EL RETORNO DE LOS ELEGIDOS-ENSEÑANZAS DEL MAESTRO JESUCRISTO

TOMADO DEL LIBRO DE LA VERDADERA TOMO 3librodelavidaverdaderatomo3

EN ESTA EDICIÓN:

-LA PARCELA (LA PORCIÓN DE CORAZONES CONFÍADOS)
–EL RETORNO DE LOS ELEGIDOS DESPÚES DE SU JORNADA TERRESTRE
—LAS HUELLAS QUE DEBEMOS DEJAR
—-LOS FALSOS PROFETAS DEL ORIENTE
—-LAS CASAS DE ORACIÓN
—–LA VIDA ESPIRITUAL
——LAS TENTACIONES
——-LA NUEVA JERUSALEN
——–EL CAMINO TRAZADO EN EL CORAZÓN
———LA ESPIRITUALIDAD
———-LA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR

Vivid alerta y sed sensibles porque a cada paso y en cualquier lugar os presentaré al necesitado y no debéis pasar indiferentes junto a él sin sentir su menesterosidad. También ésos a los que sólo miréis una vez en la vida, forman parte de vuestra porción; ellos os reconocerán en el más allá.

Templad vuestro corazón para la lucha, no quiero en mis filas soldados débiles; vuestra presencia en el camino de vuestros hermanos puede significar para ellos salvación, liberación, salud y paz.

Si en el Segundo Tiempo habló mi Verbo a través de Jesús niño ante los doctores de la ley, haciendo que sus labios callasen ante mis preguntas y asombrándoles con mis respuestas, de cierto os digo, que en este tiempo mi Verbo llegará ante los nuevos doctores, teólogos y sabios, para interrogarles y contestarles; para esto es menester que os preparéis, Os enviaré a dar este testimonio a la humanidad y si los hombres no os creen, les diré: “Si no creéis a mis emisarios por su pobreza y por su humildad, creedles por sus prodigios”. Las obras de mis discípulos irán acompañadas de señales en la naturaleza y en la vida de los pueblos que harán meditar a la humanidad en la verdad de mi Doctrina.

Doquiera que piséis dejad una huella de amor y caridad para que el que por ahí pase reciba la luz, entonces sí estaréis imitando a vuestro Maestro. En verdad os digo que una de las huellas más profundas que podéis dejar en el corazón de vuestros hermanos es la del perdón de las ofensas recibidas.

Tomad con elevación espiritual las pruebas y vicisitudes de la vida para que sean provechosas a vuestro espíritu, porque de cierto os digo, que a través de ellas comprenderéis con claridad muchas enseñanzas de vuestro Padre.
20. Aceptad vuestro destino, conformaos con lo que poseéis, tened paciencia. ¿Por qué a veces perdéis la calma y os desesperáis? Porque olvidáis vuestro principio así como las deudas que tenéis que restituir. 21. Dejad que vuestro espíritu comprenda y esté conforme con su restitución y sentiréis que la luz penetra en vuestro interior, llenándoos de esperanza, de fortaleza y alegría.

No debilitéis, no volváis a enfermar ni permitáis que nadie os arrebate los dones que os estoy enseñando a desarrollar; sabed aprovechar la enseñanza y la fuerza que os doy para que transforméis la amargura y el sufrimiento en paz y en amor; si en el seno de vuestro hogar existen discordias es que no habéis sabido poner en práctica mi lecciones de amor.

Discípulos: si he permitido que las tentaciones existan, dejad que ellas os prueben; vuestra misión es resistir con fe hasta convertir las tinieblas en luz. Si pongo en vuestro camino al que ha faltado, no es para haceros caer, sino para que lo salvéis; orad reconociendo que estáis en el tiempo de la lucha del espíritu y que debéis cumplir con el precepto que os dice “Amaos los unos a los otros”.

Oídme una vez más apartando de vuestra mente los malos pensamientos que los inspira el mundo y así podréis penetrar con preparación en las enseñanzas espirituales que vengo a revelaros. Aquí, en el instante de vuestra elevación, en ese momento en que lucháis por concentraros en el fondo de vuestro corazón, es cuando se reflejan en vuestro espíritu las pasiones de la carne, ¿Cuándo dejaréis que en vuestro cuerpo se reflejen en plenitud los atributos y bellezas del espíritu?
34. Purificaos para que logréis sentirme; apartad poco a poco vuestra materialidad, Dejad las falsas deidades que moran en los insanos placeres, en las vanidades y en las ambiciones superfluas, dominad vuestras pasiones que vienen a tentaros y decidles como dijo Cristo en el desierto: “No tentarás a tu Señor, mas a El adorarás”.

Quisiera la humanidad tener la visita de un nuevo Mesías que le salvara del abismo, o al menos oír la voz de Dios humanizada vibrando en los vientos y Yo os digo que bastaría que observaseis un poco o recogieseis vuestro espíritu en meditación para darle sensibilidad, para que escuchaseis cómo todo os habla. Si os parece imposible que las piedras hablen, Yo os digo que no sólo las piedras sino todo cuanto os rodea os habla de vuestro Creador para que despertéis de vuestros sueños de grandeza, de orgullo y de materialismo.
E61

ENSEÑANZA N° 61

1. Al descender mi rayo entre vosotros, los ángeles se unen a vuestro
espíritu en oración y homenaje al Padre.
2. El temor a mi justicia ha elevado el fervor de este pueblo, al ver que
los elementos se desencadenan en estos días de prueba. ¿Por qué os
amedrentáis? ¿No os he enseñado a orar y a escudaros con la fe? 3. Mirad que los elementos os están mostrando el cumplimiento de las
profecías de los tiempos pasados. Si os ha tocado vivir y ver estos
acontecimientos, no os atemoricéis ante la voluntad de vuestro Padre,
todo sirve para purificaros.
4. A cada uno de vosotros le estoy confiando una porción de corazones
para que los conduzca con su palabra y sus ejemplos; más si en las
pruebas flaqueáis ¿Qué confianza podréis infundir a vuestros hermanos
acerca de mi enseñanza? Entre las multitudes que os siguen hay
corazones de roca que sólo con buenas obras lograrán conmoverse y
convertirse a mi Doctrina.
5. Vivid alerta y sed sensibles porque a cada paso y en cualquier lugar
os presentaré al necesitado y no debéis pasar indiferentes junto a él sin
sentir su menesterosidad. También ésos a los que sólo miréis una vez
en la vida, forman parte de vuestra porción; ellos os reconocerán en el
más allá.
6. No miréis cuadros de dolor tan solo por curiosidad; id siempre
animados de los más nobles sentimientos para que vuestras obras
encierren verdadera caridad y para que llevéis el consuelo a vuestros
hermanos; no huyáis de un hospital, ni os horroricéis de un leproso, de
un mutilado o del que esté atacado de cualquier enfermedad contagiosa,
no miréis con desprecio o repulsión un presidio, ni paséis junto a él sin
elevar una oración por los que en él se encuentran. Tended vuestra
mano con amor a los que han caído, a los que se encuentran olvidados
de los hombres. ¡Cuánto bien les haréis en su espíritu!
7. Templad vuestro corazón para la lucha, no quiero en mis filas
soldados débiles; vuestra presencia en el camino de vuestros hermanos
puede significar para ellos salvación, liberación, salud y paz.
8. Pronto levantaré mi palabra de entre vosotros y los que no hayan
querido llevarla en su corazón quedarán en espera de que el dolor
venga a pulimentarlos. ¿Cómo podrían dar testimonio de mi nueva
manifestación si no se encuentran preparados?
9. Si en el Segundo Tiempo habló mi Verbo a través de Jesús niño ante
los doctores de la ley, haciendo que sus labios callasen ante mis
preguntas y asombrándoles con mis respuestas, de cierto os digo, que
en este tiempo mi Verbo llegará ante los nuevos doctores, teólogos y
sabios, para interrogarles y contestarles; para esto es menester que os
preparéis, Os enviaré a dar este testimonio a la humanidad y si los
hombres no os creen, les diré: “Si no creéis a mis emisarios por su
pobreza y por su humildad, creedles por sus prodigios”. Las obras de
mis discípulos irán acompañadas de señales en la naturaleza y en la
vida de los pueblos que harán meditar a la humanidad en la verdad de
mi Doctrina. 10. No quiero que los marcados después de su jornada terrestre,
retornen al valle espiritual envueltos por la tiniebla. Quiero recibirles
llenos de luz, de fortaleza y de amor para enviarles en espíritu a la
Tierra como un ejército invisible que llegue a limpiar los caminos, a
librar a los cautivos, a despertar a los que duermen en la ignorancia, en
el orgullo o en los vicios. ¿Qué será de los que habiendo recibido la
señal del Espíritu Santo se presenten sin luz y sin méritos en el Más
Allá? ¿Les enviará el Señor entre sus ejércitos de luz o tendrá que
hacerles reencarnar nuevamente para que vengan a lavar sus
impurezas?
11. En verdad, en verdad os digo: no sabéis qué tiempos esperan a la
humanidad sobre esta Tierra, ni deseéis venir a habitarla en aquellos
días.
12. Alejaos, alejaos del pecado, porque mi espada de justicia viene
implacable a exterminar el mal. Yo ayudaré a los que luchan por
salvarse y auxiliaré con mi caridad a los que lloran por el extravío de
los hombres. Sí, pueblo, existen hombres y mujeres que velan por
permanecer en la virtud, en el bien, y padres que oran porque sus hijos
no se desvíen del buen sendero.
13. Yo os exhorto a una penitencia bien entendida, aquella que no os
prive de nada, que sea benéfica al espíritu y al cuerpo pero en la que os
eximáis de todo lo que sea perjudicial por saludable y placentero que os
parezca, aunque esta abstención signifique un sacrificio.
14. Doquiera que piséis dejad una huella de amor y caridad para que el
que por ahí pase reciba la luz, entonces sí estaréis imitando a vuestro
Maestro. En verdad os digo que una de las huellas más profundas que
podéis dejar en el corazón de vuestros hermanos es la del perdón de las
ofensas recibidas.
15. Vuestro corazón se ha abierto lleno de humildad para confesarse
delante de su Señor y Yo que soy Aquél en quien recaen todas las
ofensas; os concedo mi perdón como un hálito de paz que tranquilice a
vuestro espíritu y llene de esperanza vuestro corazón. ¿Qué más puede
desear vuestro espíritu en el destierro en que se encuentra?
16. El Padre os habla desde su Reino, María os cubre con su manto y
Elías vela por vosotros; sabed estimar la gracia que os ha sido
concedida.
17. He aquí el Libro de la Vida Verdadera abierto ante vuestros ojos,
para que no vayáis entre tinieblas. Si Yo os doté de espíritu lo más
natural y justo es que le muestre algo más de lo que pueda enseñarle la
Naturaleza. Un espíritu no debe vivir en la ignorancia en medio de mi
creación ya que él es superior a cuanto le rodea.
18. Tengo sed no sólo de vuestro amor, sino de vuestra comprensión. 19. Tomad con elevación espiritual las pruebas y vicisitudes de la vida
para que sean provechosas a vuestro espíritu, porque de cierto os digo,
que a través de ellas comprenderéis con claridad muchas enseñanzas de
vuestro Padre.
20. Aceptad vuestro destino, conformaos con lo que poseéis, tened
paciencia. ¿Por qué a veces perdéis la calma y os desesperáis? Porque
olvidáis vuestro principio así como las deudas que tenéis que restituir.
21. Dejad que vuestro espíritu comprenda y esté conforme con su
restitución y sentiréis que la luz penetra en vuestro interior, llenándoos
de esperanza, de fortaleza y alegría.
22. Sabed que no fue mi voluntad que lloraseis, ni que me place ver
lágrimas en vuestros ojos; mas al contemplar que vuestro espíritu que
llegó limpio a la Tierra, se ha manchado con los pecados del mundo,
dejé que él mismo se purificara para que pudiera retornar a Mí. Si el
ignorante reniega de mi justicia y el débil sucumbe, ellos están
perdonados; mas vosotros que habéis escuchado esta palabra, que
habéis recibido esta Ley, no podréis desesperaros ni blasfemar, a menos
que apaguéis la luz de vuestra fe y caigáis en turbación. ¿No creéis que
si en esa forma faltaseis sería tanto como manchar esta hoja blanca que
os he entregado, o como arrojar lejos de vosotros el pan que con tanto
amor os ofrecí?
23. No debilitéis, no volváis a enfermar ni permitáis que nadie os
arrebate los dones que os estoy enseñando a desarrollar; sabed
aprovechar la enseñanza y la fuerza que os doy para que transforméis la
amargura y el sufrimiento en paz y en amor; si en el seno de vuestro
hogar existen discordias es que no habéis sabido poner en práctica mi
lecciones de amor.
24. Mientras me escucháis os sentís seguros, pero en cuanto abandonáis
el recinto, os sentís acechados en muchas formas. ¿Seré Yo quien os
tienta, quien os hace caer y quien desea que os perdáis? Discípulos: si
he permitido que las tentaciones existan, dejad que ellas os prueben;
vuestra misión es resistir con fe hasta convertir las tinieblas en luz. Si
pongo en vuestro camino al que ha faltado, no es para haceros caer,
sino para que lo salvéis; orad reconociendo que estáis en el tiempo de la
lucha del espíritu y que debéis cumplir con el precepto que os dice
“Amaos los unos a los otros”.
25. Sed activos, no durmáis ¿O queréis esperar que las persecuciones os
sorprendan durmiendo? ¿Queréis caer otra vez en la idolatría?
¿Esperáis que doctrinas extrañas vengan a imponerse por la fuerza y
por el temor? Estad alerta porque por Oriente surgirán falsos profetas
confundiendo a los pueblos; uníos para que vuestra voz resuene en todo
el orbe y deis a tiempo el alerta a la humanidad. 26. Para ayudaros en vuestra unificación, me estoy haciendo sentir
entre vosotros bajo muchas formas para haceros comprender el tiempo
en que os encontráis, ¡Pero cuán pocos son los que sintiendo mi
presencia saben decir: es el Señor! Los hombres duermen
espiritualmente, vosotros que me oís habéis despertado, pero aún no os
levantáis a despertar a los demás.
27. Del interior de estos humildes recintos saldrá el nuevo mensaje para
la humanidad, de ellos saldrán las multitudes llevando en sus labios el
testimonio de su regeneración y de su adelanto espiritual.
28. ¡Cuán pobres han sido en lo material estas casas de oración, mas su
grandeza ha sido espiritual! Los recintos donde habéis escuchado mi
palabra, son semejantes a un árbol corpulento y frondoso cuya sombra
ha sido saludable, su presencia ha infundido paz y confianza y sus
frutos os han alimentado, han dado albergue al adúltero, al infanticida,
al vicioso, al enfermo, a los que mancharon su mano con la sangre de
su semejante, a los pobres, a los hambrientos de amor; en todos ha
corrido el llanto, se han elevado oraciones y se han escuchado palabras
de gratitud. Paso a paso en estos recintos se ha ido purificando este
pueblo con lágrimas y oraciones.
29. Ahora se purifica la humanidad en medio de grandes dolores; la
guerra ha extendido su influencia en todo el mundo y el hombre débil
ha cedido. Hoy corren ríos de sangre, naciones contra naciones se
levantan, las mismas madres empujan a sus hijos a la guerra. Después
vendrán todas las consecuencias: la peste, el hambre y la muerte; no
habrá un lugar libre de ese exterminio, enfermedades raras aparecerán,
la lepra se propagará y la ceguera también. El sol se sentirá como de
fuego, los campos que ayer fueron fértiles quedarán estériles y las
aguas se contaminarán. Por ello debéis prepararos, porque no bastará
mi señal para ser salvos; ¡Cuántos sin ser de mis marcados, serán
salvos, cuántos sin ser de mis escogidos sabrán encontrar el camino de
salvación! Velad y orad.
30. De cierto os digo que si en este tiempo escucháis en la Tierra mi
palabra por conducto de un entendimiento humano, en otros mundos
también se escucha, aunque por otros conductos, por otros medios; mas
aquellas maravillas las sabréis hasta que penetréis a la vida espiritual.
31. ¿Quién no ha sentido inquietud ante la vida del Más Allá? ¿Quién
de los que han perdido a un ser amado en este mundo, no ha sentido el
anhelo de volver a contemplarlo o por lo menos de saber dónde se
encuentra? Todo lo sabréis; a ellos los volveréis a mirar; mas haced
méritos ahora, no sea que cuando dejéis esta Tierra, en el valle
espiritual preguntéis en dónde se encuentran aquellos que esperáis
encontrar, y os digan que no les podéis ver porque se encuentran en una escala más alta; no olvidéis que tiempo ha os he dicho que en la casa
del Padre existen muchas moradas.
32. Comed el pan de mi palabra para que se aparten de vuestro corazón
la tristeza, el dolor y presintáis la vida eterna; Yo os entrego un poco de
aquella paz.
33. Oídme una vez más apartando de vuestra mente los malos
pensamientos que los inspira el mundo y así podréis penetrar con
preparación en las enseñanzas espirituales que vengo a revelaros. Aquí,
en el instante de vuestra elevación, en ese momento en que lucháis por
concentraros en el fondo de vuestro corazón, es cuando se reflejan en
vuestro espíritu las pasiones de la carne, ¿Cuándo dejaréis que en
vuestro cuerpo se reflejen en plenitud los atributos y bellezas del
espíritu?
34. Purificaos para que logréis sentirme; apartad poco a poco vuestra
materialidad, Dejad las falsas deidades que moran en los insanos
placeres, en las vanidades y en las ambiciones superfluas, dominad
vuestras pasiones que vienen a tentaros y decidles como dijo Cristo en
el desierto: “No tentarás a tu Señor, mas a El adorarás”.
35. Vengo a recordaros también que Yo os enseñé a entregar un tributo
a Dios y otro al César, porque veo que todo se lo estáis entregando al
César. Meditad un instante en cada día porque inexorablemente llegará
la hora en que escuchéis mi voz que os llama para tomaros juicio y
entonces será cuando vuestro espíritu responda de sí mismo y de su
envoltura. No temáis de Mí en esa hora, Yo no soy injusto, temed de
vosotros mismos.
36. Si en la Tierra os he demostrado que soy vuestro bienhechor
amándoos y perdonándoos, ¿Creéis que al llegar vosotros a la vida
espiritual me encontraréis cambiado?
37. Si os busco y os sigo con tanto afán, si os hablo y me inclino hasta
donde estáis, es porque no quiero que al dejar este mundo os perdáis en
el infinito, que os quedéis sin luz, que me busquéis y no me encontréis,
que estando Yo muy cerca de vosotros me sintáis muy lejos, y no me
escuchéis ni me contempléis.
38. Oíd mis lecciones y ponedlas en práctica. Bienaventurados aquellos
de vosotros, que viviendo en medio de privaciones, de vicisitudes y
amarguras, aún pedís por los que lloran, os olvidáis de vosotros mismos
y rogáis por la paz de las naciones, porque esos que así obran
encontrarán el camino de luz que conduce al reino de perfección y en la
hora de su juicio su carga será más ligera.
39. Vengo colmando de beneficios a vuestro espíritu para que hasta el
menesteroso que se quejaba de no poder hacer la caridad porque nada
tenía, hoy reconozca que espiritualmente tiene un caudal inagotable. 40. Os estoy hablando por un conducto muy digno de mi Divinidad: el
hombre, y en verdad os digo, que esta comunicación nunca se ha
interrumpido. Yo soy el Verbo eterno, que siempre ha hablado y
hablará a sus hijos muy amados.
41. Según la densidad de las tinieblas del mundo, así es la intensidad de
la luz que le envío para que la humanidad conozca el camino
verdadero. Si ya estuvieseis preparados, cuánto gozaríais sintiendo a
cada paso, en cada lugar y en cada ser mi presencia. Me sentiríais en
vuestro corazón, me escucharíais en vuestro espíritu, me veríais en
todas mis obras aún en las más pequeñas. Hoy exclama la humanidad:
“¡Dios mío, qué oscuros están los caminos de la vida!” sin contemplar
que Elías, el Enviado del Tercer Tiempo, ha iluminado los caminos con
mi luz y que en ellos podéis ver claramente las huellas de mi sangre.
42. Mi Reino viene en contra de vuestro reino, me he levantado en
guerra contra el mundo, mas nadie se turbe, porque mi espada es de
amor y mis ejércitos vienen armados de paz y de luz. Los enemigos de
mi Reino caerán abatidos bajo la fuerza universal del amor y esos
enemigos no podrían ser mis hijos, sino sus imperfecciones, sus
desobediencias, sus pecados, los cuales Yo haré desaparecer.
43. ¿Cómo habría Yo de tomar vuestras armas de odio y de muerte para
exterminaros? ¿Podría Yo ser el destructor de mis propios hijos? ¿Es
concebible esto en Dios? Yo os digo: He aquí a vuestro rey sin corona,
sin cetro y sin manto. Escudriñad mi palabra, juzgadme a través de ella
si queréis. Os digo que mi Reino se ha acercado a vosotros en este
tiempo para enseñaros la comunicación con vuestro Padre de espíritu a
Espíritu.
44. Sois vosotros los caminantes a quienes les será dado contemplar la
nueva Jerusalén, la ciudad blanca y luminosa que no se encuentra en la
Tierra porque es espiritual. Seguid adelante, perseverad en la fe,
recorred el camino lleno de amarguras y asperezas, hasta que lleguéis a
la gran puerta donde me veréis, ahí os recibiré y os mostraré la
grandeza de mi Reino que es el poder de mi gloria; para ayudaros a
llegar os doy mi báculo de amor.
45. Hoy buscáis mi palabra para fortalecer vuestro espíritu porque
sabéis que es tiempo propicio para penetrar en el camino de la
espiritualidad. El camino lo lleva trazado cada hombre en su corazón,
sólo falta que lo quiera encontrar. Mi amor ha venido a mostrar su
fuerza a todos mis hijos y mi luz no ha dejado a nadie en las tinieblas.
46. Millares y millares de seres viven en la desesperación y en la
angustia, mas llegará el momento en que les veréis surgir a la luz,
porque su dolor los está conduciendo al camino de la vida eterna. Sobre
la humanidad desciende mi luz cual inspiración divina, pero entonces surge en los hombres la duda y no creen que sea la voz del Señor la que
les habla, y es que aún no han comprendido en qué Era se encuentran.
47. Mi semilla, que es de amor, verdad, caridad, salud y paz, está
destinada a todo aquel que quiera sembrarla.
48. Vosotros que oís mi palabra a través del entendimiento humano no
sois los únicos que recibís mensajes espirituales; Yo sé en dónde se
encuentran otros de mis nuevos discípulos, aquéllos que con amor se
preparan para recibir por inspiración mis pensamientos divinos e
intuitivamente saben qué tiempo es éste. Sabed que no concedí a todos
la gracia de que recibieseis mi luz o la del mundo espiritual a través del
cerebro humano; unos han sido preparados en una forma, otros en otra,
pero todos coincidirán en la verdad que es una sola, unos y otros se
reconocerán en la espiritualidad en las obras de amor y caridad hacia
vuestros hermanos.
49. Quisiera la humanidad tener la visita de un nuevo Mesías que le
salvara del abismo, o al menos oír la voz de Dios humanizada vibrando
en los vientos y Yo os digo que bastaría que observaseis un poco o
recogieseis vuestro espíritu en meditación para darle sensibilidad, para
que escuchaseis cómo todo os habla. Si os parece imposible que las
piedras hablen, Yo os digo que no sólo las piedras sino todo cuanto os
rodea os habla de vuestro Creador para que despertéis de vuestros
sueños de grandeza, de orgullo y de materialismo.
50. Este es el ocaso de una era y el amanecer de un nuevo tiempo; ya
está apareciendo la luz de la aurora, cuando aún no se disipan las
sombras de la noche; el milagro está delante de vuestros ojos y aún no
lo presentís por vuestra dureza de corazón. ¿Cómo vais a penetrar en
meditación si aún no os habéis arrepentido de vuestras faltas?
51. Os habéis familiarizado con la maldad y el vicio que os rodea,
miráis con naturalidad el homicidio, la deshonra, el adulterio, combatís
la virtud y en cambio al vicio lo disfrazáis, para mostraros en apariencia
limpios ante los ojos de vuestros hermanos.
52. De cierto os digo que de estas tinieblas la humanidad saldrá a la luz,
mas ese paso será lento. ¿Qué sería de los hombres si en un instante
comprendiesen todo el mal que han ocasionado? Unos perderían la
razón, otros se arrancarían la vida.
53. No esperéis, pueblo, hallaros en espíritu para levantaros a llevar al
mundo la nueva de mi manifestación entre vosotros, esta noticia llegará
al corazón de la humanidad y ése será el principio de su espiritualidad.
54. Cuando los hombres se hayan regenerado sentirán mi presencia y
mi amor en su corazón.
55. ¡Oh mis párvulos, vosotros no podréis imaginar el anhelo divino
con que me acerco a vuestro corazón! Vengo a conversar con vosotros,
a recrearme viéndoos en torno a mi mesa. Si aún no habéis aprendido a elevaros a Mí, Yo desciendo hasta vosotros. Jamás dejaré de amaros,
jamás me cansaré de miraros con ternura.
56. Esta forma de oídme a través de un intérprete humano terminará y
sonará la hora en que el Padre eche a vuelo la campana para llamaros a
congregación y escuchéis por última vez esta palabra.
57. Se acerca 1950 el año en que dejaréis de oírme; no creáis que
cuando haya desaparecido el eco de la última campanada vendrá el
descanso para este pueblo; por el contrario, ese será el primer instante
de vuestra lucha, de la gran jornada que vais a iniciar.
58. Hoy estáis como mis discípulos del Segundo Tiempo, rodeando al
Maestro, escuchando su Doctrina y observando sus obras; el Maestro
era quien hablaba a las multitudes, el que hacía prodigios entre los
menesterosos, el que guiaba y corregía y el que les defendía; pero Él les
había anunciado su partida y ellos sabían que quedarían en el mundo
como ovejas entre lobos.
59. ¡Cómo temían aquella hora! Y cuando llegó el instante de la
separación, quedaron solos en la Tierra, mas el Maestro les
acompañaba desde su Reino, su Espíritu les alentaba en toda hora y les
cumplió hasta la última de sus promesas.
60. ¿Por qué vosotros que sabéis que esta forma de comunicarme
terminará, esperáis con indiferencia ese año de 1950? ¿Por qué pensáis
los que os sentís ya fatigados que después de ese tiempo ya podréis
recostaros a dormir? Pensad que hoy sois simplemente los párvulos que
después se convertirán en maestros; mas no temáis al cumplimiento de
vuestra misión, recordad que cuando estuve en aquel tiempo entre mis
discípulos ellos también fueron párvulos en mi enseñanza.
61. En cierta ocasión dije a Andrés, que era uno de mis doce apóstoles:
¿Tenéis fe en Mí?: “Sí Maestro”, me contestó. ¿Creéis que en mi
nombre podréis sanar a los enfermos? “Sí Señor, creo poder hacerlo”.
Bien, le dije, id por ese camino que conduce a Jericó y en él
encontraréis un enfermo; ungidle en mi nombre y traedme noticias.
62. Andrés emprendió la caminata y en el trayecto encontró al enfermo
que era un leproso y le dijo: En el nombre de Cristo, mi Maestro y
Señor, sanad; mas el leproso le miró tristemente sin experimentar alivio
alguno. Por segunda y tercera vez Andrés pronunció mi nombre, mas el
enfermo no sanó. Apesadumbrado el discípulo retornó hacia Mí y
débilmente me dijo: “Maestro, el enfermo no ha sanado, no se ha
limpiado de su lepra, mi fe en vos no me ha bastado, mas he
comprendido que lo que vos hacéis, nosotros no lo podremos hacer;
además, la enfermedad de aquel hombre es incurable”.
63. Entonces le dije: Andrés, seguidme, y le llevé hasta el enfermo, al
cual toqué simplemente con mi mano y le dije: Sed sano. El leproso al
instante fue limpio. 64. Andrés avergonzado y a la vez maravillado, me preguntó cómo
pudo ser aquello, a lo cual le respondí que la caridad hacía milagros,
que él no pudo lograrlo porque dudó de este poder y sintió horror de
tocar al leproso. Sin embargo, más tarde, cuántos enfermos y entre ellos
a cuántos leprosos sanó Andrés, mi discípulo amado.
65. Quiero haceros comprender que durante este tiempo de mi
predicación estáis desarrollando vuestros dones, y que cuando llegáis a
errar Yo os corrijo, mas vuestros mejores frutos vendrán después de
que me hayáis escuchado.
66. Nada pendiente o inconcluso dejará el espíritu sobre la Tierra.
67. Esto que os digo lo están oyendo unos cuantos; sin embargo, llegará
a todos los corazones. Como mi palabra del Segundo Tiempo se
extendió por toda la redondez de la Tierra, la de este tiempo será como
un riego fecundo sobre la semilla que antes sembré.
68. No creáis que vosotros sois el único medio para dar a conocer mi
Ley a los hombres; mas es necesario que desempeñéis la misión que os
corresponde porque estáis dentro de mis planes divinos, No os acobarde
la calumnia ni la humillación, tened presente el camino que anduvo
vuestro Señor en la Tierra. Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, Yo
soy la puerta.
69. Tiempo es de que hagáis resplandecer mi Doctrina con vuestras
obras para que mi nombre resuene hasta el más escondido rincón de la
Tierra; unos serán precursores de otros, así como Elías ha sido mi
precursor en todos los tiempos.
70. Si venís por mi camino, no sentiréis fatiga, ni llegaréis cansados a
Mí; sobre este sendero he venido a derramar mi luz con esta palabra
que os doy por medio del portavoz, palabra que pronto dejaréis de
escuchar. Grabad profundamente en este sendero la huella de vuestros
pasos para que mañana os hagan justicia al consideraros mis buenos
discípulos y vuestro ejemplo sirva de estímulo a los que vengan
después; Yo os espero en la eternidad; por lo tanto, nunca será tarde
para llegar a Mí.
71. En mi sangre lavaréis todas vuestras manchas porque, ¿Qué
significa mi sangre, sino mi amor? Yo he de veros habitando en mi
seno, en lo más alto de la escala de perfección después de haber
cruzado los áridos y desolados desiertos de vuestra restitución, después
de haber salvado las encrucijadas de las pasiones y de haberos librado
de las olas del mar embravecido; pasará el dolor, las luchas, y llegaréis
al fin a la mansión donde existe la paz verdadera, la dicha no presentida
por el corazón humano y donde brilla la luz de la sabiduría infinita.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

 

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Acerca de PRINCESA FÉNIX (CORAZONDECRISTAL)

DEFINIRME SERÍA PONER LÍMITES A MI SER, PERO SOBRE TODO A MI CONCIENCIA MULTIDIMENSIONAL, SIN EMBARGO HAY UNA PALABRA: "ESENCIA"

Publicado el febrero 15, 2014 en DE TODO..., EL CAMBIO..., EVOLUCIÓN/ SALTO CUÁNTICO, MAESTRO JESÙS, NUEVA ERA 2013, PRINCIPALES CLAVES EN EL PROCESO y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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