mas debéis cumplir perfectamente aquellos de que estéis encargados, esto es, todos aquellos deberes que reconozcáis como eviden­tes y razonables, no deberes imaginarios que otros traten de imponeros. Si queréis servirles a Ellos, debéis cumplir vuestros deberes ordina­rios mejor y no peor que los demás; porque ha­ciendo esto también Les servís.

 

3ª tolerancia.—Debéis sentir perfecta to­lerancia hacia todos y un sincero interés por las creencias de los que profesan otras religiones, tanto como por la que profesáis. Porque la religión de los otros es un sendero que conduce a lo más elevado, lo mismo que la vuestra. Para ayudar a todos, debéis comprenderlos.

Mas, para alcanzar esta perfecta tolerancia, debéis libraros antes del fanatismo y de la superstición. Debéis saber que no hay ceremonias necesarias; de otro modo es consideraríais algo mejores que los que no las practican. Sin em­bargo, no debéis vituperar a los que aun las ne­cesitan. Dejadles hacer su voluntad; pero ellos no deben meterse con vosotros, que sabéis la ver­dad, ni deben tratar de imponeros aquello que habéis trascendido. Sed indulgentes y bondado­sos en todo.

Ahora que vuestros ojos están abiertos, quizás os parezcan absurdas algunas de vuestras anti­guas creencias y ceremonias; tal vez lo sean en realidad. Pero, aunque ya no toméis parte en ellas, respetadlas por consideración a aquellas buenas almas para quienes todavía tienen impor­tancia. Ellas tienen su lugar y su utilidad, como la falsilla le sirve a un niño para escribir dere­cho, hasta que aprende a escribir mejor y con mayor igualdad sin ella. Hubo un tiempo en que las necesitasteis, pero ya pasó aquel tiempo.

Un gran instructor dijo: “Cuando yo era niño, hablaba, comprendía y pensaba como niño; pero ya hombre, di de lado las niñerías.”

Quien haya olvidado su infancia y perdido la simpatía por los niños no puede enseñarles ni ayudarles. Así, sed bondadosos, amables, tole­rantes con todos los hombres sin distinción, sean buddhistas o indos, jainas o judíos, cristianos o musulmanes.

 

4ª alegría.—Debéis sobrellevar alegremen­te vuestro karma, cualquiera que sea, aceptando como un honor que el sufrimiento caiga sobre vosotros, porque esto demuestra que los Señores del Karma os consideran dignos de ayuda. Por muy penoso que resulte, agradeced que no sea peor. Recordad que podréis servir muy poco pa­ra la labor del Maestro, mientras vuestro mal karma no se extinga y quedéis libres. Al ofrece­ros a Él, habéis pedido que se acelerase vuestro karma, y así, en una o dos vidas haréis lo que de otro modo hubierais debido hacer en cientos. Pero a fin de obtener el mejor resultado, debéis sobre­llevarlo alegremente.

Todavía hay otro aspecto. Debéis desechar to­da idea de posesión. El Karma puede arrebataros las cosas que más queráis y hasta a las per­sonas que más améis. Aun entonces debéis per­manecer alegres, dispuestos a separaros de todo. A menudo el Maestro necesita verter Su fuerza sobre otros por medio de Su discípulo e incondi­cional servidor; y si éste cayese en la depresión no podría Él realizarlo. Así, la alegría debe ser vuestra norma.

 

5ª aspiración única.—El objetivo que de­béis tener a la vista es realizar la obra del Maestro. No debéis jamás olvidarla, cualesquiera que sean las ocupaciones que os salgan al paso, y ninguna otra labor puede interponerse en vuestro camino, porque toda la que sea fecunda y desin­teresada es labor del Maestro, y debéis ejecutar­la por amor a Él. Además, debéis poner toda vuestra atención en cada parte de la misma, pa­ra que la hagáis lo más perfecta posible. El mis­mo Instructor dijo también: “Sea lo que fuere que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres. Pensad cómo eje­cutaríais una obra si supieseis que el Maestro ha de venir a verla; así debéis realizar toda labor.” Los más conscientes sabrán mejor lo que este versículo significa. Y hay otro semejante y mu­cho más antiguo: “Esfuérzate tanto como puedas en cumplir cualquier cosa que se te presente.”

Aspiración única significa también que nada deberá jamás desviaros, ni siquiera por un momento, del sendero en que habéis entrado. Ni tentaciones, ni placeres terrenales, ni mundanos afectos deberán nunca apartaros de él. Porque vosotros mismos debéis identificaros con el Sen­dero, el cual ha de formar parte de vuestra natulareza, de tal modo que lo sigáis sin necesidad de pensar en él ni en la posibilidad de abando­narlo. Vosotros, la Mónada, lo habéis decidido; desprenderos de él equivaldría a desprenderos de vosotros mismos.

 

6ª confianza.—Debéis confiar en vuestro Maestro; debéis confiar en vosotros mismos. Si ya habéis visto al Maestro, confiaréis del todo en Él a través de vidas y muertes. Si aún no Lo habéis visto, debéis tratar de imaginároslo y confiar en Él, porque si no lo hiciéreis, no podrá Él ayudaros. Sin completa confianza no puede establecerse la perfecta corriente de amor y de

Debéis tener confianza en vosotros mismos. ¿Decís que os conocéis bien a vosotros mismos? Si tal creéis, no os conocéis; tan sólo conocéis la débil corteza externa que con frecuencia cae en el cieno. Vosotros, vuestro Yo real, es una chispa del propio Fuego Divino; y como Dios, que es omnipotente, está en vosotros, nada hay que no podáis hacer si queréis. Decíos: “Lo que hizo un hombre, otro hombre puede hacerlo. Yo soy un ser humano, más aún, soy Dios en el hombre: puedo y quiero hacerlo.” Porque vuestra volun­tad debe ser cual acero templado, si queréis ha­llar el Sendero.

 

IV

 

El Amor es la cualidad más importante, por­que cuando es bastante fuerte en un hombre, lo estimula a revestirse de todas las demás, que sin ella nunca serían suficientes. Suele definirse el amor como un intenso deseo de unión con Dios y de liberación de la rueda de nacimientos y muertes. Pero este concepto del amor suena a egoísta e implica sólo una parte de su significa­do. El amor es más que deseo; es voluntad, reso­lución, determinación. Para producir este resul­tado, la resolución debe llenar vuestra natura­leza entera, hasta el punto de no dejar lugar para ningún otro sentimiento. Es, sin duda, la volun­tad de ser uno con Dios, no para escapar del su­frimiento y de la fatiga, sino a fin de que, en ra­zón de vuestro amor profundo hacia Él, podáis obrar con Él y como Él obra… Pues siendo Dios Amor, si queréis llegar a ser uno con Él, debéis también estar poseídos de amor y perfecto al­truismo.

En la vida diaria, esto significa dos cosas: pri­mera, que procuréis cuidadosamente no causar daño a ningún ser viviente; segunda, que siem­pre estéis alerta por si se presenta la oportunidad de ayudar.

Primero, no dañar. Hay tres pecados que causan en el mundo mayores males que todos los demás: maledicencia, crueldad y superstición, porque son pecados contra el amor. Si el hombre quiere henchir su corazón de amor divino, ha de vigilarlos y combatirlos constantemente.

Veamos los efectos de la maledicencia: Prin­cipia con el mal pensamiento, y esto en sí mismo es ya un crimen. Porque en todas las personas y en todas las cosas existe el bien y el mal. A cualquiera de éstos podemos prestarle fuerza, pensando en él, y por este medio ayudar o estor­bar la evolución; podemos hacer la voluntad del Logos o trabajar en contra de ella.

Si pensáis mal de otro, cometéis tres iniquida­des a un tiempo:

1a Llenáis el ambiente que os rodea de malos pensamientos en vez de buenos, y así aumentáis las tristezas del mundo.

2a Si en el ser en quien pensáis existe el mal que le atribuís, lo vigorizáis y alimentáis; y así, hacéis peor a vuestro hermano en vez de hacerlo mejor. Pero, si generalmente el mal no existe en él y tan sólo lo habéis imaginado, entonces vuestro maligno pensamiento tienta a vuestro hermano y lo induce a obrar mal, porque, si no es todavía perfecto, podéis convertirlo en aque­llo que de él habéis pensado.

 

3a Nutrís vuestra propia mente de malos en vez de buenos pensamientos, y así impedís vuestro propio desarrollo y os hacéis, a los ojos de quienes pueden ver, un objeto feo y repulsivo, en vez de bello y amable.

 

No contento con hacerse todo este daño y ha­cerlo a su víctima, el maldiciente procura con to­das sus fuerzas que los demás participen de su crimen. Les expone con vehemencia su chisme, con la esperanza de que lo crean, y entonces los convencidos cooperan con él, enviando malos pensamientos al pobre paciente. Y esto continúa día tras día, y no lo hace sólo una persona, sino miles. ¿Veis ahora cuán bajo, cuán terrible es este pecado? Procurad evitarlo en absoluto. No habléis jamás mal de nadie; negaos a escuchar a quien os hable mal de otro, y decidle, afectuo­samente: “Tal vez eso no sea verdad, y, aunque lo fuese, es mejor no hablar de ello”.

En cuanto a la crueldad, ésta es de dos clases: intencionada y sin intención.

 

La crueldad intencionada consiste en causar, de propósito, dolor a otros seres vivientes, y éste es el pecado más grave de todos: obra de diablo más bien que de hombre. Diréis que ningún hom­bre puede hacer una cosa semejante; pero preci­samente los hombres la han hecho muy a menu­do y aún la están haciendo cada día. Los inquisi­dores la practicaron, y también muchas gentes religiosas en nombre de su religión; los vivisectores, así como habitualmente algunos maestros de escuela. Todas estas personas tratan de ex­cusar su brutalidad con la costumbre; pero un crimen no deja de serlo porque muchos hombres lo cometan. Karma no tiene en cuenta las cos­tumbres; y el karma de la crueldad es el más terrible. En la India, al menos, no puede haber excusa para tales costumbres, porque todos co­nocen el deber de no acusar mal a nadie. El des­tino de los crueles cae también sobre aquellos que se dedican intencionadamente a matar a las criaturas de Dios, y llaman a esto deporte.

Ya sé que tales cosas no las efectuáis vosotros, y por amor de Dios hablaréis claramente contra ellas cuando la oportunidad se os presente. Pero también hay crueldad en las palabras como en los actos, y una persona que diga una palabra con intención de herir a otra es culpable de este crimen. Esto tampoco lo haréis vosotros; pero algunas veces una palabra dicha al descuido ha­ce tanto daño como una maliciosa. Así pues, de­béis estar siempre en guardia contra la crueldad no intencionada.

En general, ello procede de la irreflexión. Hay hombres tan poseídos de la ambición y de la ava­ricia, que ni siquiera se dan cuenta del sufri­miento que causan a los demás pagándoles poco, o haciendo pasar hambre a su mujer e hijos Otros, pensando tan sólo en su codicia, se preocupan poco de los cuerpos y de las almas, a quie­nes arruinan por satisfacerla. Para librarse de unos cuantos minutos de molestia, un hombre deja de pagar a sus obreros el día que les corres­ponde, sin acordarse de las dificultades que este hecho les reporta. ¡Tanto sufrimiento se causa por descuido, por olvidar cómo una acción ha de afectar a los demás!… Pero Karma nunca olvida, y no tiene en cuenta que los hombres ol­viden los hechos.

Si deseáis entrar en el Sendero, debéis pensar en las consecuencias de vuestros actos, para que no seáis culpables de crueldad irreflexiva.

La superstición es otro mal tremendo, que ha causado grandes y terribles crueldades. Las per­sonas esclavas de ella menosprecian a las que saben más, y tratan de obligarlas a hacer lo que ellas hacen.

Pensad en la horrorosa matanza debida a la superstición de sacrificar a los animales y al todavía más terrible prejuicio de que el hombre necesita alimentarse de carnes. Pensad en el trato a que la superstición ha dado motivo con respecto a las clases oprimidas en nuestra amada India, y ved cómo esta mala tendencia puede engendrar una despiadada inconsideración, aun entre los que conocen el deber de fraternidad.

Los hombres han cometido muchos crímenes en nombre del Dios de Amor, movidos por la pesadilla de la superstición; cuidad mucho de que no quede en vosotros ni el más leve vestigio de ella.

Debéis evitar estos tres grandes delitos, por­que son fatales a todo progreso, por ser pecados contra el amor. Pero no tan sólo estáis obligados a refrenaros de este modo ante el mal, sino que habéis de ser activos para el bien. El intenso de­seo de servir ha de llegar al máximo, hasta el punto de estar siempre a la mira para aplicarlo alrededor de vosotros no tan sólo a las personas, sino a los animales y a las plantas. Debéis pres­tar vuestro servicio hasta en las pequeñas cosas de la vida diaria, de modo que, acostumbrándoos a ello, no podáis substraeros, cuando se presente la oportunidad de hacer cosas de mayor impor­tancia. Pues si deseáis llegar a ser uno con Dios, que no sea para vuestro propio beneficio, sino para convertiros en canal por donde fluya Su amor para alcanzar a vuestros semejantes.

El que está en el Sendero no vive para sí mis­mo, sino para los demás; se olvida de él para po­der servirlos. Es a manera de pluma en manos de Dios, por la que fluye Su pensamiento y tiene expresión aquí abajo, lo que no podría suceder sin ella. Es a manera de un canal de fuego vi­viente que derrama sobre el mundo el Divino Amor que llena su corazón.

La sabiduría que os capacita para ayudar, la voluntad que dirige la sabiduría, el amor que inspira la voluntad, éstas son vuestras cualidades.

 

Voluntad, Sabiduría y Amor son los tres as­pectos del Logos; y vosotros, que deseáis alistaros para servirlo, debéis, hacer gala de ellosenel mundo.

 

 

 

Quien la palabra del Maestro anhele,

De Sus mandatos póngase en escucha

Entre el fragor de la terrena lucha,

Y la escondida Luz atento cele.

 

Sobre el inquieto y mundanal gentío,

Del Maestro atisbe la señal más leve,

Y oiga el susurro que Su voz eleve

Del mundo entre el rugiente griterío.

 

FUENTE: http://jcvives.wordpress.com/2012/08/17/55-libros-del-maestro-krishnamurti-por-orden-alfabetico/

 

 

El pensamiento de Jiddu Krisnamurthi-ENTREVISTAS

El pensamiento- Jiddu Krisnamurthi

jiddu3

El pensamiento es materia; el pensamiento es el resultado de la memoria; la memoria es el resultado de la experiencia, la cual debe ser siempre limitada, parcial. La memoria, el conocimiento, nunca pueden ser completos, siempre son parciales; por lo tanto, en ellos no hay atención.

La sociedad es la extensión del individuo; la sociedad es la proyección de nosotros mismos. Hasta que comprendamos esto y nos entendamos a nosotros mismos profundamente y nos modifiquemos radicalmente, el mero cambio de lo externo no creará paz en el mundo, ni le traerá esa tranquilidad que es necesaria para las relaciones sociales felices.

La verdad sólo puede manifestarse a una mente libre, asombrosamente libre de todo lo que haya sido hecho por el hombre.

Somos un resultado del pasado, y al edificar sobre él sin entenderlo, provocamos desastres. La mente, que es un resultado, un compuesto, no llega a entender Aquello que no está constituido por fragmentos, que carece de causa y es independiente del tiempo. Para comprender lo increado, la mente debe cesar de crear. Toda creencia pertenece forzosamente al pasado, a lo creado; y ella constituye un impedimento para la experimentación de lo real. Cuando el pensar‑sentir está anclado, en estado de dependencia, el entendimiento de lo real resulta imposible. Tiene que haber una franca y serena liberación del pasado, una espontánea inundación de silencio; sólo en tales condiciones puede florecer Aquello que es real. Cuando contempláis una puesta de sol, en ese instante de belleza un júbilo espontáneo y creador os invade. Luego, cuando deseáis que la misma experiencia se repita, la puesta de sol ya no os emociona; tratáis de sentir la misma dicha creadora, pero no la halláis. Vuestra mente fue capaz de recibir cuando nada pedía ni esperaba; pero habiendo recibido una vez quiere más y esa codicia la enceguece. La codicia es acumulativa y representa una pesada carga para la mente-corazón; no cesa de juntar, de almacenar. Nuestro pensar y sentir se ven corrompidos por la codicia, por las olas corrosivas del recuerdo. Sólo un estado de conciencia alerta y profunda pone fin a este proceso absorbente del pasado. La codicia, al igual que el placer, siempre limita y singulariza. ¿Y cómo un pensamiento nacido de la codicia habría de entender Aquello que es inconmensurable?
En lugar de reforzar vuestras creencias e ideologías, daos plena cuenta de vuestro pensar y sentir, pues en él está el origen de los problemas que la vida os presenta. Lo que vosotros sois, la es el mundo: si sois crueles, sensuales, ignorantes, codiciosos; así será el mundo. Vuestra creencia en Dios, o vuestra incredulidad a su respecto, muy poco significan. Sólo con vuestros pensamientos, sentimientos y acciones, en efecto, haréis del mundo una cosa terrible, cruel, bárbara, o un lugar de paz, de compasión y de sabiduría.

Dios

Krishnamurti: Y bien, ¿por qué queremos saber si hay Dios? Si de un modo profundo podemos entender la intención de esta pregunta, comprenderemos muchísimo La creencia y la no creencia, son obstáculos positivos para la comprensión de la realidad; la creencia, los ideales, son el resultado del temor, el temor limita al pensamiento y para escapar del conflicto nos acogemos a distintas formas de esperanzas, estímulos e ilusiones. La realidad es experiencia auténtica, directa. Si dependemos de la descripción de otro, la realidad se desvanece porque lo que se describe no es real. Si nunca hemos probado la sal, de nada sirve la descripción de su sabor. Tenemos que probarla para conocerla. Ahora bien, la mayoría de nosotros queremos saber lo que es Dios, porque somos indolentes, porque es más fácil depender de la experiencia de otro que de nuestra propia comprensión; esto también cultiva una actitud irresponsable en nosotros, y entonces todo lo que tenemos que hacer es imitar a otro, modelar nuestra vida de acuerdo con un patrón o según la experiencia de otro, y siguiendo su ejemplo pensamos que hemos llegado, que hemos alcanzado, que hemos realizado. Para comprender lo supremo debe haber liberación del tiempo, el continuo pasado, presente y futuro: de los temores a lo desconocido, de los fracasos y del éxito. Hacéis esta pregunta porque, o bien queréis comparar vuestra imagen de Dios con la mía y de este modo afirmaros en ella, o reprobarla; mas esto sólo lleva a la pugna y al enfangamiento de las opiniones. Este camino no conduce a la comprensión.

Dios, la Verdad, o como queráis llamar a la realidad, no puede describirse. Lo que se puede describir no es lo real. Es vano inquirir si hay Dios, porque la realidad nace cuando el pensamiento se liberta de sus limitaciones, de sus anhelos. Si estamos educados en la creencia en Dios o en la oposición a ella, el pensamiento está sugestionado y se está formando un hábito, de generación en generación. Tanto la creencia, como la no creencia en Dios, impiden la comprensión de Dios. Estando anclados en la fe, cualquiera experiencia que podáis tener de acuerdo con vuestra creencia, sólo puede fortalecer más vuestro condicionamiento previo. La mera continuidad del pensamiento limitado no es la comprensión de la realidad. Cuando afirmamos a través de nuestra propia experiencia que existe o no existe Dios, estamos continuando y multiplicando experiencias influidas por el pasado. Sin que comprendamos las causas de nuestra esclavitud las experiencias no nos dan sabiduría. Si continuamos repitiendo determinada influencia a la que llamamos experiencia, tal cosa sólo fortalece nuestras limitaciones; pero no produce la liberación de ellas. La mente, como apunté en mi plática, es resultado del anhelo y, por tanto, transitoria; así, cuando la mente concibe una teoría de Dios o de la verdad, la probable es que sea un producto de su propia fantasía, y por ende, no es real. Tiene uno que llegar a darse cuenta plenamente de las distintas formas de anhelo, de temor, etc., y a través de la indagación y discernimiento constantes, nace una nueva comprensión que no es resultado del intelecto o de la emoción. Para comprender la realidad, tiene que haber lucidez, constante y darse cuenta.

La esencia de las enseñanzas de Krishnamurti está contenida en la declaración que hizo en 1929, cuando dijo: “La Verdad es una tierra sin caminos”. 
El hombre no puede llegar a ella por medio de ninguna organización, a través de credos, dogmas, sacerdotes ni rituales, ni tampoco por medio de conocimientos filosóficos ni técnicas psicológicas.

Debe hallarla mediante el espejo de la relación, mediante la comprensión de los contenidos de su propia mente; por la observación y no por el análisis intelectual ni la disección introspectiva.

El hombre ha construido en sí mismo imágenes – religiosas, políticas y personales – como valla de seguridad. Estas se manifiestan en forma de símbolos, ideas y creencias. La carga de dichas imágenes domina el modo de pensar del hombre, su relación y su vida cotidiana. Estas imágenes son la causa de nuestros problemas, porque separan a un hombre de otro.

Su percepción de la vida está formada por los conceptos previamente establecidos en su mente. El contenido de su conciencia es toda su existencia. Dicho contenido es común a toda la humanidad. La individualidad es el nombre, la forma y la cultura superficial que ha adquirido de la tradición y del entorno. La unicidad del ser humano no estriba en la libertad superficial, sino en la completa liberación del contenido de su conciencia, la cual es común a toda la humanidad. Así pues, él no es ningún individuo.

Amor, Sexo y Castidad – Una selección de pasajes para el estudio de las enseñanzas de J. Krishnamurti.

Ante un Mundo en Crisis – ¿Puede cada quien, que es responsable del conflicto y miseria dentro de sí mismo y por ende en el mundo, permitir que su mente-corazón esté embotado por erróneas filosofías e ideas?
Cartas a las Escuelas – Estas cartas no son para leerse casualmente cuando usted tenga un poco de tiempo que le hayan dejado las otras cosas, ni son para tratarse como un entretenimiento.
La Educación y el Significado de la Vida – Cuando se viaje alrededor del mundo, se observa hasta qué grado extraordinario la naturaleza humana es la misma, ya sea en India o en América, en Europa o Australia…
Educando al Educador – Conferencia pronunciada en Bombay, India, en 1948. Capítulo IX del libro Un Mundo Nuevo.
El Arte de Vivir – Todas las reformas, por extensas y aparentemente duraderas que sean, son en sí mismas causa de ulterior confusión y nueva necesidad de reformas. Sin comprender todo el complejo ser del hombre, las meras reformas producirán sólo la confusa exigencia de más reformas…
El Camino de la Inteligencia – El camino de la inteligencia es un libro compuesto por una fascinante colección de diálogos entre Krishnamurti y un grupo de eminentes profesionales de la cultura: arte, ciencia, filosofía, psicología, religión…
El Conocimiento de Uno Mismo – Debemos, pues, llegar al punto en que nos preguntemos, de un modo realmente serio y profundo, si alguien puede darnos la paz, la felicidad, la realidad, Dios, o lo que os plazca… 14 Conferencias pronunciadas en Ojai, en 1949.
El Diario de Krishnamurti 1973 1975 – El ‘Krishnamurti’s Notebook ha sido una de las obras de mayor éxito que de Krishnamurti se hayan editado en los últimos veinticinco años. Ahora, este nuevo libro es otra vez un volumen que él mismo ha escrito ‑ todos sus libros han estado dedicados a los ‘diálogos’, medio por el cual él se comunica normalmente. Pero en este segundo libro escrito de su propia pluma, trata sus más recientes descubrimientos internos. En vista de que ya ha cumplido sus 87 años de edad, este volumen será una lectura esencial para sus muy numerosos lectores.
El Estado Creativo de la Mente – Siendo esclavos de las palabras, ¿cómo podríais comprender algo que es total, que no está contenido dentro de una palabra?
El Futuro de la Humanidad – Diálogos entre Krishnamurti y David Bohm.
El Libro de la Vida – Meditaciones diarias con Krishnamurti.
El Propósito de la Educación – Krishnamurti examina en este volumen, con su característica objetividad y percepción, las expresiones de lo que gustamos considerar como nuestra cultura, nuestra educación, nuestra tradición; y arroja mucha luz sobre motivaciones básicas tales como la ambición, la codicia, el deseo de seguridad y poder, todos ellos factores de deterioro en la sociedad humana.
El Reino de la Felicidad – Conversaciones sostenidas en el castillo de Eerde, Holanda, en 1926.
El Último Diario. 1983 – 1984 – Este libro es original en el sentido de que es la única publicación de Krishnamurti que registra palabras que él dictara a un grabador magnetofónico mientras se encontraba a solas.
El Vuelo del Águila – Acción, acción espontánea y directa frente al hecho que llama a actuar. Acción sin “entretanto”, sin lucubraciones intelectuales que postergan interminablemente. Acción sin tiempo.
Encuentro con la Vida – Piezas Cortas, Preguntas y Respuestas, Pláticas.
La Libertad Interior – Al hilo de esta libertad. Krishnamurti va enfocando en el presente libro los grandes temas del amor, la religión, las ideologías, el dolor, la belleza, la felicidad, la meditación. Un estímulo para que cada lector aceda, por sí mismo, a su propia e irreductible realización.
La Libertad Primera y Última – ¿Qué es precisamente lo que nos ofrece Krishnamurti?
La Mutación Psicológica – Conversaciones en Saanen 1964, incluidas en el libro “The New Mind”
Libro de Notas – 1961 1962
Obras completas tomo 1 – El Arte de Escuchar.
Obras completas tomo 2 – ¿Qué es la recta Acción?
Principios del Aprender – Conversaciones con los profesores e alumnos de Brockwood Park.
Temor, Placer y Dolor – Habrá diez conversaciones, de modo que podemos con­siderar las cosas con calma, paciencia e inteligencia. A los que seamos serios y no hayamos venido sim­plemente para una o dos conversaciones por mera curiosi­dad, nos atañe comprender las diversas complica­ciones y los problemas que tiene” cada ser humano, pues comprenderlos es resolverlos y quedar por completo libres de ellos.
Una Entrevista con Krishnamurti – La importante revista francesa Planète publicó, en su número 14 de enero-febrero 1964, un diálogo de enorme interés para toda persona a quien le preocupen los problemas fundamentales de la existencia humana.
Una Entrevista con Krishnamurti

Jiddu Krishnamurti en español

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Una Entrevista con Krishnamurti por Carlo Suarès

Planète 1964


La importante revista francesa Planète publicó, en su número 14 de enero-febrero 1964, un diálogo de enorme interés para toda persona a quien le preocupen los problemas fundamentales de la existencia humana. El diálogo, considerado por Planète como un “documento excepcional”, ocurrió entre el periodista y escritor francés de gran renombre Carlo Suarès y J. Krishnamurti, figura de singular trascendencia en el pensamiento de nuestra época. El periodista, a petición de la revista, se desplazó a Gstaad, en Suiza, donde pasaba una temporada Krishnamurti, y, durante una semana, mantuvo conversaciones con él. El texto que figura a continuación se redactó a partir de las notas tomadas en el curso de esas conversaciones que se desarrollaron en francés. Krishnamurti mismo leyó y corrigió el texto para su publicación.

¿Son realmente importantes las religiones?

Krishnamurti: ¿Qué desean de mí sus amigos de Planète? ¿Quieren hechos reales o simplemente erudición? ¿Piensan que yo les aportaré resultados de lecturas? ¿Conclusiones? ¿Opiniones? ¿Síntesis? ¿Ideas?

Carlo Suarès: No es eso lo que ellos quieren.

Krishnamurti: Dígales que yo no he leído nada, que no poseo referencias. Para mí no hay mutación psicológica más que cuando cesa el proceso acumulativo.

Carlo Suarès: Acaba usted de pronunciar la palabra “mutación”. Es una palabra que se encuentra a menudo en esta revista, pero acompañada, en general, de la idea de que la metamorfosis de este mundo moderno puede llevarnos, como por un proceso natural, a un cambio de estado interior, mientras que lo que usted quiere es una revolución total e inmediata de la conciencia, revolución que ninguna evolución puede provocar.

Krishnamurti: Todos sabemos que nuestra época es explosiva, que los medios con que cuenta el hombre, que han permanecido más o menos constantes durante milenios, se han multiplicado súbitamente millones de veces; que las calculadoras electrónicas, por no mencionar más que eso, se vuelven, con el paso de las horas, cada vez más fantásticas; que el hombre mañana irá a la Luna o más allá; que la biología está a punto de descubrir el misterio de la vida, e incluso de crear vida. Sabemos que las ideas mejor demostradas de la ciencia se desmoronan; que todo se pone constantemente en tela de juicio, y que los cerebros se ven coaccionados y forzados a ponerse en movimiento. Todo eso lo sabemos; no es pues necesario insistir sobre este aspecto de nuestra época. En la actual confusión, el hombre anda en busca de una seguridad material que no puede encontrarse sino por medio de los conocimientos tecnológicos. Las religiones se han convertido en superestructuras que apenas tienen una importancia real en los asuntos del mundo, mientras que las cuestiones fundamentales quedan sin respuesta: el tiempo, el dolor, el temor…

Mutación, religiones, temor…

Carlo Suarès: Por ahí es por donde podemos iniciar un debate. Yo creo que muchos lectores de Planète le dirán esto, puesto que también ellos están de acuerdo en comprobar que la sociedad está en pleno desorden y confusión ¿Por qué, entonces, no pensar que este formidable movimiento no se producirá al mismo tiempo en nuestros cerebros?

Krishnamurti: Efectivamente, podemos pensarlo. Pero ¿es eso lo que puede llamarse una mutación? ¿Tener un cerebro electrónico? El cerebro no es toda la conciencia.

Carlo Suarès: No se trata del cerebro. Nuestra conciencia se ensancha y abarca todo nuestro planeta, y lo que ocurre en el otro extremo del mundo….

Krishnamurti: Sí, ya he comprendido….

Carlo Suarès: … Los monjes budistas que se hacen quemar vivos, los negros de Norteamérica…

Krishnamurti: Por supuesto. Desde luego. Ellos forman parte de nosotros, y la espantosa miseria de Asia, y todas las tiranías por todas partes, y la crueldad, y la ambición, y la codicia, y los innumerables conflictos del mundo; todo eso nosotros lo sentimos. Todo eso, somos nosotros. Tenga usted todo eso totalmente presente en su mente, y vea a qué extraordinaria profundidad debe efectuarse la mutación.

Carlo Suarès: Hay en este momento, en Francia, una corriente de pensamiento que al comprobar que la complejidad de la sociedad humana se ha vuelto inextricable, desearía que pudiera constituirse un pensamiento humano colectivo, capaz de reunir en una síntesis los hilos dispersos de nuestros conocimientos…

Krishnamurti: ¿Qué otras cuestiones considera usted?

Carlo Suarès: La cuestión religiosa, naturalmente. ¿Puede preverse una religión del porvenir, basada en un mejor conocimiento del Cosmos y en el sentimiento de que el hombre forma parte de é?

Krishnamurti: ¿Y que más?

Carlo Suarès: Me han encargado que le pregunte por lo que usted piensa del hecho de que en lo más recóndito del ser humano moderno, joven o viejo, está el temor…

Krishnamurti: Ya veo. Si le parece bien, vamos a empezar… Pero ¿está usted seguro de que Planète aceptará publicar todo lo que yo diga?

Carlo Suarès: Me lo han asegurado formalmente. ¿Puede usted, en una frase, indicarme lo esencial de lo que se propone hacer?

Krishnamurti: “Descondicionar” la totalidad de la conciencia.

Carlo Suarès: ¿Quiere usted decir que pide a cada uno que “descondicione” la absoluta totalidad de su propia conciencia? Permítame decirle que lo que más desconcierta en la enseñanza de usted, es su reiterada afirmación de que ese “descondicionamiento” total no requiere tiempo alguno.

La mutación psicológica no es lo que usted cree

Krishnamurti: Si se tratase de un proceso evolutivo, yo no lo llamaría mutación. Una mutación es un cambio brusco de estado.

Carlo Suarès: Yo no imagino a un “mutante”, es decir, un hombre que cambia de estado de conciencia, que no arrastre con él la resultante de todo su pasado. El hombre modifica el medio y el medio modifica al hombre….

Krishnamurti: No. El hombre modifica el medio, y el medio modifica tal o cual parte del hombre que está conectada con la modificación del medio, no al hombre en su totalidad, en su profundidad más recóndita. Ninguna presión exterior puede efectuar tal cosa, solo modifica las partes superficiales de la conciencia. Tampoco el análisis psicológico puede provocar la mutación, puesto que todo análisis se sitúa en el campo de la continuidad. Tampoco la experiencia puede provocar la mutación por más exaltada y “espiritual” que sea. Por el contrario, cuanto más aparezca ésta como una revelación, más condicionará. En los dos primeros casos – modificación psicológica producida por el análisis o la introspección, y modificación producida por una presión exterior – el individuo no sufre transformación profunda alguna: sólo se ve modificado, reformado, reajustado, para poder adaptarse a lo social. En el tercer caso – modificación producida por una experiencia llamada espiritual, sea conforme a una fe organizada, sea puramente personal – el individuo se ve proyectado a la evasión que le dicta la autoridad de cualquier símbolo.

En todos los casos hay acción de una fuerza compulsiva que se apoya en una moral social, es decir, un estado de contradicción y de conflictos. Toda sociedad es contradictoria en sí misma. Toda sociedad exige esfuerzos de parte de quienes la constituyen. Ahora bien, contradicción, conflicto, esfuerzo y competición son barreras que impiden toda mutación, porque mutación quiere decir libertad.

Carlo Suarès: ¿Surgen de ahí las evasiones hacia los símbolos?

Krishnamurti: Sólo en las partes inexploradas de la conciencia existen imágenes simbólicas. Las mismas palabras no son más que símbolos, hay que hacer estallar las palabras.

Carlo Suarès: Pero las doctrinas teológicas…

Krishnamurti: Dejémoslas tranquilas. Todo pensamiento teológico carece de madurez. No perdamos el hilo de nuestra conversación. Estábamos en la experiencia, y decíamos que toda experiencia es condicionante. En efecto, toda experiencia vivida –y no sólo hablo de aquellas que se llaman “espirituales”– tiene necesariamente sus raíces en el pasado. Que se trate de la realidad o de mi vecino, lo que yo reconozco implica una asociación con algo del pasado. Una experiencia llamada espiritual es la respuesta del pasado a mi angustia, a mi dolor, a mi temor, a mi esperanza. Esta respuesta es la proyección que ocurre para compensar un estado miserable. Mi conciencia proyecta lo contrario de lo que ella es, porque yo estoy persuadido de que ese contrario, exaltado y dichoso, es una realidad consoladora. Así, mi fe católica o budista construye y proyecta la imagen de la Virgen o del Buda, y esas invenciones despiertan una emoción intensa en esas mismas capas inexploradas de la conciencia que habiéndolas inventado sin saberlo, las confunde con la realidad. Los símbolos, o las palabras, se vuelven más importantes que la realidad. Se instalan en calidad de memoria en una conciencia que dice: “Yo sé, puesto que he tenido una experiencia espiritual”. Entonces las palabras y el condicionamiento se vitalizan mutuamente en el círculo vicioso de un circuito cerrado.

Carlo Suarès: ¿Un fenómeno de inducción?

Krishnamurti: Sí. El recuerdo de la emoción intensa, del choque, del éxtasis, engendra una aspiración hacia la repetición de la experiencia, y el símbolo se convierte en la suprema autoridad interior, en el ideal hacia el cual tienden todos los esfuerzos. Captar la visión llega a ser un propósito; pensar en ella sin cesar y disciplinarse, un medio. Pero el pensamiento es aquello mismo que crea una distancia entre el individuo tal como él es, y el símbolo o el ideal. No puede haber mutación posible sin morir para esa distancia. La mutación sólo es posible cuando cualquier experiencia cesa totalmente. El hombre que ya no vive ninguna experiencia es un hombre despierto. Pero vea usted lo que pasa en todas partes: se buscan siempre experiencias más profundas y más vastas. El hombre está persuadido de que vivir experiencias es vivir realmente. De hecho, lo que se vive no es la realidad sino el símbolo, el concepto, el ideal, la palabra. Vivimos de palabras. Si la vida llamada espiritual es un perpetuo conflicto, es porque en ella formulamos la pretensión de alimentarnos de conceptos, como si teniendo hambre pudiéramos alimentarnos con la palabra “pan”. Vivimos de palabras y no de hechos. En todos los fenómenos de la vida, ya se trate de la vida espiritual, de la vida sexual, de la organización material de nuestro tiempo de trabajo o de descanso, nos estimulamos por medio de palabras. Las palabras se organizan en ideas, en pensamientos, y sobre la base de esos estímulos, creemos vivir tanto más intensamente cuanto mejor hayamos sabido, gracias a ellas, crear distancias entre la realidad (nosotros, tales como somos) y un ideal (la proyección de lo contrario de lo que somos). De esa manera le volvemos la espalda a la mutación.

Hay que morir para el tiempo, para los sistemas, para las palabras

Carlo Suarès: Recapitulemos. Mientras exista en la conciencia un conflicto, sea el que fuere, no hay mutación. Mientras domine nuestros pensamientos la autoridad de la Iglesia o del Estado, no hay mutación. Mientras nuestra experiencia personal se erija en autoridad interior, no hay mutación. Mientras la educación, el medio social, la tradición, la cultura, o sea nuestra civilización, con todas sus influencias, nos condicione, no hay mutación. Mientras haya adaptación, no hay mutación. Mientras haya evasión, de cualquier naturaleza que sea, no hay mutación. Mientras yo procure alcanzar altas virtudes de asceta, mientras yo crea en una revelación, mientras yo tenga un ideal cualquiera, no hay mutación. Mientras yo procure conocerme analizándome psicológicamente, no hay mutación. Mientras haya un esfuerzo en pos de una mutación, no hay mutación. Mientras haya una imagen, un símbolo, ideas, o solamente palabras, no hay mutación. ¿He dicho bastante? No. Puesto que, llegado a este punto, sólo puedo verme obligado a agregar: mientras haya pensamiento, no hay mutación.

Krishnamurti: Exactamente.

Carlo Suarès: ¿Qué es, entonces, esa mutación de la que usted habla en todo momento?

Krishnamurti: Es una explosión total en el interior de las capas inexploradas de la conciencia, una explosión en el germen, o si le parece mejor, en la raíz del condicionamiento, una destrucción de la continuidad.

Carlo Suarès: Pero la vida misma es condicionamiento. ¿Cómo es posible destruir la continuidad y no destruir la vida misma?

Krishnamurti: ¿Quiere usted realmente saberlo?

Carlo Suarès: Sí.

Krishnamurti: Muera usted para la continuidad. Muera para el concepto total del tiempo: para el pasado, para el presente y para el futuro. Muera para los sistemas, muera para los símbolos, muera para las palabras, porque todo eso son factores de descomposición. Muera para el psiquismo, pues él es el que se inventa el tiempo psicológico. Ese tiempo carece totalmente de realidad.

Carlo Suarès: Entonces, ¿qué es lo que queda sino la desesperanza, la angustia, el miedo de una conciencia que ha perdido todo punto de apoyo y hasta la noción de su propia identidad?

Krishnamurti: Si un hombre me formulase esta pregunta de esa manera, yo le respondería que él no ha hecho el viaje, que ha tenido miedo de pasar a la otra orilla

¿Qué es el miedo?

Carlo Suarès: Lo que usted dice da miedo. Yo me pregunto si la conciencia, en lo más profundo de sí misma, no tiene necesidad de este miedo. Eso explicaría por qué se lo mantiene constantemente, alimentado por las religiones, que se supone son refugios y tranquilizantes. Ellas alimentan el miedo, impidiendo que la conciencia se perciba tal como es. Ellas interponen, entre la conciencia y la realidad, la pantalla de las doctrinas teológicas.

Krishnamurti: Este problema es profundo y vasto a la vez. Abordémoslo explorándolo, palpándolo, por así decirlo, por diversos lados. El miedo es tiempo y pensamiento. Le damos una continuidad al miedo por medio del pensamiento, y por medio del pensamiento le damos una continuidad al placer. Este hecho es sencillo: pensando en el objeto de nuestro placer, le otorgamos al placer una continuidad, y lo mismo hacemos con el miedo, pensando en el objeto de nuestro temor. Si yo tengo miedo de usted – o de la muerte, o de alguna otra cosa – pienso en usted o en la muerte y así alimento el miedo. Si, por el contrario, llegásemos a encontrarnos cara a cara con el objeto de nuestro miedo, éste cesaría.

Carlo Suarès: ¿Cómo es eso?

Krishnamurti: Hablo del miedo psicológico, no del miedo de un peligro físico que uno trata de alejar, lo cual es natural. Considere usted el miedo a la muerte. ¿En qué consiste ese miedo? Dividimos la totalidad del fenómeno vital en vida y muerte. La vida es conocida, y de la muerte nada se sabe ¿Se tiene miedo de lo que no se conoce, o más bien se tiene de perder lo que uno conoce? Es evidente que vida y muerte son dos aspectos de un mismo fenómeno. Si dejamos de considerarlos como dos fenómenos diferentes, ya no hay conflicto.

Carlo Suarès: ¿No podríamos preguntarnos qué es el miedo en sí?

Krishnamurti: No hay miedo en sí. Nunca hay miedo que no sea miedo de algo.

Carlo Suarès: Pero ¿no existe un miedo fundamental?

El problema de la muerte

Krishnamurti: No. El miedo es siempre miedo de algo. Examine el asunto con suma atención y verá que es así. Todo miedo, aun inconsciente, es el resultado de un pensamiento. El miedo que se halla presente en todas partes y el miedo psicológico, en el interior del yo, son siempre el miedo de no ser. De no ser esto o aquello, o simplemente de no ser. La contradicción evidente entre el hecho de que todo lo que existe es transitorio, y la búsqueda de una permanencia psicológica: ese es el origen del miedo. Para vernos libres de él, debemos investigar en su totalidad la idea de la permanencia. El hombre que no tiene ilusiones no tiene miedo. Eso no quiere decir que sea cínico, amargado o indiferente.

Carlo Suarès: Eso significa que él ha visto que la estructura psicológica en la cual basa la noción de su propia identidad no es real, es sólo verbal.

Krishnamurti: Estamos, pues, ante uno de los mayores problemas: la muerte. Para comprender esta cuestión, no de forma verbal sino realmente, o sea, para profundizar con realismo en el hecho de la muerte, hay que desprenderse de todo concepto, de toda especulación, de toda creencia que tengamos, porque toda idea que pueda tenerse sobre este asunto estará engendrada por el miedo. Si nosotros, usted y yo, no tenemos miedo, podremos plantear correctamente el problema de la muerte. No nos preguntaremos qué sucede “después”, sino que exploraremos la muerte como un hecho en sí misma. Para comprender lo que es la muerte, toda búsqueda mendigante en las tinieblas debe cesar. ¿Estamos nosotros, usted y yo, en esa disposición de espíritu que no busca saber lo que hay “después de la muerte”, sino que se pregunta qué es la muerte? ¿Percibe usted la diferencia? Si uno se pregunta qué hay “después”, es porque no se ha preguntado qué es la muerte. ¿Estamos en condiciones de hacernos esta pregunta? ¿Puede uno realmente preguntarse qué es la muerte mientras no se pregunte qué es la vida? ¿Es acaso posible preguntarse qué es la vida a base de nociones, ideas y teorías sobre ella? ¿Cuál es la vida que conocemos? Nosotros conocemos la existencia de una conciencia que se debate sin cesar en toda clase de conflictos, internos y externos. Desgarrada por sus contradicciones, esta existencia está encerrada en el círculo de sus exigencias y de sus obligaciones, de los placeres que busca y de los sufrimientos que rehúye. Estamos enteramente embargados por un vacío interior, que la acumulación de posesiones materiales y mentales jamás puede colmar. En tal estado, no podemos plantearnos el problema de lo que es la muerte, porque no nos hemos planteado la cuestión de lo que es la vida. La existencia que conocemos, ¿es la vida? Las explicaciones como: resurrección de los muertos, reencarnación, etc., ¿provienen de un conocimiento de la muerte? Solo son meras proyecciones de ideas que nos forjamos acerca del fragmento de existencia que llamamos “vida”. Morir para la estructura psicológica con la cual nos identificamos; morir cada minuto, cada día, en cada acto que realizamos; morir para el placer inmediato y para la continuidad del dolor, y saber todo lo que está implícito en ese morir; entonces, es cuando estamos en condiciones de formular la pregunta: ¿qué es la muerte?

No se discute con la muerte corporal. Sin embargo, sólo aquellos que saben morir de instante en instante pueden evitarse iniciar con la muerte un diálogo imposible. En esa muerte constante hay una renovación constante, un frescor que no pertenece al mundo de la continuidad en la duración. Ese morir es creación. Creación es muerte y amor.

Las iglesias nada pueden

Carlo Suarès: Tengo que hacerle algunas preguntas sobre religión. Las grandes religiones más recientes han nacido, sin embargo, en épocas en las que se creía que la tierra era plana, que el sol recorría la bóveda celeste, etc. Hasta una época reciente (la de Galileo no está tan lejos) las religiones imponían por la violencia una serie de imágenes infantiles del cosmos. Hoy, no pudiendo hacer otra cosa, se colocan al lado de la ciencia y se contentan con declarar que sus cosmogonías son simplemente simbólicas. Pero proclaman que, a pesar de esta capitulación, son depositarias de las verdades eternas. ¿Qué piensa usted de eso?

Krishnamurti: Las religiones hacen su propaganda con el fin de obtener poder sobre las conciencias. Procuran apoderarse de la infancia para condicionarla mejor. Las religiones de las Iglesias y las de los Estados, proclaman la necesidad de todas las virtudes, mientras que su historia no es sino una serie de violencias, de terrores, de torturas, de matanzas inimaginables.

Carlo Suarès: Pero ¿no cree usted que hoy en día las Iglesias son menos combativas? ¿No vemos a los jefes de las más grandes Iglesias declarar que la fraternidad humana es lo más importante y que el culto es secundario?

Krishnamurti: Si la declaración de fraternidad es más importante que el culto, se debe a que el culto ha perdido su importancia incluso ante sus pontífices. Este pretendido universalismo es a lo sumo una simple tolerancia. Ser tolerante, es apenas tolerar al vecino con ciertas condiciones. Toda tolerancia es intolerancia, así como la no-violencia, es violencia.

De hecho, en nuestra época, la religión, como verdadera comunión del hombre con aquello que lo supera, no desempeña ningún papel en la trayectoria de los asuntos humanos. Más bien es todo lo contrario: las organizaciones religiosas son instrumentos políticos y económicos.

Carlo Suarès: Pero ¿no pueden esas organizaciones religiosas guiar a los hombres hacia una realidad que está más allá de ellos mismos?

Krishnamurti: No.

¿Qué es un espíritu libre?

Carlo Suarès: Pasemos, pues, al sentimiento religioso. El hombre moderno, que vive conscientemente en el universo de Einstein y no en aquel de Euclides, ¿no puede entrar mejor en comunión con la realidad del universo gracias a una conciencia más experimentada y ampliada de un modo adecuado?

Krishnamurti: El que quiera ampliar su conciencia, puede elegir entre las psicodrogas que más le convengan. En cuanto a entrar mejor en comunión con el universo gracias a una acumulación de informaciones y de conocimientos científicos acerca del átomo o de las galaxias, es como decir que una inmensa erudición libresca sobre el amor, nos hará conocer el amor. Y, por otra parte, a este hombre ultramoderno, tan al corriente de los últimos descubrimientos científicos, ¿le habrá servido todo ello para iluminar su universo inconsciente? Mientras en él subsista una sola parcela inconsciente, proyectará una irrealidad de símbolos y de palabras por medio de la cual se forjará la ilusión de estar en comunión con algo superior.

Carlo Suarès: Sin embargo, ¿cree usted que es posible una religión futura basada en hechos científicos?

Krishnamurti: ¿Por qué hablar de una religión futura? Veamos, más bien, lo que es la verdadera religión. Una religión organizada sólo puede producir reformas sociales, cambios superficiales. Toda organización religiosa se sitúa necesariamente dentro de una estructura social. Yo hablo de una revolución religiosa que sólo puede producirse fuera de la estructura psicológica de una sociedad, cualquiera que ella sea. Un espíritu verdaderamente religioso está desprovisto de todo miedo, porque está libre de todas las estructuras que las civilizaciones han impuesto a lo largo de los milenios. Un espíritu semejante está vacío, en el sentido de que se ha vaciado de todas las influencias del pasado, sea colectivo o personal, así como de las presiones que ejerce la actividad del presente, la cual genera el futuro.

Carlo Suarès: Un espíritu así, por el hecho de que se ha vaciado de su contenido, que de hecho lo contenía a él, es extraordinariamente libre…

Krishnamurti: Es libre, está vivo y totalmente en silencio. Es el silencio lo que importa. Es un estado sin medida. Solamente entonces, y no como una experiencia, se puede ver aquello que no tiene nombre, que está más allá del pensamiento y que es energía sin causa. Si no hay ese silencio creador, se haga lo que se haga, no existirá en la tierra ni fraternidad ni paz, es decir, no habrá verdadera religión.

Carlo Suarès: Todas las religiones preconizan alguna forma de plegaria, algún método de contemplación a fin de entrar en comunión con una realidad superior, cuyo nombre, Dios, Atmán, Cosmos, etc., varía. ¿Qué actividades religiosas practica usted? ¿Reza usted?

Krishnamurti: La repetición de fórmulas sagradas calma la agitación de la mente y la adormece. La plegaria es un calmante que permite vivir en el interior de un recinto psicológico, sin experimentar la necesidad de destrozarlo, de destruirlo. El mecanismo de la plegaria, como todos los mecanismos, produce resultados mecánicos. No existe plegaria alguna que pueda traspasar la ignorancia de uno mismo. Toda plegaria dirigida a aquello que es ilimitado, presupone que un espíritu limitado sabe dónde y cómo alcanzar lo ilimitado. Eso quiere decir que él tiene ideas, conceptos, creencias sobre todo eso y que se halla atrapado en todo un sistema de explicaciones, en una prisión mental. Lejos de liberar, la plegaria aprisiona. Ahora bien, la libertad es la esencia misma de la religión, en el verdadero sentido de esa palabra. Esta libertad esencial es negada por todas las organizaciones religiosas, a pesar de lo que digan. Lejos de ser un estado de plegaria, el conocimiento de sí mismo es la puerta de la meditación. No es ni una acumulación de conocimientos sobre psicología, ni un estado de sumisión llamada religiosa, en donde se espera la gracia. Es lo que derriba las disciplinas impuestas por la sociedad o la iglesia. Es un estado de atención total y no una concentración sobre algo en particular. Al estar el cerebro tranquilo y silencioso, observa el mundo exterior y ya no proyecta ninguna imaginación ni ninguna ilusión. Para observar el movimiento de la vida, el cerebro debe ser tan rápido como la misma vida, estar activo y sin dirección. Solamente entonces lo inconmensurable, lo atemporal, lo infinito, puede surgir. Eso es la verdadera religión.

Lo que queda por despertar

Carlo Suarès: ¿Cree usted que un pensamiento colectivo, que una inteligencia colectiva, habiendo acumulado y sintetizado los últimos logros de todas las ciencias, si es que ese pensamiento pudiera producirse, estaría en condiciones de guiar a la humanidad hacia una evolución sana?

Krishnamurti: La evolución que conocemos, de la carreta de bueyes al cohete espacial, se ha debido solamente a una determinada parte del cerebro. Aunque esa parte se desarrolle millones de veces más, esto no lograría el más mínimo progreso para el problema fundamental que se plantea la conciencia humana sobre sí misma. Se desarrollará. Ese proceso es irreversible y necesario. Pero existe otra parte del cerebro que todavía no está despierta y que desde ahora mismo podemos darle vida. Ese despertar no es cuestión de tiempo. Es una explosión revolucionaria que surge en el mismísimo origen de todas las cosas e impide la cristalización y solidificación – por los residuos del pasado – de una estructura psicológica. Esa lucidez aborda cada problema a medida que se presenta y, de esa manera, la importancia del problema se vuelve secundaria. Si no surge, y pervive, esa explosión de lucidez, que es energía sin causa, y que no es ni individual ni colectiva, el mundo no conocerá la libertad ni la paz.

Jiddu Krishnamurti en español

Una Entrevista con Krishnamurti

Una Entrevista con Krishnamurti por Carlo Suarès

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Planète 1964
Amor, Sexo y Castidad

Jiddu Krishnamurti en español

La relación es el espejo en el que nos vemos a nosotros mismos tal como somos. Toda vida es un movimiento en relación. No existe nada viviente sobre la Tierra que no esté relacionado con una cosa u otra. Aun el ermitaño, un hombre que se marcha a un paraje solitario, sigue en relación con el pasado y con aquellos que le rodean. No es posible escapar de la relación. En esa relación, que es el espejo que nos permite vernos a nosotros mismos, podemos descubrir lo que somos, nuestras reacciones, nuestros prejuicios y temores, las depresiones y ansiedades, la soledad, el dolor, la pena, la angustia. También podemos descubrir si amamos o si no hay tal cosa como el amor. Por lo tanto, examinaremos este problema de la relación, porque la relación es la base del amor.

Madras, India, 26 de diciembre de 1982

El sexo se vuelve un problema extraordinariamente difícil y complejo en tanto no comprendemos la mente que piensa acerca del problema. El acto sexual en sí nunca puede ser un problema, lo que crea el problema es el pensamiento acerca del acto.

La Libertad Primera y Última

Cuando vemos todo esto: lo que hacemos del amor, del sexo, de la autocomplacencia, de tomar votos contrarios al sexo…, cuando vemos el cuadro completo, no como una idea sino como un hecho real, entonces el amor, el sexo y la castidad son una sola cosa. No están separados. Es la separación de las relaciones la que corrompe. El sexo puede ser tan casto como el cielo azul sin nubes; pero con el pensamiento, la nube llega y oscurece el cielo.

Conversaciones

Índice

La vida es un movimiento en relación
Descubriendo lo que somos realmente; el condicionamiento; se necesita un instrumento nuevo para resolver nuestros problemas humanos; la relación es un espejo en el cual nos vemos tal como somos; « ¿Qué es realmente nuestra relación mutua?»; el ego, la seguridad y el placer; por qué los seres humanos viven a base de imágenes.
El mecanismo de la formación de imágenes
Tener una relación con otro sólo es posible cuando no hay imagen; la imagen brinda seguridad; « ¿Podemos observar sin que opere todo el mecanismo de la memoria?»; no hay amor entre imágenes; establecer una verdadera relación es destruir la imagen; cuando comprendemos el mecanismo, la imagen deja de existir.
La comprensión del placer y el deseo
Nuestras mentes se ajustan al patrón del placer; la naturaleza del placer; si destruimos el deseo, destruimos la sensibilidad; el origen del deseo es el pensamiento que crea la imagen; es esencialmente lo mismo reprimir el deseo que ceder a él; uno no puede estar alerta al deseo si lo condena; el cultivo de la insensibilidad; el deseo y la pasión.
¿Por qué el sexo se ha convertido en un problema?
Qué es el sexo; muchas cosas están involucradas; el acto en sí jamás puede ser un problema, lo que crea el problema es el pensamiento acerca del acto; por qué pensamos del todo en el sexo; cuando hay amor, el sexo jamás es un problema; un hombre que ama es puro aunque pueda ser sexual; lujuria y pasión.
La castidad
Sin amor no hay castidad; los que son célibes con el fin de realizar Dios no son castos, porque están buscando un resultado; « ¿Por qué separamos el sexo de la belleza de una montaña?»; ¿hay sexo sin todo el mecanismo del pensamiento?; la represión y la indulgencia son ambas un derroche de energía.
El matrimonio
Deseamos compañía; cómo vivir con otro sin conflicto; qué significa estar relacionados; amor y responsabilidad; dominación y deber; causas de la falta de armonía en la relación; ¿la existencia separativa de un individuo es una ilusión?; ciertamente, debe ser posible funcionar en una relación sexual con alguien a quien amamos, sin la pesadilla que generalmente sigue.
¿Qué es el amor?
¿Es posible estar libres de celos y apego?; « ¿Por qué tener un motivo?»; la soledad me ha forzado a escapar; ¿puede el pensamiento darse cuenta de sus propias limitaciones?; el descubrimiento de que la soledad es creada por el pensar; si hay apego, no hay amor; al negar lo que no es amor, el amor existe.

El amor en la relación
El amor en la relación es un proceso purificador, puesto que revela las modalidades del “yo”; uno puede pensar en la persona a la que ama, pero no puede pensar en el amor; si uno ama, no hay dominación, celos, apego ni división entre hombre y mujer; el amor se manifiesta cuando comprendemos totalmente nuestro proceso.
Estar relacionado significa terminar con el yo
¿Qué lugar ocupa el pensamiento en la relación?; la fragmentación; el mecanismo que forma las imágenes; el aislamiento y la autoprotección; el pensamiento exige la continuidad del placer; la relación está siempre en el presente vivo; puede existir sólo cuando hay total entrega de uno mismo, cuando no hay “yo”; ¿alguna vez se ha desprendido realmente del “yo”?

Krishnamurti en español

Amor, Sexo y Castidad

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Jiddu Krishnamurti en español

El Mecanismo De La Formación De Imágenes

¿Han mirado alguna vez a la propia esposa, al marido, a los hijos, al vecino, al jefe o a alguno de los políticos? En tal caso, ¿qué han visto? La imagen que tiene de la persona, la imagen que tienen de sus políticos, del primer ministro, de su dios, de su esposa, de sus hijos; esa imagen es lo que miran. Y esa imagen se ha formado a causa de la relación, o de sus temores, o de sus esperanzas. 

El placer sexual y otros placeres que hemos tenido con nuestra esposa, nuestro esposo, así como la ira, la adulación, el consuelo, todas las cosas que trae consigo la vida de familia -que es una vida abrumadora- han creado una imagen respecto de la esposa o el esposo. Con esa imagen miramos. De igual modo, nuestra esposa o nuestro esposo tienen una imagen de nosotros. Por lo tanto, la relación entre nosotros y nuestra esposa o nuestro esposo, entre nosotros y el político es, en realidad, la relación entre dos imágenes. ¿Correcto? Eso es un hecho. ¿Cómo pueden dos imágenes, que son el resultado del pensamiento, del placer y demás, tener relación alguna de afecto o amor?

Por consiguiente, la relación entre dos individuos, muy íntimamente unidos o muy lejanos, en una relación de imágenes, símbolos, recuerdos. Y en eso, ¿cómo puede haber verdadero amor? ¿Comprenden la pregunta?

Obras completas, volumen XVII
Nueva Delhi, 22 de diciembre de 1966

Tener una relación con otro sólo es posible cuando no hay imagen

¿Estamos alguna vez relacionados con alguien, o la relación es entre dos imágenes que hemos creado el uno respecto del otro? Yo tengo una imagen de usted y usted una imagen de mí. Yo tengo una imagen de la otra persona como mi esposa o marido o lo que fuere, y la otra persona también tiene una imagen de mí. La relación es entre estas dos imágenes y nada más. Tener una relación con otro sólo es posible cuando no hay imagen. Cuando yo puedo mirarlo a usted y usted puede mirarme a mí sin la imagen de la memoria, de los insultos y todos lo demás, entonces hay una relación, pero la naturaleza misma del observador es la imagen, ¿verdad? Mi imagen observa su imagen, si es posible observarla, y a esto lo llamamos relación, pero es una relación entre dos imágenes, es una relación que no existe, porque ambos somos imágenes. Estar relacionado significa estar en contacto. El contacto debe ser algo directo, no entre dos imágenes. Requiere muchísima atención, mucha percepción alerta mirar a otro sin la imagen que tenemos de esa persona, siendo la imagen los recuerdos acerca de esa persona, cómo nos ha insultado, cómo nos ha complacido, cómo nos ha dado placer, esto o aquello. Sólo cuando entre dos seres humanos no hay imágenes, existe una relación.

Obras completas, volumen XVII
Nueva York, 26 de septiembre de 1966

Para mirar tiene que haber silencio

Si queremos mirar una flor, cualquier pensamiento acerca de esa flor nos impide mirarla. Las palabras rosa, violeta, es esta flor, aquella flor, es de tal especie, etc., nos impide observarla. Para poder mirar, no tiene que haber interferencia alguna de la palabra, que es la exteriorización del pensamiento. Tenemos que estar libres de la palabra, y para mirar tiene que haber silencio; de lo contrario, es imposible mirar. Si miramos a nuestra mujer o a nuestro marido, todos los recuerdos que tenemos, ya sea de placer o de dolor, interfieren con el mirar. Sólo cuando miramos sin la imagen, existe una relación. Mi imagen verbal y la imagen verbal del otro no se relacionan en absoluto. Carecen de existencia real.

Obras completas, volumen XVII
Nueva York, 5 de octubre de 1966

¿Por qué tenemos imágenes acerca de nosotros mismos?

Para comprender el pleno significado de la relación mutua, por íntima o distante que pueda ser, debemos empezar por comprender por qué el cerebro crea imágenes. Tenemos imágenes de nosotros mismos e imágenes de los demás. ¿Por qué cada uno tiene una imagen peculiar y se identifica con esa imagen? ¿Es necesaria la imagen, brinda una sensación de seguridad? ¿Acaso la imagen no origina la separación de los seres humanos?

Tenemos que observar muy atentamente la relación con nuestra esposa, nuestro marido o amigo; tenemos que mirar con mucha atención, sin tratar de eludir el hecho, sin tratar de ignorarlo. Debemos explorar juntos y descubrir por qué los seres humanos de todo el mundo tienen este extraordinario mecanismo que crea imágenes, símbolos, patrones. ¿Es porque en esos patrones y símbolos, en esas imágenes, encuentran una gran seguridad?

Si observan, verán que cada uno de ustedes tiene una imagen de sí mismo, ya sea una imagen de orgullo, que es arrogancia, o lo opuesto a eso. O han acumulado una gran cantidad de experiencias, han adquirido muchísimos conocimientos, los cuales crean por sí mismos la imagen, la imagen del experto. ¿Por qué tenemos imágenes de nosotros mismos? Esas imágenes separan a la gente. Si uno tiene una imagen de sí mismo como suizo, inglés, francés o lo que fuere, esa imagen no sólo deforma su observación de la humanidad, sino que también lo separa a uno de los demás. Y dondequiera que haya separación, división, tiene que haber conflicto, tal como hay conflictos desarrollándose en todo el mundo: el árabe contra el israelí, el musulmán contra el hindú, una iglesia cristiana contra otra. Divisiones nacionales y divisiones económicas, todas ellas resultado de las imágenes, de los conceptos y de las ideas, Y el cerebro se aferra a todo eso, ¿por qué? ¿Es a causa de nuestra educación, de nuestra cultura en la que el individuo es lo más importante y donde la sociedad colectiva es algo por completo diferente del individuo? Eso forma parte de nuestra cultura, de nuestra enseñanza religiosa y de nuestra educación cotidiana. Cuando uno tiene una imagen de sí mismo como inglés o norteamericano, esa imagen le da cierta seguridad. Es bastante obvio.

Habiendo creado la imagen propia, esa imagen se vuelve semi permanente; detrás de esa imagen o dentro de ella, uno trata de encontrar seguridad, amparo, una forma de resistencia. Cuando uno está relacionado psíquica o físicamente con otro, por delicada y sutil que sea esa relación, hay una respuesta basada en una imagen. Si uno está casado o tiene una relación íntima con alguien, hay una imagen que se ha formado en la vida cotidiana; ya sea que dicha relación tenga una semana o diez años de existencia, la imagen con respecto a la otra persona se ha ido formando lentamente, paso a paso. Uno recuerda cada reacción sumándola a la imagen y almacenándola en el cerebro, de modo tal que la relación – que puede ser física, sexual o psíquica – se establece de hecho entre dos imágenes, la propia y la de la otra persona.

Quien les habla no está diciendo algo extravagante, exótico o fantástico; señala tan sólo que estas imágenes existen. Existen, y uno jamás puede conocer a otro completamente. Si uno está casado o tiene una amiga, nunca puede conocerla totalmente; piensa que la conoce porque, habiendo vivido con ella, ha acumulado recuerdos de múltiples incidentes, irritaciones y otros sucesos que tienen lugar en la vida cotidiana; y ella también ha experimentado sus reacciones, cuyas imágenes se han fijado en su cerebro. Esas imágenes juegan un papel extraordinariamente importante en nuestra vida. Al parecer, somos muy pocos los que estamos libres de alguna forma de imagen. La libertad respecto de las imágenes es la verdadera libertad. En esa libertad no existe la división que las imágenes originan.

Si uno es un hindú, nacido en la India y sujeto a todo el condicionamiento que eso implica, el condicionamiento de la raza o el de un grupo particular con todas sus supersticiones, sus creencias religiosas, sus dogmas y rituales – toda la estructura de esa sociedad -, uno vive con ese complejo de imágenes que constituye nuestro condicionamiento. Y por mucho que se pueda hablar de hermandad, unidad, totalidad, ésas son tan sólo palabras vacías sin significado alguno en la vida cotidiana. Pero si uno se libera de toda esa imposición, de todo el condicionamiento que implica ese supersticioso desatino, entonces está acabando con la imagen. Y lo mismo ocurre con las relaciones que establecemos; si uno está casado o vive con alguien, ¿es posible no formar en absoluto ninguna imagen, no registrar un incidente que puede haber sido placentero o doloroso en esa relación particular, no registrar ni el insulto ni el halago, ni el estímulo ni el desaliento?

¿Es posible no registrar en absoluto? Porque si el cerebro registra constantemente todo lo que sucede en lo psicológico, entonces jamás tiene la libertad necesaria para aquietarse, jamás puede estar tranquilo, en paz. Si el mecanismo del cerebro opera todo el tiempo, es obvio que se desgasta. Es lo que ocurre en nuestras relaciones mutuas, cualquiera que sea la índole de esas relaciones, y si existe un constante registro de todo, entonces, poco a poco, el cerebro empieza a deteriorarse y eso, en esencia, es la vejez.

Así pues, investigando damos con este interrogante: ¿Es posible en nuestras relaciones, con todas sus reacciones y sutilezas, con todas sus respuestas esenciales, es posible no retener recuerdos? Este recordar y registrar prosigue todo el tiempo. Nos preguntamos si es posible no registrar en lo psicológico, sino registrar tan sólo aquello que es absolutamente necesario que se registre. En ciertas direcciones es indispensable registrar. Por ejemplo, uno debe registrar todas las matemáticas relacionadas con estructuras y demás. Si voy a ser físico, debo registrar lo que ya se ha establecido en esa especialidad. Para aprender a manejar un automóvil, tengo que registrar. Pero en nuestras relaciones, ¿es en absoluto necesario registrar psicológicamente, internamente? El recuerdo de acontecimientos pasados, ¿es amor? Cuando le digo a mi esposa, «Te amo», ¿proviene eso del recuerdo de todas las cosas que hemos experimentado juntos: los incidentes, los afanes, las luchas, todo lo que se halla almacenado, registrado en el cerebro? ¿Es verdadero amor ese recuerdo?

¿Es posible, entonces, estar libre y no registrar nada psicológicamente? Esto es posible sólo cuando hay atención completa. En la atención completa no existe el registrar. Yo no sé por qué necesitamos explicaciones, o por qué nuestros cerebros no son lo bastante rápidos como para captar toda la cosa mediante un discernimiento instantáneo. ¿Por qué no podemos ver esto, la verdad de todo esto, permitiendo que la verdad opere y así borre la pizarra a fin de que tengamos un cerebro que, psicológicamente, no registre nada en absoluto?

Pero los seres humanos son, en su mayoría, bastante indolentes, prefieren más bien vivir en sus viejos patrones, en sus hábitos particulares de pensamiento; rechazan todo lo que sea nuevo, porque piensan que es mucho mejor vivir con lo conocido que con lo desconocido. En lo conocido están a salvo – al menos piensan que están a salvo, seguros – y, en consecuencia, siguen repitiéndose, trabajando y luchando dentro de ese campo de lo conocido. ¿Podemos observar sin que opere todo el proceso y mecanismo de la memoria?

La Madeja del Pensamiento
Saanen, Suiza, 19 de julio de 1981

Establecer una verdadera relación es destruir la imagen

No hay amor entre dos imágenes. ¿Cómo puedo amarlo y usted amarme, si tiene una imagen de mí, si tiene ideas a mi respecto? Si lo he ofendido, apremiado, si he sido ambicioso, astuto, si he procurado sacarle ventaja, ¿cómo puede usted amarme? ¿Cómo puedo amarlo si usted amenaza mi posición, mi empleo, si se fuga con mi mujer? Si usted pertenece a un país y yo a otro, si usted pertenece a una secta -hinduismo o budismo o catolicismo-y yo soy musulmán, ¿cómo podemos amarnos el uno al otro? Por lo tanto, a menos que haya una transformación radical en la relación, no puede haber paz. Haciéndose monje o sanyasi y escapándose a los cerros, no va a resolver sus problemas. Porque dondequiera que viva, ya sea en un monasterio, en una cueva o en una montaña, está relacionado. No puede aislarse ni en la imagen que usted mismo ha creado de Dios, de la verdad, ni en la imagen de su propio “yo”, etc.

Por consiguiente, establecer una verdadera relación es destruir la imagen. ¿Comprende lo que significa destruir la imagen? Significa destruir la imagen acerca de uno mismo: de que usted es hindú, de que yo soy paquistaní, musulmán, católico, judío, comunista o lo que fuere. Usted tiene que destruir el mecanismo por el que se crea la imagen -ese mecanismo opera en usted y opera en la otra persona-. De lo contrario, puede que destruya una imagen y el mecanismo cree otra. Por lo tanto, uno no sólo tiene que descubrir la existencia de la imagen, o sea, estar alerta a su imagen particular, sino que también debe darse cuenta de lo que es el mecanismo que produce esa imagen.

Veamos ahora qué es ese mecanismo. ¿Comprende mi planteo? Es decir, primero uno debe ser consciente de la existencia de la imagen, darse cuenta de ella, conocerla, no de manera verbal, intelectual, sino conocerla realmente como un hecho. Esto es algo extremadamente difícil, porque conocer la imagen implica muchas cosas. Yo puedo conocer, puedo observar este micrófono, eso es un hecho. Puedo nombrarlo de distintas maneras, pero si ustedes saben qué es lo que designo con estos nombres, ven la realidad de ese hecho. Pero una cosa muy diferente es comprender la imagen sin interpretación alguna, ver el hecho de esa imagen, verlo sin el observador, puesto que el observador es el hacedor de la imagen y la imagen es el pensamiento del observador. Ésta es una cosa muy compleja. Uno no puede decir: «Destruiré la imagen», y meditar al respecto o practicar alguna clase de truco o hipnotizarse a sí mismo diciéndose que puede destruir la imagen; no es posible hacerlo así. Ello requiere una comprensión extraordinaria. Requiere gran atención y exploración, no una conclusión circunstancial; un hombre que explora jamás puede llegar a una conclusión. Y la vida es un río inmenso que fluye, que se mueve sin cesar. A menos que uno lo acompañe libremente, con gozo, con sensibilidad, con gran júbilo, no ve la belleza plena, el caudal, la claridad de ese río. Por lo tanto, debemos comprender este problema.

Cuando usamos la palabra “comprender”, nos referimos con ella a una comprensión no intelectual, ¿verdad? Quizás haya comprendido usted la palabra “imagen”, cómo ésta es creada por el conocimiento, la experiencia, la tradición, por las diversas tensiones y compulsiones de la vida familiar, por el trabajo en la oficina, los insultos…, todo lo que compone la imagen. ¿Cuál es el mecanismo que elabora esa imagen? ¿Comprende? La imagen tiene que ser formada. Y debe mantenerse; de lo contrario, se disolverá. Por consiguiente, es usted quien tiene que descubrir cómo funciona ese mecanismo. Y cuando comprende la naturaleza y el significado del mecanismo, entonces la imagen misma deja de ser; no sólo la imagen consciente, la imagen que usted tiene conscientemente de sí mismo y de la cual se da cuenta superficialmente, sino que también deja de existir la imagen mucho más profunda; o sea, que llega a su fin la totalidad de la imagen. Espero estar poniendo esto en claro.

Uno tiene que investigar y descubrir cómo la imagen surge a la existencia y si es posible detener el mecanismo que la crea. Sólo entonces podrá existir una relación entre seres humanos; no será una relación entre dos imágenes, que son entidades muertas. Esto es muy simple. Usted me halaga, me respeta; y yo tengo una imagen de usted, imagen formada a raíz de los insultos, de los halagos. Conservo experiencias de dolor, muerte, desdicha, conflicto, hambre, soledad. Todo eso crea una imagen en mí; soy esa imagen. No es que yo sea la imagen, ni que la imagen y yo seamos diferentes, sino que el “yo” es esa imagen, el pensador es osa imagen. Es el pensador el que crea la imagen. Con sus respuestas, con sus reacciones -físicas, psicológicas, intelectuales, etc.-, el pensador, el observador, el experimentador crea la imagen mediante la memoria, mediante el pensamiento. Por consiguiente, el mecanismo es el pensar, el mecanismo surge a la existencia a causa del pensamiento. Y el pensamiento es necesario, de otro modo no podríamos existir.

Así pues, en primer lugar vea el problema. El pensamiento crea al pensador. El pensador empieza a elaborar la imagen de sí mismo: él es el atman, él es Dios, él es el alma, él es un brahmín o un no brahmín, él es un musulmán, un hindú, etc. El pensador crea la imagen y vive en ella. Por lo tanto, el principio de este mecanismo es el pensar. Y usted preguntará: ¿Cómo puedo detener el pensar? No puede. Pero uno puede pensar y no crear la imagen. Uno puede observar esto, pero ¿por qué debería crear una imagen respecto de sí mismo? Usted crea una imagen de mí como musulmán, comunista o lo que fuere, sólo porque tiene una imagen de sí mismo, la cual me juzga. Pero si no tuviera imagen alguna de sí mismo, entonces me miraría, me observaría sin crear la imagen respecto de mí. Por ese motivo, esto requiere muchísima atención, requiere observar los propios pensamientos y sentimientos.

Así, uno empieza a ver que la mayoría de nuestras relaciones se basan de hecho en esta formación de imágenes y que, habiendo formado la imagen, uno establece o espera establecer una relación entre las dos imágenes y, naturalmente, entre imágenes no hay ninguna relación. Si usted tiene una opinión de mí y yo tengo una opinión de usted, ¿cómo podemos tener relación alguna?

La relación existe sólo cuando es libre, cuando hay libertad respecto de esta formación de imágenes… Examinaremos esto durante las próximas pláticas. Sólo cuando esta imagen se disuelva y cese la formación de imágenes, el conflicto llegará a su fin, habrá una terminación total del conflicto. Únicamente entonces habrá paz, no sólo internamente, sino también en lo externo. Sólo cuando uno ha establecido esa paz interna, la mente, estando libre, puede llegar muy lejos.

¿Sabe?, señor, la libertad puede existir sólo cuando la mente no se halla en conflicto. Casi todos vivimos en conflicto, a menos que estemos muertos. Uno se hipnotiza a sí mismo, o se identifica con alguna causa, con algún compromiso, alguna filosofía, secta o creencia; nos identificamos tanto que quedamos completamente hipnotizados y vivimos en un estado de sueño. Casi todos vivimos en conflicto; la terminación de ese conflicto es la libertad. Con el conflicto no puede haber libertad. Uno puede buscarla, puede desearla, pero jamás podrá tenerla.

La relación significa, pues, el fin del mecanismo que elabora la imagen; y con la terminación de ese mecanismo que da origen a la imagen, se establece la verdadera relación. En consecuencia, el conflicto llega a su fin. Y cuando el conflicto se termina hay, obviamente, libertad; libertad real, no como una idea sino como un hecho: el verdadero estado de libertad. Entonces, en ese estado de libertad, la mente, que ya no está más deformada ni torturada ni influida, que no se entrega a ninguna fantasía ni concepción mística, a ninguna visión, esa mente puede llegar muy lejos. Lejos, no en tiempo o espacio, porque no hay espacio ni tiempo donde hay libertad. Uso las palabras “muy lejos” -en realidad, estas palabras nada significan- en el sentido de que podemos descubrir; entonces, en esa libertad hay un estado de vacío, de júbilo, hay una bienaventuranza que ningún dios, ninguna religión, ningún libro pueden darle.

Por eso, a menos que una relación así se establezca entre usted y su esposa, su vecino, su sociedad, entre usted y otras personas, nunca tendrá paz y, por lo tanto, nunca tendrá libertad. Y entonces, como ser humano, no como un individuo, con esa relación podrá transformar la sociedad. No lo hará el socialista, ni lo hará el comunista; ninguno de ellos lo hará. Sólo el hombre que ha comprendido lo que es la verdadera relación, sólo un hombre así puede dar origen a una sociedad en la que el ser humano podrá vivir sin conflicto.

Obras Completas, volumen XVI
Bombay, 13 de febrero de 1966

En el instante en que no presto atención, el pensamiento asume el mando y crea la imagen

Pregunta: Para que termine la formación de imágenes, ¿también debe cesar el pensamiento? ¿Lo uno implica necesariamente lo otro? El final de la formación de imágenes, ¿es realmente la base sobre la cual uno puede empezar a descubrir qué son el amor y la verdad? ¿O ese final es la esencia misma de la verdad y el amor?

Krishnamurti: Vivimos a base de imágenes creadas por la mente, por el pensamiento. Continuamente agregamos y quita­mos imágenes. Usted tiene su propia imagen acerca de sí mismo; si uno es un escritor, tiene una imagen de sí mismo como escritor, si es marido o esposa, cada cual ha creado una imagen de sí mismo, o de sí misma. Esto empieza desde la infancia, a causa de la comparación, de la sugestión, cuando a uno le dicen que no es tan bueno como el otro chico, o que debe hacer tal cosa, o que no, debe hacerla; así, gradualmente, este proceso se acumula. Y en, nuestras relaciones, personales o de otro tipo, siempre hay una: imagen. Mientras la imagen exista, es inevitable que uno sea lastimado, golpeado u ofendido. Y esta imagen impide por completo que haya una relación verdadera con el otro.

Ahora bien, el interlocutor pregunta: ¿Puede esto terminar alguna vez, o es algo con lo que tenemos que vivir perpetuamente? Y también pregunta: En la terminación misma de esa imagen, ¿llega a su fin el pensamiento? ¿Están ambas cosas, la imagen y el pensamiento, relacionadas entre sí? Cuando cesa el mecanismo por el que se forma la imagen, ¿es eso la esencia misma del amor y la verdad?

¿Alguna vez ha terminado de veras con una imagen, haciéndolo espontáneamente, fácilmente, sin ninguna compulsión, sin ningún motivo? No diciendo: «Debo terminar con la imagen que tengo de mí mismo, así no seré lastimado». Tome una imagen y examínela; al examinarla descubre todo el movimiento de la formación de imágenes. En esa imagen comienza a descubrir que hay temor, ansiedad, una sensación de aislamiento; y si siente temor, dice: «Es mucho mejor quedarme en algo que conozco y no en algo que no conozco». Pero si lo examina a fondo y con total seriedad, investiga quién o qué es el hacedor de la imagen, no de una imagen en particular sino de toda la formación de imágenes. ¿Es el pensamiento? ¿Es ésa la respuesta, la reacción natural para protegerse uno mismo física y psicológicamente? Uno puede entender que haya una respuesta natural a la protección física: cómo tener alimento, ropas, un lugar donde vivir, cómo evitar ser atropellado por un ómnibus, etc. Ésa es una respuesta natural, sana, inteligente. En ello no hay imagen; pero psicológicamente, internamente hemos creado esta imagen que es la consecuencia de una serie de incidentes, accidentes, ofensas, enojos.

¿Es esta formación psicológica de imágenes el movimiento del pensar? Sabemos que el pensamiento no interviene, quizá para nada, en la reacción física auto protectora. Pero la formación psicológica de las imágenes es el resultado de la constante falta de atención, falta que es la esencia misma del pensamiento. El pensamiento es, en sí mismo, desatento. La atención no tiene un centro, no tiene un punto desde el cual ir a otro punto, como ocurre en la concentración. Cuando hay atención completa, no hay movimiento del pensar. Sólo en la mente que no está atenta surge el pensamiento.

El pensamiento es materia; el pensamiento es el resultado de la memoria; la memoria es el resultado de la experiencia, la cual debe ser siempre limitada, parcial. La memoria, el conocimiento, nunca pueden ser completos, siempre son parciales; por lo tanto, en ellos no hay atención.

Así pues, cuando hay atención no hay formación de imágenes, no hay conflicto; eso es un hecho, véalo. Si cuando usted me insulta o me adula, estoy completamente atento, entonces ese insulto o esa adulación nada significan. Pero en el instante en que no presto atención, el pensamiento, que en sí mismo es desatento, toma la dirección y crea la imagen.

El interlocutor también pregunta: El final de la formación de imágenes, ¿es la esencia de la verdad y el amor? De ningún modo. ¿Es amor el deseo? ¿Es amor el placer? Casi toda nuestra vida tiende al placer en diferentes formas, y cuando tiene lugar ese movimiento de placer, de sexo, etc., a eso lo llamamos amor. ¿Puede haber amor cuando hay conflicto, cuando la mente está debilitada por problemas, el problema de Dios, el problema de la meditación, los problemas entre el hombre y la mujer? Cuando la mente vive sumergida en problemas, como lo está la mayoría de nuestras mentes, ¿puede haber amor?

Aun el recuerdo del conflicto tiene que terminar. Con la carga de los recuerdos no podemos dar con la verdad. Es imposible. La verdad sólo puede manifestarse a una mente libre, asombrosamente libre de todo lo que haya sido hecho por el hombre.

Para mí, ésas no son palabras, ¿comprende? Si no fuera algo real, no hablaría de ello porque sería deshonesto para conmigo mismo. Si no se tratara de un hecho, yo sería entonces un terrible hipócrita. Esto requiere una integridad tremenda.

Preguntas y Respuestas
Ojai, California, 13 de mayo de 1980

Jiddu Krishnamurti en español

Amor, Sexo y Castidad

El Mecanismo De La Formación De Imágenes

Ante un Mundo en Crisis, 1940…1946

Jiddu Krishnamurti en español

Jiddu Krishnamurti, nacido en el Sur de la India en 1895, y educado desde niño en Inglaterra, está considerado como uno de los más destacados pensadores de nuestra época, por la profundidad de su mensaje, por su tenaz insistencia en el conocimiento de sí mismo, como base esencial para la liberación total del hombre y el desarrollo de una nueva sociedad. Miles de personas en los diversos campos de la actividad humana han encontrado una orientación vital, por la comprensión de sus enseñanzas.

El plan de difusión de este mensaje responde a la necesidad que siente el ser humano en el mundo de una transformación fundamental.

Índice

Introducción
Ojai, 1945 1946
Transformación del individuo y la Sociedad.
Ojai, 1940
Problemas de Convivencia Humana
Ojai, 1940
Problemas Psicológicos
Ojai, 1944 1944 1955
Problemas del Odio y la Violencia
Ojai, 1940 1944
Problemas de la Guerra y la Paz
Ojai, 1944 1945 1946
Problemas Económico-Sociales
Ojai, 1944
Problemas Espirituales
Ojai, 1940
Jiddu Krishnamurti en español

Ante un Mundo en Crisis, 1940…1946

JIDDU4


Problemas Espirituales

Ojai, 1940

Pregunta: ¿La creencia en Dios no es necesaria en este mundo terrible y despiadado?

Krishnamurti: La creencia en Dios ha existido desde que el mundo es mundo, lo que no nos ha impedido llenarlo de horrores. Tanto el salvaje como el sacerdote altamente civilizado creen en Dios. El hombre primitivo mata con arcos y flechas, y se dedica a danzas frenéticas; el sacerdote civilizado bendice los acorazados y los bombarderos, dando para ello una serie de razones. Esto no lo digo cínicamente ni con ánimo despreciativo, de modo que no tenéis por qué sonreír. Es un asunto muy serio. Ambos son creyentes; pero están también los otros, los que no creen en nada, y que también optan por liquidar a los que se les cruzan en el camino. El hecho de adherirse a una creencia o a una ideología no acaba con las matanzas, la opresión y la explotación. Por el contrario, ha habido y continúan produciéndose espantosas guerras, destrucción y persecuciones en las que se invoca la causa de la paz y el nombre de Dios. Si logramos hacer de lado esas creencias e ideologías antagónicas, e introducimos en nuestra vida diaria un cambio profundo, habrá alguna probabilidad de que surja un mundo mejor. Es la propia vida cotidiana de cada ser humano que ha provocado la actual y anteriores catástrofes. Nuestro atolondramiento, nuestros exclusivismos nacionales, nuestras barreras y privilegios económicos, nuestra falta de compasión y de buena voluntad, han traído estas guerras y otros desastres. La mundanalidad, de naturaleza eruptiva, vomitará siempre caos y dolor.

Somos un resultado del pasado, y al edificar sobre él sin entenderlo, provocamos desastres. La mente, que es un resultado, un compuesto, no llega a entender Aquello que no está constituido por fragmentos, que carece de causa y es independiente del tiempo. Para comprender lo increado, la mente debe cesar de crear. Toda creencia pertenece forzosamente al pasado, a lo creado; y ella constituye un impedimento para la experimentación de lo real. Cuando el pensar‑sentir está anclado, en estado de dependencia, el entendimiento de lo real resulta imposible. Tiene que haber una franca y serena liberación del pasado, una espontánea inundación de silencio; sólo en tales condiciones puede florecer Aquello que es real. Cuando contempláis una puesta de sol, en ese instante de belleza un júbilo espontáneo y creador os invade. Luego, cuando deseáis que la misma experiencia se repita, la puesta de sol ya no os emociona; tratáis de sentir la misma dicha creadora, pero no la halláis. Vuestra mente fue capaz de recibir cuando nada pedía ni esperaba; pero habiendo recibido una vez quiere más y esa codicia la enceguece. La codicia es acumulativa y representa una pesada carga para la mente-corazón; no cesa de juntar, de almacenar. Nuestro pensar y sentir se ven corrompidos por la codicia, por las olas corrosivas del recuerdo. Sólo un estado de conciencia alerta y profunda pone fin a este proceso absorbente del pasado. La codicia, al igual que el placer, siempre limita y singulariza. ¿Y cómo un pensamiento nacido de la codicia habría de entender Aquello que es inconmensurable?

En lugar de reforzar vuestras creencias e ideologías, daos plena cuenta de vuestro pensar y sentir, pues en él está el origen de los problemas que la vida os presenta. Lo que vosotros sois, la es el mundo: si sois crueles, sensuales, ignorantes, codiciosos; así será el mundo. Vuestra creencia en Dios, o vuestra incredulidad a su respecto, muy poco significan. Sólo con vuestros pensamientos, sentimientos y acciones, en efecto, haréis del mundo una cosa terrible, cruel, bárbara, o un lugar de paz, de compasión y de sabiduría.

Pregunta: Díganos usted, por favor, ¿cuál es su concepto de DIOS?

Krishnamurti: Y bien, ¿por qué queremos saber si hay Dios? Si de un modo profundo podemos entender la intención de esta pregunta, comprenderemos muchísimo La creencia y la no creencia, son obstáculos positivos para la comprensión de la realidad; la creencia, los ideales, son el resultado del temor, el temor limita al pensamiento y para escapar del conflicto nos acogemos a distintas formas de esperanzas, estímulos e ilusiones. La realidad es experiencia auténtica, directa. Si dependemos de la descripción de otro, la realidad se desvanece porque lo que se describe no es real. Si nunca hemos probado la sal, de nada sirve la descripción de su sabor. Tenemos que probarla para conocerla. Ahora bien, la mayoría de nosotros queremos saber lo que es Dios, porque somos indolentes, porque es más fácil depender de la experiencia de otro que de nuestra propia comprensión; esto también cultiva una actitud irresponsable en nosotros, y entonces todo lo que tenemos que hacer es imitar a otro, modelar nuestra vida de acuerdo con un patrón o según la experiencia de otro, y siguiendo su ejemplo pensamos que hemos llegado, que hemos alcanzado, que hemos realizado. Para comprender lo supremo debe haber liberación del tiempo, el continuo pasado, presente y futuro: de los temores a lo desconocido, de los fracasos y del éxito. Hacéis esta pregunta porque, o bien queréis comparar vuestra imagen de Dios con la mía y de este modo afirmaros en ella, o reprobarla; mas esto sólo lleva a la pugna y al enfangamiento de las opiniones. Este camino no conduce a la comprensión.

Dios, la Verdad, o como queráis llamar a la realidad, no puede describirse. Lo que se puede describir no es lo real. Es vano inquirir si hay Dios, porque la realidad nace cuando el pensamiento se liberta de sus limitaciones, de sus anhelos. Si estamos educados en la creencia en Dios o en la oposición a ella, el pensamiento está sugestionado y se está formando un hábito, de generación en generación. Tanto la creencia, como la no creencia en Dios, impiden la comprensión de Dios. Estando anclados en la fe, cualquiera experiencia que podáis tener de acuerdo con vuestra creencia, sólo puede fortalecer más vuestro condicionamiento previo. La mera continuidad del pensamiento limitado no es la comprensión de la realidad. Cuando afirmamos a través de nuestra propia experiencia que existe o no existe Dios, estamos continuando y multiplicando experiencias influidas por el pasado. Sin que comprendamos las causas de nuestra esclavitud las experiencias no nos dan sabiduría. Si continuamos repitiendo determinada influencia a la que llamamos experiencia, tal cosa sólo fortalece nuestras limitaciones; pero no produce la liberación de ellas. La mente, como apunté en mi plática, es resultado del anhelo y, por tanto, transitoria; así, cuando la mente concibe una teoría de Dios o de la verdad, la probable es que sea un producto de su propia fantasía, y por ende, no es real. Tiene uno que llegar a darse cuenta plenamente de las distintas formas de anhelo, de temor, etc., y a través de la indagación y discernimiento constantes, nace una nueva comprensión que no es resultado del intelecto o de la emoción. Para comprender la realidad, tiene que haber lucidez, constante y darse cuenta.

Ojai, 1940

El amor es la única respuesta duradera a nuestros problemas humanos. No lo dividáis artificialmente en amor a Dios y amor al hombre. Solamente hay amor, pero el amor está cercado por diversas barreras. La compasión, el perdón, la generosidad y la bondad no pueden existir si no hay amor. Sin amor, todas las virtudes llegan a ser crueles y destructivas. El odio, la envidia, la mala voluntad, impiden la plenitud del pensamiento-emoción y es solamente en lo completo, en la plenitud, en donde puede haber compasión, perdón.

Jiddu Krishnamurti en español

Ante un Mundo en Crisis

Problemas Espirituales
Ante un Mundo en Crisis

Jiddu Krishnamurti en español

Transformación del Individuo y la Sociedad

Ojai, 1940

JIDDU6


El dolor y la confusión existen siempre en el mundo; hay siempre en él este problema de lucha y sufrimiento. Llegamos a ser conscientes de este conflicto, de este dolor, cuando nos afecta personalmente o cuando está inmediatamente a nuestro alrededor, como lo está ahora. Los problemas de la guerra han existido antes; pero a la mayor parte de nosotros no nos han interesado porque estaban muy lejanos y no nos afectaban personal y profundamente; pero ahora la guerra está a nuestras puertas y esto parece dominar la mente de la mayor parte de la gente.

Ahora no voy a contestar las preguntas que inevitablemente surgen cuando interesan de modo inmediato los problemas de la guerra, la actitud y la acción que uno debiera asumir en relación a esta, etc. Pero vamos a considerar un problema mucho más profundo; porque la guerra es solamente una manifestación externa de la confusión y de la lucha interna de odio y antagonismo. El problema que debiéramos discutir, que es siempre actual, es el del individuo y de su relación con otro, que es la sociedad. Si podemos comprender este problema complejo, entonces tal vez estaremos en aptitud de evitar las múltiples causas que en último término conducen a la guerra. La guerra es un síntoma, por más que brutal y morboso, y ocuparse con la manifestación externa sin tener en cuenta las causas profundas de ella, es fútil y carece de propósito: cambiando fundamentalmente las causas, quizás podamos producir una paz que no sea destruida por las circunstancias externas.

La mayor parte de nosotros estamos inclinados a pensar que por medio de la legislación, por la simple organización, por el liderismo, pueden ser resueltos los problemas de la guerra y de la paz y otros problemas humanos. Como no queremos ser responsables individualmente de este torbellino interno y externo de nuestras vidas, acudimos a grupos, autoridades y acción de masa. Por medio de estos métodos externos se puede tener paz temporal: pero solamente cuando el individuo se entiende a sí mismo y entiende sus relaciones con otro, lo cual constituye la sociedad, puede existir la paz permanente, duradera. La paz es interna y no externa; sólo puede haber paz y felicidad en el mundo cuando el individuo ‑ que es el mundo – se consagra definitivamente a alterar las causas que dentro de él mismo producen confusión sufrimiento, odio, etc. Quiero ocuparme con estas causas y cómo cambiarlas profundamente y en forma duradera.

El mundo que nos rodea está en flujo constante, en constante cambio: existe incesante sufrimiento y dolor. ¿Pueden existir paz y felicidad duraderas en medio de esta mutación y conflicto, independientemente de todas las circunstancias? Esta paz y esta felicidad pueden descubrirse, desentrañarse de cualesquiera circunstancias en que se encuentre el individuo.

Durante estas pláticas trataré de explicaros cómo experimentar con nosotros mismos, y así libertar el pensamiento de sus limitaciones autoimpuestas. Pero cada uno debe experimentar y vivir seriamente y no vivir simplemente de acción y frases superficiales.

Este experimento serio, esforzado, debe comenzar con nosotros mismos, con cada uno de nosotros, y es en vano el alterar simplemente las condiciones externas sin un profundo cambio interno. Porque lo que es el individuo es la sociedad, lo que es su relación con otro, es la estructura de la sociedad. No podemos crear una sociedad pacífica, inteligente, si el individuo es intolerante, brutal y competidor. Si el individuo carece de bondad, de afecto, de sensatez en sus relaciones con otro, tiene inevitablemente que producir conflicto, antagonismo y confusión. La sociedad es la extensión del individuo; la sociedad es la proyección de nosotros mismos. Hasta que comprendamos esto y nos entendamos a nosotros mismos profundamente y nos modifiquemos radicalmente, el mero cambio de lo externo no creará paz en el mundo, ni le traerá esa tranquilidad que es necesaria para las relaciones sociales felices.

Así, pues, no pensemos sólo en alterar el medio ambiente: esto necesariamente debe tener lugar si nuestra atención completa se dirige a la transformación del individuo, la de nosotros mismos y de nuestra relación con otro. ¿Cómo podemos tener fraternidad en el mundo si somos intolerantes, si odiamos, si somos codiciosos, voraces? Esto es notorio, ¿verdad? Si cada uno de nosotros es llevado por una ambición que consume, si lucha por tener éxito, si busca la felicidad en las cosas, es seguro que tendrá que crear una sociedad que es caótica, cruel, insensible y destructora. Si todos comprendemos y estamos profundamente de acuerdo en este punto: que el mundo es nosotros mismos, y que lo que somos es el mundo, entonces ya podremos pensar en cómo producir el cambio necesario en nosotros.

En tanto que no estemos de acuerdo en este punto fundamental, sino que simplemente consideremos para nuestra paz y felicidad el ambiente, éste asume una importancia inmensa que no tiene, porque nosotros lo hemos creado, y sin un cambio radical en nosotros mismos llega a ser una prisión intolerable.

Nos apagamos al ambiente esperando encontrar en él seguridad y la continuidad de nuestra autoidentificación y, en consecuencia, nos resistimos a todo cambio de pensamiento y de valores. Pero la vida está en continuo flujo y por ende, existe conflicto constante entre el deseo que siempre tiene que llegar a ser estático y la realidad que no tiene morada.

El hombre es la medida de todas las cosas y si su visión está pervertida, entonces lo que piensa y crea debe inevitablemente conducir al desastre y al sufrimiento. El individuo construye la sociedad con lo que él piensa y siente. Personalmente, yo siento que el mundo es yo mismo, que lo que yo hago crea paz o sufrimiento en el mundo, que es yo mismo, y mientras yo no me comprenda no puedo traerle paz al mundo: así pues, lo que me concierne de un modo inmediato es yo mismo, no egoístamente con objeto de obtener mayor felicidad, mayores sensaciones, mayor éxito, porque mientras yo no me entienda a mí mismo, tengo que vivir en la pena y el sufrimiento y no puedo descubrir la paz y felicidad duraderas.

Para comprendernos, tenemos, en primer lugar, que estar interesados en el descubrimiento de nosotros mismos, debemos llegar a estar alerta respecto de nuestro propio proceso de pensamiento y sentimiento. ¿En qué están principalmente interesados nuestros pensamientos y sentimientos, qué es lo que les concierne? Les conciernen las cosas, las gentes y las ideas. En esto es en lo que estamos fundamentalmente interesados: las cosas, las gentes, las ideas.

Ahora bien, ¿por qué es que las cosas han asumido tan inmensa importancia en nuestras vidas? ¿Por qué es que las cosas, la propiedad, las casas, los vestidos, etc., toman un lugar tan dominante en nuestras vidas? ¿Es porque simplemente las necesitamos?, o ¿es que dependemos de ellas para nuestra felicidad psicológica? Todos necesitamos vestido, alimento y morada. Esto es notorio, pero ¿por qué es que esto ha asumido importancia y significación tremendas? Las cosas asumen tal valor y significación desproporcionados porque psicológicamente dependemos de ellas para nuestro bienestar. Alimentan nuestra vanidad, nos dan prestigio social, nos brindan los medios de lograr el poder. Las usamos con objeto de realizar propósitos diversos de los que tienen en sí mismas. Necesitamos alimento, vestidos, albergue, lo cual es natural y no pervierte; pero cuando dependemos de las cosas para nuestra gratificación, para nuestra satisfacción, cuando las cosas llegan a ser necesidades psicológicas, asumen un valor e importancia completamente desproporcionados y de aquí se origina la lucha y el conflicto por poseerlas y los diversos medios de conservar las cosas de las cuales dependemos.

Formúlese cada uno esta pregunta: ¿Dependo de las cosas para mi felicidad psicológica, para mi satisfacción? Si tratáis seriamente de contestar esta pregunta, sencilla en apariencia, descubriréis el proceso complejo de vuestro pensamiento y sentimiento. Si las cosas son una necesidad física, entonces les ponéis limitación inteligente, entonces no asumen esa importancia abrumadora que tienen cuando llegan a ser una necesidad psicológica. Por este camino comenzáis a comprender la naturaleza de la sensación y de la satisfacción: porque la mente que quiere llegar a comprender la verdad debe estar libre de semejantes ataduras.

Para libertar la mente de la sensación y de la satisfacción, tenéis que comenzar con las sensaciones que os son familiares y establecer allí el adecuado cimiento para la comprensión. La sensación tiene lugar, y comprendiéndola no asume la estúpida deformación que tiene ahora.

Muchos piensan que si las cosas del mundo estuvieran bien organizadas, de tal modo que todos tuviesen lo suficiente, entonces existiría un mundo feliz y pacífico; pero yo temo que esto no será así si individualmente no hemos comprendido el verdadero significado de las cosas. Dependemos de ellas porque internamente somos pobres y encubrimos esa pobreza del ser con cosas, y estas acumulaciones externas, estas posesiones superficiales, llegan a ser tan vitalmente importantes que por ellas estamos dispuestos a mentir, a defraudar, a luchar y a destruirnos unos a otros. Porque las cosas son el medio para lograr el poder, para tener gloria. Sin comprender la naturaleza de esta pobreza interna del ser, el mero cambio de organización para la equitativa distribución de las cosas, por mas que tal cambio es necesario, creará otros medios y caminos de obtener poder y gloria.

A la mayor parte de nosotros nos interesan las cosas y para comprender nuestra justa relación respecto a ellas, se requiere inteligencia, que no es ascetismo, ni afán adquisitivo; no es renunciación, ni acumulación, sino que es el libre e inteligente darse cuenta de las necesidades sin depender afanosamente de las cosas. Cuando comprendéis esto, no existe el sufrimiento del desprenderse, ni el dolor de la lucha de la competencia. ¿Es uno capaz de examinar y comprender críticamente la diferencia entre las propias necesidades y la dependencia psicológica de las cosas? No podéis responder esta pregunta ahora mismo. Sólo la responderéis si sois persistentemente serios, si vuestro propósito es firme y claro.

Es indudable que podamos comenzar a descubrir cuál es nuestra relación con las cosas. ¿Verdad que se basa en la codicia? ¿Y cuándo se transforma en codicia la necesidad? ¿No es acaso codicia que el pensamiento, percibiendo su propia vaciedad, su propia falta de mérito, proceda a investir las cosas de una importancia mayor que su propio valor intrínseco y en consecuencia crea una dependencia de ellas? Esta dependencia puede producir una especie de cohesión social: pero en ella siempre hay conflicto, dolor, desintegración. Tenemos que hacer claro nuestro proceso de pensamiento y podemos hacer esto si en nuestra vida diaria llegamos a darnos cuenta conscientemente de esta codicia y de sus aterradores resultados. Este darse cuenta conscientemente de la necesidad y de la codicia, ayuda a establecer el cimiento recto para nuestro pensar. La codicia, en una forma u otra, es siempre la causa del antagonismo, del odio nacional despiadado, y de las brutalidades sutiles. Si no comprendemos la codicia y la combatimos, ¿cómo podemos comprender la realidad que trasciende todas estas formas de lucha y sufrimiento? Debemos comenzar con nosotros mismos, con nuestra relación respecto a las cosas y a la gente. Tomé en primer lugar las cosas porque a la mayor parte de nosotros nos interesan son para nosotros de tremenda importancia. Las guerras son por las cosas y en ellas están basados nuestros valores sociales y morales Sin entender el proceso complejo de la codicia no comprenderemos la realidad.

* *

Para quienes por primera vez vienen aquí, haré una breve explicación acerca de lo que hablamos el domingo pasado. Los que estéis siguiendo estas pláticas de modo serio, no debéis sentir impaciencia, porque estamos tratando de pintar con palabras un cuadro de la vida tan completo como sea posible. Debemos entender el cuadro integro, la actitud completa hacia la vida y no meramente una parte.

Decía la semana pasada que no puede haber paz o felicidad en el mundo a menos de que nosotros, como individuos, cultivemos la sabiduría que da por resultado la serenidad. Muchos piensan que sin considerar su propia naturaleza interna, su propia claridad de propósito, su propia comprensión creadora, alterando en cierta medida las condiciones externas, pueden producir paz en el mundo. Esto es, esperan tener fraternidad en el mundo aun cuando en su interior estén atormentados por el odio, por la envidia, por la ambición, etc. Que esta paz no puede existir a menos que el individuo, que es el mundo, efectúe un cambio radical dentro de sí mismo, es obvio para quienes piensen profundamente.

Después de siglos de predicar la bondad, la fraternidad, el amor, vemos en rededor nuestro el caos y una brutalidad extraordinaria; somos fácilmente cogidos en este remolino de odio y antagonismo, y pensamos que alterando los síntomas externos, tendríamos la unidad humana. La paz no es una cosa que pueda traerse del exterior, puede solamente venir de adentro; esto requiere gran empeño y concentración, no en algún propósito único, sino en la comprensión del problema complejo del vivir.

Tomé como una de las causas principales de conflicto en nosotros mismos y por consiguiente en el mundo, la codicia, con su temor, con su anhelo de poder y dominio, a la vez que social, intelectual y emocional. Traté de marcar la diferencia entre la necesidad y la codicia. Necesitamos alimentos, ropa y albergue, pero esa necesidad se convierte en codicia, fuerza psicológica que impulsa nuestra vida, cuando por el anhelo de poder, de prestigio social, etc., damos valor desproporcionado a las cosas. Hasta que disolvamos esta causa fundamental de conflicto o choque en nuestra conciencia, la sola búsqueda de paz es vana. Aun cuando por medio de los códigos podamos tener orden superficial, el anhelo de poder, de éxito y demás, perturbará constantemente el vínculo que mantiene unida la sociedad y destruirá este orden social. Para producir paz dentro de nosotros y, por consiguiente dentro de la sociedad, debe comprenderse este choque central en la conciencia, causado por el anhelo. Para comprender, debe haber acción.

Hay quienes juzgan que el conflicto en el mundo es causado por la codicia, por la aserción individual para obtener poder y dominio por medio de la propiedad, y proponen que los individuos no retengan medios de adquirir poder, creen conseguir esto por medio de la revolución, del control de la propiedad por el Estado, siendo el Estado los pocos individuos que tienen en sus manos las riendas del poder. No podéis destruir la codicia por medio de códigos. Podréis destruir una forma de ella por la coacción, pero de un modo inevitable tornará en otra forma que creará de nuevo caos social.

También hay quienes piensan que la codicia o el anhelo pueden ser destruidos por medio de ideales intelectuales o emocionales, por medio de dogmas y credos religiosos; esto tampoco puede ser, porque la codicia no se domina por la imitación, el servicio o el amor. Anonadarse no es: el remedio duradero para el conflicto de la codicias Las religiones han ofrecido compensación por librarse de la codicia; pero la realidad no es compensación. Perseguir compensación es llevar a otro nivel, a otro plano, la causa del conflicto que es la codicia, el anhelo; pero el choque y el dolor siguen allí.

Los individuos están atrapados por el deseo de crear orden social o relación humana amistosa por medio de la legislación y de encontrar la realidad que prometen las religiones como compensación por renunciar a la codicia. Pero como lo he apuntado, la codicia no puede destruirse por la legislación o por la compensación. Para abordar de un modo nuevo el problema de la codicia, debemos ser plenamente conscientes de la falacia de una mera legislación social en su contra y de la actitud religiosa compensadora que hemos desarrollado. Si ya no estáis buscando compensación religiosa para la codicia, o si no estáis ya agarrados en la falsa esperanza de la legislación en contra de ella, entonces empezaréis a comprender un proceso diferente para disolver este anhelo de modo completo; pero esto requiere empeño persistente, sin sentimentalismo, sin los engaños del astuto intelecto.

Todo ser humano necesita alimento, ropa y albergue; pero ¿por qué ha llegado a ser esta necesidad un problema tan complejo y doloroso? ¿No es acaso porque usamos las cosas con propósito psicológico, más bien que como mera necesidad? La codicia es la demanda de satisfacción, de placer, y usamos las necesidades como medios de conseguirlo y les damos mucha mayor importancia y valor del que tienen. Mientras uno usa las cosas porque las necesita, sin estar psicológicamente involucrado en ellas, puede haber una limitación inteligente en las necesidades, que no esté basada en una mera gratificación.

El depender psicológicamente de las cosas se manifiesta como miseria y conflicto social. Siendo uno pobre interna, psicológica, espiritualmente, se piensa en enriquecerse por medio de posesiones con demandas y problemas complejos siempre en aumento. Sin resolver fundamentalmente la pobreza psicológica del existir, la sola legislación social o el ascetismo no pueden resolver el problema de la codicia, del anhelo. ¿Cómo puede, pues, resolverse fundamentalmente y no sólo en su manifestación externa, en su periferia? ¿Cómo va a liberarse el pensamiento del anhelo? Percibimos la causa de la codicia: el deseo de satisfacción, de deleite, pero ¿cómo ha de ser disuelta? ¿Ejercitando la voluntad? Si es así, ¿qué forma de voluntad? ¿La voluntad de vencer? ¿La voluntad de refrenar? ¿La voluntad de renunciar? He aquí el problema: siendo codicioso, avariento, mundanal, ¿cómo desembarazar el pensamiento de la codicia?

Como el pensamiento es ahora producto de la codicia, es transitorio y así no puede comprender lo eterno. Lo que ha de poder comprender lo inmortal, debe ser también inmortal. Lo permanente puede ser entendido solamente al través de lo transitorio. Esto es, el pensamiento nacido de la codicia es transitorio y todo lo que crea debe ser seguramente transitorio también, y mientras la mente esté aprisionada dentro de lo transitorio, dentro del círculo de la codicia, no puede ni trascenderla, ni vencerse a sí mismo. En su esfuerzo por dominar, crea mayores resistencias y más y más se enreda en ellas.

¿Cómo va a disolverse la codicia sin crear posterior conflicto, si el producto del conflicto está siempre dentro del dominio del deseo, el cual es transitorio? Podréis vencer la codicia por el esfuerzo de voluntad que se traduce en abnegación: pero eso no conduce a la comprensión, al amor, porque tal voluntad es producto del conflicto y no puede, por ende, libertarse de la codicia. Reconocemos que somos codiciosos. Hay satisfacción en poseer. Esto llena nuestro ser, lo expande. ¿Por qué, pues, necesitáis luchar contra eso? Si de veras estáis satisfechos con esta expansión, entonces no tenéis problema consciente. ¿Pero acaso puede ser la satisfacción completa? ¿No está en estado de flujo constante, anhelando una gratificación tras otra?

Así el pensamiento queda atrapado en su propia malla de ignorancia y dolor. Comprendemos que estamos aprisionados por la codicia, y también percibimos, cuando menos intelectualmente, el efecto de la codicia. ¿Cómo, pues, va el pensamiento a desembarazarse de sus propios y autocreados anhelos? Sólo estando constantemente alerta, sólo por medio de la comprensión del proceso de la codicia misma. La comprensión no se obtiene por el mero ejercicio de un propósito unilateral, sino por medio de ese acercamiento experimental que tiene la cualidad peculiar de inclusión total, de lo entero. Este acercamiento experimental yace en los actos de nuestra vida diaria; en llegando a darse cuenta de una manera profunda del proceso de la codicia y de la satisfacción, se produce el acercamiento integral a la vida, la concentración que no es resultado de elegir, sino que es lo completo. Si estáis alerta, observaréis claramente el proceso del anhelo; veréis que en este observar existe el deseo de selección, el deseo de razonar: pero este deseo es aún parte del anhelo. Tenéis que ser agudamente conscientes de la sutileza del anhelo y, así, a través del experimento surge la plenitud de la comprensión, que es lo único que de un modo radial liberta al pensamiento del anhelo. Si de este modo sois conscientes, habrá una forma diferente de voluntad o de comprensión, que no es voluntad nacida del conflicto o de la renunciación, sino de lo total, de lo completo; lo cual es santo. Esta comprensión es un acercarse a la realidad que no es producto del propósito o esfuerzo de logro; de la voluntad nacida del anhelo y del conflicto. La paz es de esta totalidad, de esta comprensión.

Jiddu Krishnamurti en español

Ante un Mundo en Crisis

Transformación del Individuo y la Sociedad
Ante un Mundo en Crisis

Jiddu Krishnamurti en español

JIDDU7

Problemas de Convivencia Humana

Ojai, 1940

En las últimas tres pláticas he tratado de explicar el acercamiento experimental al problema de la codicia: acercamiento que no es renunciación, ni control, sino la comprensión del proceso de la codicia, lo único que puede traer liberación perdurable de ella. Mientras uno dependa de las cosas para su propia satisfacción y enriquecimiento psicológicos, persistirá la codicia, creando conflicto social e individual y desorden. Sólo la comprensión nos libertara de la codicia y el anhelo, que tanto estrago han creado en el mundo.

Consideremos ahora el problema de la relación de convivencia entre los individuos. Si comprendemos la causa de fricción entre los individuos y, como consecuencia, con la sociedad, esa comprensión ayudará a producir libertad del afán posesivo. La relación de convivencia se basa actualmente en la dependencia, es decir, que uno depende de otro para su satisfacción psicológica, su felicidad y bienestar. Generalmente no nos damos cuenta de esto, pero en el caso de darnos, aparentamos que dependemos de otro, o tratamos de desenlazarnos artificialmente de la dependencia. Abordemos aquí, de nuevo, este problema experimentalmente.

Ahora bien, para la mayoría de nosotros, la relación con otro se basa en la dependencia, económica o psicológica. Esta dependencia crea temor, engendra en nosotros el afán posesivo, se traduce en fricción, suspicacia, frustración. El depender de otro económicamente puede, tal vez, ser eliminado por medio de la legislación y de una organización adecuada; pero me refiero en especial a la dependencia de otro, psicológicamente, que es resultado del anhelo de satisfacción personal, felicidad, etc. En esa relación posesiva, uno se siente enriquecido, creador y activo; siente que la pequeña llama de su propio ser es acrecentada por otro y así, no queriendo perder esa fuente de plenitud, se teme la pérdida del otro, y de esa manera nacen los temores posesivos, con todos los problemas que de ellos resultan. Así que, en la relación de dependencia psicológica, tiene que haber siempre temor, suspicacia, conscientes o inconscientes, que a menudo se ocultan bajo palabras agradables. La reacción de este temor lleva a uno en todo tiempo a la búsqueda de seguridad y enriquecimiento a través de diversos conductos, o a aislarse en ideas e ideales, o a buscar substitutos a la satisfacción.

Aun cuando uno dependa de otro, todavía existe el deseo de ser íntegro, de ser completo. El problema completo en la convivencia es el de cómo amar sin dependencia, sin fricción y conflicto: el de cómo vencer el deseo de aislarse, de apartarse de la causa del conflicto. Si para nuestra felicidad dependemos de otro, de la sociedad o del medio ambiente, éstos llegan a hacerse esenciales para nosotros nos abrazamos a ellos, y con violencia nos oponemos a su alteración en cualquiera forma, porque de ellos dependemos para nuestra seguridad y conforte psicológicos. Aunque percibamos, intelectualmente, que la vida es un continuo proceso de flujo, de mutación, que necesita cambio constante, sin embargo, emocional o sentimentalmente nos aferramos a los valores establecidos y confortantes; de allí que haya una lucha constante entre el cambio y el deseo de permanencia. ¿Es posible poner fin a este conflicto?

La vida no puede existir sin la convivencia; pero la hemos hecho en extremo angustiosa y repugnante por basarla en el amor personal y posesivo. ¿Puede uno amar y sin embargo no poseer? Encontraréis la verdadera respuesta no en el escape, no en los ideales, no en las creencias, sino por, la comprensión de las causas de la dependencia y el afán posesivo. Si puede comprenderse profundamente este problema de la relación entre uno y el otro, entonces tal vez comprendamos y resolvamos los problemas de nuestra relación con la sociedad, puesto que la sociedad no es sino la extensión de nosotros mismos. El ambiente, al que damos el nombre de sociedad, ha sido creado por pasadas generaciones; lo aceptamos porque nos ayuda a conservar nuestra codicia, afán posesivo, ilusiones. En esta ilusión no puede haber unidad ni paz. La unidad meramente económica producida por medio de la coacción y la legislación, no puede poner fin a la guerra. Mientras no comprendamos la interrelación individual, no podemos tener una sociedad pacifica. Puesto que nuestra convivencia se halla basada en el amor posesivo, tenemos que llegar a ser plenamente conscientes, en nosotros mismos, de su nacimiento, sus causas, su acción. En el hecho de darse plena cuenta del proceso de la posesividad, con su violencia, sus temores, sus reacciones, surge una comprensión que es total, completa. Sólo esa comprensión libera al pensamiento de la dependencia y el afán posesivo. Es dentro de uno mismo donde puede encontrarse la armonía en la convivencia, no en otro, ni en el medio ambiente.

En la convivencia la causa primordial de fricción es uno mismo, el yo, que es centro del anhelo unificado. Si tan sólo podemos darnos cuenta que no es la actuación del otro lo de primordial importancia, sino cómo cada uno de nosotros actúa y reacciona; y si esa reacción y acción pueden ser fundamental, profundamente comprendidas, entonces la convivencia sufrirá un cambio radical y profundo. En esta relación de convivencia con otro existe no sólo el problema físico, sino también el de pensamiento y sentimiento en todos los niveles; y sólo es posible estar en armonía con otro cuando uno mismo es integralmente armónico. Lo que importa en la convivencia es tener presente no al otro, sino a uno mismo, lo cual no significa que deba uno aislarse, sino que comprenda hondamente en uno mismo la causa del conflicto y el dolor. En tanto que dependamos de otro, intelectual o emocionalmente, para nuestro bienestar psicológico, esa dependencia inevitablemente tiene que crear temor, del cual emana el sufrimiento.

Para comprender la complejidad de la interrelación, debe haber paciencia reflexiva y sincero propósito. La convivencia es un proceso de autorevelación en el que uno descubre las causas ocultas del sufrimiento. Esta autorevelación es sólo posible en la convivencia.

Pongo énfasis en la relación de convivencia, porque en el acto de entender profundamente su complejidad estamos creando comprensión, comprensión que trasciende la razón y la emoción. Si basamos nuestra comprensión meramente en la razón, entonces hay en ella aislamiento, orgullo y falta de amor; y si la basamos únicamente en la emoción, no existe profundidad, hay sólo sentimentalismo que pronto se esfuma, y no amor. Solamente como resultado de esta comprensión puede existir la plenitud de acción. Tal comprensión es impersonal y no puede ser destruida; ya no está supeditada al tiempo. Si no podemos derivar comprensión de los diarios problemas de la codicia y de nuestras relaciones de convivencia, entonces el buscar tal comprensión y amor en otras esferas de conciencia es vivir en la ignorancia y la ilusión.

Cultivar simplemente la bondad, la generosidad, sin la comprensión plena del proceso de la codicia, es perpetuar la ignorancia y la crueldad; sin comprender integralmente la convivencia, tan sólo cultivar la compasión, el perdón, es producir el aislamiento de uno mismo y condescender con ciertas formas sutiles de orgullo. En la comprensión plena del anhelo hay compasión, perdón. Las virtudes que se cultivan no son virtudes. Esta comprensión requiere lucidez constante y alerta, persistencia ardua y a la vez flexible; el simple control con su entrenamiento peculiar tiene sus peligros, puesto que es unilateral incompleto y por tanto, vacío.

El interés verdadero produce su propia concentración natural, espontánea, en la que hay el florecimiento de la comprensión. Tal interés se despierta por medio de la observación, el cuestionar las acciones y reacciones de la existencia diaria.

Para captar el complejo problema de la vida, con sus conflictos y dolores, tiene uno que producir comprensión integral. Esto puede efectuarse sólo cuando comprendemos profundamente el proceso del anhelo, que es ahora la fuerza central de nuestra vida.

Jiddu Krishnamurti en español

Ante un Mundo en Crisis

Problemas de Convivencia Humana
Jiddu Krishnamurti

Jiddu Krishnamurti en español

Ante un Mundo en Crisis

Problemas Psicológicos

Ojai, 1944

Pregunta: ¿Qué hay que hacer para estar libre de algún problema que nos perturba?

Krishnamurti: Para entender cualquier problema es preciso consagrarle de lleno nuestra atención. Tanto la mente consciente, como la inconsciente o profunda, tiene que intervenir en la solución de los problemas; pero casi todos nosotros, infortunadamente, tratamos de resolverlos de un modo superficial, es decir, con esa pequeña parte de la mente que entra en el campo de la “conciencia”, con el intelecto tan sólo. Ahora bien, nuestra conciencia ‑ nuestro pensar-sentir – es como un “iceberg” (témpano de hielo marítimo) cuyo mayor volumen se halla bajo la superficie del agua y del que sólo emerge una fracción. Tenemos conocimiento de esa parte superficial, pero es un conocimiento confuso; de la mayor fracción, la profunda e inconsciente, apenas nos damos cuenta. Si alguna noción llegamos a tener de ella, es cuando se torna consciente en sueños o mediante ocasionales insinuaciones; pero unos y otras las traducimos e interpretamos de acuerdo con nuestros prejuicios y con nuestra capacidad intelectual, siempre limitada. De ahí que esas insinuaciones de lo subconsciente pierdan su puro y profundo significado.

Si realmente deseamos entender nuestro problema, debemos empezar por disipar toda confusión en nuestra mente consciente, superficial, pensando en dicho problema y sintiéndolo tan amplia e inteligentemente como nos sea posible, comprensiva y desapasionadamente. Entonces, en este espacio libre de la conciencia abierta y alerta, la mente profunda podrá proyectarse. Cuando el contenido de las múltiples capas de conciencia haya sido de ese modo recogido y asimilado, solo entonces, el problema dejará de ser tal.

Tomemos un ejemplo. La mayoría de nosotros ha sido educada en un espíritu nacionalista. Se nos ha enseñado a amar a nuestra patria en oposición a las demás; a considerar a nuestro pueblo como superior a tal o cual otro, y así sucesivamente. Este orgullo o noción de superioridad se nos inculca en la mente desde la infancia; nosotros lo aceptamos, lo hacemos parte de nuestra vida y lo justificamos. Con esa tenue capa mental que llamamos “mente consciente”, tratamos de entender este problema y su profundo significado. Aceptamos el nacionalismo ante todo por obra de las influencias del ambiente y somos condicionados por ello. Este espíritu nacionalista, asimismo, nutre nuestra vanidad. La afirmación de que pertenecemos a esta o aquella raza o nación alimenta nuestros “egos” pequeños y mezquinos, inflamándolos como el viento infla las velas de los barcos; y así quedamos en disposición de defender nuestro país, matar y hacernos matar por él, por nuestra raza y por nuestra ideología. Identificándonos con lo que consideramos superior a nosotros, esperamos llegar a ser superiores; pero seguimos siendo íntimamente pobres; lo único que brilla como grande y poderoso es la etiqueta. Este espíritu nacionalista sirve fines económicos; y también se le usa, mediante el odio y el miedo, para unir a unos pueblos en contra de otros. Observando, pues, este problema y todo lo que implica percibir sus efectos: guerra, miseria, hambre y confusión. El adorar la parte, que es idólatra, nos hace negar el todo. Y esta negación de la unidad humana engendra tiranías, interminables guerras y brutalidades, divisiones sociales y económicas.

Todo esto lo entendemos intelectualmente, con esa tenue capa mental que denominamos “mente consciente”: pero seguimos prisioneros de la tradición, de la opinión pública, de la conveniencia, del temor y otras cosas más. Hasta que las capas profundas de nuestra mente salgan a luz y sean comprendidas, no nos veremos libres de la enfermedad del nacionalismo.

Al examinar, pues, este problema, hemos despejado la capa superficial de lo consciente para que hacia ella puedan fluir las capas más profundas. Este flujo puede intensificarse mediante un estado de conciencia constantemente alerta: observando cada reacción, cada estímulo que reciba el nacionalismo o cualquier otro mal por el estilo. Cada reacción, por pequeña que sea, tiene que ser pensada y sentida en un modo amplio y profundo. Pronto percibiréis que el problema se disuelve y que el espíritu nacionalista se desvanece. Todos nuestros conflictos y miserias pueden ser entendidos y disueltos de esta forma: aclarar la tenue capa de lo consciente, pensando y sintiendo profundamente el problema tan comprensivamente como sea posible: en esta claridad, en esta quietud comparativa, los motivos profundos, intenciones, temores y demás podrán proyectarse. Examinadlos a medida que aparezcan: estudiadlos y así los entenderéis. De este modo el estorbo, el conflicto, el dolor, total y profundamente comprendidos, quedan disueltos.

Pregunta: ¿Lo que usted enseña es simplemente una forma más de psicología?

Krishnamurti: ¿Qué entiende usted por psicología? ¿Ella es, a su entender, el estudio de la mente humana, de uno mismo? Si no entendemos nuestra propia estructura intima, nuestra psiquis, nuestro sentir y pensar, ¿cómo habremos de entender otras cosas? ¿Cómo podréis saber que lo que pensáis es verdadero, si no tenéis conocimiento alguno de vosotros mismos? Si no os conocéis, no conoceréis la realidad. La psicología no es un fin en sí misma. Es apenas un comienzo. Con el estudio de uno mismo colócanse firmes cimientos para la estructura de la realidad. Es preciso que existan esos cimientos, pero ellos no son la estructura ni un fin en sí mismos. Si no colocáis los verdaderos cimientos, surgirán a la existencia la ignorancia, la ilusión y la superstición, tal como hoy existen en el mundo. Es preciso que coloquéis los verdaderos cimientos con medios correctos. No se puede llegar a lo justo por medios errados. El estudio de sí mismo es tarea sumamente difícil; y sin conocimiento propio y recto pensar, la realidad suprema no es comprensible. Si no sabéis que existen y, por lo mismo, no entendéis la autocontradicción, la confusión y las diferentes capas de la conciencia ¿sobre qué base habréis de edificar? Sin conocimiento propio, todo lo que edificáis, vuestras formulaciones, creencias y esperanzas tendrán escaso significado

Comprenderse a sí mismo requiere alta dosis de desprendimiento y sutileza, perseverancia y penetración; no hacen falta el dogmatismo ni las afirmaciones, la negación ni las comparaciones, todo lo cual conduce al dualismo y a la confusión. Cada cual tiene que ser su propio psicólogo, tener alerta y despierta conciencia de sí mismo, pues sólo en uno mismo está la suma total del conocimiento y la sabiduría. Nadie puede ser perito acerca de vos. Hay que descubrir por sí mismo y de esta manera liberarse. Nadie más que vosotros mismos puede contribuir a libertaros de la ignorancia y del dolor. Cada cual engendra su propio sufrimiento, y el único posible salvador es uno mismo.

Pregunta: ¿Cuál es la fuente del deseo?

Krishnamurti: La percepción, el contacto, la sensación, la necesidad y la identificación causan el deseo. La fuente del deseo es la sensación, tanto en sus más bajas como en sus más altas formas. Y cuanto mayor sea vuestra exigencia de satisfacción sensual mayor será la parte de mundanalidad que busque continuidad en el más allá. Dado que la existencia es sensación, debemos simplemente comprender ésta, no ser sus esclavos: así emanciparemos el pensamiento para que trascendiéndose, se conviertan en pura y alerta conciencia. El deseo de ser satisfechos tiene que producir medios de satisfacción, cueste lo que cueste. Tal exigencia, tal deseo, puede ser observado, estudiado, inteligentemente comprendido y trascendido. Estar esclavizado por el anhelo es ser ignorante y el resultado de ello es el dolor.

Ojai, 1945‑46

Pregunta: Durante muchos, muchos años, he luchado con un problema personal. Estoy todavía luchando, ¿qué debo hacer?

Krishnamurti:¿Cuál es el proceso para la comprensión de un problema? Para comprender, la mente-corazón debe descargarse de sus propias acumulaciones, de manera que sea capaz de una percepción recta. Si queréis comprender una pintura moderna, tenéis, si os es posible, que hacer a un lado vuestra preparación clásica, vuestros prejuicios: vuestras respuestas ya educadas. De manera similar, si deseamos comprender un complejo problema psicológico, debemos ser capaces de examinarlo sin ninguna propensión favorable o condenatoria; debemos estar en aptitud de abordarlo con desapasionamiento y frescura.

El que interroga dice que ha estado luchando durante muchos años con su problema. En su lucha el ha acumulado lo que llamaría experiencia, conocimiento, y con esta carga en aumento trata de resolver el problema; de ese modo nunca se ha puesto frente a frente con él, abiertamente, como de nuevo, sino que siempre lo ha abordado con la acumulación de varios años. Es esta memoria acumulada lo que confronta el problema y por tanto no existe su comprensión. El pasado muerto obscurece el siempre vivo presente.

La mayoría de nosotros nos encontramos arrastrados por alguna pasión y somos inconscientes de ello, pero si acaso somos conscientes, generalmente la justificamos o disculpamos. Mas si es una pasión que deseamos trascender, por lo general luchamos con ella, tratamos de conquistarla o suprimirla. Al tratar de vencerla no la hemos comprendido; al tratar de suprimirla no la hemos trascendido. La pasión permanece todavía o ha tomado otra forma que es aún causa de conflicto y dolor. Esta constante y continua lucha no trae comprensión, sino sólo fortalece el conflicto, recargando la mente-corazón con la memoria acumulada. Pero si podemos ahondar profundamente dentro del conflicto y morir a él, enfrentarnos a él como por vez primera, sin el lastre del ayer, entonces podemos comprenderlo. Por estar nuestra mente-corazón alerta y aguda, profundamente consciente y en quietud, el problema se trasciende.

Si podemos abordar nuestro problema sin formular juicios, sin identificación, entonces las causas que yacen detrás de él se revelan. Si hemos de comprender un problema, debemos apartar nuestros deseos, nuestras acumuladas experiencias, nuestros patrones de pensamiento. La dificultad no está en el problema en sí, sino en cómo lo abordamos. Las cicatrices de ayer impiden abordarlo en la forma debida. El condicionamiento traduce el problema de acuerdo con su propio molde, lo cual no libera en forma alguna el pensamiento-sentimiento de la lucha y dolor del problema. Traducir el problema no es comprenderlo; para comprenderlo y así trascenderlo, la interpretación debe cesar. Lo que se comprende plena, completamente, no deja huella como memoria.

Jiddu Krishnamurti en español

Ante un Mundo en Crisis

Problemas Psicológicos
Ante un Mundo en Crisis

Jiddu Krishnamurti en español

Problemas del Odio y la Violencia

Ojai, 1940

Pregunta: ¿Cuál debería ser mi actitud hacia la violencia?

Krishnamurti: ¿Cesa la violencia por medio de la violencia, el odio por medio del odio? Si me odiáis y en respuesta yo os odio, si actuáis contra mí de un modo violento y de la misma manera actúo yo contra vos, ¿cuál es el resultado?: más violencia, mayor odio, mayor amargura, ¿no es cierto? ¿Hay fuera de ésta alguna otra consecuencia? El odio engendra odio, la mala voluntad engendra mala voluntad. A menudo en nuestras relaciones individuales o sociales, ese espíritu de represalia crea solamente mayor violencia y antagonismo.

El espíritu de venganza anda desenfrenado en el mundo. ¿Sois capaces de tener alguna otra actitud hacia la violencia? Al ser violentos nos sentimos poderosos. Para emplear una frase comercial: produce dividendos mayores y más rápidos el odio. El individuo ha creado la estructura social existente por su odio recóndito, por su deseo de desquitarse y de obrar violentamente. El mundo que nos rodea está en condición febril de odio y de violencia. A causa de su astucia y su fuerza tendenciosa nos veremos fácilmente arrastrados en esa corriente brutal, a menos que nosotros mismos estemos libres del odio. Si estáis libre de él entonces no surge la cuestión de la actitud que deba asumirse hacia sus múltiples expresiones. Si fueseis profundamente conscientes del odio mismo y no meramente de sus expresiones arteras, veríais que el odio sólo engendra odio. Si lo tenéis en vuestro interior responderéis al odio de otro, y puesto que el mundo es vos mismos os veréis obligado a reaccionar a sus temores, ignorancia y codicia. Seguramente estáis prontos a odiar, a ejercer venganza, si vuestro pensamiento está confinado al yo. La codicia y el amor posesivo tienen que incubar mala voluntad, y si el pensamiento no se liberta de ellos, tiene que haber constante acción de odio y violencia. Como he indicado, nuestras creencias y esperanzas son el resultado del anhelo, y cuando sobre ellos lanzamos la duda, brotan el resentimiento y la cólera. Al comprender la causa del odio nacen el perdón y la bondad. La comprensión y el amor surgen a través del estado de percepción lúcida.

Ojai, 1944

Pregunta: ¿Cómo podré emanciparme del odio?

Krishnamurti: Preguntas análogas me han sido hechas con respecto a la ignorancia, la ira, los celos. Al responder a esta pregunta, espero responder también a las otras.

Ningún problema puede ser resuelto en su propio plano, en su propio nivel, tiene que ser entendido, y por lo tanto disuelto, desde un plano diferente y más profundo de abstracción. Si aspiramos tan sólo a emanciparnos del odio suprimiéndolo o tratándolo como cosa molesta y embarazosa, no lo disolveremos; volverá a presentarse una y otra vez en formas diferentes, ya que en ese caso lo habríamos enfrentado desde su propio nivel, limitado y mezquino. Pero si empezamos a entender sus causas intimas y sus efectos externos, tomando con ello nuestro pensar-sentir más amplio y profundo, más sagaz y más claro, el odio desaparecerá de un modo natural, porque estaremos interesados en niveles más importantes y profundos de pensamiento‑sentimiento.

Si sentimos ira y somos capaces de vencerla, o nos dominamos a nosotros mismos en forma tal que ella no vuelva a surgir, nuestra mente sigue siendo tan pequeña e insensible como antes. ¿Qué habremos ganado con nuestro esfuerzo para no experimentar ira, si nuestro pensar‑sentir continúa todavía lleno de envidia y de miedo, de estrechez y limitaciones? Podemos librarnos del odio y de la ira, pero si nuestra mente-corazón sigue siendo necia y mezquina suscitará otros problemas y otros antagonismos, lo que hará que el conflicto no tenga fin. Si empezamos, en cambio, a mantener nuestra conciencia despierta y alerta, entendiendo por lo tanto las causas y efectos de la ira, ciertamente ampliaremos nuestro pensar-sentir y lo libraremos de la ignorancia y el conflicto. En ese estado de conciencia alerta empezaremos a descubrir las causas del odio y de la ira, que son el miedo y el afán de protección del “yo” en sus diferentes aspectos. A través de esa conciencia alerta, descubrimos nuestra ira, producida quizás, porque nuestras creencias particulares han sido atacadas; y llevando más a fondo el examen llegamos a preguntarnos si las creencias y los credos son realmente necesarios. Mediante este proceso nos damos más amplia cuenta de todo lo que ello significa; percibimos cómo los dogmas y las ideologías dividen al género humano y dan origen a los antagonismos, a las diversas formas de la crueldad y del absurdo. De modo, pues, que con esta conciencia alerta y expandida, con esta comprensión de lo que la ira significa en el fondo, ella no tarda en desvanecerse; mediante este proceso de autopercepción la mente se vuelve más profunda, más serena, más sabia, y así, las causas del odio y de la ira ya no encuentran cabida. Librando nuestro pensar‑sentir de la ira y del odio, de la codicia y de la mala voluntad, nace una ternura que es la única cura. A esta dulzura, a esta compasión, no se llega suprimiendo ni substituyendo nada, sino alcanzando el conocimiento propio y el recto pensar.

Jiddu Krishnamurti en español

Ante un Mundo en Crisis

Problemas de la Guerra y la Paz
JIDDU8
Ojai, 1944

Pregunta: Mi hijo fue muerto en la guerra. Tengo otro hijo de doce años y no quiero perderlo a él también en una nueva guerra. ¿Cómo se la podrá evitar?

Krishnamurti: Estoy seguro que esta misma pregunta ha de hacerla toda madre y todo padre a través del mundo. Es un problema universal. Y yo me pregunto, a mi vez, qué precio los padres estarán dispuestos a pagar para impedir otra guerra, para evitar que sus hijos sean asesinados, para impedir estas aterradoras matanzas de hombres; qué quieren exactamente decir cuando afirman que aman a sus hijos, que la guerra debe ser evitada, que tiene que haber fraternidad, que hay que encontrar algún medio de poner fin a todas las guerras.

Para crear nuevas formas de vida tendrá que operarse un cambio revolucionario en nuestro pensar-sentir. Habrá otra gran guerra, forzosamente la habrá, si continuamos pensando en términos de nacionalidades, de prejuicios raciales, de fronteras económicas y sociales. Si cada uno de nosotros considera realmente en el fondo de su corazón, lo que hay que hacer para impedir una nueva guerra. Verá que tiene que dejar de lado toda idea de nacionalidad, la religión particular a que pertenezca, su codicia y su ambición. Si esto no se lleva a efecto, habrá una nueva guerra, pues estos prejuicios y el pertenecer a tal o cual religión son tan sólo expresiones externas de la ignorancia, del egoísmo, de la mala voluntad y de la concupiscencia.

Me responderéis, sin duda, que tomará demasiado tiempo la transformación de cada uno de vosotros y el convencer a todos vuestros semejantes en el mismo sentido; que la sociedad no está preparada para recibir esta idea; que a los políticos no les interesa; que los dirigentes son incapaces de concebir un gobierno o Estado mundial sin soberanías separadas. Diréis probablemente que sólo un proceso evolutivo producirá gradualmente el cambio necesario. Si le respondieseis de ese modo a un padre cuyo hijo está destinado a morir en una nueva conflagración, y si él quiere realmente a su hijo, ¿creéis que hallaría alguna esperanza en este proceso evolutivo gradual? Lo que quiere es salvar a su hijo, y por eso pregunta cuál es el medio más seguro de terminar con todas las guerras. No podrá quedar satisfecho con vuestra teoría de la evolución gradual. ¿Esta teoría evolucionista de la paz progresiva es verdadera o la hemos inventado para racionalizar nuestra pereza, la tendencia egoísta de nuestro pensar-sentir? ¿No es acaso una teoría incompleta, y por lo tanto falsa? Se nos ocurre que tenemos que atravesar todas las etapas: la familia, el grupo, la nación, la sociedad internacional, para alcanzar tan sólo en última instancia la paz. En ello hay una tentativa de justificar nuestro egoísmo y estrechez de miras, nuestro fanatismo y nuestros prejuicios; en vez de eliminar resueltamente el peligro que nos acecha, inventamos una teoría del desarrollo progresivo y a ella le sacrificamos la felicidad de las demás y de nosotros mismos. Si aplicamos nuestra mente y corazón, empero, a curar la enfermedad mortal de la ignorancia y del egoísmo, crearemos un mundo sano y feliz.

No tenemos que pensar y sentir horizontalmente, por así decirlo, sino verticalmente. Veamos lo que ello significa. Hasta ahora y con la idea de que eventualmente se llegará a un paraíso sobre la tierra, nuestro pensamiento ha concebido un proceso gradual de evolución, de lento esclarecimiento a través del tiempo, siguiendo una corriente de conflictos y miserias sin fin, de asesinatos en masa y de treguas llamadas “paz”. ¿Por qué, en vez de pensar y sentir a lo largo de esos senderos horizontales, no habríamos de pensar verticalmente? ¿No podríamos zafarnos de la continuación horizontal del desorden y las luchas, y pensar-sentir de nuevo, alejándonos de todo eso, sin el sentido del tiempo, es decir, verticalmente? Dejando de pensar en términos de evolución, lo cual tiende a racionalizar nuestra pereza y continua postergación, ¿no podríamos pensar-sentir directamente, simplemente? El amor de una madre la lleva a sentir directa y simplemente, pero su egoísmo, su orgullo nacional y otros factores contribuyen a que piense y sienta horizontalmente, en términos de evolución gradual.

El presente es lo eterno; ni el pasado ni el futuro pueden revelarlo Sólo a través del presente se realiza Aquello que es, independientemente del tiempo. Si deseáis realmente salvar de otra guerra a vuestros hijos, y por consiguiente a la humanidad, habréis de pagar el precio que corresponde: dejar de ser codiciosos y mundanos y no tener mala voluntad hacia ningún ser. La concupiscencia, la mala voluntad y la ignorancia, en efecto, engendran conflictos, desorden y antagonismos; nutren el nacionalismo, el orgullo y la tiranía de la máquina. Sólo si estáis dispuestos a libraros de la sensualidad, de la mala voluntad y de la ignorancia, salvaréis a vuestros hijos de una guerra. Para lograr la felicidad del mundo, para poner término a estos asesinatos en masa, tiene que producirse una completa revolución en los espíritus. Ella nos traerá una nueva moral que no se basará en valores sensuales sino en la liberación de toda sensualidad, mundanalidad y ansia de inmortalidad personal.

Pregunta: Yo tenía un hijo que murió en la guerra actual. El no quería morir. Quería vivir para impedir que este horror llegase a repetirse. ¿Tengo yo la culpa de que haya muerto?

Krishnamurti: Todos nosotros tenemos la culpa de que continúen los horrores actuales. Son el resultado externo de nuestra diaria vida interna, de nuestra diaria vida de codicia, mala, voluntad, sensualidad, competencia, afanes adquisitivos y religión especializada. La culpa es de todos los que, entregándose a estas fuerzas, han engendrado esta espantosa calamidad. Es porque somos individualistas, nacionalistas, apasionados, por lo que cada uno ha contribuido a este asesinato en masa. Se os ha enseñado a matar y a morir, pero no a vivir. Si de todo corazón aborrecieseis las matanzas y la violencia en cualquiera de sus formas, encontraríais el medio de vivir pacífica y creadoramente. Si éste fuese vuestro fundamental interés, os pondríais a averiguar dónde están las causas, los instintos, que engendran la violencia, el odio y los asesinatos en masa. ¿Os anima ese interés total y apasionado en suprimir la guerra? Si la respuesta es afirmativa, tendréis que arrancar de vosotros mismos los motivos que inducen a emplear la violencia y a matar no importa la razón que se de para ello. Si deseáis acabar con las guerras, tendrá que producirse una revolución íntima y profunda de tolerancia y compasión; entonces vuestro pensar-sentir tendrá que librarse del patriotismo, de la codicia, de toda identificación con determinados grupos y de todas las causas que engendran enemistad.

Una madre me dijo una vez que el abandono de todas esas cosas no sólo sería extremadamente difícil, sino que provocaría una gran soledad y terrible aislamiento, insoportables para ella. ¿No era ella, entonces, también responsable de estas indescriptibles desgracias? Algunos de vosotros tal vez concuerden con ella; y de ser así, con vuestra pereza e irreflexión estaríais echando leña a la hoguera siempre creciente de la guerra. Si, por el contrario, intentáis seriamente desarraigar de vosotros las causas íntimas de enemistad y violencia, habrá paz y regocijo en vuestro corazón, lo que surtirá inmediato efecto en torno vuestro.

Tenemos que reeducarnos para no asesinar, no liquidarnos los unos a los otros por causa alguna, por más justa que ella parezca para la felicidad futura de la humanidad, ni por ideología alguna por más prometedora que ella sea; nuestra educación no tiene que ser meramente técnica, pues ello inevitablemente engendra crueldad, sino que debe enseñarnos a contentarnos con poco, a ser compasivos y a buscar lo Supremo.

La prevención de estos horrores y destrucciones siempre en aumento depende de cada uno de nosotros; no de tal o cual organización o plan de reforma, ni de ninguna ideología, ni de la invención de mayores instrumentos de destrucción, ni de ningún jefe o dirigente, sino de cada uno de nosotros. No creáis que las guerras no pueden evitarse partiendo de una base tan humilde e insignificante; una piedra puede alterar el curso de un río. Para llegar lejos tenemos que empezar cerca. Para comprender el caos y la miseria mundiales, tendréis que entender vuestra propia confusión y dolor, pues de éstos provienen los más vastos problemas del mundo. Y para entenderos a vosotros mismos tendréis que manteneros constantemente en estado de conciencia alerta y meditativa, lo cual hará surgir a la superficie las causas de violencia y de odio de codicia y ambición; estudiando dichas causas sin identificación, el pensamiento las trascenderá. Nadie, salvo vosotros mismos, puede conduciros a la paz. No hay más jefe ni sistema que pueda poner término a la guerra, a la explotación y a la opresión, que vosotros mismos. Sólo con vuestra reflexión con vuestra compasión y con el despertar de vuestro entendimiento, podrá establecerse la paz y la buena voluntad.

Ojai, 1945‑46

Pregunta: Estas guerras monstruosas claman por una paz duradera. Todos hablan ya de una tercera guerra mundial. ¿Ve usted la posibilidad de evitar esta nueva catástrofe?

Krishnamurti: Cómo podemos esperar evitarla cuando los elementos y valores que causan la guerra continúan? ¿Ha producido algún profundo cambio fundamental en el hombre la guerra que apenas acaba de pasar? El imperialismo y la opresión mantienen aún su señorío, tal vez hábilmente disimulado; continúan los estados soberanos separados; las naciones maniobran encaminadas a nuevas posiciones de poder; el fuerte todavía oprime al débil; la elite dirigente explota todavía a los dirigidos; los conflictos sociales y de clases no han cesado; los prejuicios y odios arden por todas partes. Mientras el sacerdocio profesional con sus prejuicios organizados justifique la intolerancia y la liquidación de otro ser por el bien de vuestro país y la protección de vuestros intereses e ideologías, habrá guerra. En tanto que los valores sensorios predominen sobre el valor eterno, habrá guerra.

Lo que vos sois eso es el mundo. Si sois nacionalista, patriota, agresivo, ambicioso, codicioso, sois entonces la causa de conflicto y guerra. Si pertenecéis a alguna particular ideología, a un prejuicio especializado, aun si se le llama religión, seréis entonces la causa de contienda y miseria. Si estáis enredado en valores sensorios habrá entonces ignorancia y confusión. Porque lo que sois es el mundo; vuestro problema es el problema del mundo.

¿Habéis cambiado fundamentalmente a causa de esta catástrofe presente? ¿No seguís llamándoos americano, inglés, indo, alemán y así sucesivamente? ¿No codiciáis todavía posición y poder, posesiones y riquezas? El culto se convierte en hipocresía cuando estáis cultivando las causas de la guerra; vuestras oraciones os conducen a la ilusión si os entregáis en brazos del odio y la mundanalidad. Si no borráis en vos mismo las causas de enemistad, de ambición, de codicia, entonces vuestros dioses son dioses falsos que os llevarán a la miseria. Sólo la buena voluntad y la compasión pueden traer orden y paz al mundo y no los pactos políticos y las conferencias. Debéis pagar el precio de la paz. Debéis pagarlo voluntaria y dichosamente y ese precio es estar libre de concupiscencia y mala voluntad, mundanalidad e ignorancia, prejuicio y odio. Si hubiese tal cambio fundamental en vos, podríais contribuir a la existencia de un mundo pacífico y sano. Para tener paz debéis ser compasivo y reflexivo. Podréis no ser capaces de evitar la Tercera Guerra Mundial, pero podéis libertar vuestro corazón y mente de la violencia y de las causas que producen la enemistad e impiden el amor. Entonces en este mundo de obscuridad habrá algunos que sean puros de corazón y mente y de ellos tal vez venga a nacer la semilla de una cultura verdadera. Purificad vuestro corazón y mente, porque sólo por vuestra vida y acción puede haber paz y orden. No os perdáis y quedéis confusos dentro de las organizaciones, sino manteneos por completo sólo y sencillo. No busquéis meramente evitar la catástrofe, sino más bien que cada uno desarraigue profundamente las causas que alimentan el antagonismo y la contienda.

Jiddu Krishnamurti en español

Ante un Mundo en Crisis

Problemas de la Guerra y la Pazl
Ante un Mundo en Crisis

Jiddu Krishnamurti en español

Problemas Económico-Sociales

Ojai, 1944

Pregunta: Yo quiero servir y ayudar a mis semejantes. ¿Cuál es la mejor forma?

Krishnamurti: La mejor forma consiste en empezar a entenderos y modificaros vosotros mismos. En el deseo de ayudar y servir al prójimo se halla oculta la vanidad, el engreimiento. Cuando uno ama, ayuda. Este afán de ayudar nace de una vanidad.

Si queréis ayudar a otro ser tendréis que conoceros a vosotros mismos, pues vosotros sois el otro ser. En lo externo podemos ser diferentes; amarillos, negros, morenos o blancos. Pero a todos nos mueve el deseo, el miedo, la codicia o la ambición; por dentro nos parecemos mucho. Sin entenderse a sí mismo, nadie puede entender ni servir realmente al prójimo. Sin conocimiento propio, ¿cómo podréis tener conocimiento de las necesidades ajenas? Sin el conocimiento de sí mismo, el hombre actúa en la ignorancia y engendra sufrimiento

Analicemos lo que antecede. La industrialización se difunde rápidamente a través del mundo, impulsada por la codicia y por la guerra. La industrialización puede dar trabajo y alimentar a la gente, ¿pero cuál será su resultado final? ¿Qué le ocurre a un pueblo altamente desarrollado en el aspecto técnico? Será más rico, tendrá más automóviles, más aviones, más lugares de diversión, más cinematógrafos, casas mejores y en mayor número, ¿pero qué le acontece como conglomerado de seres humanos? Que ellos se vuelven cada vez más duros, más mecánicos, menos creadores.

La violencia sienta entre ellos sus reales: y el gobierno, en tales circunstancias, es la organización de la violencia. La industrialización podrá traer mejores condiciones económicas, ¡pero con qué espantosos resultados! Conventillos y barrios miserables, antagonismo entre trabajadores y no trabajadores, caudillos y esclavos, capitalismo y comunismo, es decir, todo ese caos que se extiende rápidamente a diversas partes del mundo. Suele decirse que por suerte habrá elevación del nivel de vida, que la miseria será liquidada, que habrá trabajo, libertad, dignidad y otras cosas más. Lo que hay y que continúa, mientras tanto, es la división de los hombres en ricos y pobres, en poderosos y ambiciosos de poder. ¿Y el final de todo ello, cuál es? ¿Qué ha sucedido en Occidente? Guerras, revoluciones, amenaza constante de destrucción, infinita desesperación. ¿Quién brinda ayuda a quién, y quién sirve a quién? Cuando todo cae destruido en torno nuestro, los hombres de pensamiento tienen que investigar a qué causas profundas ello obedece. ¡Son tan pocos, empero, los que parecen formularse ese interrogante! El hombre al que una bomba le hace volar la casa envidia sin duda al hombre primitivo. La civilización ha sido llevada a los pueblos “atrasados”… ¡pero a qué precio! No basta servir a nuestros semejantes; hay que considerar cuáles serán las consecuencias de dicho “servicio”. Pocos son los que perciben las causas más profundas de tanto desastre. No es posible destruir la industria ni prescindir de la aviación; lo que si resulta posible es extirpar de raíz las causas que conducen a su mal empleo. Las causas de todo ese espanto residen en vosotros mismos. Podréis desarraigarlas, lo que representa sin duda una tarea difícil. Pero como el hombre no hace frente a esa tarea, trata de legalizar o prohibir la guerra; surgen los pactos, las ligas, la seguridad internacional y otras cosas por el estilo. Pero la codicia, la ambición, se sobreponen a ellas, lo que trae como consecuencia la guerra y las catástrofes.

Para ayudar a los demás, habréis de conoceros a vosotros mismos. Los demás, al igual que vosotros, son el resultado del pasado. Estamos todos en relación los unos con los otros. Si padecéis en lo intimo de vuestro ser la enfermedad de la ignorancia, la mala voluntad y la ira, inevitablemente difundiréis en torno vuestro enfermedad y sombras. Si sois íntimamente sanos e íntegros, difundiréis luz y paz; no siéndolo, contribuiréis a producir peor caos y mayor miseria. Entenderse a uno mismo requiere paciencia, tolerante y despierta conciencia. El “yo” es una obra en varios tomos que no puede leerse en un día; pero una vez comenzada esa lectura, hay que leer cada palabra, cada frase, cada párrafo, ya que en ellos están las insinuaciones del todo. El comienzo de esa obra es el final de la misma. Si sabéis leerla, encontraréis la suprema sabiduría.

Pregunta: Como muchos otros hombres de Oriente, parece Ud. estar contra la industrialización. ¿Por qué lo está?

Krishnamurti: Yo no se si muchos hombres de Oriente están contra la industrialización, y si lo están, ignoro qué razones invocan para ello; pero creo haberos explicado por qué considero que la simple industrialización no da solución alguna a nuestros problemas humanos, con todos sus conflictos y sufrimientos. La mera industrialización fomenta valores mundanos: mejores y más amplios cuartos de baño, mejores y mayores coches, distracciones, diversiones y todo lo demás. Los valores externos y temporales adquieren precedencia sobre los valores eternos. Se busca la felicidad y la paz en las posesiones, ya sean materiales o intelectuales; en el apego a las cosas o al mero conocimiento. Recorred cualquiera de las calles principales y veréis tiendas y más tiendas que venden la misma cosa aunque de diferentes formas y colores; innumerables revistas y miles de libros. Nuestro deseo es que se nos distraiga, se nos divierta, se nos libre de nosotros mismos, dado que íntimamente somos tan pobres, desdichados, vacías, y que siempre, por una causa u otra, nos agobia alguna pena. Y de ese modo, habiendo demanda, hay producción y se establece la tiranía de la máquina. Y se nos ocurre que la simple industrialización resolverá nuestro problema económico y social. ¿Lo resuelve realmente? Tal vez durante un tiempo; pero con ella llegan las guerras, las revoluciones, la opresión y la explotación, y les llevamos la “civilización” a los pueblos no civilizados.

Bueno, la industrialización y la máquina ya las tenemos, y no podemos deshacernos de ellas. Pero ellas sólo ocupan su verdadero lugar cuando el hombre no depende de las cosas para su felicidad, cuando cultiva la riqueza intima, los imperecederos tesoros de la realidad suprema. Sin ello, la mera industrialización acarrea inenarrables horrores; acompañada de los tesoros del alma tiene un sentido. Este no es un problema de tal o cual raza o país, es un problema humano. Sin el poder compensador de la compasión y de la espiritualidad, lo único que obtendréis con el mero acrecentamiento de la producción de cosas, de hechos y de técnica, serán mejores y mayores guerras, opresión en lo económico, mayor rivalidad de las potencias, medios más sutiles de engaño, división y tiranía.

Así como una piedra puede torcer el curso de un río, unos pocos hombres que entiendan de verdad podrán quizá desviar este terrible curso de la especie humana. Pero nos resulta difícil resistir la constante presión de la civilización moderna si no mantenemos nuestra conciencia constantemente despierta y alerta, descubriendo así los tesoros que son imperecederos.

Pregunta: ¿Por qué no hace Ud. frente a los males económicos y sociales, en vez de refugiarse en una actitud mística y obscura?

Krishnamurti: He hecho lo posible por señalar que sólo dando importancia a las cosas primordiales, los problemas secundarios podrán ser entendidos y resueltos. Los males sociales y económicos no podrán remediarse sin comprender que es lo que los causa. Para entenderlos y de tal modo efectuar un cambio fundamental, tenemos que empezar por comprendernos a nosotros mismos, causantes de esos males. Nosotros, individual y colectivamente, hemos engendrado el desorden, las luchas económicas y sociales. Solo nosotros somos responsables de todo eso; y es por ello que nosotros mismos, individual y quizá colectivamente, podremos establecer el orden y la claridad. Para actuar colectivamente, tenemos que empezar por la acción individual. Para obrar como agrupación, cada cual tiene que entender y alterar radicalmente dentro de sí mismo aquellas causas que engendran conflictos y constante dolor. Con ayuda de leyes podréis obtener determinados resultados benéficos; pero si no se altera lo que hay en el fondo de todos los males, es decir, las causas fundamentales de todo conflicto y antagonismo, la obra legislativa terminará por ser subvertida y cederá su lugar a un nuevo desorden. Las reformas meramente externas exigirán nuevas reformas, y por ese camino se llega a la opresión y a la violencia. El orden y la paz creadores y duraderos vendrán tan sólo si cada cual establece la paz y el orden dentro de sí mismo.

Cada uno de nosotros, sea cual sea su posición, busca el propio engrandecimiento: es codicioso, sensual y violento. Si no pone término a eso dentro de sí mismo y por sí mismo, las reformas externas podrán, por cierto, dar buenos resultados superficiales; pero éstos, en un momento dado, serán anulados por hombres que andan constantemente en busca de fama, de posición, de poder. Para producir los cambios indispensables y fundamentales en el mundo externo, con sus guerras, rivalidades y tiranías es evidente que deberéis empezar por vosotros mismos, transformándoos profundamente. Me diréis que en esa forma llevará un tiempo enorme modificar el mundo. ¿Y qué hay con eso? ¿Acaso una revolución superficial, por rápida e implacable que sea, alterará el hecho íntimo? ¿Sacrificando el presente podrá crearse un mundo futuro de felicidad? ¿Empleando malos medios podrán lograrse buenos fines? Esto no se nos ha probado, a pesar de lo cual continuamos haciendo siempre lo mismo, ciegamente, irreflexivamente, con el resultado de que el mundo ha llegado a la más extrema destrucción y miseria. No es posible alcanzar la paz y el orden si no es por medios ordenados y pacíficos. ¿El propósito de las revoluciones meramente externas económicas y sociales, es acaso libertar al hombre ayudándole a pensar y sentir plenamente, a vivir de un modo completo? Los que quieren cambios rápidos, inmediatos, en el orden económico y social, también crean normas rígidas de conducta y de pensamiento. No aspiran a que se sepa “cómo pensar”; dictan “lo que hay que pensar”. ¿No es así? El cambio brusco defrauda, pues, su propio objetivo, y el hombre vuelve a ser juguete del medio ambiente.

He tratado de explicar en estas conferencias que la ignorancia, la mala voluntad y la concupiscencia, engendran dolor, y que si el hombre no se purifica, no elimina de su ser esos estorbos, inevitablemente produce conflictos, desorden y miseria. La ignorancia, es decir, la falta de conocimiento propio, es el mayor de los males. La ignorancia impide el recto pensar y pone el principal acento en cosas que son secundarias, con lo cual la vida se torna vacía, monótona, mera rutina mecánica de la que buscamos salida en diversas formas: arrojándonos al dogma, a la especulación y a una serie de engañosos espejismos. Nada de eso es misticismo. Pero si procuramos entender al mundo externo, alcanzaremos el mundo interior; y éste, cuando se lo busca acertadamente y se lo entiende de verdad, conduce a lo Supremo. Esta realización no es fruto de ninguna escapatoria, y sólo esta realización traerá orden y paz al mundo.

El mundo se ha sumido en el caos porque nosotros hemos perseguido valores falsos. Hemos dado importancia a lo terrenal, a la sensualidad, a la gloria y a la inmortalidad personales, cosas todas que engendran conflictos y dolor. El verdadero valor se halla en el recto pensar; y no hay recto pensar sin conocimiento propio. El conocimiento propio nos llega cuando adquirimos clara y alerta conciencia de nosotros mismos.

Jiddu Krishnamurti en español

Ante un Mundo en Crisis

Problemas Económico-Sociales

JIDDU9

LIBRO DE ORO DEL MAESTRO ASCENDIDO SAINT GERMAIN

SABIDURÍA DEL “YO SOY” RAYO VIOLETA DE TRANSMUTACIÓN- LEY DEL PERDÓN – LA ACTIVA PRESENCIA DE DIOS ACTUANDO

NINGÚN ESTUDIANTE PUEDE TRIUNFAR HASTA QUE DEJE DE REGRESAR A LAS CONDICIONES QUE ESTÁ TRATANDO DE SUPERAR. AHÍ DONDE ESTÁ TU ATENCIÓN, ESTÁS TÚ.

RECALIBRACIÓN DE LAS NUEVAS FRECUENCIAS

 Un Nuevo Renacimiento Espiritual ha Comenzado Aluna Joy Yaxk’in con Los Ancianos de las Estrellas Marzo – 2013
Traducción: Margarita López Edición: El Manantial del Caduceo http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm
En las tres décadas anteriores a las proféticas fechas del 2012, y al final de un ciclo maya de 5.125 años, hemos entrado en un tiempo muy singular en la Tierra, que está lleno de un gran potencial. Estamos casi al final de un largo y emocionante, pero agotador, viaje de 33 años que nos ha llevado a través de la fisura oscura de la Vía Láctea. El 33 es un poderoso número maestro y también la frecuencia central del Tzolk’in Maya. Los mayas saben que esta hendidura es un lugar de gran transformación, y habremos atravesado completamente esta fisura oscura para el 2016 (de 1983 al 2016). Cuando miramos atrás, podemos ver que ya no somos la misma persona que éramos cuando comenzamos juntos esta aventura.
El comienzo de este pasaje sagrado de 33 años fue activado por la Convergencia Armónica en 1986, que también activó un Renacimiento Espiritual global en el cual re-nacimos, nos re-modelamos, re-planteamos, re-cuperamos, re-configuramos, re-iniciamos y re-cordamos. Casi re-hicimos todo y, al hacerlo, miramos profundamente en nuestros corazones con la precisión de un microscopio electrónico. Pero ese período ha terminado. Se está desvaneciendo en un vago recuerdo. Nuestro trabajo allí ha terminado, y lo que hemos hecho no puede repetirse. Hemos dado el salto.
Ahora, 30 años más tarde, estamos empezando a salir de la fisura oscura de la Vía Láctea. Esto está activando un nuevo Renacimiento Espiritual. Vamos a sentir los primeros indicios de este renacimiento en el Equinoccio (del 19 al 22 de marzo) sintiendo una profunda elevación del espíritu y una luz interior transformada que ha regresado después de una larga fase en capullo de 3 meses. Los Ancianos de las Estrellas comparten que para el Solsticio (del 21 al 23 de junio 2013), será evidente que hemos entrado en una nueva frecuencia, dimensión, ancho de banda, realidad y perspectiva. Será el momento de poner a trabajar sus nuevas y divinas habilidades creativas.
La intensa incertidumbre y expectación que se estuvo acumulando para las proféticas fechas del 21 de diciembre del 2012 ha pasado, y hemos entrado en un nuevo comienzo que es una fusión de nuestro cuerpo físico con nuestro espíritu con el plan divino. El mundo no terminó en terribles cataclismos ni hubo un rapto extático al paraíso. Tampoco vino una flotilla de OVNIs a salvarnos. Pero nosotros sabíamos que iba a resultar así. Los sensitivos de este mundo están dando ahora un suspiro de alivio pues la burbuja energética, rebosante de aplastante ambigüedad y expectativa, se ha reventado, y una energía más equilibrada, apacible y armoniosa está emergiendo en la nueva Tierra.
Hasta ahora, para la mayoría de la comunidad consciente, el universo parecía haber presionado el botón de pausa. Nos sentíamos como barcos sin timón. Hasta lo que considerábamos cierto cambiaba a diario, y sentíamos una enorme apatía hacia todas las cosas en nuestras vidas materiales. Nos sentíamos como si estuviéramos en un lugar extraño de animación suspendida, flotando en un vacío de espacio inmaculado. Hemos entrado en el vientre creativo de potencial divino. Hemos entrado en la fase de incubación de un ciclo nuevo y emocionante.
Estamos soñando un mundo nuevo a la vez que mantenemos un cuerpo en el mundo físico. Estamos viviendo y soñando, todo al mismo tiempo. Es un lugar extrañamente fascinante de contemplar… como observar el nacimiento de una estrella. Todos los nuevos ciclos, como en el que acabamos de entrar, comienzan lentamente con mucho espacio surrealista, como de ensueño, en donde hacer imaginaciones y visualizaciones muy creativas que pronto se convertirán en los cimientos para todo este nuevo ciclo. Al principio, podría sentirse que a nuestro mundo le falta brillo. Muchas personas me están comentando que les hace falta el bullicio del 2012, y que ahora el mundo se siente un poco mundano.
Literalmente se nos está pidiendo que rompamos “de golpe” nuestra adicción a las energías muy altas del ciclo pasado a las que nos habíamos acostumbrado. Este es un ajuste, a medida que dejamos de lado el drama y el ego y el ritmo frenético al que estábamos acostumbrados. Otros están haciendo enormes ajustes en sus vidas para autocorregirse y alinearse con este nuevo ciclo y campo de posibilidad. Esto requiere un coraje crudo e instintivo mientras entramos en un mundo multi-dimensional.
Mientras estamos en esta animación suspendida, empezamos a sentirnos cómodos con el vacío y lo desconocido. Aunque se está produciendo alguna búsqueda extrañamente improductiva (éste es un estado temporal, por cierto), también nos sentimos seguros y a salvo con respecto al resultado inminente de nuestra incubación. Estamos recogiendo nuevas herramientas para el futuro. Este es un lugar seguro para nosotros, mientras que la Tierra, nuestra forma física y nuestro ADN se recalibran con las nuevas frecuencias. Estamos recopilando información que necesitaremos para el nuevo nacimiento….. Y podemos sentirlo venir.
Y entonces, ¿ahora qué? Es hora de hacernos realmente amigos de lo desconocido que está frente a nosotros. El mundo va a cambiar, y nosotros también. Van a haber algunos cambios sorprendentes en la dirección de nuestras vidas físicas y espirituales. Nos sentiremos desconcertados y abrumados a veces por toda la miríada de opciones. Estamos esforzándonos por tener claridad acerca de lo que viene a continuación en nuestras vidas, pero nuestra guía habitual ahora está llegando desde múltiples direcciones a la vez. Me gusta llamar a esto “el efecto pulpo” ya que empezamos a aprender a manifestar esféricamente mientras permanecemos en un ego neutral y desapegado. Este es un tiempo confuso puesto que toda nuestra guía se siente verdadera. Estamos aprendiendo a ser seres multidimensionales, y a pensar y vivir en realidades múltiples. Esta lucha por una guía clara nos va a expandir y nos va a ayudar a descubrir nuevas fronteras de realidad.
Hemos entrado en un nuevo comienzo que nos ha lanzado a una frecuencia más alta. Es una explosión de espíritu y evolución. Cualquier programa negativo impulsado por el ego, debe extinguirse y se extinguirá. El pasado se está convirtiendo rápidamente en un dinosaurio. Con paciencia, vamos a aprender a comprender e integrar las nuevas frecuencias más altas en las que ahora estamos aprendiendo a navegar. Podemos balancearnos entre las muchas opciones frente a nosotros hasta que podamos afianzarnos y mantener una perspectiva multi-dimensional. Tenemos la tarea de desempacar todo lo que sucedió durante el potente tiempo del 2012.
Ahora nos hemos graduado de adultos multi-dimensionales. Hemos crecido más allá de esperar que nos salven o rescaten. Estamos re-afirmando nuestro potencial divino, física y espiritualmente. Estamos enfrentando sin miedo el trabajo que tenemos por delante. Abrazamos el ser seres humanos responsables y aceptamos la incertidumbre y el cambio en la envidiable matriz de posibilidad que tenemos por delante. Vamos a utilizar esta matriz como un vehículo para nuestro crecimiento y despertar. Estamos soltando nuestros rígidos sistemas de creencias, porque hemos aprendido que la adversidad y el desafío sólo se presentan cuando vamos contra la corriente.
Tenemos la suerte de estar en un período de un gran Renacimiento Espiritual… una fase de orientación y descubrimiento. El punto de orientación que fue anclado en cada uno de nosotros en el 2012, se está encendiendo lentamente. Recuerden que acabamos de pasar de un febril final de un enorme ciclo, hacia un espacio inmaculado y apacible. Sean pacientes consigo mismos ahora, pues los nuevos ciclos siempre comienzan lentamente. No hay necesidad de apresurarse. Hay mucho tiempo para cumplir con su destino y propósito divino. Tenemos tiempo para actuar deliberadamente. Podemos tomarnos nuestro tiempo acerca de todo en nuestras vidas. Podemos ir despacio y respirar el aire sin definir en esta nueva realidad. Podemos tomar cada decisión y elección a partir de una gran intención y contemplación profunda. Vamos a crear un mundo nuevo y armónico. Así que no se preocupen por ahora si se sienten un poco estancados. La misión no fue abortada, y no perdimos el tren, estamos a bordo y avanzando con el espíritu de una estrella terrenal recién nacida. Pero como pueden ver… nos va a tomar algún tiempo acostumbrarnos. Respiremos y veamos a dónde nos lleva.
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Astronomía Médica /BIOSOFIA

“Las Claves de Enoc” (James J. Hurtak)
Las Claves de Enoc (1º) Capítulo 3.1.7.
1.- Dentro de todos los sistemas biológicos está funcionando una senda de intercambiabilidad para estandarizar niveles vibratorios únicos. Nuestro cuerpo galáctico de creación controla sus funciones renovadoras mediante líneas axiatonales meridianas las cuales son el equivalente a las líneas de la acupuntura que pueden conectarse con sistemas estelares resonantes.
2.- Estas líneas axiatonales no están limitadas a un cuerpo físico ni a una creación biológica, sino que son de terminación abierta y pueden conectar el vehículo corporal con las líneas axiatonales que emanan de las diversas poblaciones estelares y existen como mecanismos códigos químicos.
3.- Cuando el Hombre pueda descubrir la conexión entre su espacio de vida y los retículos axiatonales que controlan el cuerpo a través de la división celular interminable, el Hombre tendrá una nueva superciencia conocida como la astronomía médica.
4.- Porque el cuerpo humano es un microcosmos o un pequeño campo espacio-temporal dentro de un campo mayor. Si podemos mantener este punto de vista podemos reconocer que la acupuntura es una de las primeras demostraciones empíricas de medición biológica dentro del universo.
5.- Si abordamos la acupuntura desde el punto de vista de la biofísica y entendemos también a los campos de fuerza superiores que pasan a través del sistema humano como un pequeño universo de terminación abierta, entonces podemos entender cómo este organismo pensante conocido como el ser humano puede conectarse a otros organismos pensantes dentro del universo local.
6.- En esencia, el Hombre es un subsistema biológico flotante que existe entre campos Magnéticos. Los campos Magnéticos modelan las líneas embriológicas de crecimiento y corresponden a los retículos magnéticos delineados dentro del cuerpo.
7.- Estas líneas embriológicas son controladas por relojes bioquímicos que a su vez son controlados por los factores de resonancia magnética del universo inmediato.
8.- Las respuestas a los problemas de crecimiento, conectados con los relojes bioquímicos en el cuerpo humano, vendrán de los experimentos conducidos fuera del campo electromagnético y gravitacional de la Tierra.
9.- La evolución humana es un “experimento pre condicionado” dentro de un mundo de relatividad fortuita. Sin la programación evolutiva superior o la programación directa por una inteligencia Sobreser, el sistema biológico humano debe regresar al flujo general de campos Magnéticos cuando el sistema es desincorporado.
10.- Cuando el Hombre es programado directamente por un Sobreser, ya no es mantenido en la esclavitud bioquímica dentro de una conciencia tridimensional por las “realidades aparentes” de la Tierra.
11.- En este caso, el cuerpo es un retículo de dominios magnéticos que se mueve entre el anteproyecto primario del Sobreser y los ángulos prototípicos de los órganos humanos (es decir, la relación axial).
12.- Las líneas que unen estos dominios magnéticos son las líneas axiatonales. 13.- Las líneas axiatonales pueden existir independientemente del Sobreser, pero siguen necesitando las funciones gobernantes de la Evolución Superior. 14.- Se requieren las funciones gobernantes porque las estructuras reticulares axiatonales pasan a través de diversas órdenes evolutivas compartiendo y operando todas ellas en el mismo espacio local de vida, en diferentes dimensiones de actividad.
15.- Por lo tanto, los retículos axiatonales tienden a entrar e interconectarse con la actividad biológica que esté efectuándose en frecuencias vibratorias superiores o inferiores dentro del espacio que están usando diversas biologías. Sin embargo, estos retículos no son gobernados por las leyes y los mecanismos que controlan a la evolución física, porque operan por medio de su propio acrecentamiento de energía para mantenimiento.
16.- No obstante, en este planeta es importante saber que las líneas de acupuntura, en su carácter de líneas de acupuntura, pueden ser adquiridas con líneas axiatonales “progresivas” y “regresivas”. Esto se debe a los efectos residuales de la rebelión humana.
17.- Por lo tanto, la acupuntura, como fue usada durante los últimos 12,000 años de existencia evolutiva fue separada de los canales de programación estelar superiores “progresivos” cuando las razas raíz se rebelaron en contra de la programación del Padre. Esto causó que los doce meridianos biofísicos fueran truncados de la conexión directa con el Sobreser.
18.- Además, la interconexión biológica con la astronomía superior que requiere la intervención del Oficio del Cristo para reestructurar las líneas axiatonales se perdió en ese tiempo.
19.- Hasta ahora, al cuerpo solo se le ha permitido operar en niveles biológicos moleculares con patrones de resonancia magnética limitados que continúen las funciones de los aminoácidos, los bloques edificantes básicos de la vida.
20.- Por esto, las características no-Adámicas aparecieron en la raza humana porque los niveles biológicos moleculares fueron separados del sistema de transmisión de información que sustentaba los mecanismos tanto de la astronomía médica superior, como de las actividades bioeléctricas de la Evolución Superior.
21.- En otras palabras, el Hombre fue separado de los puntos estelares superiores que son necesarios para mantener la forma perfeccionada del Adam Kadmon.
22.- A fin de restablecer la interconexión biológica con los planos energéticos superiores que sirven a la programación evolutiva superior, las líneas de acupuntura del antiguo programa tienen que ser unidas a las “nuevas” líneas axiatonales (en sus intersecciones) si los retículos celulares han de armonizarse con todas las manifestaciones físicas permitidas por la jerarquía gobernante.
23.- Esta es la unificación de la biología molecular con la astronomía médica dentro de programas de creación.
24.- En este tiempo, el Hombre está siendo avanzado a un nuevo programa biológico de creación.
25.- Este avance requiere que sus líneas de acupuntura sean ampliadas a las líneas axiatonales que se conectarán directamente con el Sobreser; porque si el hombre ha de proseguir a una progresión álmica adicional, debe conectar sus líneas axiatonales a su Sobreser que está ascendiendo también al próximo nivel cuántico del Adam Kadmon, tal como el cuerpo del Adam Kadmon está ascendiendo a un programa completamente nuevo en nuestro universo Hijo.
26.- Aquí, el Adam Kadmon asume la siguiente definición del Padre Divino a través de Metatrón. El Padre Divino llama ante Él mismo a la unidad que ha sido perfectamente equilibrada entre el cuerpo del último Adam Kadmon y el cuerpo espiritual-físico del primer Adam Kadmon antes de que el Cristo colectivo, como el primero y el último, pueda ofrecer este eón al Padre y pasar a un nuevo eón de la Luz Viviente.
27.- Aquí, la creación física ya no está separada de la Ain Soph divina por causa de la caída del eón pasado, sino que es restaurada a través de la Luz Crística que penetra la carne y la Luz Divina que penetra al Sobreser para que tanto el cuerpo físico como el espiritual perfeccionados puedan unificarse ante los ojos del Padre.
28.- Actualmente se está creando una especie completamente nueva con la unificación de la creación humana-Sobreser Adámica que permitirá que esta expresión biológica-espiritual de la Raza Crística sea avanzada a la siguiente zona de tiempo de conciencia de creación.
29.- Las líneas axiales son parte de un sistema circulatorio pentadimensional que combina color y sonido, las cuales se usan para hacer descender la energía básica desde el cuerpo Sobreser usada para las funciones renovadoras del cuerpo evolutivo humano.
30.- A la inversa, las líneas axiatonales operan antes que el potencial de acción para la animación de la especie humana.
31.- Además, unifican las importantísimas vibraciones tonales que gobiernan cada eje y todas las actividades ultrasónicas conectadas con los colores de curación que se relacionan con cada tono y los múltiplos de éste.
32.- De ahí que las líneas axiatonales puedan ser usadas para la regeneración completa de un órgano e incluso para resucitar a los muertos al ser activadas por las energías correctas.
33.- Esta clave es para usarse en el tiempo en que los retículos moleculares evolutivos humanos estén en alineación directa con los retículos resonantes evolutivos superiores, permitiendo que las pulsaciones ultrasónicas den lugar a cambios directos dentro de los cuerpos vasculares.
34.- La astronomía médica, en conjunción con la biología molecular (cuando este vínculo de comunicación dual es restablecido), permitirá que las moléculas del ARNt afecten a las células para que alteren sus propiedades normales que entonces recibirán las transmisiones genéticas originales (del Adam Kadmon), dadas a una célula por medio de un ‘punto de giro’. Estas transmisiones en los puntos de giro proveen una instrucción regeneradora para la producción de enzimas y proteínas que son los bloques edificantes para el ‘nuevo tejido’ o la nueva forma del ‘órgano’, la cual se regenera en el plano físico.
35.- De este modo, las líneas axiatonales hacen que ocurran nuevos patrones de circunvolución celular.
36.- El proyectar energía al punto de giro permite la formación de un blastema (masa de un tipo primitivo de células) que da origen al tejido regenerado.
37.- De este modo, a través del punto de giro, las células se convierten en el tejido responsable de la generación y transmisión de las señales de corriente directa usadas en los procesos de regeneración.
38.- Bajo las condiciones biológicas actuales, el desarrollo evolutivo en los cuerpos vivos desde el más temprano principio sigue la semiconductividad unicelular como una matriz piezoeléctrica viviente a través de etapas que permiten a los tejidos básicos primitivos (neuroglia, células de Schwan y satélites) ssostener a las neuronas en el sistema humano, donde la fuente principal es eléctrica.
39.- Esto se ha visto especialmente en la reacción del crecimiento óseo ante la tensión mecánica y ante las fracturas que se ha demostrado que tienen características de sistemas de control que usan electricidad.
40.- Los potenciales de corriente directa, medibles sobre las superficies intactas de todos los seres vivos, demuestran un patrón de campo complejo que se relaciona espacialmente a la estructura anatómica del sistema nervioso. Los mecanismos de control y transmisión de información en los organismos vivos han sido limitados básicamente al potencial de acción neural, a los agentes químicos y a los sistemas ADN-ARN.
41.- Los potenciales superficiales están asociados directamente con elementos de los diversos sistemas circulatorios.
42.- Cuando las estructuras de la superficie y las estructuras internas con energías creativas superiores se unen con el quinto sistema circulatorio (a través de arreglo axiatonal), se puede programar una superficie corporal completamente nueva a partir de una célula dérmica de uno o de varios sectores principales del cuerpo.
43.- El quinto sistema circulatorio está conectado con una corriente interna (que opera a través de las líneas de acupuntura) continuamente en operación y disponible para modelar el sistema del potencial de acción.
44.- Por lo tanto, este sistema del potencial de acción en el cuerpo existe sobre un substrato de potenciales de corriente directa que preceden a los potenciales de acción de un mecanismo de transmisión de datos. De este modo, los potenciales preexistentes de corriente directa tienen funciones originales que gobiernan las funciones que controlan las propiedades básicas de los organismos vivos.
45.- Esta clave da el principio de una ciencia completamente nueva llamada astronomía médica, la cual permitirá que el nodal de la memoria celular sea estimulado de modo que nuevos miembros, órganos y tejidos llenen el espacio anatómico del cuerpo que está regenerándose.
46.- El quinto sistema circulatorio es el modelo para la transmutación física.
LA ESPIRITUALIDAD MÁS EXPANDIDA ES EL AMOR EN VERDAD ILUMINADO CON VALORES APLICADOS.
SOCIEDAD BIOSÓFICA NICARAGUA