LA RESTITUCIÓN ESPIRITUAL-ENSEÑANZAS DEL MAESTRO JESUCRISTO

-LOS OJOS ESPIRITUALES
–LOS DONES Y POTENCIAS
—EL FANATISMO RELIGIOSO
—-EL LIBRO DE LOS SIETE SELLOS
…. LA RESTITUCIÓN ESPIRITUAL
—–LA VESTIDURA

Ahora os dice Cristo: “Yo soy la puerta de la nueva Jerusalén, bendito sea todo aquél que por ella penetre a la blanca y santa ciudad, porque tampoco saldrá de ella, mas no porque vaya a encontrar la muerte; por el contrario, ahí encontrara la vida eterna”.

La gloria del espíritu es para aquellos que llevan sobre su hombro el peso de su cruz y tienen una mirada de perdón para quienes les ofenden, una palabra de consuelo para los que sufren y una mano que bendice a cuantos cruzan por su camino.

Hablaréis como os he enseñado, no brotará de vuestros labios el verbo florido sin esencia que usan los hombres; dejad que la palabra humilde, sencilla y sincera, sea la que brote de vuestros labios y ella conmoverá todas las fibras de quien la reciba.

Os levantaréis revestidos de humildad al cumplimiento de vuestra misión y os sorprenderá ver cómo una fuerza misteriosa lo va disponiendo y preparando todo en vuestro camino. Así, cuando lleguéis a depositar la semilla de mi Doctrina en algún corazón, descubriréis que antes de que a él llegaseis, ya había sido prevenido y dispuesto y que por eso supo recibir en su seno la simiente.

He ahí a los hombres esperándome sin sentir que estoy entre ellos. Estoy delante de sus ojos y no me ven, les hablo y no oyen mi voz, y cuando por un instante llegan a mirarme, me niegan, mas Yo sigo dando testimonio de Mí, y a los que me esperan les sigo esperando.

El dolor, el cáliz de amargura y las pruebas de vuestra vida, os han dado temple para resistir la lucha que se aproxima, porque de cierto os digo que vuestra fe, vuestra espiritualidad y vuestra paciencia, serán puestas a prueba por la humanidad. Esto no sólo lo digo a quien me esté escuchando, sino a todo aquél que aún después del tiempo de esta manifestación, se levantase tomando su cruz para seguirme.
42. Revestíos de mansedumbre, de piedad, de humildad, para que podáis ser reconocidos como mis discípulos. Si os comportáis verdaderamente como discípulos de Jesús, los mismos fariseos, cuando se acerquen a vosotros ocultos bajo un disfraz para sorprenderos, serán los lobos que se conviertan en mansas ovejas ante vuestro ejemplo.

He querido comunicarme por medio de cerebros humildes, porque ellos, estando libres de prejuicios, limpios de torcidas interpretaciones a mi Ley, eran los indicados para trasmitir con mayor pureza mi palabra.

Que sea el amor a vuestro Dios, la caridad hacia vuestros hermanos y el anhelo de perfeccionamiento lo que os conduzca a la práctica de mis enseñanzas.
Que no sea el dolor o el temor a mi justicia lo que necesitéis para sentiros impulsados a trabajar, porque entonces vuestros méritos no serán verdaderos delante de Mí.

En verdad os digo que este pueblo no se ha formado al azar, ni ha llegado un solo corazón por casualidad; los 144,000 que en espíritu y materia han de levantarse, serán como un libro abierto de luz, experiencia y restitución. Por eso estoy tocando su espíritu a través de la conciencia, y en verdad os digo, que si en el día no se convierten, se convertirán al anochecer; pero ellos levantarán su vista hacia el Padre y luego emprenderán el camino del cumplimiento.
E62

ENSEÑANZA N° 62

1. Discípulos amados: vengo a confirmaros que cuanto os dije en
tiempos pasados se está cumpliendo; de la misma manera se cumplirá
lo que a través del entendimiento del hombre os he profetizado en esta
era. Esta es la razón por la cual se ha avivado la fe en estas multitudes
que en un principio vinieron a escudriñar mi palabra para comprobar si
era verdad que el Divino Maestro estaba entregando sus lecciones de
amor a sus hijos y que después se han dedicado al estudio y al análisis
para luego llevar esta Doctrina a la Humanidad.
2. Comenzáis a amar todo lo que es digno de vuestro corazón limpio de
pasiones y de vuestro espíritu, e insensiblemente vais dejando de amar
todo lo que antes ambicionasteis en el mundo. Así os habla el Espíritu
de Verdad en este tiempo en que manifiesta su palabra a través de
criaturas torpes, humildes y pecadoras. Pequeños y pobres recintos
habéis levantado en los rincones más apartados de las ciudades y
aldeas, y en ellos se han congregado las muchedumbres ávidas de
escuchar mi enseñanza.
3. En aquel tiempo los hombres oyeron hablar a Jesús en las aldeas, en
las riberas de los ríos y en los campos hasta que llegó el instante en que
debía consumarse mi obra y penetré en Jerusalén, la ciudad cuyo
nombre irá siempre unido al del Maestro; mas aquel pueblo no me dejó
ya salir, no porque me amara, sino porque había de dar muerte al que le
traía el mensaje de mayor enseñanza de los que hasta entonces había
recibido de su Señor.
4. Ahora os dice Cristo: “Yo soy la puerta de la nueva Jerusalén,
bendito sea todo aquél que por ella penetre a la blanca y santa ciudad,
porque tampoco saldrá de ella, mas no porque vaya a encontrar la
muerte; por el contrario, ahí encontrara la vida eterna”.
5. Mientras, vuestros cuerpos bajarán a la tierra, en cuyo seno se
confundirán para fecundarla, porque aun después de muertos seguirán
siendo savia y vida; vuestra conciencia que está sobre vuestro ser no
quedará en la Tierra, sino que vendrá con el espíritu para mostrarse ante
él como un libro cuyas lecciones profundas y sabias serán estudiadas
por el espíritu. Ahí se abrirán vuestros ojos espirituales a la verdad y en
un instante sabréis interpretar lo que en toda una vida no lograsteis
comprender; ahí sabréis lo que significa “ser hijos de Dios y hermano
de vuestros semejantes”; ahí comprenderéis el valor de todo lo que
hayáis poseído, experimentaréis el pesar y el arrepentimiento por los
errores cometidos, por el tiempo perdido, y nacerán de vosotros los más
bellos propósitos de enmienda y de reparación.
6. Era necesario que viniese Yo en este tiempo, con una enseñanza más
amplia y más completa a esclarecer misterios y a destruir tinieblas a fin de que pudieseis conocer todos los dones de que os ha revestido vuestro
Padre; sin ese conocimiento y sin ese desarrollo, no hubierais podido
acercaros a Mí y andaríais navegando siempre en vuestro mar de
incertidumbres.
7. Los dones y potencias que poseéis, no los habéis podido aprovechar
debido a vuestra ignorancia; más si en alguno de mis hijos se han
manifestado en forma espontánea o natural, no ha faltado quien lo
juzgue anormal o le atribuya poderes ocultos y perversos.
8. Pobre humanidad que teniendo por Dios al Dios verdadero, no lo
conoce ni lo comprende, como no ha podido conocerse a sí misma,
porque sobre sus ojos lleva una venda de tinieblas por su fanatismo
religioso, por ese culto impuro e imperfecto que siempre ha sido un
obstáculo para su elevación y evolución; mas Yo, que soy el verdadero
y único pastor de los espíritus, para conducirlos a la morada que les
tiene señalada mi caridad, vengo en busca de las ovejas descarriadas
para llevarlas al camino de luz que conduce al aprisco celestial.
9. Para ello vengo a mostraros una página nueva del Libro de la Vida
Verdadera.
10. De vosotros nada vengo a llevarme; por el contrario, vengo a
dejaros todo. Aún no es el tiempo de que venga por la cosecha.
11. Os estoy enseñando con mis divinas lecciones a labrar la tierra y
cuando hayáis adelantado en el análisis y conocimiento de mi Ley, le
daréis a conocer a vuestros hermanos con el testimonio de vuestras
obras de amor y caridad. Yo desde la eternidad seguiré vuestros pasos y
vigilaré vuestra siembra; cuando el tiempo sea propicio, me
presentaréis vuestra cosecha.
12. Vivís en un tiempo de pruebas, no hay ni una hora del día en que no
estéis bajo alguna prueba. Bajo el peso de ellas el profano blasfema y el
discípulo sorprendido se pregunta: ¿Por qué si voy siguiendo la huella
del Maestro, siento doblegarme bajo el peso de las pruebas? Y el
Maestro os contesta. Aquél que me siga llevará una cruz y mientras
más de cerca me acompañe y me imite, más amargo será su cáliz,
porque sin pruebas ¿Qué seríais? ¿Cuándo llegaríais a Mí?
13. La gloria del espíritu es para aquellos que llevan sobre su hombro el
peso de su cruz y tienen una mirada de perdón para quienes les
ofenden, una palabra de consuelo para los que sufren y una mano que
bendice a cuantos cruzan por su camino.
14. Alcanzarán la gracia los que en la vía dolorosa de su vida, al caer
sepan levantarse con resignación y sin arrojar la cruz de su misión,
lleguen con ella hasta la cumbre de la montaña; porque éstos habrán
imitado en su vida a su Maestro, y con El serán en su Reino.
15. No creáis que Cristo, por haber sido Dios hecho hombre, sangró y
murió sin sentir dolor en su agonía; en verdad os digo, que el dolor de Cristo fue real y no ha habido antes ni después dolor que lo iguale; fue
tan intenso en su misma carne, que ésta exclamó: Dios mío, Dios mío
¿Por qué me habéis abandonado?
16. A vosotros también llegarán a ofreceros el cáliz del dolor. ¡No le
rechacéis porque nunca os será enviada una prueba superior a vuestras
fuerzas!
17. Os estoy despertando con mi luz y así despertaré a las religiones
con la verdad de esta palabra.
18. Mi caridad ha iluminado a cada espíritu en este tiempo y en ellos ha
surgido la interrogación y la inquietud. Hombres y mujeres se levantan
en busca de luz porque se sienten como náufragos en medio de la
tempestad.
19. Desde los hombres de ciencia perdidos en el mar de la vida hasta
los rudos de entendimiento sienten la llegada del nuevo tiempo.
¡Cuántos de esos hombres al buscarme, tendrán que tropezar con
vosotros para preguntaros lo que os enseñó el Maestro! No todos
llegarán con mansedumbre, habrá quienes exijan pruebas para creer y
otros que os amenacen; ese es el tiempo para el cual debéis estar
preparados, esa será la ocasión para hacer méritos ante vuestro Señor.
20. Hablaréis como os he enseñado, no brotará de vuestros labios el
verbo florido sin esencia que usan los hombres; dejad que la palabra
humilde, sencilla y sincera, sea la que brote de vuestros labios y ella
conmoverá todas las fibras de quien la reciba. Haceos dignos también
de que os revele los misterios que en mi arcano aguardan el instante de
salir a la luz. Fortaleceos en Mí, no retrocedáis ante nada. No es mi
voluntad que los hombres, por medio del temor, cierren vuestra boca y
hagan enmudecer a mi pueblo.
21. ¡Valorizad las pruebas que habéis pasado para que no temáis ante
las que están por venir! Vencisteis al Faraón, pasasteis sobre los ídolos
que antes adorabais como si fuesen vuestro Dios, olvidasteis las
tradiciones para apegaros a la Ley y rechazasteis el fanatismo religioso
y en esa lucha se ha templado vuestro espíritu.
22. No deis a vuestro cuerpo mayor importancia de la que en realidad
tiene ni dejéis que ocupe el lugar que sólo a vuestro espíritu
corresponde.
23. Comprended que la envoltura es sólo el instrumento que necesitáis
para que en la Tierra se manifieste el espíritu.
24. Os levantaréis revestidos de humildad al cumplimiento de vuestra
misión y os sorprenderá ver cómo una fuerza misteriosa lo va
disponiendo y preparando todo en vuestro camino. Así, cuando lleguéis
a depositar la semilla de mi Doctrina en algún corazón, descubriréis
que antes de que a él llegaseis, ya había sido prevenido y dispuesto y
que por eso supo recibir en su seno la simiente. 25. No os acobardéis ante la esterilidad de los campos en este tiempo.
No os desaniméis si al sembrar una semilla descubrís que debajo de la
tierra sólo piedras existen. Luchad contra las mismas piedras, Yo os
estoy dando las herramientas; tened fe y Yo os prometo manifestarme
ahí donde me necesitéis. 26. Velad, porque los hombres se preparan y
se unirán en grupos grandes y fuertes sin saber por qué lo hacen; mas
vosotros sabéis que se levantan en busca de la tercera de mis
revelaciones, en busca del que les prometió volver. Ellos buscarán luz
en los pasados testamentos en espera de encontrar una palabra que les
confirme su creencia de que este es el tiempo de mi retorno como
Espíritu Santo.
27. Los hombres me interrogan y me dicen: “Señor, si vos existís ¿Por
qué no os manifestáis entre nosotros si en otros tiempos habéis
descendido hasta nuestra morada? ¿Por qué hoy no venís? ¿Es ahora
tan grande nuestra iniquidad que os impide venir a salvarnos? Siempre
buscasteis al perdido, al ciego, al leproso, de ésos ahora está lleno el
mundo, ¿Acaso ya no os inspiramos piedad? Vos dijisteis a vuestros
apóstoles que volveríais entre los hombres y que daríais señales de
vuestra llegada las cuales creemos estar contemplando. ¿Por qué no nos
mostráis vuestra faz?
28. He ahí a los hombres esperándome sin sentir que estoy entre ellos.
Estoy delante de sus ojos y no me ven, les hablo y no oyen mi voz, y
cuando por un instante llegan a mirarme, me niegan, mas Yo sigo
dando testimonio de Mí, y a los que me esperan les sigo esperando.
29. Y en verdad que las señales de mi manifestación en esta era han
sido grandes; la misma sangre de los hombres derramada a torrentes,
empapando la tierra, ha marcado el tiempo de mi presencia entre
vosotros como Espíritu Santo.
30. Todo estaba escrito en el libro de los Siete Sellos que se encuentra
en Dios y cuya existencia fue revelada a la humanidad por medio de
Juan, el Apóstol y profeta; el contenido de ese libro sólo el Cordero
Divino os lo ha revelado, porque no ha existido en la Tierra ni en los
cielos un espíritu justo que os pudiera esclarecer los profundos
misterios del amor, de la vida y de la justicia de Dios; mas el Cordero
Divino, que es Cristo, desató los sellos que cerraban el Libro de la vida
para revelar su contenido a sus hijos. Y ahora Elías fue enviado como
representante de la Tercera Era y como precursor de mi comunicación
entre los hombres para preparar a vuestro espíritu para comprender esta
revelación. Él fue quien puso la primera piedra del templo del Espíritu
Santo y quien os reveló que os encontrabais en la época del Sexto Sello
y que todos los que escucharen y contemplaren estas manifestaciones,
quedarían como testigos ante la humanidad, a la que deberían entregar
mi verdad testificando con sus obras la realidad de mi manifestación.
31. Los primeros cerebros por los que se manifestó esta luz estaban
preparados por mi caridad; mas para ser dignos de mi manifestación,
oraron y perseveraron en la fe, en el respeto y en la elevación; entre
ellos está mi hijo Roque y mi sierva Damiana, portavoces en los cuales,
primero Elías en él y después el Verbo Divino en ella, anunciaron a la
humanidad la llegada del Tercer Tiempo. Por su conducto comencé a
llamar a los hijos de Israel y a señalar a los escogidos de cada tribu.
32. Desde entonces algunos de mis hijos han tratado de apagar esta luz;
mas en verdad os digo que nadie podrá hacerlo, porque la luz del Sexto
candelero viene de Dios; antes bien, los que han querido luchar contra
esa luz han avivado su flama.
33. Ahora bien, estudiad mi lección y decidme si todas estas profecías
podrían haber tenido cumplimiento en el seno de alguna religión.
34. Con palabra de amor y de vida he venido a enseñaros un culto más
perfecto y habéis conocido una nueva comunicación con vuestro Padre
que os prepara para la comunicación perfecta de Espíritu a espíritu.
35. Os fueron descubiertos los dones que posee el espíritu y
comprendisteis que poseyendo una heredad, no la conocíais. Os
persuadí de mi presencia concediéndoos los beneficios que sólo mi
caridad puede hacer, tanto en vuestra salud corporal como en vuestra
moral, en el camino de vuestra vida, porque sólo la luz de la fe os podrá
hacer llegar hasta el final del camino de vuestra restitución espiritual.
36. Hoy recibo de cada uno de mis hijos su ofrenda y su petición.
37. Apartad de vuestro espíritu y de vuestro cuerpo el cansancio,
porque aún tenéis que caminar y que trabajar. Ha coincidido el tiempo
del dolor con el de mi llegada, así que no estáis solos. ¡Cuánto gozo
experimentará los que contrarresten los sufrimientos de la vida con la
práctica de mi Doctrina!
38. En este tiempo vuestro corazón aprenderá a latir de amor por los
demás, porque llegaréis a reconoceros en verdad como hermanos en
Dios. La mano del que ame será fuerte para levantar al caído. La roca
que sienta el toque de mi caridad, manará agua inagotable.
39. Hoy aún permanecen cerrados los labios de los hijos de este pueblo
para anunciar al mundo que Cristo, el Rabí ha vuelto; pero vuestro
mutismo no debe prolongarse porque mañana lloraréis vuestra
desobediencia.
40. Creed en verdad que vuestras obras quedarán como simiente para
las generaciones futuras y que por ello habéis tenido que pasar por el
crisol del dolor para purificaros y para que pudieseis comprender los
dones que os he entregado. Muchos tuvisteis que lavaros en las aguas
de la purificación. Se limpió el entendimiento del portavoz, el corazón
del que tuvo que conducir multitudes, la mano del que tuvo que ungir enfermos, la mirada espiritual de los que habían de penetrar en el más
allá para profetizar.
41. El dolor, el cáliz de amargura y las pruebas de vuestra vida, os han
dado temple para resistir la lucha que se aproxima, porque de cierto os
digo que vuestra fe, vuestra espiritualidad y vuestra paciencia, serán
puestas a prueba por la humanidad. Esto no sólo lo digo a quien me esté
escuchando, sino a todo aquél que aún después del tiempo de esta
manifestación, se levantase tomando su cruz para seguirme.
42. Revestíos de mansedumbre, de piedad, de humildad, para que
podáis ser reconocidos como mis discípulos. Si os comportáis
verdaderamente como discípulos de Jesús, los mismos fariseos, cuando
se acerquen a vosotros ocultos bajo un disfraz para sorprenderos, serán
los lobos que se conviertan en mansas ovejas ante vuestro ejemplo.
43. Vengo a salvaros con mi luz; no hay uno que pueda decir hoy que
está a salvo. En verdad os digo que si en este tiempo os ofreciese la
salvación a cambio de un justo, estaríais perdidos, porque ningún justo
me podríais presentar.
44. La humanidad naufraga en medio de una tempestad de pecados y de
vicios. No sólo el hombre cuando llega a ser adulto contamina a su
espíritu al permitir el desarrollo de sus pasiones; también el niño en su
tierna infancia, ve zozobrar la barquilla donde navega. Mi palabra llena
de revelaciones se levanta en medio de esta humanidad, como un
inmenso faro que descubre a los náufragos la verdadera ruta y alienta la
esperanza en los que estaban perdiendo la fe.
45. Escrito está que todo ojo me verá, porque, espiritualmente todos
conocerán mi verdad; los ciegos abrirán sus ojos a la luz y
contemplarán a Elías que conduce muchedumbres ante mi presencia. El
mundo increyente se verá abrumado por esta clase de testimonios, de
sorpresas y pruebas, y mientras unos me nieguen esgrimiendo como
pruebas las escrituras, otros se regocijarán porque verán llegada la hora
del cumplimiento de muchas profecías que anuncié por boca de mis
profetas y por labios de Jesús.
46. Los que en el seno de sus iglesias esperan mi llegada, ni siquiera
presienten en qué forma y en dónde me estoy comunicando, a pesar de
que mi manifestación se hizo sentir por medio de numerosos
acontecimientos. Como el relámpago que nace en el Oriente y se pierde
en el Occidente, así ha sido mi llegada; mas la vibración y el reflejo de
mi espíritu han quedado entre vosotros transformados en palabra
humana para que podáis entender quién fue el que llamó a la puerta del
corazón de los hombres y por qué fueron dadas las señales.
47. He querido comunicarme por medio de cerebros humildes, porque
ellos, estando libres de prejuicios, limpios de torcidas interpretaciones a
mi Ley, eran los indicados para trasmitir con mayor pureza mi palabra. Esta palabra será discutida con calor por la humanidad, aun cuando se
quisiese correr sobre ella un velo de indiferencia, porque será en este
tiempo, la única que dé luz sobre muchos misterios y sobre muchas
confusiones.
48. De cierto os digo que después de 1950, tocaré con mi poder y mi
justicia a todos los ritos que en el mundo se celebran, y si sus ministros
y pastores no despertasen ante este toque, Yo, sirviéndome de los
niños, les hablaré. Así como han sido tocadas por mi justicia las
naciones, así serán tocadas las distintas religiones. Toda corona, todo
cetro, todo título y jerarquía juzgados serán.
49. Pueblo: ¿En dónde guardáis las palabras y las enseñanzas que con
tanto amor os he traído? Mirad que esta palabra ha sido la caricia divina
con la cual ha venido vuestro Padre a despertaros en este tiempo, ¿O
acaso vais a esperar que sean los elementos desatados los que vengan a
despertaros de vuestro sueño?
50. No quisiera el Padre presentarse ante su pueblo con reclamos, sino
bendiciendo sus obras; pero no surge aún el propósito de regeneración
entre vosotros, y es que no habéis alcanzado a comprender todo el amor
que vuestro Maestro os ha demostrado, entresacándoos de la escoria
para revestiros de su gracia.
51. ¿No oís la voz de la conciencia que os dice que sois los discípulos
del Tercer Tiempo? Oíd esa voz y levantaos. Ya vuestro Maestro
escribió con su pasión, su doctrina y su ejemplo en el corazón de la
humanidad, la Ley que debéis seguir. Los apóstoles, aquellos mártires
lucharon por la preparación de la simiente de mi Doctrina; ahora luchad
vosotros en beneficio de las generaciones del mañana porque de ella
recogeréis el fruto maduro que dará paz y felicidad a vuestro espíritu.
52. Que sea el amor a vuestro Dios, la caridad hacia vuestros hermanos
y el anhelo de perfeccionamiento lo que os conduzca a la práctica de
mis enseñanzas.
Que no sea el dolor o el temor a mi justicia lo que necesitéis para
sentiros impulsados a trabajar, porque entonces vuestros méritos no
serán verdaderos delante de Mí.
53. Dejad que otros pueblos despierten para el nuevo tiempo al
contemplar las comarcas arrasadas por las aguas, las naciones
destrozadas por la guerra y la peste aniquilando vidas. Esos pueblos
ensorbecidos en sus ciencias y aletargados en el esplendor de sus
religiones, no reconocerán mi palabra bajo esta humilde forma, ni
sentirán mi manifestación en espíritu; por lo tanto, antes tendrá que
conmoverse la Tierra, y la Naturaleza dirá a los hombres: “El tiempo es
llegado y el Señor ha venido entre vosotros”. Para que la humanidad
despierte, abra sus ojos y acepte que Yo soy quien ha llegado, antes será tocado el poder y el orgullo del hombre; mas vosotros tenéis por
misión velar, orar y prepararos.
54. Alguien me dice en su corazón: ¿Señor, cómo es posible que
amándonos tanto hagáis sentir vuestra justicia en esa forma? A lo cual
os digo: si mi justicia no respondiese a vuestros actos en esa forma, os
perderíais irremisiblemente. Si Yo permito que el dolor pase por
vosotros y también la muerte, es porque el dolor purifica y la muerte
renueva al espíritu. ¿Cómo es que no habíais de apurar un cáliz de
dolor y de muerte si vosotros mismos lo habéis creado? En verdad os
digo que el dolor y la muerte en la carne son menos terribles que lo que
siente el espíritu por el remordimiento o por el pesar de haber ofendido
con sus faltas a su Creador.
55. Estáis escuchando sin comprender. No dejéis todo el peso de la
comprensión de mi palabra, bien al espíritu, bien a la materia, sino que
cada uno tome la parte que verdaderamente le corresponda; debe ser la
conciencia la que diga lo que toca a uno y a otra.
56. Cuando veáis que he venido lleno de paz a vosotros, ¿No os movéis
a compasión pensando en aquellos de vuestros hermanos que no tienen
un instante de paz? ¿No causaría gozo a vuestro corazón, si os dijese
que por vuestras oraciones y pensamientos envueltos en caridad,
pueden despertar a la luz vuestros hermanos?
57. El Padre vino en aquel tiempo a salvar a sus hijos; en este tiempo,
serán los humanos los que se salven los unos a los otros con el amor
que les enseñó su Padre.
58. Ha tendido mi caridad un puente entre mi Reino y la Tierra; ese
puente es mi pueblo, a través de él llegarán las multitudes a la Tierra
Prometida.
59. He derramado mi sabiduría entre mi pueblo; María ha derramado su
amor en vuestro corazón y ¿Dónde está ese amor y esa sabiduría que
aún no me presentáis? ¿Qué hacéis con lo que recibís de la misericordia
divina? Dudáis por momentos porque vengo en espíritu. Sentidme de
esta manera porque en verdad os digo que jamás me tendréis ya en
cuanto hombre.
60. Por los labios del portavoz escucháis mi palabra y esta voz ha
hecho el llamado a los que se habían perdido del camino, a los que
creyendo encontrar mejores lugares que los que el Padre tiene
asignados para cada uno de sus hijos, han ido en pos de los hombres,
placeres y riquezas del mundo. Estos hijos han llegado ante mi
presencia con la vestidura hecha jirones, con el corazón hastiado y con
las huellas que la embriaguez del materialismo ha dejado en todo su
ser. Cuando el Padre os pregunte por vuestra vestidura, entended que es
la de la dignidad, la cual es blanca y pura y así debéis de presentármela
siempre. 61. Muchos están volviendo hacia Mí, ¿Será acaso porque me aman?
No, es que llegó el instante en que el mundo no pudo ofrecerles lo que
le pedían, entonces se acordaron de que existo; pero Yo les recibo,
porque aquí, escuchándome, van a arrepentirse de sus pecados y va a
nacer en su corazón el amor hacia el Padre, La luz de mi palabra será
en mis hijos como una nueva aurora y su pasado será como la noche
cuando se ha desvanecido.
62. Calmad completamente vuestra sed, pensad que muy pronto vuestra
palabra tendrá que mitigar la de vuestro hermano. Si escuchándome y
bebiendo de este vino aún sentís sed, es que vuestro corazón está
ambicionando las glorias del mundo. Sólo mi palabra pacientísima y
amorosa podrá hacer el milagro de vuestra transformación y entonces sí
podréis ser dignos de levantaros por los caminos dando mi enseñanza a
vuestros hermanos. A nadie humillaréis ni negaréis mi caridad; a
ninguno distinguiréis, porque no me imitaríais. ¿Por ventura creéis que
mi sangre derramada en la cruz haya dejado de caer en alguno de los
pecadores?
63. Cuando Juan el Bautista anunció la venida inminente del Reino de
los Cielos, su profecía fue para todos. Ese profeta y precursor de Cristo
ha sido entre vosotros en este tiempo; vino antes de que mi rayo se
comunicara por medio del entendimiento humano y también vino a
anunciaros que la llegada del Espíritu Santo estaba próxima. Su
anuncio, su profecía, fue sin distinción para todos y le conocisteis en
este tiempo bajo el nombre de Elías, porque ese espíritu es el de aquel
profeta que ha estado en todos los tiempos ante la humanidad, y es el
precursor que ha aparejado los caminos del Señor. Por eso os doy la
bienvenida a todos, porque vine sin juzgar los pecados ni humillar al
que más se haya manchado. Estos serán de los que más ardientemente
me amen, porque fueron muchas sus faltas y todas les fueron
perdonadas.
64. La estrella que anuncia mi presencia y mi palabra ha sido
contemplada tan sólo por los humildes; los reyes y los hombres de
ciencia han dormido en su grandeza y no han sabido descubrir en el
firmamento la luz divina para levantarse en pos de ella, como aquellos
magos de Oriente que todo lo dejaron por llegar ante aquella luz del
cielo que anunciaba al mundo la llegada del Salvador. Si los hombres
de ciencia buscasen mi luz y los que viven en la opulencia practicasen
algo de mis enseñanzas, sentirían mi presencia dentro de su corazón.
65. En aquel tiempo os dije que antes pasaría un camello por el ojo de
una aguja, que un rico avaro en el Reino de los Cielos. Hoy os digo que
es menester que esos corazones se despojen de su egoísmo y practiquen
la caridad con sus hermanos, para que su espíritu pueda pasar por la estrecha senda de la salvación. No es necesario despojarse de
posesiones y riquezas, tan sólo del egoísmo.
66. Cuántos de vosotros fuisteis ayer dueños de algún caudal en la
Tierra y os olvidasteis de las miserias y necesidades de vuestros
semejantes; cuando llegó para vuestro espíritu la hora de su juicio,
sentisteis que era tan grande vuestro volumen de pecados y la puerta
espiritual tan estrecha, que comprendisteis que no podíais pasar.
67. Hoy no es un caudal de bienes materiales los que debéis compartir
con el necesitado; vuestro caudal en este tiempo es de luz y de saber
espiritual, por el cual podéis consideraros ricos de espíritu; mas pensad
que si es grave falta ante Dios negar al hermano las riquezas del mundo
teniéndolas, ¿Qué será negarle las gracias espirituales que nunca
merman por mucho que de ellas se dé? ¿Cuál será la justicia para estos
ricos del espíritu que se muestran tan egoístas?
68. Os tengo destinados para dar por conducto vuestro grandes
lecciones a la humanidad, En verdad os digo que este pueblo no se ha
formado al azar, ni ha llegado un solo corazón por casualidad; los
144,000 que en espíritu y materia han de levantarse, serán como un
libro abierto de luz, experiencia y restitución. Por eso estoy tocando su
espíritu a través de la conciencia, y en verdad os digo, que si en el día
no se convierten, se convertirán al anochecer; pero ellos levantarán su
vista hacia el Padre y luego emprenderán el camino del cumplimiento.
69. Aún voy a daros un tiempo más para que meditéis en vuestra
misión y preparéis vuestro corazón. Os envío en este tiempo para que
deis testimonio de mi verdad. El Sexto Sello habla, su luz se extiende,
su misterio se aclara. Llamad a los hombres mujeres y niños, para que
escuchen mi palabra porque llegará el año 1950 y dejará de escucharse
mi voz en esta forma.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

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Acerca de PRINCESA FÉNIX (CORAZONDECRISTAL)

DEFINIRME SERÍA PONER LÍMITES A MI SER, PERO SOBRE TODO A MI CONCIENCIA MULTIDIMENSIONAL, SIN EMBARGO HAY UNA PALABRA: "ESENCIA"

Publicado el marzo 5, 2014 en DE TODO..., EL CAMBIO..., EL TERCER TESTAMENTO, EVOLUCIÓN/ SALTO CUÁNTICO, MAESTRO JESÙS, PRINCIPALES CLAVES EN EL PROCESO y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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