Almas Gemelas- Saint Germain

Experimentar la conciencia de Cristo en vuestro interior, amando incondicionalmente aquello que sois tal como existís y moráis en vuestra realidad en este punto del tiempo, crea la resonancia en vuestro ser que atrae la esencia idéntica dentro de la energía del alma opuesta. La invoca y la fusiona con vuestra energía y con vosotros. Cuando esto ocurre, experimentáis lo que se llama iluminación.

No hay atajos hacia los espíritus afines, hacia la iluminación, hacia el Dios realizado. No hay camino que esté libre y despejado del espejo que os refleja hacia vosotros. Todos tienen este reflejo en ellos… todos. Al acercaros más y más a la comprensión del espíritu afín, en verdad que contemplaréis todos los aspectos de aquello que sois vosotros. En momentos, e incluso ahora en vuestro tiempo, enfatizáis un determinado aspecto de vuestro
Yo que desearíais que aquello que yo soy, y otras entidades, percibieran. Está bien. Forma parte de la naturaleza humana. Sin embargo, cuando acude el Dios ilimitado, todos los aspectos se perciben y aman en el instante de la percepción. Cuando podáis hacer esto con vosotros, sin siquiera deteneros para considerar si está bien o mal, entonces os fundiréis con la esencia de vuestra alma y partiréis a la vida eterna llamada para siempre…

Cuando experimentáis gozo, pesar o intensa ira, vuestro espíritu afín siente un dolor de cabeza o dolor de estómago. « ¿Qué he comido? ¿De dónde viene eso?» Es la indigestión de vuestro espíritu afín, y no tiene por qué ser una indigestión física, sino una de la esencia del alma… algo molesto de compartir.

Lo que entendéis como déjà vu a veces, no todo el tiempo, es vuestro espíritu afín experimentándolo, de modo que, en cierto sentido, vosotros también lo experimentáis. Lo que entendéis en ocasiones como una precognición es vosotros que experimentáis la energía de vuestro espíritu afín. Todo lo que entendéis como fenómenos psíquicos es entendido por vuestro espíritu afín.

Ahora bien, cuando la separación cesa entre los dos, ése es el momento en que se produce el gozo. Cuando estáis en una búsqueda intensa y desesperada de amor, justo más allá de vuestro alcance, a la vuelta de la esquina —« ¿Dónde, oh, dónde está mi espíritu afín? Espíritu, espíritu afín, ¿dónde estás?»—, cuando buscáis esa esencia, en lo físico o no, jamás la encontraréis, pues la búsqueda os conducirá de vuelta a vuestra propia alma. El viaje es un viaje de conocimiento del gozo del YO en el momento, y cuando apreciáis, aclamáis y en verdad reconocéis vuestra experiencia vital del ahora, lo reflejaréis hacia el exterior. Y en consecuencia así se manifestará.

Cuando dais amor a este plano de la Tierra de forma útil, con olvido, amor incondicional y sin juicio en el corazón, entonces automáticamente se ve reflejado de vuelta a vosotros…automáticamente. Así es como responde a vuestra energía divina el universo que creáis para vosotros. Os permite crear lo que emanáis. Al emanar amor, el amor regresa a vosotros para que lo experimentéis como vuestra creación manifestada.

Llegar al conocimiento y a la contemplación de vuestro espíritu afín no es como penetrar en el crepúsculo. No es una garantía de felicidad, pues la felicidad es una elección de cada momento. La felicidad no es resultado de la llegada a vosotros de vuestro espíritu afín para hacer que todo sea mejor.

El concepto de los opuestos atrayéndose es sólo una comprensión superficial, pues se atraerán al principio. El reconocimiento de aquello que buscan no está en ellos, pues lo que buscan es aquello que son. Si es lo opuesto, no se muestra en esa resonancia particular, y, por consiguiente, es de vida breve…

Buscáis el amor con tanta desesperación; durante eones así lo habéis hecho, en vuestra literatura, en vuestras canciones, en vuestras leyendas, en vuestra historia antigua, incluso antes de la historia registrada ha existido esta ferviente búsqueda del amor. La mujer siempre ha temido la vejez, ser rechazada, no querida, no amada, pues en verdad que su hogar estaba en el pecho de su hombre. Ésa fue la clave de su supervivencia, pero ya no lo es. La clave para su supervivencia está en el mismo lugar que la de él: en su propio pecho. Cuando se hizo anciana, ante su propia estima perdió el valor, y transmitió aún más recuerdos del alma a las generaciones futuras con la intensidad de su conocimiento. La separación en verdad que aumentó y culminó con una separación aún mayor, con más densidad. Fuisteis hasta donde podíais en la separación para poder entender el punto crucial en la fusión, de involución a evolución.

La edad ha sido una losa pesada en vuestro plano. Se debe al énfasis que ha recibido. Los maestros de vuestros antiguos… ellos sabían más allá de la edad, más allá del tiempo. La mujer no adquirió este conocimiento porque no recibió validez para experimentar esa sabiduría en lo físico. Sin embargo, ahora está consiguiendo su propia percepción resplandeciente de Diosa, y es divina. En verdad que es el torbellino de la transmutación a través de la alquimia del Cristo que viene, transmutando el vil metal en oro, los sellos inferiores en la iluminación dorada de Dios al permitir que precipitéis cualquier cosa que deseéis sencillamente deseándola: divino pensamiento de energía manifiesta. Ésa es la era de Dios a experimentar. ¡Es la era del espíritu afín a experimentar! En la super conciencia todo se fundirá y tendrá relación con sus espíritus afines, con todos ellos. Los que no la tengan, no compartirán la superconciencia. Cuando tenga lugar la fusión de los espíritus afines en la superconciencia, la creación de la vidaa través de la fusión en lo físico de la esencia del espíritu afín, ocurrirá mediante el nacimiento sin dolor. Lo femenino abrirá los pétalos de la rosa con gozo para permitir que nazca una vida nueva, y luego los pétalos volverán a reanudar el capullo. El vientre se convertirá en un lugar de
vida y gozo y no de oscuridad y miedo. En verdad que la experiencia del espíritu afín en la super conciencia simplemente será un Dios hacia otro. Cuando entendáis a vuestro espíritu afín, os convertiréis en todas las frecuencias. No decís: «Oh, ése tiene las vibraciones… debe ser mi espíritu afín resueno», sino que resonaréis a todos porque abarcaréis todo el espectro de frecuencias. Os volveréis ilimitados. Por consiguiente, la familia del espíritu afín que experimentáis incorporará a toda la humanidad. Ése es el motivo por el que hablo con tanto ardor acerca de amar al YO y a todos los demás a través del YO, porque esta es la unión definitiva del espíritu afín. No uno con otro, sino uno con todos, para convertiros en UNO.

Al contemplar el nido de un somorgujo y ver un huevo nuevo que se había abierto gracias a las fuerzas de la naturaleza, no percibí depravación, crueldad o tragedia. Percibí la belleza de un huevo abierto, pues en su interior estaba la comprensión de la singularidad y la creación divina.

Ésa fue parte de la experiencia que me llevó a entender lo que es percibir a Dios, contemplar a Dios y conocer su Ser en todo: en el huevo abierto, en el dolor de las relaciones, en el pesar de la búsqueda que sólo aportaba vacío. Todo era hermoso. No hay nada que no sea hermoso, y en esa belleza conoceréis a vuestro espíritu afín. En esa comprensión percibís la luz llamada Dios, experimentada como vuestro espíritu afín, y comprenderéis tener un asunto amoroso con vosotros mismos. ¡Enamoraos de vosotros! Sacaos a cenar. Cortejaos. ¿Cuántos de vosotros lo habéis hecho? ¿Os habéis vuelto encantadores con vosotros, os habéis seducido? Sentid respeto, admiración, honor y humildad por el YO. ¿Cuántos de vosotros lo habéis hecho? Eso es lo que haríais con vuestro espíritu afín, ¿no? Pero vuestro espíritu afín sois vosotros. Tiempo de práctica. Cuando podáis emitir este tipo de amor — no hablo de arrogancia, sino de amor con humildad—, entonces en verdad que vuestro espíritu afín se manifestará para ser experimentado a través de vosotros, pues intercambiáis experiencias el uno hacia el otro. Y siempre es así, bienestéis encarnados juntos u os encontréis en el universo 31 de un planeta de quinta densidad: aún seguís intercambiando experiencias, constantemente.

En vuestro sueño, muchos de vosotros habéis contemplado la esencia de vuestro espíritu afín, y éste os ha contemplado a vosotros. Los sueños que tenéis, y que carecen de sentido y que no podéis explicar, se deben a que estáis experimentando del otro lado de los límites del espacio y del tiempo con otros aspectos del YO. Tienen sentido para vosotros, porque al intercambiar conocimiento y capturar sabiduría os volvéis completos, enteros, unificados en la Unicidad. Hay algunos en este público cuyas parejas son sus espíritus afines y aquellos que contemplan a los espíritus afines. En verdad que ésta puede ser una situación muy interesante. De momento basta con decir que es interesante. «Explosiva» es la palabra. Sin embargo, se debe a que os veis enfrentados con esa parte de vosotros del género opuesto que no deseáis encontrar. Aquello que os moleste más llegará a vosotros porque no lo habéis abrazado en el Yo, y por consiguiente llega a vosotros para mostrároslo con el fin de que podáis abrazarlo en vosotros y fundiros en la armonía y el equilibrio. Aquello que os frustra llegará a vosotros, pues son los limitadores, las espinas que os separan de vosotros, que os impiden entender el gozo de vosotros. Cuando podáis amar esa espina, entonces reinará la armonía.

Vuestro espíritu afín no os quitará el dolor. Vosotros os quitáis el dolor, eligiendo estar en armonía y en alineación, eligiendo no experimentarlo como dolor, sino como gozo. Es una elección.

R: ¿Cómo se reconoce a un espíritu afín? Es una pregunta muy popular. ¿Cómo conocéis a vuestro espíritu afín? Bueno, ¿cómo os conocéis a vosotros mismos? ¿Os reconoceríais si os encontrarais en un pasillo? P.: Creo que sí. Es lo mismo.  

P.: Entonces se trata de alguien que es muy parecido a uno…Sentiréis que el corazón se agita. En verdad que sentiréis la vibración revolviendo la emoción, como un gran cazo en vuestra alma. Empezarán las palpitaciones del corazón, la respiración se acelerará, vuestra energía vital pulsará a una frecuencia más alta. Lo reconoceréis de esta manera, pero no os sorprendáis si no es el amante de vuestros sueños, si no sois los amantes de vuestros sueños.

Os diré esto: Muchos de vosotros paseáis un día de verano y sentís algo en el pecho, una agitación, una vibración… ahí hay alguien. Dais la vuelta, y «Oh, pero si sólo es un vagabundo». Entonces apartáis la mirada. «No era nada.» ¿Veis cómo os llegan los juicios? Son vuestros maestros, comparados con aquello que yo soy os reflejan ante vosotros mismos.

 P.: ¿Las llamas gemelas son más como una compañera del alma? Son una reverberación de resonancia idéntica de la misma frecuencia en el interior de distintos cuerpos de energía. P.: ¿Hay muchas llamas gemelas uniéndose en este tiempo? Desde luego, porque nacen muchos en la conciencia de Cristo.  

P.: ¿Amar aquello que no nos gusta en nosotros es aprender a amarlo en ellas para que podamos amarnos más? En verdad que así es, pero no se trata de una presión. Al contemplar a vuestros espíritus afines, os encontraréis en muchas situaciones de perplejidad. « ¿Cómo me metí en esto?» En ocasiones os sentiréis en un estado muy emocional, ya que las emociones se presentan para que podáis reconocerlas y abrazarlas, a todas.

 Os correrán las lágrimas, vuestro dolor hará acto de presencia… no es sólo la confluencia. Serán vuestros espíritus afines que vendrán para fundirse con vosotros en vuestro cuerpo de luz. En verdad que vuestros hermanos, todas vuestras relaciones de negocios, pues éstas también lo son, todas estas relaciones llegarán a vosotros para que aprovechéis la sabiduría que os aportan. Se están acercando a vuestro corazón, salen a la superficie como emociones, pues están ahí para que recurráis a ellas. Lo que tenéis que hacer es accionar la bomba con amor, y las aguas de la vida fluirán y fluirán, y a veces os preguntaréis cómo cerrarlas. «¿No basta ya? ¿Cuándo va a parar? ¿Cuánto puede aceptar una entidad?»

De vez en cuando os oigo decirlo a todos vosotros, pero cuando juzgáis la cantidad, simplemente os situáis en una mayor separación. Fluir con la corriente de las aguas de la vida es sacar más y más experiencias y de esta manera os expandís eternamente hacia la eternidad. ¿Sabéis lo que es para siempre? Es algo que no acaba nunca. Es tan pleno que no se puede entender Vuestro deseo de parar el reloj por un tiempo es vuestro deseo de juzgar y no amar lo que está sucediendo. Si de verdad lo estuvierais disfrutando en vuestro momento presente, y a plena maravilla, desde luego que desearíais continuar, pues sabríais que es hermoso. Todo esto es un espíritu afín, y pensasteis que veníais aquí a hablar de romance, pero ¿sabéis?, éste es un romance de la más grande naturaleza. No vamos en busca de bagatelas, vamos en busca del Uno, y el Uno es Dios.

P.: Y entonces los espíritus afines se manifiestan en el momento, físico o no físico,¿correcto? Por supuesto. Cuando os desprendáis de la idea de que el espíritu afín es una entidad que os traerá felicidad y lo veáis como el resto de la humanidad, entonces la entidad, el espíritu afín, que os permitirá la experiencia de la felicidad, aparecerá. Es una dicotomía, una gran paradoja de la vida, pero así es como funciona en vuestra realidad.

P: Estoy un poco confuso sobre la diferencia entre un espíritu afín y una llama gemela. ¿He de entender que una llama gemela es tu frecuencia exacta en su totalidad, pero que un espíritu afín es sólo una parte de eso?

El cuerpo de energía vuestro que es femenino tiene en su interior muchas frecuencias de desviación del espectro de luz diferentes. Como la frecuencia específica que percibís como vosotros mismos tiene una resonancia, existe una resonancia correspondiente en el cuerpo masculino de energía. Ésa es vuestra llama gemela. El resto son espíritus afines. Las dos juntas se encienden mutuamente y se transmutan en una totalidad que reunirán a todos.

P.: ¿Esta resonancia permanece conmigo sin importar…?

En esta experiencia vital entendéis vuestra llama gemela como una frecuencia particular de vibración. En verdad que podéis llegar a la luz y elevar esta vibración a una resonancia más elevada, pero al hacerlo expandís el horizonte de las vibraciones. No es un cambio. Es una fusión… una adición, si lo preferís. Se llama iluminación, formar parte de la luz. Añadir más de vuestra luz a vosotros mismos, de modo que os veis aumentados y expandidos. ¿Comprendéis?

P.: St. Germain, no es necesariamente cierto que si uno es en lo físico, nuestra llama gemela también lo sea, ¿verdad?

Así es. « ¿Dónde, oh, dónde está mi espíritu afín?» Vais en pos de él.

P: Exactamente, ahora sólo espero que suene el timbre.

Recordad que el pomo de la puerta está en el interior. Abrís la puerta a vuestro espíritu afín abriendo la puerta hacia vosotros.

P: ¿Y qué sucede cuando pertenecen al mismo género en lo físico? ¿Es posible?

Desde luego. Desde luego, los llamáis hermanos. Muchos de vosotros los llamáis gemelos inseparables. Cuando uno deja este plano para ir a otra realidad, el otro lo sigue, pues en verdad experimentan un vacío dentro del corazón. Han sentido que han perdido una parte de sí mismos, por consiguiente van a la realidad a la que ya han ido sus espíritus afines.

Experimentarán de esta manera hasta que se den cuenta de que son una totalidad en sí mismos. Siempre siguiendo al otro, siempre en busca del otro. Mientras seáis buscadores, os convertiréis en el maestro supremo sobre cómo ser un buscador. Muchas veces me pregunto qué es lo que haríais los buscadores si alguna vez lo encontrarais. Ya no tendríais una afición.

P.: St. Germain, ¿podría hablar acerca de su llama gemela y darnos una idea, si es posible, de las encarnaciones que ha tenido?

Ha tenido varias contrapartes en lo físico y muchas en lo no físico. Las contrapartes en la historia son resplandecientes. El principio materno de la vida en Egipto: Isis. La portadora de agua, la comprensión de la vida para suplicar, nutrir y flotar y en verdad mantener a todos los que van a sus aguas. Ha tenido experiencia en esta nación (EE.UU.). Fue una gran entidad. Unió con mucha suavidad vuestro estandarte. Estuvo en la Atlántida, Egipto, Grecia e Israel. Algunos de sus nombres no se han registrado. Está bien. Experimentó mucha humildad de vida, y en ocasiones esterilidad. Comprendió la pobreza, el dolor y el sacrificio, el amor definitivo.

Participó en llevar la semilla de Abraham a la tierra de Israel. Participó con el rey David. Una vez formó parte de un harén. Ningún nombre histórico, pero grandiosa y amada por todos. Os diré esto: Cuando la contemplé, quedé paralizado, aunque no supe por qué. Su cabello

centelleaba bajo el sol dorado, suave como una recién nacida. Su semblante era dulce como un melón, y sus mejillas como el color de una rosa. Su aliento era madreselva, y en verdad que su tacto era como el tacto de Dios. Sonreía y reía como una niña jugando. Corría por los viñedos. Ahí es donde la conocí, y os preguntáis por qué tengo tanto deseo por el rubí. Nutrió las parras y las vides con caricias de amor como si fueran sus propios hijos, y yo me enamoré de una visión hermosa de Dios. Cogí su mano y lloré. Caí de rodillas sobre la tierra, y lloré porque sentí una gran adoración por lo bella que era.

¿Sabéis lo que me dijo esa gran maestra? «Soy tu espejo.» Ésa fue la primera vez que la escuché. Grandiosa maestra, lo femenino es maravilloso, y le enseña a la esencia masculina cómo amar, como permitir y entregarse al Dios Yo Soy de ellos mismos. ¿Sabéis?, me he encarnado como una mujer, pero jamás he dado hijos a luz. Ése es el don de la vida que en verdad es precioso, un don incomparable… dar vida espontánea, creativa y sustentadoramente, en el estilo en que creáis con vuestra propia carne y sangre aquello que es de carne y sangre.

Experimenté el amor de un modo que nunca antes había experimentado, y conocí a mi espíritu afín porque me comprendí a mí mismo. Esto sucedió después de mis días de picaresca y vagabundeos, y cuando había comprendido mi anhelo y añoranza del amor. Pero no consideré en mi interior que había sido recompensado, y encontré una joya preciosa eternamente generosa, comprensiva y amante. Me fundí con ella en la esencia del alma y me convertí en Dios. Fue poco después de contemplarla cuando lloré en el prado y contemplé a Dios en el amanecer y conocí la ascensión. No me fundí con ella físicamente porque la preciosidad de la vida se hallaba más allá de lo físico en aquel punto de la madurez de la esencia de mi alma.

P.: St. Germain, ¿es posible para un espíritu afín desear estar con otro espíritu afín y que el otro no desee encontrarse bajo esa luz?

Comprendo de lo que hablas. En ese caso el espíritu afín desea experimentar esa realidad específica. Veréis, en toda experiencia hay divinidad, de modo que no hay que verlo como una limitación, ya que sigue un conocimiento grandioso. Percibir y recibir las vibraciones de vuestro espíritu afín sin unión física —sin una participación de naturaleza romántica—, ocurre para que podáis conocer a vuestro espíritu afín del género opuesto en todas las facetas de la experiencia, y para obtener conocimiento de Vosotros en la totalidad: aquello que es platónico y aquello que no lo es. Veréis, es un gran acertijo que llamen a eso platónico, porque Platón no lo fue. Vuestros hermanos son grandes reflectores de pureza y claridad en la experiencia de la esencia de vosotros del espíritu afín. Llegarán directamente a vosotros y dirán: «Oh madre, ¿por qué has hecho eso?»

Y de repente tendréis que enfrentaros a vosotros mismos. Percibid la sabiduría que os brindan desde su corazón, desde la pureza de su ser, recibidla, atesoradla y amadlos por el don que os dan. Reprenderlos porque os han avergonzado sólo aporta una mayor separación. Hacedles saber la belleza y el don que os regalan, hacedlos partícipes de la sabiduría que habéis entendido.

Todos los niños que llegan a la superconciencia de la tierra en este tiempo os traerán regalos; más que las perlas de sabiduría de la época de los maestros, pues contendrán todas las joyas del cofre del tesoro de sí mismos. Lo que tenéis que hacer es recogerlo y expresar gratitud hacia ellos por el don divino de compartir que exhiben. Vienen aquí con este objetivo, no para verse restringidos o limitados a una mayor separación, sino para ser liberados en la unidad de la Unicidad, liberados en la sabiduría que contienen en su propio pecho. Mientras amamantáis a vuestros hermanos, haced que salga el don del amor en vuestra leche y les devolveréis lo que habéis recibido.

El don del amor dentro del sustento que reciben es el don de la vida, el don de la regeneración. Es el flujo eterno de la vida. Esta vez tendrán una preferencia particular por el violeta, pues están fundiendo lo masculino con lo femenino, y eso es lo que es el violeta. No están convirtiéndose en niños o niñas, sino en hijos de Dios. No les regañéis por su calidad de andróginos. Amadlos por su unidad, y de ellos reflejad vuestra propia unidad.

Os permitiré un descanso breve. algunas partes de vuestro cuerpo están entumecidas. Compartid con gozo y rejuveneceos entre vosotros. Espíritu afín con otro espíritu afín. ¿De acuerdo? Que así sea. (Tras el descanso.) Saludos, amados míos. ¿Observasteis el uno en el otro con el conocimiento de que mirabais en vosotros mismos? En verdad que al mirar en vosotros veo muchas tonalidades. Todas son hermosas. Todas son resplandecientes y resonantes. Aquello que se os diga hoy es verbosidad. Obtenéis algo para satisfacer a vuestro Álter Ego, pero lo que en realidad se os da pertenece al corazón y no se habla en voz alta.

Lo que os doy no pertenece a las palabras. Podéis compartir lo que recibís con el corazón y compartir así la resonancia de Dios identificado en vosotros. La esencia femenina/masculina de vosotros —algunos la han llamado el yin/yang— no está en vosotros. Vuestra feminidad y masculinidad no mora en vosotros.¡Es vosotros! No está en vuestro interior, es vosotros. Es la dualidad en la totalidad. En otras palabras, es masculino o femenino en vuestra resplandeciente ejemplificación de lo físico y es lo masculino y femenino tal como Dios realizó lo físico.

Ahora bien, una llama gemela es una frecuencia idéntica a otra frecuencia dentro del mismo cuerpo de energía; pero eso sólo es según una frecuencia. Es lo mismo para todas las frecuencias. De modo que tenéis multitud de llamas gemelas. Una llama gemela para éste, otra para aquél, y para éste, según todas las resonancias que moran en el cuerpo de energía de vuestro espíritu afín de masculinidad o feminidad.

¿Os deja un poco perplejos? Cuando todas las llamas gemelas están encendidas en la llama violeta de la libertad, se convierten en Uno, en unión con la totalidad, en la gloria coronada del Dios Yo Soy. De modo que esta ferviente búsqueda de vuestra llama gemela ha abierto aquí algunas puertas, porque al fundiros con todas las frecuencias y volveros más ilimitados, lo mismo sucede con vuestra llama gemela, y se vuelven resplandecientes en todas las frecuencias.

Entonces, ¿dónde os deja eso en vuestra búsqueda desesperada de la otra entidad cuya compañía será tan placentera? ¿Y qué hay de los fallos de esta entidad? Si permanece el tiempo suficiente, aprenderéis a amarlos. Vengo a vosotros y os bendigo con vuestro reflejo y comprendo por qué estáis aquí y vengo para que podáis entender por qué estáis aquí. Vuestra búsqueda ha terminado. En verdad que el viaje es una gran aventura eterna. No cesa. La aventura es la vida, y la búsqueda está contenida dentro de cada momento y su disfrute. Ahora bien, la fusión de las esencias del espíritu afín de todo esto, del sistema solar, de universos, trae al Cristo a este planeta. Lo microcósmico en lo macrocósmico. Fundís las esencias de los espíritus afines de vuestra flora y fauna y de los minerales. Ellos también tienen espíritus afines, y os preguntáis por qué siempre habéis tenido la tendencia de colocar un cristal junto al otro. Éstos se funden en sus esencias y conciencias y se clarifican mutuamente y en el entendimiento del otro. Al tener lugar esto, la conciencia llamada humanidad hará lo mismo, la conciencia que posee comprensión planetaria y estelar entrará en la misma formación, en un todo unificado; lo mismo con todos los universos. ¿Qué significa esto? Vuestros planetas ascenderán. Vuestras estrellas ascenderán. Vuestros universos se lanzarán a una frecuencia al infinito.

Gran rompecabezas éste… ¿qué pasa si todo asciende? ¡Todo! Este suceso representa la compleción de vuestro ciclo manifestando Dioses en lo físico. Os fundiréis en la Fuente, que es simplemente otro microcosmos, pues es una Fuente dentro de una Fuente, a su vez dentro de una Fuente dentro de una Fuente, y empezaréis la gran aventura, sí, una vez más en una realidad diferente. ¿Os suena estimulante crear de nuevo otra prehistoria? Es una afirmación ilimitada. ¿Por qué? ¿Por qué lo necesitamos? No tenéis que hacerlo, pero es el deseo del Dios que se contempló a sí mismo en primer lugar y creó vuestra experiencia de creación y deseos para expandirlo en más creaciones, ya que siempre es expansivo, aumentando en una ilimitada conciencia ulterior del YO.

Al acercarse más y más y fundirse y beber cada vez más de la copa del otro, se convierten en Uno, en la fuerza y en el amor del otro.

De esta manera, la mujer, la comprensión de cuarta densidad de la mujer, será fuerte, poderosa, amante y bondadosa. También lo será el hombre, los dos en armonioso equilibrio entre sí. No existirá diferencia excepto en la polaridad representada por la encarnación. Así que si sois hombres y no os preocupa ser demasiado femeninos, exhibir amor, suavidad y compasión, o si sois demasiado masculinas si sois mujeres, exhibiendo soberanía y poder, es porque estáis equilibrándoos. Apreciad lo físico. La pasión unida del hombre y de la mujer —cuando se brinda con amor y alineación con el Dios de cada uno de vosotros— no es decadente. Incluso la decadencia es vida cuando la percibís sin juicio. Sois realmente magníficos, ¿lo sabéis? Todos sois espíritus afines. ¿Habéis considerado alguna vez, en vuestra ferviente búsqueda del espíritu afín, que éste os busca a vosotros fervientemente? ¿Habéis considerado que también es una situación de viceversa?

Sois el ardiente amante de ensueño de alguna otra persona. En ocasiones alguien se sorprenderá cuando aparezcáis, pues no creen que seáis vosotros quienes los llaméis. Hay mucho que decir sobre el amor a primera vista. Primero, ahorra mucho tiempo. Experimentad siempre el amor a primera vista con alguien. Cuando lo hagáis, no tendréis que echar una segunda mirada, pues al primer vistazo conoceréis a DIOS. En estos días Cupido lanza sus flechas de forma extraña, sin pensar en la edad, el credo, la raza, el color, la cultura ni siquiera en aquello que se entiende cómo humano. Oíd al viento del silencio susurraros, ya que las muchas voces de vuestro interior se fundirán en el conocimiento del silencio. No habrá charlas en vuestra conciencia, esas que siempre os instan a hacer esto o aquello. Seguiréis el silencio del deseo del corazón. Vuestro timón estará establecido en el curso del conocimiento, y en verdad que la cresta de la ola será sosegada. Surcaréis la marea alta y los mares tormentosos de la vida en silencio.

Pero cuando estáis demasiado ocupados con vuestras preocupaciones de tercera densidad como para notar la divinidad en su interior, lo único que oís es el caos, la confusión y el estrépito. Y está bien, pues en verdad que hay divinidad incluso en la confusión, pero comprended el silencio en la confusión, la quietud en el caos. Todas las voces a vuestro alrededor resuenan. La resonancia es movimiento, no ruido. La vibración es la vitalidad de Dios. No es la declaración. Es el silencio absoluto. El amor es tranquilidad. Están aquellos a quienes amáis, pero a esas entidades no les decís que las amáis. Os lo tienen que sacar. Pertenece a la madurez del tiempo el extender tanto el amor como la luz. A las entidades que no os atrevéis a decirles que las amáis, hacedlo

Crearéis una vibración de unidad que antes no existía. A las que os hacen temblar, decidles que las amáis. Salid y dad en abundancia. Presentadlo como un regalo de vuestro corazón a todos los que encontréis. ¿Quién sabe? Quizá uno sea vuestro espíritu afín. Cuando lo hagáis, estaréis rodeados de apoyo universal. Quizá olvidéis las palabras que os brindo este día de vuestro tiempo, pues en realidad son la parte que no tiene sentido, pero habéis sido transformados, ya que habéis adquirido una conciencia, una novedad de conocimiento de la que carecíais antes. Desde aquí saldréis distintos de algún modo que no sabréis descubrir. Se han apretado las teclas, las teclas del amor de Dios, del compañero de Dios, del espíritu afín.

P.: St. Germain, ¿llama gemela es un duplicado de espíritu afín?

Ambas son válidas. Una es sencillamente una versión enfática de la otra.

P.: Germain, ¿está mi llama gemela sobre el plano de la Tierra?

En el plano de la Tierra.

P.: En el plano de la Tierra… ¿en el interior?

Veréis, mis amados, los que están por encima del plano de la Tierra vienen al plano de la Tierra todo el tiempo. Lo mismo sucede con los que están en su interior, que pertenecen a la Tierra media, aunque no vienen con tanta frecuencia como los hermanos del espacio.

P.: Entonces, ¿él vendrá aquí o yo iré allí?
Eso depende de vuestra elección.

P.: Así que puedo manifestar lo que elija.
Ciertamente, los dos podéis hacerlo.
P.: ¿Tiene su número de teléfono? Es una broma.

A algunos de vosotros podría daros números de teléfono. Oigo vuestra disposición, aunque no serviría para nada, pues, cuando los conozcáis, los juzgaréis… porque os juzgáis a vosotros mismos. No está maduro en el tiempo que los contempléis todavía, sino ya lo habríais hecho. Deseo deciros las cosas que queréis saber. Deseo mucho que tengáis el deseo de vuestro corazón, y éste es salir hacia la paz y el amor y fundiros con el Todo-Que-Es, arribar a la superconciencia. No tener la dirección de vuestro espíritu afín.

P.: St. Germain, ¿podría repasar un poco las llamas gemelas?

Vuestras llamas gemelas son las vibraciones idénticas de la vibración que emitís en vuestra personalidad del Yo en este momento

Al convertiros en el Cristo, absorbéis todas las demás frecuencias de los trece cuerpos originales de la energía de la esencia del alma. Llegan a vosotros y las diferentes frecuencias culminan en Uno. De esta manera, hay más de una frecuencia morando en vosotros. De esta manera, hay más de una frecuencia que será una llama gemela idéntica, y en realidad son una sola llama gemela, ya que el Uno lo abarca todo, de modo muy similar a las células de vuestro cuerpo, forman tejidos y órganos, haces de frecuencias afines —las llamas gemelas—, aunque son parte de un sólo cuerpo. Es muy sencillo. Vosotros sois Dios. ¿Qué más hay? Vosotros sois los que lo complicáis en espíritus afines, llamas gemelas y cosas por el estilo.

P.: Así las liarnos gemelas serían espejos perfectos para cada uno y también lo serían los espíritus afines, aunque sería un distinto…

Un espectro distinto, ciertamente. Una comprensión distinta de vosotros. Vuestros órganos tienen propósitos diferentes, creados por diferentes motivos de resonancia, ya que sin ellos la encarnación no operaría. Del mismo modo, sin la multiplicidad de las llamas gemelas, la totalidad de la llama Única no sería armoniosamente entendida. ¿Lo veis? No sería completa en sí misma.

Las células de vuestro cuerpo que componen los órganos son muy parecidas a vuestras personalidades. Hay muchos de vosotros y todos abarcáis llamas gemelas diferentes. De modo que cuando consideráis vuestra totalidad como un alma corporal de esencia de energía, hay muchas más que las que jamás podríais tener en vuestra cama. Os pido que recordéis también que vuestro espíritu afín no siempre es del género opuesto. Tenéis espíritus afínes del mismo género.

P.: Pero si hay tantas, ¿por qué las llama gemelas?
Gemela significa dos. Cuando tenéis un cuerpo varón de esencia de energía, la frecuencia femenina que es una resonancia exacta es la llama gemela. Cuando todos estos gemelos se funden en Uno, ya no se dispone de más separación. ¿Lo entendéis? Estamos hablando de horizontes ilimitados.

P.: St. Germain, ¿entonces eso significa que cada una de las trece separaciones originales de la Fuente tiene una polaridad opuesta exacta?
Igualdad exacta en la polaridad opuesta.
P.:- ¿Ya qué se debe que tengamos trece espíritus afines?

El doce ilustra las doce vibraciones del color, y el trece es la comprensión del blanco —la Unicidad—, donde los doce se funden en Uno, aunque también se percibe y se conoce en la densidad. En vuestras colonias hubo doce estados y una common wealth. Hubo doce discípulos y Jesús. Está ilustrado por doquier. Lo mismo sucede con vuestra alma corporal de esencia de energía. La humanidad ha hecho que las cosas le sean muy difíciles de comprender y se causa así misma un montón de confusión. Esto es divino, pues provoca sabiduría. Sin embargo, la confusión no es necesaria. Lo único que necesitáis es la sencillez de la vida. Lo único que necesitáis es el Dios Yo Soy y lo tendréis todo.

Todo lo demás no es necesario. Cuando entendáis al Dios Yo Soy, automáticamente entenderéis todo lo demás. Os amo tanto. Aún no entendéis esto, pero todos sois mis espíritus afines, y me inclino ante vosotros al presentarme en este día de vuestro tiempo. En verdad que es un honor participar con vosotros de este modo, un honor de Dios. Cada uno de vosotros tiene una corona sobre la cabeza, y, como Dios no realizado que sois, no os dais cuenta de que la tenéis ahí, pero está, yyo me quito la corona ante vosotros, en honor de la corona que lleváis. Amados sois todos, en verdad que sí, por vosotros y por aquello que soy yo. Nunca estoy lejos de ninguno de vosotros. Siempre estoy con vosotros, incluso en los confines de la Tierra. Os he dado la llama de libertad de mi corazón. Os he dado todo lo que soy. Os amo en la totalidad que todavía desconocéis que sois. Estoy aquí para representar hacia vosotros aquello que ya sois.

Estoy aquí para brindaros mi corazón, amados espíritus afines. Estoy aquí para abriros mi corazón para que entréis en él y sepáis que es vuestro, y que en sus cámaras están las catedrales de los coros celestiales. ¡YO SOY, YO SOY! El amor es la emoción de Dios, y os amo, a todos vosotros. Os amo más que lo que sois capaces de concebir la palabra amor. Os amo lo suficiente como para permitiros experimentar vuestra vida, como prefiráis elegirla. No os juzgo, porque, ¿cómo puedo juzgarme a mí mismo? ¿Cómo podéis juzgar a Dios? Os amo hasta los confines de los universos y todos los granos de arena. Os doy mi corazón. Os doy todo lo que soy, y cuando estéis atribulados o buscando, frustrados o solos, llevadlo a vuestro pecho como si fuera propio y os suplicará, os calmará y os permitirá conocer la paz que deseáis.

Sencillamente soy vuestro hermano que viene a vosotros y os ama, que viene para compartir con vosotros, reflejar hacia vosotros vuestro propio conocimiento, para amaros y que consigáis amaros a vosotros mismos y podáis amar a otros de la misma manera. Y cuando lo hagáis, la expresión física de vuestro espíritu afín aparecerá automáticamente. Parece surgir del aire, y en ocasiones en verdad que así es.

¿Sabéis cuánto honor es llegar a vosotros de esta manera? En verdad que se trata de un milagro. Adiós, amados míos. Namaste.

*MAESTRO SAINT GERMAIN- CAPÍTULO 2- PÁGINA 21

  FUENTE: http://es.scribd.com/doc/11525573/Saint-Germain-Almas-Gemelas-y-Espiritus-Afines

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Acerca de PRINCESA FÉNIX (CORAZONDECRISTAL)

DEFINIRME SERÍA PONER LÍMITES A MI SER, PERO SOBRE TODO A MI CONCIENCIA MULTIDIMENSIONAL, SIN EMBARGO HAY UNA PALABRA: "ESENCIA"

Publicado el noviembre 14, 2012 en almas gemelas, AMOR, COMUNICACIÓN CÓSMICA, EVOLUCIÓN/ SALTO CUÁNTICO, PÁGINAS WEBS INTERESANTES -LINKS, PRINCIPALES CLAVES EN EL PROCESO. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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