EL REGRESO DE CRISTO (LA TERCERA VENIDA)-ENSEÑANZAS DEL MAESTRO JESUCRISTO

 

TOMADO DEL LIBRO DE LA VIDA VERDADERA TOMO 3librodelavidaverdaderatomo3

-EL AMOR
–LOS DÍSCIPULOS Y LOS PÁRVULOS
—EL REGRESO DE CRISTO (LA TERCERA VENIDA)

El valle del que os hablo es la armonía con lo espiritual que no habéis alcanzado todavía. A cada espíritu le ha sido confiado un cuerpo como medio para que se manifieste en este mundo material. En ese cuerpo, que es obra maestra de mi sabiduría, hay un cerebro en donde se revela inteligencia, y un corazón a través del cual se desbordan las virtudes y sentimientos nobles.

Quiero contemplaros creyentes de mi tercera venida. Yo os he dicho que el que quiera seguirme, tome su cruz y venga en pos de Mí hasta lo alto de la montaña; mas ya sabéis que el camino de Jesús es el de la humildad, el sacrificio y ha sido trazado con sangre hasta el Calvario. Sabéis que a Mí me persiguió la calumnia, el rencor, la burla, la incredulidad y la envidia. Mas os vuelvo a decir: el que quiera seguirme, tome su cruz y venga en pos de mi huella

¿Por qué teméis? No vengo a pediros imposibles, sólo que oréis con limpidez, que practiquéis la caridad y que os apartéis de lo superfluo. ¿Hay en esto un imposible? Si entre la humanidad hubiese existido espiritualidad desde un principio, Yo no hubiera venido a materializarme en este mundo y los hombres hubieran conquistado la mansión prometida al espíritu, por medio de su inspiración, su conciencia y su don de revelación.
E59

ENSEÑANZA N° 59 
1. Bienvenidos seáis todos ante el Maestro. ¿Quiénes de vosotros sois
los discípulos? ¿Quiénes los párvulos? No lo sabéis. Hay muchos que
ya creen ser maestros y, sin embargo, contemplo que no han
comprendido aún la primera lección, en cambio, otros se sienten
incapaces para enseñar y cierran sus labios cuando ya podrían con sus
palabras y con sus obras comenzar a doctrinar.
2. En todos los tiempos me he limitado para ser sentido y comprendido
por la humanidad. Si en aquel Segundo Tiempo en mi manifestación
como Cristo, hubiese venido en cuanto Dios y no en cuanto hombre, la
humanidad con razón me hubiese reclamado diciéndome: “Señor, no
podemos imitaros porque vos sois Dios y nosotros hombres”.
3. Nuevas enseñanzas he traído ahora a vosotros, mi arcano una vez
más se ha abierto para los hombres y quiero que esto sea causa de
regocijo para mi pueblo.
4. Entre la humanidad hay quienes me dicen en su corazón: ¿Por qué si
mucho nos amáis, sufrimos tanto? ¿Por qué nos habéis enviado a la
Tierra a padecer? Yo perdono vuestra blasfemia por que nace de vuestra ignorancia y os digo que vuestras faltas y caídas son las que os
han ido despojando de dones y atributos, y que por esa causa siendo
ricos de espíritu, os habéis quedado sin virtud alguna. Es por lo que
ahora debéis hacer méritos, para adelantar en vuestro camino de
evolución. He aquí porque vengo a abriros mi arcano sin hacer
distinciones entre la humanidad, para que cada quien tome de esta
gracia lo que sienta que le hace falta a su espíritu, ya sea la paz, la luz,
la fortaleza; pero no olvidéis que en el crisol del dolor es en donde se
forjan los espíritus y se hacen los méritos para alcanzar mayor
elevación. Os hablo desde lo alto del monte y según la elevación de
cada uno así ascenderéis y os acercaréis a Mí. Después de oírme,
descenderéis al valle en donde aún habitáis, mas no a los abismos que
ha creado el hombre con sus pecados.
5. El valle del que os hablo es la armonía con lo espiritual que no
habéis alcanzado todavía. A cada espíritu le ha sido confiado un cuerpo
como medio para que se manifieste en este mundo material. En ese
cuerpo, que es obra maestra de mi sabiduría, hay un cerebro en donde
se revela inteligencia, y un corazón a través del cual se desbordan las
virtudes y sentimientos nobles.
6. He encontrado a muchos en el abismo y hasta ellos he descendido
para salvarlos. Mi amor por los perdidos hizo que ellos escucharan mi
voz amorosa que les decía: “¿En dónde estáis hijos míos?”
7. He aquí mi luz, venid en pos de Mi.
8. En el Primer Tiempo vuestra fe se había opacado; ya no entendían
mis hijos el lenguaje de su propia conciencia, y fue necesario que el
Padre llegara hasta ellos para decirles: Tomad esta piedra en la que está
grabada mi Ley, no olvidéis que ella os enseña el camino que conduce
a la cúspide de la montaña en donde os espero. Y ante aquella piedra en
donde estaba labrada mi Ley, juraron levantarse y caminar hasta el final
de su destino; mas los tiempos pasaron y en la jornada surgieron las
tribulaciones y las pruebas, que eran cada vez mayores mientras más
transcurría el tiempo; entonces, levantando la faz y la voz al Padre le
dijeron: “No os conocemos, ha mucho tiempo que luchamos y
caminamos sin contemplar el fin de nuestra caminata, ni alcanzamos la
paz que a nuestro corazón prometiste”.
9. Volvieron los hombres a su desobediencia y el Padre tornó a
buscarles, acercándose más a ellos para hablarles como Padre y como
amigo, Más aquellos le desconocieron diciéndole: “Vos no podéis ser
nuestro Dios porque Él siempre ha estado en las alturas”.
10. Y es que se presentaba ante ellos como la verdad perfecta, mientras
los hombres buscaban una verdad a su manera y llenos de indignación
llevaron a la muerte al Hombre Divino. Aquel Hombre que era todo
poder y sabiduría no dio a los hombres lo que ellos en su necedad pedían. Él era puro y sólo obras limpias y perfectas podían brotar de Él.
Mas de la misma muerte se levantó a la vida manifestando así que el
autor de todo lo creado no podía morir, Y cuando nuevamente fue el
Señor a su Reino, a la montaña de perfección, entonces los hombres
confesaron que quien había estado con ellos era el mismo Dios porque
sus obras y prodigios estaban fuera del alcance de la humanidad.
Recordaron que había dicho que Él era el camino y anhelando llegar a
lo alto del monte donde habitaba el Señor, salieron del abismo al valle
donde contemplaron la luz que les ayudaba a proseguir la jornada, pero
el camino estaba lleno de espinos; entonces, recordando que el Padre
ante todo es amor, y que les había dejado comprender que cuando su
dolor fuera muy grande volvería a ellos, comenzaron a preguntar a su
Señor, desde el fondo de su corazón: Padre, ¿Por qué no venís? Vos
sois amor y perdón, ¿Por qué nos habéis castigado? y presintieron el
tiempo en que por tercera vez había de descender del monte su Señor.
Cuando llegó a ellos, les preguntó: ¿Qué queréis de Mí? Y ellos le
contestaron: ¡Padre, salvadnos! Entonces el Señor les preguntó:
¿Queréis salir del abismo? Atravesad los valles y escalad el monte
animados tan sólo por mi voz, que es lo único que escucharéis en este
tiempo. Unos dudaron porque no contemplaban la presencia
humanizada de su Padre, pero otros sí creyeron que la voz que oían
provenía de su Señor. Estos se levantaron llenos de fe a proseguir su
jornada, guiados por aquella inspiración divina que era la luz en su
camino.
11. Discípulos: vosotros sois aquellos, mas en verdad os digo que Yo
no he enviado a nadie a habitar en los abismos, os he enviado a morar
en el valle para que desde allí ascendáis hasta la mansión de vuestro
Padre. Son los hombres los que han abierto abismos ante sus pies para
hundirse en ellos. Ahora os pregunto: ¿Creéis que con esta palabra que
por medio del entendimiento humano os he entregado, podáis llegar al
reino de los cielos? ¿Pensáis salvaros creyendo y practicando lo que
estáis escuchando?
12. Bienaventurado el que crea en esta palabra y en esta manifestación,
porque él llegará a la cima del monte; mas a quien no creyere le digo
que ésta será la tercera vez que me negará o me desconocerá, porque
quien cree en Mí una vez, tendrá que reconocerme siempre porque el
sabor y la esencia de mi palabra no cambia jamás.
13. A los que dudan les dejaré en el lugar en que hoy están para que por
sí mismos despierten. Si no dejase que los hombres conociesen las
consecuencias de sus actos, ¿Podrían ellos saber cuándo han obrado
bien o mal? La conciencia les habla de todas sus obras para que de sus
malos actos puedan arrepentirse y con sus obras de amor cumplan con
mi Ley que les dice: “Amaos los unos a los otros”. 14. Cristo en aquel tiempo dijo a los hombres que le desconocieron:
vosotros esperaréis a que Yo vuelva; por eso hoy que nuevamente estoy
con vosotros, os llamo para deciros que os alejéis del abismo y vengáis
en pos de mi huella.
15. ¿Qué hará el Padre con los que han dudado de su presencia en todos
los tiempos? Someterles a grandes pruebas y tocar las fibras más
sensibles de su corazón a fin de que en ellas se despierte la fe, el amor y
el deseo de servirle. En verdad os digo que la luz se hará en toda
tiniebla y la paz será en donde por mucho tiempo sólo existió el ¡Ay!
de dolor.
16. En cada corazón descubro un concepto diferente de mi Divinidad;
puedo deciros que un Dios diferente encuentro en la creencia de cada
uno de vosotros; eso se debe al distinto grado de evolución en que cada
uno se encuentra.
17. Una vez más os presento la montaña; si ella es invisible a vuestro
cuerpo, la estoy presentando a los ojos de vuestra fe. Sobre el Sinaí os
di la luz en el Primer Tiempo y sobre el monte Tabor me transfiguré en
el Segundo para daros muestras de mi Divinidad.
18. Quiero contemplaros creyentes de mi tercera venida. Yo os he
dicho que el que quiera seguirme, tome su cruz y venga en pos de Mí
hasta lo alto de la montaña; mas ya sabéis que el camino de Jesús es el
de la humildad, el sacrificio y ha sido trazado con sangre hasta el
Calvario. Sabéis que a Mí me persiguió la calumnia, el rencor, la burla,
la incredulidad y la envidia. Mas os vuelvo a decir: el que quiera
seguirme, tome su cruz y venga en pos de mi huella.
19. ¿Por qué teméis? No vengo a pediros imposibles, sólo que oréis con
limpidez, que practiquéis la caridad y que os apartéis de lo superfluo.
¿Hay en esto un imposible? Si entre la humanidad hubiese existido
espiritualidad desde un principio, Yo no hubiera venido a
materializarme en este mundo y los hombres hubieran conquistado la
mansión prometida al espíritu, por medio de su inspiración, su
conciencia y su don de revelación.
20. Después de 1950 no volverá a materializarse más mi Espíritu ante
la humanidad. Desde lo alto del monte donde habito, os contemplaré
ascender paso a paso hasta que lleguéis a Mí.
21. Sois los caminantes que vinisteis en busca de vuestra salvación, con
la esperanza de encontrar la verdad. Traíais un pesado madero sobre
vuestros hombros y buscabais un Cirineo que os ayudase a soportar esta
cruz; mas si os quedasteis aquí fue porque encontrasteis lo que
buscabais.
22. ¿Quién que en verdad haya saboreado esta palabra podría
abandonar a su Maestro? ¿Quién por ignorancia se apartaría del
sendero? ¿Quién podría decirme que nada ha aprendido de Mí? 23. A quien no haya tomado con verdadero amor e interés esta lección
divina para estudiarla, no le podré llamar mi discípulo, sino
simplemente párvulo.
24. A nadie le he dado de comer aparte ni le he dejado afuera; a todos
los he sentado a mi mesa y en ella he repartido el pan y el vino por
igual.
25. Quiero que todos lleguéis a ser labriegos en mis tierras, pero
labriegos preparados y celosos de su misión, que sepan cultivar mi
semilla, que no dejen penetrar en sus tierra al gusano roedor que busca
el fruto para devorarlo.
26. Discípulos: estudiad esta lección para que podáis preguntar a
vuestra conciencia si estáis firmes en el camino, si estáis
comprendiendo la enseñanza, si ya podéis llamaros labradores de mi
campiña.
27. Mi misericordia se ha manifestado en vosotros. A nadie he
preguntado sus obras antes de iniciarse como labriego en mi camino, y
de cierto os digo, que entre el número de los que me siguen, está aquel
que ha manchado su mano con sangre de su hermano. Nadie en la
Tierra podía haber transformado a aquel malhechor en propagador de la
caridad sino Yo. Mi perdón y mi palabra de amor fueron los que le
redimieron y despertaron los sentimientos nobles que dormían en su
corazón.
28. Si de los presidios he llamado a algunos para sentarles a mi mesa y
formar con ellos un nuevo apostolado, nadie juzgue estas obras, porque
en verdad no vine a curar a los santos ni a salvar a los justos, viene a
buscar a los que me necesitan; he ahí mi caridad. Vine a convertir la
escoria en elemento útil; he ahí mi poder.
29. Solamente limpios podréis llegar a Mí y sólo cuando limpiéis
vuestro corazón podréis recibirme. ¿O no merezco esta ofrenda de
vuestra parte? Yo contemplo que cuando estáis por recibir en vuestro
hogar a una persona que juzgáis importante, todo lo limpiáis y lo
ordenáis para haceros dignos de él.
30. ¿No creéis que es justo que en cada día, al nacer la luz de la aurora
os debíais disponer a prepararos y limpiaros para llevarme en vuestro
corazón?
31. Os hablo con sencillez porque sois los humildes de espíritu; si
fueseis ricos en la Tierra, no estaríais escuchándome. No vengo a
buscar galas ni palacios entre los hombres; preguntad a los videntes el
esplendor espiritual que rodea a vuestro Maestro y comprenderéis que
nada en el mundo se le podrá semejar.
32. Escuchad la voz de estos profetas que serán los que muchas veces
os guíen con sus revelaciones, Dad crédito a sus palabras sabiendo que del más humilde me estoy sirviendo en este tiempo, de aquél que creáis
más imperfecto para recibir la gracia del Maestro.
33. Encuentro lleno de paz vuestro corazón; es que estoy cerca de
vosotros.
34. Vengo a conversar y a daros mi enseñanza; en este tiempo no me
humanicé en la Tierra, ni he buscado la sombra de una palmera para
hablar desde ahí a las multitudes, ni mi planta ha pisado el polvo de la
Tierra.
35. Vengo a enseñaros el amor perfecto hacia vuestro Creador. ¿No soy
por ventura digno de que me améis así?
36, La huella que os tracé en el Segundo Tiempo fue para convertir en
hermanos a los que vivían como enemigos y a elevar espiritualmente a
los que ya sabían vivir como hermanos. Hoy que no me miráis con los
ojos materiales quiero que me contempléis con la mirada de la fe; mas
entre vosotros existen muchos que sólo creen en lo que sus manos
tocan y dudan de todo lo que está más allá de la vista y de la mente.
Ellos son los que me dicen: “Padre, ¿Por qué no hacéis milagros como
en los tiempos pasados para creeros?” De cierto os digo que aquel
tiempo ha pasado y si decís creer en Mi y conocerme, ¿Para qué queréis
milagros? Creed por fe.
37. Unid mi palabra de aquel tiempo a la de ahora; comparad su esencia
y encontraréis que es la misma, Recordad que os dije. “El árbol por su
fruto será reconocido”. Dejad que mi palabra pase por vuestro corazón
hasta llegar al espíritu, el que os dirá de quién viene esta palabra.
38. Mientras no dejéis que sea el espíritu quien pruebe el sabor de este
fruto, ¿Cómo os atrevéis a negar que sea el Padre quien os habla?
39. ¿Por qué hay quienes sin comprender mi Obra no pueden apartarse
de Mí? Porque es su espíritu el que se ha convencido de mi presencia.
¿Por qué otros aun dudando, no dejan de escucharme una sola vez?
Porque llevan la duda en el corazón, pero es el espíritu quien los
retiene, porque él está contemplando la verdad, Si esos corazones
perseveran, sus tinieblas desaparecerán.
40. Los que os sintáis satisfechos de mi palabra, no os vayáis al
desierto, ni almacenéis sólo para vosotros el sustento que os he dado.
Os llamé para calmar vuestra hambre y para que después vayáis a hacer
lo mismo con vuestros hermanos los hambrientos.
41. Ahora que vuestro espíritu recibe la luz a través de esta palabra,
dejadle; él quiere conocerme, quiere saber quién es el que lo ilumina,
quiere conocer el camino que le conduzca al fin de su destino.
42. Bienaventurados los que rompan las cadenas de esclavitud que les
atan al mundo para estar conmigo. Bienaventurados los que venzan las
inclinaciones hacia lo superfluo y las pasiones humanas para conservar limpidez en la mente y en el corazón, porque mi palabra caerá como
semilla en tierra fértil.
43. No porque me hayáis escuchado en este tiempo, creáis que habéis
llegado a la perfección. Mucho tenéis que esforzaros en el camino y
practicar mis lecciones para lograr esa perfección con vuestras obras de
amor.
44. Aquí en la Tierra no logrará el espíritu su mayor elevación, por lo
que os digo: No toméis esta vida como la única, ni a vuestro cuerpo
como si fuese eterno. De cierto os digo que esa materia a la que tanto
amáis, no es más que vuestra cruz.
45. Comprended mi palabra, ved que en su sencillez se encuentra mi
esencia que es vida, bálsamo y paz. Podrán los hombres hablaros con
palabra muy florida, pero daros la esencia que mi humilde Verbo
encierra, eso nunca lo conseguirán.
46. Hoy escucho a los hombres hablar de ley, de justicia, de paz, de
igualdad y de fraternidad; mas en verdad os digo, que en donde no
existe amor, no podrá haber verdad, ni justicia y mucho menos paz.
47. Cuando os hablo de amor, me refiero al lazo divino que une a todos
los seres, no me refiero al amor como lo entienden los hombres. Donde
hay egoísmo o bajas pasiones, no hay verdadero amor. Yo amo lo
mismo al que me niega y ofende que al que me reconoce y me honra
con sus obras.
48. Si unos son dichosos sabiéndose amados por Mí y a otros no les
interesa, mi manto de Padre a todos sigue cubriendo porque el amor es
inmutable.
49. Nadie podrá impedir que os ame, como tampoco evitará que el sol
os envíe su luz. Mas no olvidéis que soy también juez, y que nadie
podrá impedir o rehuir mis juicios, como ningún humano puede detener
por sí mismo a los elementos cuando éstos se desencadenan.
50. Caminad dentro de mi Ley y comprenderéis que mi justicia es
inexorable. Cumplid con mis enseñanzas y a través de las mismas
vicisitudes sentiréis la paz.
51. La humanidad está dividida, porque no se rigen por una sola ley.
Cada nación tiene sus propias leyes. Cada pueblo sigue diferente
doctrina y si penetráis en los hogares, también cada padre rige a sus
hijos de distinta manera.
52. Le revelé al hombre el don de la ciencia que es luz, y el hombre con
ella ha creado tinieblas y ha causado dolor y destrucción.
53. Juzgan los hombres encontrarse en la cúspide del progreso humano,
a lo cual Yo les pregunto: ¿Tenéis paz en la Tierra? ¿Existe fraternidad
entre los hombres, moral y virtud en los hogares? ¿Respetáis la vida de
vuestros semejantes? ¿Tenéis consideración del débil? De cierto os digo que si estas virtudes existieran en vosotros, poseeríais los valores
más elevados de la vida humana.
54. Existe confusión entre la humanidad, porque a quienes os han
llevado al abismo, los habéis elevado sobre pedestales; por eso no
preguntéis porqué he venido entre los hombres, ni juzguéis por qué me
estoy comunicando por conducto de pecadores e ignorantes porque no
todo lo que juzgáis imperfecto, lo es.
55. El hombre es lo más perfecto que en el mundo ha existido. En él
hay semejanza con el Creador; tiene en sí la trinidad que vosotros
encontráis en vuestro Dios: conciencia, espíritu y materia, tres
potencias que unidas forman un ser perfecto.
56. Podría el cuerpo vivir sin espíritu, animado tan sólo por la vida
material, pero no sería humano. Poseería espíritu y carecería de
conciencia, pero no sabría guiarse por sí mismo, ni sería el ser superior
que por medio de la conciencia, conoce la Ley, distingue el bien del
mal y recibe toda revelación divina.
57. Esta es la luz del Tercer Tiempo; más quien dijere que no es Dios
quien os habla, sino este hombre, sometedle a prueba, que en verdad os
digo: Mientras mi rayo divino no inspire su entendimiento, así le
amenacéis con la muerte, de él no podréis arrancar palabras de esencia
y verdad.
58. Nada extraño es que así como los espíritus se sirven de sus cuerpos
para hablar y manifestarse, por un instante se desprenden de ellos para
dejar que en su lugar se manifieste el Padre de todos los espíritus: Dios.
59. Vengo a vosotros, ya que no sabéis llegar hasta Mí, y os enseño que
la oración más agradable que llega al Padre, es aquélla que en silencio
se eleva de vuestro espíritu. Esa oración es la que atrae mi rayo a través
del cual me escucháis. No son los cánticos ni las palabras las que
halagan a mi Divinidad.
60. Más que a los virtuosos vengo a buscar entre vosotros a los
necesitados, a los ignorantes, a los pecadores, para manifestaros mi
caridad y convertiros en mis discípulos.
61. En este Tercer Tiempo, he de despojar a vuestro espíritu y a vuestra
materia de todas sus lacras, para que alcancéis la verdadera elevación.
62. Lo mismo escucho al que en forma pura sabe elevarse para
llamarme, que al que en su ignorancia me busca a través del más
imperfecto culto. A todos los cubro con mi manto de amor.
63. Vosotros que me oís en este tiempo, no creáis hallaros en la cúspide
de la espiritualidad, porque aún os falta mucho para llegar a ese grado
de evolución, ni creáis ser los párvulos o principiantes en mi Ley,
porque si bien estáis dando los primeros pasos en este Tercer Tiempo,
ya en eras pasadas fuisteis también discípulos del Señor. Vuestro
espíritu al escucharme en este tiempo se estremeció y después estudiando mi palabra, ha llegado a comprender el culto que el Padre
espera de sus hijos.
64. Si siguiéndome no estáis libres de pruebas en este camino, es que
no habéis llegado aún a la morada de vuestro Padre, donde os espera,
para haceros sentir la verdadera paz y la dicha perfecta.
65. Ahora os digo: No os canséis, no retrocedáis ante los espinos y
tropiezos, orad y me sentiréis cerca y comprobaréis que Yo soy el buen
compañero en vuestro viaje.
66. No desesperéis, ni imitéis a los materialistas que sólo contemplan lo
que la vida material les presenta.
67. Todo el que se ha perdido tendrá que desandar los caminos
regresando al punto de partida para encontrar la paz del espíritu.
68. Es necesario que comprendáis para qué os he llamado en el Tercer
Tiempo, que conozcáis vuestra responsabilidad y vuestra misión,
porque no sólo responderéis de vosotros sino de la porción a vosotros
encomendada.
69. ¿Por qué teméis? ¿Acaso significa un sacrificio el amaros los unos a
los otros? ¿No veis cómo lloran vuestros hermanos en las naciones?
70. La guerra ha extendido su manto sobre muchos pueblos de la Tierra
y esto ocasionará que se desaten también el hambre, la peste y la
muerte.
71. No dejéis vosotros la puerta abierta a la guerra, porque como
ladrón, penetrará y os sorprenderá. Velad y orad.
72. La mala hierba será cortada de raíz del corazón de los hombres y la
buena simiente será conservada, para formar con ella una nueva
humanidad.
73. Muchos hombres y mujeres, por causa de tanto dolor y destrucción,
empiezan a suspirar por mi Ley, por mi palabra y por mi paz, mas no
saben hacia donde conducir sus pasos para encontrarme, ¿No os
agradaría llegar en esos momentos ante ellos? y poderles decir: “Este es
el camino ahí está el Divino Maestro “.
74. Mirad cómo cada página de la enseñanza que os doy la estáis
sepultando sin comprender el destino que ella tiene.
75. Yo soy el libro, la palabra y la luz ¿Por ventura podréis negarme
ocultando la verdad?
76. Yo os bendigo, porque habéis sabido preparar vuestro corazón
como un santuario. Las tierras, que son vuestros corazones, han abierto
sus entrañas para recibir el rocío de mi gracia, que hará germinar la
simiente de mi palabra.
77. En mi mesa a nadie se ha servido más a uno que a otro, a nadie se
ha distinguido ni humillado. Son los hombres los que me aman en
forma diferente, unos con ahínco, con perseverancia y con fe; otros con
frialdad, con inconformidad e inconstancia. Cuando todos los hombres buscando la paz, la encuentren en Mí, comprenderán que la palabra de
Cristo y sus promesas son de vida eterna y todo el que en este tiempo
me halle, nunca más se apartará de Mí, porque el espíritu encarnado en
esta era, ha alcanzado grande evolución que es experiencia y luz.
78. Os dejo como antorchas entre la humanidad, por vuestras obras se
encenderá la fe en muchos corazones. Cuidad de vuestros actos,
palabras y hasta de vuestros pensamientos.
79. Que nunca sepa vuestra mano izquierda lo que haga la derecha y la
semilla de vuestro amor será abundante y fructífera.
80. ¿Qué habéis hecho de la lección del Maestro? Aún no contemplo
vuestra regeneración. Más no esperéis que mi justicia toque vuestro
mundo para levantaros a trabajar por la paz.
81. No porque de antemano os sintáis perdonados, vayáis a hacer mal
uso de este perdón.
82. Las dos eras pasadas transcurrieron sin que vuestro espíritu
cumpliera con fidelidad su destino. Hoy se ha abierto un nuevo tiempo
ante él para que con sus méritos inunde de paz la Tierra y de ella se
ahuyente la miseria y el dolor. Es el tiempo en que podréis dejar
vuestro ejemplo impreso en el corazón de vuestros hermanos, para que
se aparten del vicio, de lo superfluo y recobren la salud del espíritu y la
del cuerpo por medio de la regeneración.
83. En verdad os digo que si os levantáis en este tiempo al
cumplimiento de vuestra misión sin velar y orar, veréis el haz de la
Tierra cubrirse de cadáveres.
84. Comprended pueblo, que nunca habéis sido enviados a la Tierra
para que seáis indiferentes a lo que acontece entre la humanidad.
85. Velad y orad, no esperéis que este año sea de complacencias para
vosotros. Son tiempos de lucha, de enmienda y meditación.
86. No os despojéis de mis dones, porque quedaríais como parias en la
Tierra. 87. Orad por la paz de las naciones; he hablado a los hombres a
través de la conciencia, a los que gobiernan estos pueblos y he visto
que su corazón es reacio, que de él no retiran su odio y su ambición.
88. Velad por vuestra fe, por vuestro celo para testificar mi verdad y
despreocupaos de las pruebas que por amor a Mí os causen vuestros
hermanos, porque mi Obra, mi Doctrina y mi Ley son indestructibles,
son inmaculadas. Os digo esto, porque seréis perseguidos por ser mis
discípulos. La mala intención, y la mala fe irán tras de vosotros. Mas no
por eso os ocultaréis en las catacumbas para orar y tratar de servirme;
aquellos tiempos pasaron.
89. He libertado a vuestro espíritu y en su evolución nadie podrá
detenerlo.
90. Mi extensa lección de este Tercer Tiempo os elevará a todos a un
grado mayor de evolución desde donde contemplaréis a vuestro único Dios. Entonces habrá paz en vuestro espíritu y esa paz será semejante al
gozo que tendréis cuando después de conquistar la tierra prometida y de
alimentaros con los manjares eternos. Experimentéis la gloria de amar y
de ser amados por vuestro Padre Celestial.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

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Acerca de PRINCESA FÉNIX (CORAZONDECRISTAL)

DEFINIRME SERÍA PONER LÍMITES A MI SER, PERO SOBRE TODO A MI CONCIENCIA MULTIDIMENSIONAL, SIN EMBARGO HAY UNA PALABRA: "ESENCIA"

Publicado el febrero 15, 2014 en AMOR, DE TODO..., EL CAMBIO..., EVOLUCIÓN/ SALTO CUÁNTICO, MAESTRO JESÙS, PRINCIPALES CLAVES EN EL PROCESO y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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