LA ELEVACIÓN-ENSEÑANZAS DEL MAESTRO JESUCRISTO

TOMADO DEL LIBRO DE LA VIDA VERDADERA    /EN ESTA EDICIÓN:

–LAS PRUEBAS
—ESCUELA PARA LOS ESPÍRITUS
—LA ELEVACIÓN
—EL ESPÍRITU DE VERDAD

“Este es el Consolador prometido, este es aquel Espíritu de Verdad anunciado que vendría a decíroslo todo. La preparación va a iniciarse ya, llegan los tiempos en que necesitáis de aquel que teniendo fuerza en su espíritu, os guíe con la nobleza y la sencillez de su corazón, con sabiduría y con caridad.”

“No es tiempo ya de que continuéis en los placeres del mundo, es tiempo de vivir con todos los sentidos y potencias, despiertos y atentos a cuanto os habla y os rodea. El tiempo de vuestra estancia en esta morada es ya muy corto, y es necesario que aprovechéis los instantes que os restan de vivir en ella. Para los que se preparen, nada pasará desapercibido, así sean acontecimientos humanos, señales en la naturaleza o manifestaciones espirituales; grandes maravillas contemplará el que preparado se encuentre, para que pueda explicar, enseñar y predecir a los que no vean, ni sientan ni comprendan.”

“Pueblo amado, reconoced cuán grande será la dicha del espíritu que en su trayectoria sirvió de guía, de consejero o de báculo a sus hermanos; esta es vuestra misión, ser fuertes, rectos y obedientes a mi ley, para que sirváis de faro a vuestro semejante”

ENSEÑANZA N° 53
1. ¿Por qué el día en que me comunico con vosotros al otro en que os doy una nueva lección, encuentro que en tan corto período de tiempo, ya os habéis despojado de la paz que os di? No perdáis en los caminos las gracias que os entrego. Venís amedrentados por las pruebas y vicisitudes que encontráis a vuestro paso, llegáis con el corazón contrito; así os veo casi siempre, cuando os he dado mi paz, para que crucéis con serenidad y fe por el camino de evolución de vuestra vida.
2. Os he enseñado a orar para que os libréis de riesgos y tropiezos, de acechanzas y tinieblas; os he dicho que hasta los elementos escucharán vuestra oración cuando sean desatados por mi justicia; pasarán sobre vosotros sin tocaros, porque supisteis orar con fe y limpidez.
3. De la escoria y del abismo levantaré a vuestro espíritu en este tiempo para que reconozca no sólo a vuestro Dios sino a vosotros mismos así como vuestros dones espirituales, pero antes tendréis que pasar por el crisol del dolor que os purificará, porque sin regeneración no podrán brillar vuestros dones en toda su intensidad.
4. Las pasiones humanas, son como una tempestad que azota vuestro santuario interior y sólo el que ora es fuerte para resistir las pruebas y el que vela está alerta para protegerse.
5. Cuando os hablo de templos y santuarios, no me refiero a los recintos que en lo material levantáis, sino a vuestro corazón, porque donde quiera que vayáis, ahí estará el templo y presente siempre en él encontraréis mi amor.
6. La humanidad ha creado religiones, semejantes a caminos que conducen hacia Mí, más os digo: Dejad de caminar bajo la interpretación humana que cada quien da a mi ley; es tiempo ya de que todos sepáis recibir mi inspiración, para que esa luz sea la que os guíe.
7. A veces os preguntáis: ¿Por qué es a este pueblo al único que le he hablado, cuando son tantas las naciones que lo necesitan? A lo cual os contesto, que en aquel tiempo fue sólo una turba la que presenció mi crucifixión y mi muerte; sin embargo, la sangre del Cordero cayó sobre toda la humanidad, para mostrarle el camino de su restitución; así en este tiempo hablaré a estas congregaciones, más la luz de mi Espíritu está derramada en todo el orbe.
8. Todos los medios para aprender y practicar os los he entregado ya, y no quiero que cuando lleguéis en espíritu ante mi presencia, os presentéis sin cosecha, pretextando que la dureza y la reaciedad de la materia no os dejaron cumplir vuestra misión, porque el que no venza sobre las tentaciones del mundo, no tendrá méritos para presentarse ante el Señor. Mucha fuerza tiene la materia en sus pasiones, inclinaciones y debilidades, pero el espíritu está dotado de una potestad superior y con ella podrá imponerse al mal.
9. ¿Qué mérito tendría vuestro espíritu, si actuara dentro de un cuerpo sin voluntad y sin inclinaciones propias? La lucha del espíritu con su envoltura es de potencia a potencia, ahí encuentra el crisol donde debe probar su superioridad y su elevación, es la prueba donde muchas veces ha sucumbido por un instante el espíritu ante las tentaciones que el mundo le ofrece a través de la carne. Es tanta la fuerza que ejercen sobre el espíritu, que os llegó a parecer que una potencia sobrenatural y maligna os arrastraba al abismo y os perdía en las pasiones.
10. ¡Qué grande es la responsabilidad del espíritu ante Dios! La carne no tiene contraída esa responsabilidad; ved cómo llegando la muerte descansa para siempre en la tierra. ¿Hasta cuándo haréis méritos para que vuestro espíritu se haga digno de habitar moradas más perfectas que ésta en que vivís?
11. El mundo os ofrece coronas que sólo hablan de vanidad, de soberbia, de falsa grandeza. Al espíritu que sabe pasar por sobre esas vanidades, le está reservada en el más allá otra corona, la de mi sabiduría.
12. En aquel tiempo busqué los valles, las montañas, el mar y el desierto para hablaros; hoy también encuentro que hay corazones que por su paz semejan valles, otros que son como un mar tempestuoso, como aquél que se encrespó, cuando Jesús con sus discípulos navegaba en la barca. Algunos por su elevación al escucharme, se parecen a la montaña y otros por su soledad y su aridez, se asemejan al desierto.
13. Vosotros que escucháis mi palabra, amadla, estudiadla y ponedla en práctica. ¡Cuántos deseando escucharla no podrán oírla, porque no les fue dada la gracia en este tiempo! Más en verdad os digo que su eco llegará a todos y con más pureza porque no será la voz del hombre la que a ellos llegue, sino la esencia de la Divina.
14. Hoy estoy cincelando vuestro corazón con mi palabra, estoy enseñándole a sentir el dolor de los demás, porque quien no posea caridad, no podrá ser mi apóstol. No quiero que los menesterosos, después de haber llamado inútilmente a vuestra puerta, sollozando me pregunten si ésos son mis escogidos, los que Yo he preparado como depositarios de las cuitas de sus hermanos, como confidentes y báculos de los necesitados. ¡Velad, oh discípulos! Para que podáis percibir aún a mitad de la noche, cuando dormís profundamente, la mano que llama a vuestra puerta. ¡Ese necesitado que hoy os busca, puede ser aquél que conmovido por vuestra caridad se convierta también en mi labriego y mañana os aligere vuestra misión! ¡Cuántos de esos que hoy llegan pidiendo un poco de amor, de comprensión o de justicia, serán mañana el escudo que os defienda!, o el testigo que os salve, pero ¿Qué podéis esperar de quien llamó a vuestras puertas con todo su dolor y la esperanza puesta en vuestra caridad y no fue oído? Dejad que llegue a vosotros aquél que se ha hundido en el cieno del vicio; si sabéis conmoverlo, él se arrepentirá. Dejad que el harapiento se sienta digno de vuestra casa y de vuestra mesa, pero no sintáis repugnancia por su pobreza, acaso espiritualmente esté más limpio y engalanado que vosotros. No reservéis vuestras mejores atenciones y sonrisas, para aquellos que llevan en sus manos la riqueza material o que se presenten cubiertos con costosos atavíos; haced que vuestro corazón no contemple esas diferencias y repartid el beneficio de vuestros dones en todos por igual. El sufrimiento abunda; ¿Cuánto bien podéis hacer en cada día y a cada instante?
15. Si observáis a la niñez, veréis que hay muchos pequeños sin amor, sin ley y sin pan. Si penetráis entre la juventud, encontraréis la lucha de pasiones, los caminos equivocados; y si miráis entre los hombres y mujeres que han alcanzado la madurez en la vida, encontraréis entre ellos las tragedias, el cáliz muy amargo, a veces de viudez, la falta de esperanza y de fe, así como de un verdadero aliciente espiritual que les conforte y les sostenga.
16. Sólo mi palabra puede conmover y hacer sensible al corazón endurecido por el dolor. Muchos de vosotros habíais sufrido tanto, que no sentíais ni os importaba el dolor de los demás. Os hablo mucho del dolor y menciono la caridad que debéis tener hacia vuestros hermanos, porque hay tantos sufrimientos en el mundo como seres humanos, y apenas en este tiempo principien los dolores de la humanidad; por eso os estoy preparando para que reconfortéis con vuestro amor a vuestros hermanos.
17. Si los grandes pueblos de la Tierra gustan de brindar por el mundo levantando el cáliz de amargura y vertiéndolo sobre la humanidad, Yo, desde esta humilde mesa brindo con vosotros con un cáliz espiritual de dulzura y de vida, para que llevéis este mensaje a los que lleven en su corazón la muerte y en su palabra la amargura.
18. Id paso a paso por este camino de amor; dejad que soplen los vientos huracanados sobre vosotros sin debilitaros. Vuestros oídos escucharán que os dicen que vais por el camino de perdición, mas fortaleceos con el recuerdo de mis palabras, cuando os digo que mi manto cubrirá a todo el que transite en el mundo por el camino que Yo le he trazado con la huella sangrienta de mi pasión.
19. Quiero que vuestro rostro refleje la mansedumbre de vuestro espíritu mas no la hipocresía, porque lo que vuestros hermanos no vean. Yo lo estaré juzgando. Después de las tempestades que han de azotar a este pueblo, corto será el número de los que queden circundándome, porque muchos flaquearán por las pruebas, más los que queden serán los que hagan florecer mi obra. Todo será limpio así en lo material como en lo espiritual, porque con mi palabra he venido a abriros el camino que cerrado estaba por la maldad y desobediencia de los hombres. Los ojos de vuestro espíritu también se abrieron para que contempléis la verdad; vuelvo a deciros que todo ojo me verá. La penitencia bien entendida que os he pedido, es para que pongáis en vuestra vida un principio de regeneración; por ello os digo que no os quiero vistiendo hábitos de hipocresía, os quiero buenos y sinceros, testificando con vuestras obras la verdad de mi doctrina.
20. Llegaréis a adquirir un caudal de sabiduría sin necesitar de los libros de los hombres, siendo vuestro único libro esta palabra en la que no tendréis influencia de doctrinas extrañas ni de malas interpretaciones, ni teorías de hombres, sólo mi ley que os traza el sendero de vuestra evolución.
21. El denso velo de vuestro materialismo os había aletargado en una ignorancia que os hacía sentiros lejos de lo divino y os ocultaba la luz que debe iluminar la vida del espíritu. En este tiempo mi voz rasgo ese velo y os mostró mi santuario revelándoos nuevas lecciones de mi arcano. Ante mi manifestación espiritual, unos han encendido su
lámpara de fe, mientras otros han preferido seguir mirando la vida con la luz que su débil conocimiento espiritual les ha dado. ¿Cuándo comprenderéis todo lo que debéis atesorar para el espíritu?
22. Yo no os prohíbo que escudriñéis la naturaleza ni que acumuléis conocimientos, si estos son para bienestar y adelanto de vuestra vida humana, mas también quiero que os intereséis por alcanzar luz para vuestro espíritu, porque será lo único que de aquí os llevéis al más allá y que en la senda espiritual os sirva para vuestro progreso. Estoy tan cerca de cada uno de vosotros, que basta que con vuestro pensamiento me preguntéis algo, para que al instante recibáis mi respuesta. Nadie podrá reprochar al Padre que se ha alejado de sus hijos, porque como un pastor amoroso he velado siempre por todas mis ovejas y puedo deciros en verdad que ninguna se ha perdido ni se perderá, porque doquiera estoy Yo; en todo sitio existe mi luz y la vida y el amor de vuestro Padre palpita en toda la creación.
23. El hombre se ha alejado del cumplimiento de mi ley y hoy puedo deciros que con mis lecciones de amor estoy trayendo al sendero de su evolución a muchas ovejas descarriadas, más cuando éstas vuelvan al redil traeré a otras, hasta guardarlas a todas en el aprisco de mi amor.
24. Hoy sabéis que el dolor purifica al espíritu y al corazón, y que no es la primera vez que tenéis que desmanchar a vuestro espíritu de sus faltas. El vaso de amargura vertió su contenido sobre el mundo y fue como un nuevo diluvio, pero más doloroso, más amargo y prolongado. Tiempos vendrán en que no será el dolor el que sujete y detenga a los hombres, sino la luz de su conciencia. Si todavía necesitáis el dolor como un freno, es la más clara señal de que espiritualmente no habéis evolucionado.
25. Pensad mis hijos, que tendréis que escalar la montaña llevando a cuestas una cruz de dolor, pero entended que la cruz que os ha de elevar, no será la de restitución de vuestros pecados, sino la de vuestros sacrificios por los demás. A los hombres les digo que deben ser guías, defensores y guardianes de la humanidad, a las mujeres, a las madres les digo: orad por las grandes multitudes de niños sin padres, sin hogar y sin pan. Vuestras oraciones serán como las alas de la alondra que se abren para cobijar a los polluelos; mas en este instante, no sólo penséis en los vuestros, porque ellos tienen vuestra ternura, sino en aquellos que en la Tierra no tienen más que soledad y hambre de cariño. Orad por ellos. ¿Quién mejor que vosotras para comprender el frío, el vacío y la sed de esos tiernos corazones? Orad y pronto vendrá a ellos el pan, el albergue y el amor. Este es el tiempo propicio para hacer la caridad.
26. Habéis sido confinados a la Tierra, a este planeta que siendo huerto maravilloso, donde el Creador se desbordó en bendiciones, el hombre vino a transformarlo en valle de lágrimas, más la humanidad llegará a
comprender que por restitución se le ha dado venir al mundo en este tiempo para transformar este desierto de tristezas y dolor en un edén de luz, en una morada de fraternidad y paz en donde se cumpla con mi precepto que os dice: “Amaos los unos a los otros”.
27. Entre los que me escuchan se encuentran los incrédulos, que quisieran tocar como lo hizo Tomás para poder creer, a los que les digo que llegarán a comunicarse Conmigo de espíritu a Espíritu. Primero lavarán su vaso por dentro y por fuera, para que en él caiga mi palabra como rocío de gracia y de vida para el espíritu.
28. Los enfermos descartan tocar mi túnica como en el Segundo Tiempo, para que su fe los sanara. Y Yo os digo: ¿Por qué no tocáis mi Espíritu Divino con vuestro pensamiento limpio, con vuestra oración fervorosa? Obtendríais todo lo que vuestro espíritu y materia necesitaran.
29. Esta es la lección que os doy, dejando que miréis este libro que he abierto ante vosotros a través de los tiempos. Es el libro de mi sabiduría eterna, que hoy os muestro abierto en el Sexto Sello tomando como mi intérprete al portavoz que Yo he preparado.
30. A través de los tiempos habéis querido estudiar mis manifestaciones para conocer mi voluntad y mis mandatos, y Yo he respondido a vuestras preguntas, porque todo el que me busca por amor, deseoso de encontrar la verdad, me encuentra, me mira delante de sí, me siente y se alimenta con mi amor como Yo me lleno de gozo cuando mis hijos me presentan el fruto que han alcanzado con sus obras de amor y caridad, con las cuales han aliviado el dolor de sus hermanos.
31. En ese libro que he venido a abrir una vez más ante vosotros, están contenidas todas mis enseñanzas, y lo que en él está escrito lo conoceréis y será para vuestra dicha, porque os guiará en el camino de vuestra evolución.
32. Os encontráis ansiosos de recibir mis inspiraciones, que he derramado abundantemente en todos los tiempos y no las habéis aprovechado; hoy que me comunico con vosotros a través del entendimiento humano ¿Continuaréis dudando de mis lecciones y de mi presencia entre vosotros? No he venido a hablar a los muertos ni a seres sin razón, sino a vosotros que sois humanos, que tenéis conciencia y me conocéis. Si hablara a los muertos; si hablara a las piedras o a los elementos de la naturaleza ya estarían dando testimonio de Mí, más la incredulidad de mis hijos no hará detener mi enseñanza, y este libro seguirá hablando de la verdad, de la vida de gracia y del más allá.
33. ¿Qué buscáis en mi doctrina, qué queréis conocer, hijos míos? La luz, me dicen unos; ansiamos encontrar la paz, escucho que me dicen otros. Os digo que si os preparáis, encontraréis en mi palabra todo lo que anhela vuestro espíritu. He preparado a esta nación como una tierra
próspera y bendita desde donde podréis mirar el monte de la nueva Sión, la tierra que os espera, y mañana, después de haber pasado por el mundo cumpliendo con vuestra misión, os encontraréis en espíritu en los caminos del más allá, y estaréis reunidos todos en un solo valle formando conmigo un solo Espíritu.
34. Es menester que estudiéis para que sepáis el porqué de los acontecimientos de esta Era, por qué Elías ha venido en este tiempo y por qué os doy mi palabra. En todos los tiempos ha venido Elías como precursor mío para preparar al espíritu de todos los hombres. En el Primer Tiempo vino Elías a la Tierra, llegó al corazón de la humanidad, y la encontró caída en paganismo e idolatría. El mundo se encontraba gobernado por reyes y sacerdotes, y ambos se habían apartado del cumplimiento de las leyes divinas y guiaban a sus pueblos por caminos de confusión y falsedad. Habían erigido altares a distintos dioses, a los que rendían culto. Elías apareció en ese tiempo y habló a aquéllos con palabra justiciera: “Abrid vuestros ojos y mirad que habéis profanado la ley del Señor, habéis olvidado el ejemplo de sus enviados y habéis caído en cultos indignos del Dios viviente y poderoso, es menester que despertéis, le miréis y le reconozcáis, derrumbad vuestra idolatría y elevad vuestros ojos sobre toda figura con que le hayáis representado”.
35. Elías oyó mi voz que le decía: “Alejaos de ese pueblo inicuo, decidle que por mucho tiempo la lluvia no caerá, hasta que vos lo ordenéis en nombre mío”, y Elías habló: “No lloverá hasta que mi Señor señale la hora y mi voz lo ordene”; y diciendo esto se alejó. Desde ese día la tierra fue seca, pasaron las estaciones propicias para la lluvia, sin que ésta acudiera. En el cielo no se veían señales de agua, los campos sintieron la sequía, los ganados comenzaron a perecer, los hombres cavaban la tierra buscando agua para calmar su sed, sin encontrarla; los ríos se secaron, la hierba se marchitó sucumbiendo bajo los rayos de un sol candente y los hombres clamaban a sus dioses, pidiendo que aquel elemento tornara a ellos para sembrar y recoger simiente que los alimentara.
36. Elías se había alejado por mandato divino, oraba y esperaba la voluntad de su Señor. Los hombres y las mujeres empezaban a salir de sus tierras en busca de nuevos pueblos en donde no carecieran de agua; por doquier se miraban caravanas y en todos los lugares la tierra era seca.
37. Pasaron los años y un día en que Elías elevaba su Espíritu al Padre, oyó su voz que le decía: “Buscad al rey, y cuando Yo os de la señal, las aguas volverán a caer sobre esta tierra”.
38. Elías, humilde y lleno de obediencia, fue delante del rey de aquel pueblo y mostró su poder delante de los adoradores del falso dios; después habló del Padre y de su poder y entonces aparecieron las
señales, rayos, truenos y fuego se vieron en el cielo, después el agua vivificadora cayó a torrentes; de nuevo los campos se vistieron de verdor y los árboles se llenaron de frutos y hubo bonanza.
39. El pueblo ante esta prueba despertó y recordó a su Padre que le llamaba y amonestaba por conducto de Elías.
40. Muchos y muy grandes fueron en aquel tiempo los prodigios de Elías para conmover a la humanidad.
41. En el Segundo Tiempo apareció Juan el Bautista aconsejando penitencia, preparando a los corazones para recibir al Mesías. Aquél precursor bendito habló a las multitudes, porque se acercaba el tiempo de la predicación de Jesús, y era menester que le reconociesen. El bautizó con agua y aun sobre Jesús la derramó diciéndole: ¿Maestro, cómo he de bautizarte si no hay mancha en Ti? A lo que Jesús respondió: “es preciso que así sea para que dé principio a mi jornada enseñando la sumisión, para que éstos que me siguen, cuando se dispongan a iniciar su cumplimiento, sepan purificarse y prepararse”.
42. Elías, Espíritu de gran potestad y que no ha sido reconocido por la humanidad, siempre ha sido mi precursor. Hoy ha venido una vez más a preparar a los señalados, a los que me han servido como portavoces y a toda la humanidad.
43. Si os preparáis y estudiáis mi enseñanza para llegar a conocer mi voluntad, Elías vendrá en vuestra ayuda y será vuestro báculo y amigo.
44. Elías es rayo divino que ilumina y guía a todos los seres y los conduce a Mí; amadle y veneradle como precursor e intercesor vuestro.
45. Discípulos, si queréis penetrar en el Reino de los Cielos, haced obras lícitas, cumplid con la ley, y mi Obra será conocida de todos, distinguiéndose entre las religiones y doctrinas como el único camino que he trazado al hombre.
46. Para ayudaros en vuestra preparación, venid a Mí, sentaos a mi mesa, en donde tengo reservado un lugar para cada uno de mis discípulos, desde el cual asistiréis a mi cátedra. No os preocupéis si la persona por la que me comunico es hombre o mujer, si es anciano, joven o niño. Analizad mis lecciones hasta encontrar la esencia divina de esta palabra y sentiréis mi presencia a través de cualquier de mis elegidos. Aprovechad estos instantes, porque más tarde podréis llorar si así no lo hiciereis.
47. Dejad que crezca este pueblo como crecen los árboles multiplicando sus ramas, como se extienden los ríos formando nuevos ríos y arroyuelos. Mirad cómo de una congregación brotan nuevas congregaciones en las comarcas y en las ciudades.
48. Es mi Espíritu el que les ha enviado a distintas comarcas a llevar un mensaje de espiritualidad. ¿Por qué hay quienes apartándose de los principios de espiritualidad que les he trazado, de dar amor y caridad
sin interés alguno, van vendiendo los servicios que hacen a través de dones que nada les costaron? ¿No recordáis que os dije desde las primeras lecciones que escuchasteis, que velaseis y oraseis, porque la tentación acechaba a vuestro paso? Haced memoria y recordaréis que también os dije, que más tengo que daros que vosotros que pedirme, para que os concretaseis a recibir de Mi lo que sea licito.
49. Sabed que en el libro de vuestro destino está marcado el día y la hora en que las puertas del más allá se abrirán para dar paso a vuestro espíritu, desde donde veréis toda vuestra obra en la Tierra, todo vuestro pasado. No queráis entonces oír voces que sean reproches o quejas en contra vuestra, ni ver a quienes os señalen como causantes de sus males.
50. ¡Qué pena, qué dolor siente un espíritu al llegar a aquella mansión de luz y de paz y escuchar que hasta ahí llega el clamor de sus víctimas! Si no queréis atravesar por ese trance, cultivad desde ahora las tierras que os he confiado, sembrando en ellas la semilla de mi doctrina en toda su pureza. No os sintáis incapaces de llevar a cabo obras dignas de Mí y abandonéis vuestras herramientas a media faena, para olvidar esta misión y entregaros de nuevo a las tentaciones del mundo.
51. Llegad presurosos a escuchar mi palabra, recordad que está próximo el día en que ya no la escuchéis bajo esta forma. Para vosotros ya pasó el tiempo en que era necesario que se presentasen los profetas delante del pueblo para exhortarlo a que hiciera penitencia y amenazarlo con la justicia de Dios, si no oía aquella voz de alerta. Hoy quiero que seáis los profetas que despierten a la humanidad y le trasmitan este mensaje celestial. Haré prodigios en vuestro camino y os daré las armas de la verdad con que luchar, porque seréis combatidos.
52. Muchas sendas torcidas enderezaré sirviéndome de la rectitud de mis buenos discípulos. La presencia espiritual del pueblo de Dios, llamado en la tierra “Israel”, se hará sentir entre la humanidad y muchos llegarán a comprender que lo que se había interpretado en forma material, tenía un elevado sentido espiritual.
53. Si los espíritus que formaron este pueblo, se diseminaron por el mundo y por el valle espiritual, para cumplir con una restitución, ahora, unidos por mi amor con la luz del Espíritu Santo, iluminando el sendero de su evolución, congregarán a su paso a todos los hambrientos de libertad, de paz, de verdad y de justicia, de amor y de redención.
54. De cierto os digo que el pueblo de Dios es infinito, que todos pertenecéis a él espiritualmente, por lo tanto, ese pueblo no podía limitarse a una nación o a una raza. El pueblo de Israel, llamado por los profetas y los patriarcas de los primeros tiempos, “el Pueblo de Dios”, es un símbolo de la familia universal, un pueblo formado por seres
sabiamente escogidos para mis designios y al cual he tomado como instrumento para hacer llegar mis lecciones a la humanidad como un libro abierto ante los hombres, libro que habla de evolución espiritual y material, de revelaciones divinas, de profecías, de interpretaciones humanas, de aciertos y de errores de ese pueblo, de esplendor y de decadencia, de libertad y de esclavitud, de luz y de tinieblas. Ese pueblo no tendrá más Tierra Prometida en el mundo, su misión es la de ir buscando a los perdidos y reanimando a los débiles para enseñarles el camino del desierto, detrás del cual están las puertas de la Nueva Jerusalén, la ciudad espiritual, en donde habitaréis eternamente con vuestro Maestro.
55. Los 144,000 señalados tienen la misión de velar celosamente por la ley, de reanimar al pueblo en la jornada, de defender la fe. Serán soldados de la paz, maestros en mi sabiduría, doctores para todos los males, consoladores y profetas.
56. Grandes acontecimientos han contemplado las generaciones de este tiempo; sin que os deis cuenta, estáis atravesando la gran batalla, la cual no se libra sólo en vuestros campos o naciones en guerra, sino en muchos órdenes. La verdadera batalla está en lo espiritual, ahí en donde vuestros ojos no penetran, en la mente y en el corazón humano, en los hombres de ciencia y de las religiones y en todas las instituciones humanas. Es que se avecina un nuevo tiempo, en el que el Séptimo Sello tenga que abrirse y triunfe la justicia y la luz en los espíritus. Antes tendré que enviar a la Tierra a espíritus llenos de mi gracia, los cuales conducirán a la humanidad como a niños para que alcancen su salvación.
57. Orad y sentid cómo cruza Elías el espacio desde un confín hasta el otro, haciendo luz en los senderos obscuros, rescatando a los que se han perdido, unificando a los manchados, despertando a los que duermen en la ignorancia y ordenándolo todo, porque éste es su tiempo. No le temáis, amadle, porque ha venido como Pastor a conduciros hacia el Padre, hacia el aprisco celestial que os espera.
58. Mi palabra y todas las profecías se cumplirán.
59. En el Segundo Tiempo clavasteis mis manos en un madero, las mismas que sanaron a los enfermos y acariciaron a niños, jóvenes y ancianos. Hoy he desclavado mi diestra, mas no para rechazar la cruz en la que me habéis elevado, no hijos amados, hoy la extiendo amorosamente para entregaros mi bendición.
¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!
ENSEÑANZA N° 54
1. Bienaventurados los que dejan sus bienes materiales por oírme.
2. Los que han aprovechado mis lecciones, se han fortalecido y cuando se han visto sorprendidos por una prueba, antes que desesperarse se han puesto a meditar y a orar, sintiendo que en esos instantes la inspiración divina llega a su entendimiento, como un rayo de luz que ilumina el camino de su evolución espiritual.
3. En verdad os digo, que el que sabe prepararse y fortalecerse en el cumplimiento de mi ley, podrá salir avante atravesando tempestades o pasando a través del fuego. Aun a los que han sabido cumplir con fe la prueba que a su espíritu ha tocado, vuelvo a decirles que no se aletarguen porque nuevas pruebas vendrán, y deberán estar preparados. Hay muchos que al final de una gran prueba, cuando la jornada está por terminar, han estado a punto de caer doblegados bajo el peso de su cruz, más en esos instantes mi voz se ha dejado escuchar alentándolos a llegar al final que ya está próximo.
4. Si las pruebas de la vida las atribuís al acaso, difícilmente podréis encontraros fuertes; más si tenéis noción de lo que es expiación, de lo que es justicia y restitución, en vuestra fe hallaréis elevación y conformidad para vencer en las pruebas.
5. Me place probar a vuestro espíritu en distintas formas, porque lo estoy formando, modelando y perfeccionando; para ello me sirvo de todo y de todos, lo mismo tomo como instrumento a un justo que a un malvado, lo mismo me sirvo de la luz, que convierto en mi sierva a la tiniebla. Por eso os digo que cuando os encontréis en duro trance, penséis en Mí, en vuestro Maestro, quien con todo amor os explicará el porqué de esa prueba.
6. Hay cálices que todos tienen que beber, unos primero y otros después, para que todos lleguen a comprenderme y amarme. La miseria, la enfermedad, la calumnia, la deshonra, son cálices muy amargos que no solamente llegarán a los labios del pecador. Recordad que el justo entre los justos en aquel Segundo Tiempo, apuró el cáliz más amargo que podáis concebir. La obediencia, la humildad y el amor con que sea apurado el cáliz de dolor, harán más liviana la cruz y más pasajera la prueba.
7. El mundo es escuela para los espíritus, vuestro cuerpo es sólo un instrumento. En la Tierra pasáis por los distintos peldaños de la escala de perfección espiritual, por la cual se elevan hacia Mí, los espíritus impulsados por la fuerza de sus méritos, de su esfuerzo por llegar al Padre, por el amor que hayan derramado en sus hermanos. El que no recorra ese camino de lucha, no sólo no sabrá quién es su Creador, sino que no se conocerá ni a sí mismo.
8. Quien reniegue de su destino, está rechazando el título de hijo de mi divinidad; si no cree en mi existencia, no podrá tener fe en mi amor.
9. Si para algunos ha sido esta vida excesivamente amarga y dolorosa, sabed que esta existencia no es la única, que es larga sólo en apariencia y que en el destino de cada criatura hay un arcano en el que sólo yo puedo penetrar.
10. Esta voz no os ha dicho: tenéis que obedecer esta palabra, sólo os ha dicho: buscad la verdad, id en pos del amor, id tras la paz y si esto lo encontráis en mi enseñanza que ahora escucháis, quedaos, más si no las habéis encontrado aquí, seguid buscando.
11. Me estoy manifestando delante de cada uno de vosotros, a veces a través de vuestro corazón otras en vuestro espíritu.
12. Ante mi voz de perdón resucitarán los muertos a la vida de la gracia y saldrán de la turbación de su espíritu, cumpliendo con mi ley que os dice: “Amaos los unos a los otros”. Donde no existe el perdón que siempre procede del amor, no habrá arrepentimiento ni buenas obras, por lo tanto no habrá redención.
13. Cuántos muertos del espíritu tienen que vagar por el mundo, en espera de que la muerte corporal los conduzca a mi presencia, para escuchar la voz del Señor que les levanta a la vida verdadera y les acaricia. ¿Qué anhelo de regeneración podrían haber alimentado en la Tierra si se consideraban irremisiblemente perdidos para siempre, a pesar de sentirse capaces de un verdadero arrepentimiento y de restituir sus faltas?
14. Y si los desahuciados del espíritu han llegado a Mi sin esperanza, también los del cuerpo sentenciados a muerte por los hombres de ciencia han llegado a mi presencia; Yo, que poseo la vida, les he arrancado de las garras de la muerte material; ¿Mas qué hacen en el mundo aquellos a quienes he confiado la salud del espíritu así como la del cuerpo? ¿Es que ignoran el alto destino que el Señor les ha confiado para su cumplimiento? Yo que soy quien les ha enviado con un mensaje de salud y de vida, ¿He de tener que recibir incesantemente a sus víctimas?
15. Ahora que venís a exponerme vuestra pena y a pedirme fortaleza os digo: Confiad en Mí y todos seréis consolados. No todos oyen mi palabra como vosotros la oís, pero mi fortaleza y mi luz son patrimonios de todos los espíritus. Sois vosotros los que debilitaréis y os dejaréis vencer por las pruebas.
16. Sólo Yo que soy vuestro Padre oigo y comprendo a vuestro corazón. No habéis encontrado todavía el verdadero amor de los unos a los otros. También os digo que no busquéis imágenes ni símbolos para que os concedan el alivio. Aprended a orar con el espíritu, despertad las fibras sensibles de vuestro ser, para que sintáis mi presencia y gocéis de
mi amor. Delante de Mi no os sintáis extraños a vuestro Padre; ¿O es que os habéis alejado tanto, que ya no me reconocéis?
17. Contemplo en este tiempo que los hombres se han familiarizado con el pecado, las pasiones se encuentran desatadas, los niños desde temprana edad pierden su inocencia y toman frutos prohibidos; hacia el mal se ha encaminado la humanidad, y de generación en generación va debilitándose y descendiendo. Por eso he venido una vez más a manifestarme entre vosotros.
18. Orad y comprended mi palabra. No me pidáis por vosotros solamente, rogad por vuestros hermanos conocidos y desconocidos, materiales y espirituales.
19. No sabéis la pobreza espiritual en que vive hoy la humanidad, y es menester la intercesión de un pueblo y su lucha para llevar la luz a todos los espíritus.
20. Depurad a los que se han manchado, descubridles los dones de su espíritu y encaminadlos como a pequeños niños trayéndolos a Mí. Hallaréis a vuestro paso muchos enfermos que no serán curados por la ciencia; en cambio, entre vosotros encontraréis la forma de obtener curación a sus males. Los sanaréis con vuestro amor, por la influencia buena que ejerzáis; por la regeneración que les inspiréis y por el conocimiento de mi doctrina que les transmitáis, encontrarán que el bálsamo está en la paz del espíritu y en el cumplimiento de los deberes, en el amor de los unos hacia los otros.
21. No quiero mirar que mis hijos pierdan la oportunidad de salvarse. Si los grandes pecadores me buscan con humildad y arrepentimiento, Yo perdonaré sus faltas y les daré ocasión de rehacer su vida. Estoy haciendo el llamado a los más grandes pecadores, para redimirlos y ponerlos a salvo.
22. He inspirado al corazón de los jóvenes, mancebos y doncellas, para formar nuevas generaciones, para lo cual los estoy purificando, y si ellos saben cumplir en sus hijos la misión que les he confiado y preparan y conducen a esos espíritus por la senda del bien, Yo me comunicaré con ellos y vosotros en esas nuevas generaciones os apoyaréis y serán continuadores de esta obra.
23. Conservad la gracia que dejo entre vosotros. Habrá en corto tiempo quienes quieran impedir que mi obra siga adelante, más habrá otros que habiendo solicitado mi ayuda, recibirán un prodigio y aun cuando no sean de mis discípulos, darán testimonio de Mí y dirán: El Señor me ha sanado. Otros dirán: había perdido lo más querido y El me lo ha devuelto.
24. No queráis defender mi obra con falsos testimonios ni mintáis jamás porque Yo no os he enseñado a mentir. Mis obras son siempre
claras y si sabéis interpretarlas, encontraréis en ellas mi amor y caridad para la humanidad.
25. Cuando escuchéis palabras necias, callad, como calló Jesús ante los fariseos, mas no temáis que vuestra vestidura sea desgarrada; Yo os justificaré y os elevaré ante vuestros hermanos. Esta humanidad que os juzga, sabrá que no habéis equivocado el camino, sino que os habéis acercado más a Mí. Velad por vuestros actos y temed solamente al Juez Eterno que os mira
26. Con mansedumbre y espiritualidad, daréis testimonio de que me habéis oído y muchos se convertirán. Si no fueseis comprendidos callad y perdonad. Si unificáis vuestra materia con vuestro espíritu y cumplís con mi ley, alcanzaréis gracia para la humanidad.
27. Recordad pueblo bendito, que os he dicho en todos los recintos, que se acercan tiempos de dolor, de prueba y de justicia para la humanidad, lo que servirá para su purificación. También os anuncio que después de ese tiempo, habrá gozo en la Tierra.
28. Hace años que escucháis estos mensajes, que son lecciones con las cuales os preparo como discípulos, para que mañana sepáis hacer luz en la vida de vuestros hermanos y les orientéis hacia el buen sendero, tanto a los seres encarnados como a los desencarnados. Es mi voluntad que dejéis un buen ejemplo como simiente para las futuras generaciones. Que las revelaciones que os he hecho sirvan para fortalecer a vuestro espíritu en mi sabiduría y a vuestro corazón en el bien, apartando de éste toda la cizaña que por largo tiempo había crecido en vuestro ser; sin embargo, os digo con tristeza, que aún no sentís mi palabra, que dormís para estas manifestaciones y que vuestras obras no testifican mi doctrina.
29. He querido que todos forméis un sólo corazón, una sola voluntad, pero veo que aún persistís en vuestra desunión.
30. Os he dicho que en todos vuestros recintos me manifiesto como Dios único que os ama a todos en igual forma; sin embargo, unos vais negando dones y verdad a los otros; ¿Cómo podéis creer que en esta forma vais enalteciendo mi doctrina?
31. No sólo con la actitud que guardéis dentro de esos recintos es como debéis buscarme para agradarme y servirme, sino con todos los actos de vuestra vida; pero hasta este instante, ni en lo espiritual ni en lo material os habéis apegado a mi ley y seguís siendo los pequeños que no quieren crecer. ¿No queréis que siga guiándoos Cristo, aquél que os dijo: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida os salve, el que os haga fuertes, serenos y firmes para que en la hora de las tempestades y de las pruebas sea el que os levante y proteja?
32. Ved que os he dado una sabiduría que supera a toda ciencia humana: la de dominar los elementos, pero vosotros no habéis sabido
ser como mansas ovejas a mi voz. ¿Pretendéis que con vuestra desobediencia esos elementos se dobleguen ante vosotros como siervos sumisos?
33. ¿Veis por qué es necesario que escuchéis mis enseñanzas, como también es indispensable que las analicéis, que las sintáis y las pongáis en práctica? Velad y orad os he dicho, para que no os sorprenda el dolor, mas no habéis querido velar ni orar. Cuando las pruebas os han azotado, habéis creído que os he castigado o que os he abandonado. Es hasta entonces cuando os acordáis de orar, para pedirme que no os deje. ¡Ah, sí comprendieseis que Yo no os abandono y que sois vosotros los que os olvidáis de Mí! Debéis saber que no hay un solo segundo en que no os esté dando algo y que en cambio, vosotros muchas veces vivís toda una vida sin ofrecerme nada.
34. Os doy estas lecciones para que sepáis que siempre estoy con vosotros, que todo lo escucho y que todo lo sé, para que no rechacéis mis beneficios ni os sintáis solos y tristes en vuestras pruebas.
35 Cuántos de vosotros al encarnar os portáis como hijos ingratos que desoyendo los consejos de sus padres, se lanzan como insensatos a los caminos inciertos de la vida, para después, cuando han tropezado mucho y se han desengañado, detenerse a llorar exclamando arrepentidos: ¡Ah, si hubiese escuchado a mi padre, no hubiese conocido tanto dolor, ni me hubiese apartado tanto del camino!
36. A veces ya es demasiado tarde cuando ellos reconocen su falta, se ven sorprendidos por la muerte que no les permite retornar a la casa paterna y caer de hinojos delante de aquéllos a quienes negaron autoridad.
37. ¡Qué dolor tan grande para los que vieron llegar su último instante, sin poder bañar con sus lágrimas los rostros de sus padres, ni poder escuchar de sus labios las frases de perdón!
38. A veces cuando pensáis en estas pruebas decís: ¿Cómo es posible que Dios en su justicia perfecta llegue al extremo de privar de esa alegría a quien ya reconoció su falta y se arrepintió de ella? Y Yo os contesto, que no es el cuerpo el que debe recibir esa gracia, sino el espíritu, para el que siempre habrá tiempo de lavar sus manchas, así como el de recoger el fruto de su arrepentimiento.
39. Para que vuestro espíritu no se pierda en el azaroso peregrinaje de la Tierra, se le ha dotado de una luz superior que es la conciencia, además de que el mundo siempre se ha visto iluminado con la luz de mi doctrina y de mis revelaciones, desde los primeros días de vuestra existencia en este mundo hasta la eternidad.
40. Yo siempre os he iluminado, para que cuando vuestro espíritu encarnado retorne a la vida espiritual pueda morar en mansiones elevadas.
41. Pueblo amado, instrumento para mis manifestaciones de este tiempo, espiritualizaos, para que cuando lleguéis a ser el verdadero intérprete de mi palabra lo seáis con vuestros pensamientos, vuestra vida y vuestra palabra. Comprended que se necesitan ejemplos vivos para que la humanidad crea en Mí.
42. ¿Quiénes de vosotros serán los grandes espíritus que conduzcan a las multitudes hacia la verdadera espiritualidad? La espiritualidad que quiere decir elevación deberá manifestarse a través de la mente y de los sentimientos para que sea la salvación de la humanidad.
43. Discípulos, para las grandes obras se necesitan mentes elevadas y corazones puros, desarrollad vuestros atributos y sed grandes. ¿Por qué os pido unificación, pueblo? Porque Yo sé que la guerra como consecuencia de la falta de fraternidad entre los hombres, se acerca como torbellino que todo lo arrastra, y Yo quiero que estéis velando, formando un pueblo de paz, un ejército de soldados al servicio del bien. Si os levantáis a cumplir con esta misión, llevadme en vuestro corazón; sin Mi nada podréis hacer. ¿Quién soy Yo? Cristo. ¿Y Cristo quién es? Es el amor de Dios; por eso os digo: llevadme a Mí y no moriréis, antes bien, venceréis todas las adversidades y conquistaréis la eternidad.
44. No olvidéis que los poderes divinos sólo están con los humildes y que nunca descienden para halagar las vanidades humanas.
45. Cierto es que muchos van manchando a su espíritu, mas no les juzguéis porque no saben lo que hacen. A esos también los salvaré, no importa que ahora se hayan olvidado de Mí, o que me hayan cambiado por los falsos dioses que en el mundo han creado. También a ellos los llevaré hasta mi Reino, aun cuando ahora por ir tras de los falsos profetas, se hayan olvidado del dulce Cristo que les entregó su vida para enseñarles su doctrina de amor.
46. Nadie es malo para el Padre, ninguno puede serlo si su principio está en Mí. Equivocados, ciegos, violentos, rebeldes, así han sido muchos de mis hijos, en virtud del libre albedrío con que fueron dotados, más en todos se hará la luz, y mi caridad los conducirá por el sendero de su redención.
47. Hoy la fuerza de la materia y la influencia del mundo os han vuelto egoístas, pero la materia no es eterna, tampoco el mundo ni su influencia, y Yo soy el Juez paciente cuya justicia es dueña de la vida y del tiempo. Vosotros no juzguéis a quienes me nieguen, porque os hallaré más culpables que a ellos.
48. ¿Acaso Yo levanté mi voz para juzgar a mis verdugos? ¿No les bendije con amor y mansedumbre? Si supieseis, que muchos de aquéllos que en el mundo se perdieron temporalmente por esa falta, hoy se hallan en espíritu purificados.
49. Ved cómo mi palabra viene a orientaros y a conduciros, a todos os la doy, porque a todos os amo y a todos os busco. No esperéis a que los torbellinos os sorprendan equivocados o dormidos, porque entonces será el crujir de dientes. Aún no conocéis mi plan de salvación, por lo tanto sólo os toca confiar en Mí y obedecerme.
50. ¿Veis cuán humilde es mi palabra, cuán insignificantes son los siervos por los cuales trasmito mi voz y qué pobre el ambiente en el que me manifiesto? No os sorprenda saber que en esta Era, esta doctrina será la que rija y guie los destinos de toda la humanidad.
51. El pensamiento divino a través de mis portavoces en éxtasis, se ha traducido en palabras que unidas en frases, han formado y definido una doctrina espiritual llena de revelaciones y de enseñanzas perfectas.
52. Este es el Consolador prometido, este es aquel Espíritu de Verdad anunciado que vendría a decíroslo todo. La preparación va a iniciarse ya, llegan los tiempos en que necesitáis de aquel que teniendo fuerza en su espíritu, os guie con la nobleza y la sencillez de su corazón, con sabiduría y con caridad.
53. Las multitudes necesitan de aquellos que saben ser firmes en las pruebas, de los que están acostumbrados a las grandes luchas del mundo y del espíritu. Ellos son los que podrán orientar y conducir a la humanidad, porque en su corazón no habrá el deseo de oprimir, ni de dominar a nadie; no podrán dar albergue al egoísmo porque en sus instantes de elevación habrán sentido la caridad del Señor colmándoles de amor, para que de esa caridad den a sus hermanos.
54. Si no os unís, no sabréis responder a la humanidad, si no os unís, no sabréis defenderos de sus ataques. Pronto vendrá la lucha y será menester que os encuentre protegidos y preparados por corazones que lleven luz y fe, ya para entonces sabréis perdonar a quienes os ofendan, sabiendo que esas heridas os las hacen vuestros hermanos por verdadera ignorancia.
55. Cuando llegue la lucha, quiero que respondáis a las ofensas de vuestros hermanos con vuestro perdón y vuestro amor.
56. Tomad vuestra cruz también, ¿O acaso creéis que la cruz de Cristo no pesa? ¿Creéis que mis tareas son pequeñas? Las misiones de los que me sigan no serán pequeñas ni fáciles; las obras fáciles son para los débiles de espíritu, para los corazones vacíos de amor.
57. Ya no queda tiempo para perder, porque se acercan los instantes en que surjan los fuertes de este pueblo, a preparar los caminos que os conduzcan a esa solemnidad en que sentiréis mi Espíritu más cerca de vosotros.
58. Veo entre las multitudes a aquellos que gozosos por sentir y comprender mi inspiración, se preparan para esa lucha; ellos saben que
sólo la verdad, la espiritualidad y el amor podrán ser las armas para salir triunfantes.
59. Venid a Mí, acudid al llamado amoroso que vuestro Padre os hace, para que alejados de las obscuras sendas del dolor o de la ignorancia, os llenéis de mi paz y de mi luz, y luego podáis hacer lo mismo con vuestros semejantes.
60. No sólo he venido a daros cargos o responsabilidades, también me he acercado a enjugar vuestras lágrimas y a escuchar vuestras quejas.
61. Hoy vais en pos de vuestro Salvador y Yo vengo a ayudaros con la cruz, pero antes de terminar vuestra caminata en este mundo, habréis llevado la buena nueva a las comarcas.
62. “No sólo de pan vive el hombre”, y este mundo tiene hambre espiritual, por lo tanto podréis ofrecer a vuestros hermanos de este alimento que os he confiado.
63. Mi doctrina es el camino que os enseña a vivir en paz en la Tierra y que os acercará al Padre cuando viváis en espíritu. ¿En dónde está la fraternidad que he enseñado a los hombres? No existe en la Tierra, porque ha tiempo dejasteis que la cizaña creciese entre el trigo; abunda el desamor entre los hombres así como la discordia; no se han reconocido como hermanos en Dios, y sin embargo dicen reconocerme y hasta amarme.
64. Existen señores y siervos, jueces y reos, verdugos y víctimas, y todos son hermanos; grande será la conmoción que mi palabra de este tiempo provoque entre la humanidad, porque ella llegará como juez a todos los espíritus.
65. Velad y orad discípulos, para que sintáis mi presencia, porque si os encontraseis durmiendo, cuando despertéis habrá grande sufrimiento en vuestro espíritu. Estad pendientes de mi palabra para que nada os sorprenda, y cuando los caminos estén preparados y las comarcas abran sus puertas, vosotros os encontréis dispuestos a cumplir con vuestra misión; y cuando los corazones ansíen una palabra de vida, ella esté presta a brotar de vuestros labios, lo mismo cuando las multitudes dolientes pasen frente a vuestra puerta que ésta no permanezca cerrada.
66. No es tiempo ya de que continuéis en los placeres del mundo, es tiempo de vivir con todos los sentidos y potencias, despiertos y atentos a cuanto os habla y os rodea. El tiempo de vuestra estancia en esta morada es ya muy corto, y es necesario que aprovechéis los instantes que os restan de vivir en ella. Para los que se preparen, nada pasará desapercibido, así sean acontecimientos humanos, señales en la naturaleza o manifestaciones espirituales; grandes maravillas contemplará el que preparado se encuentre, para que pueda explicar, enseñar y predecir a los que no vean, ni sientan ni comprendan.
67. Pueblo amado, reconoced cuán grande será la dicha del espíritu que en su trayectoria sirvió de guía, de consejero o de báculo a sus hermanos; esta es vuestra misión, ser fuertes, rectos y obedientes a mi ley, para que sirváis de faro a vuestro semejante.
68. ¿Cuándo llegará a ser esta humanidad como una inmensa flor cuyos pétalos sean vuestros corazones y su fragancia vuestro amor hacia Mí?
69. Cuando miráis cómo se encuentra el mundo en esta hora de prueba, en que sus ambiciones y odios se desbordan, pensáis que estas palabras que os digo tan sólo son un sueño divino, mas Yo os advierto que si en el Segundo Tiempo acepté la cruz que me ofrecisteis, y ahora vine a vosotros sobre una nube, fue porque sabía que la semilla de mi amor triunfaría sobre la imperfección humana. ¿Por qué dudáis de que Yo pueda salvaros? ¿Creéis que Jesús haya derramado inútilmente su sangre en el Calvario, que nada os enseñó? ¿Creéis que mi nueva manifestación sea estéril? De cierto os digo que Dios no puede equivocarse, ni podrá fracasar en su misión de amor.
70. Grande, muy grande miráis la perversidad humana, terrible os parece el poder y la fuerza del mal que los hombres ejercen, y sin embargo os digo, muy débil es ante la fuerza de mi justicia, ante mi Divinidad que es dueña del destino, de la vida, de la muerte y de toda la Creación.
71. De esta tierra bendita y pródiga ha hecho el hombre un infierno, porque todas las fuerzas y elementos de que les rodeé para la vida, las ha tomado para causarse la muerte; a pesar de todo ello puedo deciros que aquél que se arrepintiese, y comprendiendo su error se consagrase a repararlo, pronto llegará hasta las puertas espirituales del verdadero paraíso, donde el Ángel del Señor envainará su espada y le hará pasar a la mansión eterna de la paz, en donde el amor del Padre le entregará el galardón prometido a todos los hombres de buena voluntad.
¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

E54

Anuncios

Acerca de PRINCESA FÉNIX (CORAZONDECRISTAL)

DEFINIRME SERÍA PONER LÍMITES A MI SER, PERO SOBRE TODO A MI CONCIENCIA MULTIDIMENSIONAL, SIN EMBARGO HAY UNA PALABRA: "ESENCIA"

Publicado el enero 24, 2014 en DE TODO..., EL CAMBIO..., EVOLUCIÓN/ SALTO CUÁNTICO, MAESTRO JESÙS, PRINCIPALES CLAVES EN EL PROCESO y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: